Abuelas modernas (siglo XXI)
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Dr. Aldo Guevara D.
Geriatra Gerontólogo
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Guayaquil Ecuador |
La abuela el personaje preferido de los
cuentos y novelas ha ido cambiando su imagen de acuerdo al tiempo y
las sociedades conservando siempre ese halo de bondad y dulzura que
ha inspirado e inspirará las más conmovedoras historias.
Y de la viejita que hace galletas y
teje en mecedora se transformó en la jefe de familia por las
circunstancias trágicas de la viudez prematura o de la inmigración
de los hijos. De mujer sufrida pasa a ser la señora acorde con
la moda, sobria pero elegante, sencilla a la vez que distinguida. Y
es que la tercera edad va evolucionando al ritmo del medio en el que
se desenvuelve.
Nada está vedado para ella en la
era del 2000. Hoy vemos que ellas no han dejado de contar relatos
sin descuidar el desempeño de un trabajo u oficio, que ayudan en
las tareas escolares actualizándose contemporáneamente en el uso de
internet.
Y así por el estilo. Todo ello
impulsado por la fuerza ilimitada del sentimiento hacia su
descendencia.
Detalle que no ha variado a través de
los siglos. De ahí que no es raro escuchar a individuos que refieren
haber sido criados por su abuela, o tener casa gracias a su
antepasada, hay quienes deben su profesión a estos seres.
Tal vez lo que no podemos imaginar es
hasta donde puede llegar una envejeciente en caso de necesidad.
Mejor dicho no podíamos hasta hace unos años (2007) en que la
cinematografía inglesa recreó el problema de Maggie, una
tímida ama de casa común, que necesita mucho dinero para un
trasplante de médula del nieto y no duda en buscar trabajo,
pero es rechazada por muy mayor o sin experiencia, finalmente acude
por curiosidad a una cita en la que se solicita una “anfitriona” y
el lugar resultó ser una casa de placer y el oficio una sofisticada
forma de satisfacer anónimamente al cliente.
Inicialmente indecisa la necesidad puede más y se convierte en Irina
Palm (nombre del filme), actividad que permite el viaje de sus
familiares a Australia.
Aunque rechazada, al conocerse el
origen del dinero, la película demuestra con inigualables elementos
que, el potencial afectivo de una abuela va más allá de
convencionalismos, y moralismos, y es igual en siglos pasados
como en este que nos ha tocado vivir.