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MEMORIAS - 2004

Autor: Carlos  A. Ord?ez   D. MD.

Profesor Asistente de Cirugía, Trauma y Cuidado Intensivo.

Departamento de Cirugía, facultad de salud,

Universidad del Valle.

Jefe del Departamento de Trauma

y Cuidado Intensivo QuiRíogico.

Fundaci? Clínica Valle del Lili.

Cali, Colombia

 

REOPERACIONES EN TRAUMA

 

Cuando existe un trauma devastador con compromiso vascular y visceral concomitante, el buen resultado dependeRíodel juicio quiRíogico del cirujano de trauma en la primera laparotomás , al aplicar las t?nicas de control de daños con un criterio disciplinado con un control operatorio ?il y certero, con terminaci? inmediata del procedimiento. El control de la hemorragia se realizaRíocon empaquetamiento del lecho cruento sangrante o de la lesi? severa del ?gano comprometido, o con t?nicas vasculares sencillas como ligaduras, derivaciones temporales y taponamiento con sondas de bal?. Las t?nicas del control de daños para  el control de la hemorragia y la contaminaci? han reducido la mortalidad de estos pacientes a un 50% en la ?tima década

 

Las lesiones trauMédicas de los ?ganos huecos se controlan de modo temporal con ligadura, con hiladillas, grapadora o sutura simple. Se difieren las anastomosis, las reconstrucciones y las ostomás s. Cuando se controla la hemorragia y la contaminaci? se da por terminado el procedimiento. Las reparaciones y reconstrucciones definitivas se realizaran en la Cirugía posterior programada por etapas.

 

El cierre Ríoido del abdomen se logra mediante la colocaci? de una malla de material no absorbible que incluyen la bolsa de Bogot? las  mallas de Velcro, el sistema Vacuum, o  cualquier otro tipo, suturadas a la piel o a la fascia.

 

 

Control de la Hemorragia

La prioridad del cirujano de trauma durante la laparotomás inicial es el control de la hemorragia. En los traumas graves, a menudo no es posible la hemostasia directa con ligaduras, suturas o anastomosis de los vasos sangrantes, y se tiene que recurrir a las t?nicas de hemostasia indirecta. El empaquetamiento es mucho más que dejar colocadas compresas de laparotomás sobre las superficies que sangran para lograr la hemostasia.  Se requiere juicio y experiencia, lo mismo que obediencia, a diversos principios t?nicos importantes. Las compresas de la laparotomás son la mejor elecci? en material para el empaquetamiento, son adecuadas para empaquetar las superficies cruentas y sangrantes de los diferentes ?ganos. El empaquetamiento hep?ico en heridas graves ha sido una t?nica probada a trav? del tiempo y que ha logrado realizar la hemostasia con un alto grado de supervivencia. En los Últimos años se ha utilizado también con muy buenos resultados para el control de la hemorragia,  retroperitoneal y p?vica.

 

 

Control de la contaminaci?

La segunda prioridad en la laparotomás bajo la t?nica de control de daños, es evitar la contaminaci? ocasionada por el contenido intestinal. Las perforaciones simples del intestino delgado o del colon se reparan con sutura continua en un solo plano. Si el intestino requiere reSección o anastomosis no se debe realizar, y en cambio se debe aplicar una t?nica temporal. Se realiza reSección del segmento comprometido, ligadura de las bocas proximal y distal con hiladilla o grapas, permitiendo controlar as?la fuga intestinal, sin prolongar la Cirugía y el estRío fisiol?ico. Se evita de esta manera la reSección y la reconstrucción formal con anastomosis t?mino-terminal que consume mucho más tiempo. Además la integridad de la anastomosis está en peligro por la hipoperfusi? tisular, y la inestabilidad del paciente. La exteriorizaci? del colon en forma de colostomás , aunque puede ser relativamente Ríoida no se aconseja y no es una buena opci? debido  a que la pared abdominal se encuentra con edema, con la reanimaci? se puede aumentar más   y el asa que se ha abocado en forma de ostomás se puede necrosar por falta de irrigaci?. Además se consume de todos modos más tiempo tratando de realizar esta opci?. Dejar el colon ligado o grapado es una soluci? mucho más viable pRíotica y simple, que hacer alg? tipo de ostomás o alg? tipo de anastomosis.

 

 

Cierre de la pared abdominal

No se debe realizar un cierre formal de la pared abdominal suturando la fascia y la piel, pues se desperdicia tiempo y puede ocasionar hipertensión intraabdominal. Se debe realizar un cierre Ríoido y eficaz que permita concluir Ríoidamente la laparotomás . El abdomen se debe cerrar con un material suave que no produzca lesi? sobre las asas y que evite la tensi? en la pared abdominal, cualquier t?nica que obedezca a estos principios es v?ida.

