Aunque con menos frecuencia, hoy en día sigue
existiendo esta enfermedad, que en años anteriores al descubrimiento de la
penicilina provocó muchísimas muertes.
La tuberculosis (TBC) es una enfermedad infecciosa causada por una bacteria llamada Mycobacterium tuberculosis o bacilo de Koch (foto) y en muy raras ocasiones por la Mycobacterium Bovis. Está asociada a la pobreza, a la mala alimentación y actualmente puede verse en pacientes que padecen SIDA y en personas que estén en contacto con enfermos de TBC (familiares, amigos, compañeros de trabajo, etc...). La frecuencia de TBC en las embarazadas es similar a la de las no embarazadas.
En la embarazada, el diagnóstico se dificulta
debido a que cursa con síntomas inespecíficos, que muchas veces se confunden
con los propios del embarazo como la fatiga, el cansancio y el malestar
general. Por otra parte, el diagnóstico suele retrasarse por posponer la
radiografía de tórax a causa del embarazo. Recuerda que una radiografía de tórax con protección abdominal no
afecta al bebé.
Los síntomas que deben hacerte sospechar que
tienes la enfermedad son los siguientes y están relacionados a cada 100
pacientes con TBC y embarazo:
• Tos 74%
• Pérdida de peso 41%
• Fiebre 30%
• Fatiga muscular 30%
• Expectoración sanguinolenta 19%
Incluso puede no haber síntomas y descubrirse
únicamente por una radiografía de tórax.
Si estás en grupo de riesgo, es decir, que
sabes que en tu entorno hay personas que padecen TBC o SIDA o si has viajado
a zonas donde su frecuencia es alta (Perú, Bolivia) debes avisarle a tu
médico para que te realice una radiografía de tórax y una prueba subcutánea
de tuberculina conocida como reacción de Mantoux o PPD.
Aún cuando la radiografía no muestre signos de
enfermedad, si la PPD es positiva debes recibir tratamiento, debido a que
una embarazada con TBC y sin tratamiento tiene más riesgos de complicaciones
severas como la hepatitis fulminante y muerte durante el embarazo y el
puerperio que una mujer no embarazada con TBC.
El tratamiento se hace de acuerdo a la edad del
embarazo, variedad del bacilo de la tuberculosis y su sensibilidad a los
medicamentos. Siempre se utilizan medicamentos permitidos durante la
gestación.
Es muy importante que sepas que la reacción de Mantoux o PPD no es nociva para el bebé y que no se modifica porque estés embarazada.
Si la PPD es negativa, se descarta que puedas padecer TBC. En este caso, aunque estés en grupo de riesgo NO DEBE recibir la vacuna BCG ya que ésta está CONTRAINDICADA en el embarazo.
Autor:
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Dr. BERNARDO CALDERON COSTALES
Ginecólogo Guayaquil
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