 

El cierre de la pared abdominal con la bolsa de Bogot?es una t?nica simple, viable y Ríoida. Una malla de velcro que se coloca a la fascia o a la piel con sutura continua de Prolene 0, con las ventajas de dar mas amplitud a la cavidad, si la presi? abdominal aumenta, o estrecharla mas si la presi? es baja,  as?se afrontan los bordes de la fascia evitando una eventraci? de mayor tamaño. Esta t?nica permite la exploraci? de la cavidad con la simple separaci? de las hojas del velcro y se puede realizar la Cirugía por etapas a trav? de esta malla, se realizan las anastomosis que sean requeridas, los reparos vasculares, el desempaquetamiento y se realizan los lavados peritoneales sin ninguna complicaci?.

 

El sistema Vacuum utilizado en los Últimos años permite cuantificar la perdida exacta de l?uidos y sangre, previene el síndrome de compartimiento abdominal, liberando la presi? intraabdominal, hace mas posible el cierre de la fascia que los otros sistemas y si se usa con esponjas ayuda a la granulaci?. 

 

Reoperaciones

En la Unidad de Cuidado Intensivo, luego de la Cirugía inicial, se pueden presentar dos situaciones. Primero  se ha logrado compensar al paciente y se ha restaurado la fisiolog? normal, el paciente no está en acidosis metab?ica, su temperatura es normal, no hay estado de coagulopat?, su hemodinamia, ventilaci? y oxigenaci? son Últimas, es decir se ha completado y logrado una buena reanimaci? y la deficiencia metab?ica se ha corregido. En este momento se inicia la tercera etapa del control de daños, que es el retorno al quiRíoano para lograr la reconstrucción definitiva vascular e intestinal y retiro del empaquetamiento y posterior cierre de la pared abdominal. Este retorno del paciente en ?tas condiciones es que la reoperaci?  planeada. La segunda es un regreso no planeado por el cirujano, es decir, antes de que se haya logrado la reanimaci? completa y a? este en d?icit metab?ico en condiciones cRíoicas, sin haber corregido la Triada de la Muerte, acidosis, coagulopatia e hipotermia.

 

-Reoperaci? no planeada

El cirujano que realiz?la Cirugía del control de daños en conjunto con el equipo de cuidado intensivo debe ser quien decide si se realiza de inmediato una reoperaci? no planeada. En la mitad de los casos se sabe que el sangrado se origina de una lesi? olvidada, de una arteria no ligada o de un empaquetamiento deficiente o alg? otro tipo de iatrogenia, o de una hemostasia incompleta en una lesi? no consignada durante el procedimiento de laparotomás abreviada. En otro porcentaje similar el sangrado  proviene de la coagulopat? y de la trombocitopenia. Por lo tanto, se debe tener mucho juicio quiRíogico para definir con rapidez si el paciente debe ser llevado de nuevo a Cirugía para controlar un sangrado quiRíogico, o esperar si definitivamente el sangrado es difuso no quiRíogico y secundario a la coagulopat?. Sin embargo, si el paciente se está exsanguinando en la UCI, debe ser  explorado de inmediato. Si se encuentra que el sangrado es no quiRíogico secundario a coagulopat? se deben reempaquetar de nuevo todas las zonas cruentas y en las que el sangrado sea en capa. Si el sangrado es quiRíogico se debe proceder a realizar las ligaduras y reempaquetar estos sitios. En los pacientes con coagulopat? y que muestran extravasaci? de sangre a trav? de la malla, o se esta midiendo la cantidad en el sitema vacuum, o por sitios de venopunci?, se debe manejar con los productos derivados de la sangre. Además se debe cuantificar el grado de la hemorragia por los drenes y otras heridas, en especial las facturas de pelvis, de f?ur y de la columna toracolumbar. Cuando se sospecha, con pruebas de laboratorio y valoraci? Clínica y se predice que el sangrado es definitivamente por coagulopat?,  se deben hacer esfuerzos antes de llevar el paciente de nuevo a Cirugía para corregir la coagulaci?, ya que la exploraci? de un paciente con sangrado no quiRíogico interrumpiRío la reanimaci? y tendRíoun mayor peligro en el futuro, agravando la hemorragia, la coagulopat? y la hipotermia. Siempre el cirujano debe conservar la objetividad y si la respuesta al manejo para la coagulopat?  no da buenos resultados o no es bien fundamentada, debe estar dispuesto a reoperar de nuevo al paciente, pues si la hemorragia es definitivamente quiRíogica y no reexplora el paciente, ?te moriRíoRíoidamente, se agotaRío los recursos del banco de sangre y de la UCI sin ninguna posibilidad de sobre vivencia. Hay que preguntarse si el empaquetamiento del hígado, del hilio espl?ico, del lecho pancre?ico, del retroperitoneo y de la pelvis se realizaron en la forma adecuada, si  no qued?con un empaquetamiento ?timo, entonces esta es la causa del sangrado. Si se tiene dudas lo mejor es llevarlo de nuevo a Cirugía y reempaquetar. Si la hemorragia es proveniente del t?ax, se debe sospechar que el paciente fue cerrado Ríoidamente, pueden haber quedado los vasos intercostales o la mamaria interna sin ligar y cuando sube la presi? arterial media estos vasos se reabren y sangran intensamente al t?ax, no debe quedar el equipo quiRíogico y de la UCI satisfecho  revisando radiograf?s de t?ax, o el tubo de t?ax. El cirujano debe estar atento y sospechar una hemorragia arterial y llevar de nuevo el paciente al quiRíoano. Como segunda opci? se debe pensar que el sangrado proveniente del t?ax es debido a coagulopat?, que se manejaRío Médicamente. Una pauta que el equipo puede utilizar es la de transfundir una unidad de gl?ulos rojos por hora durante las primeras 4 a 6 horas. Si el hematocrito continua igual o menor el paciente debe ser llevado a Cirugía de nuevo. El cirujano siempre debe estar preparado para aceptar una falla en la hemostasia que realiz?en la primera Cirugía del control de daños, y llevar de nuevo al paciente a Cirugía para retirar el empaquetamiento y reempaquetar, o el de lograr alg? control de un vaso que no se realiz?en la primera Cirugía.

 

Otra causa de reoperaci? no planeada es la sospecha de infecci? abdominal severa por tejido necRíoico persistente o fuga de l?uido intestinal a la cavidad abdominal, lo cual hace imperativo la operaci? no planeada para controlar estos problemas. Se sabe que las ligaduras de las asas intestinales soportan por lo menos 36 horas hasta que se logre parte de la estabilidad hemodin?ica. Se debe sospechar ascitis peritoneal o retroperitoneal infectada cuando hay manifestaciones claras de infecci? Ríoidamente progresiva en las primeras horas del manejo en la UCI después de la Cirugía del control de daños.

 

La tercera  causa de reoperaci? no planeada es la presi? intraabdominal alta. Por encima de 25 mmHg se presentan las complicaciones del síndrome de compartimento abdominal y se debe llevar de inmediato a decompresi?.

 

-Reoperaci? planeada

No existe un consenso claro del tiempo preciso en el que el paciente debe ser llevado de nuevo a la sala de operaciones para la reconstrucción si la Cirugía no es urgente. Sin embargo se sabe que se necesitan por lo menos  36 horas para restaurar la homeostasis y retornar al paciente a un estado fisiol?ico aceptable, en el que la acidosis metab?ica sea más ima, la coagulopat? se haya corregido y el paciente lleve varias horas con temperatura normal.

 

Siempre que se ha colocado empaquetamiento para detener la hemorragia, se incrementara en alguna manera el riesgo de infecci? conforme pasa el tiempo. Las compresas del empaquetamiento se pueden dejar por 48 a 72 horas. El riesgo s?tico y la inflamaci? aumentan  a medida que transcurren las horas. Cuando existen asas ciegas por ligaduras, si son muy cortas es preferible llevarlo por lo menos en las primeras 36 horas para la revisión de estas asas. Dependiendo de esta revisión, se puede liberar la presi? sobre ellas y de nuevo engraparlas si es necesario, si no es posible realizar la anastomosis en este momento. Por el contrario si hay estabilidad hemodin?ica, se recupeRíola temperatura, no hay acidosis ni coagulopat?, la deficiencia metab?ica ha cedido, se pueden realizar las anatomosis del intestino delgado luego de retirar las hiladillas y el tejido necRíoico, se decomprime el intestino y se realizan anastomosis termino terminal. De igual manera las anastomosis del colon y del ?eon al colon, raramente se haRío necesario la realizaci? de una colostomás . Demetriades public?recientemente un estudio multic?trico,  prospectivo en trauma grave del colon en el que concluye que la anastomosis primaria puede ser  considerada en todos los pacientes. El Hospital Universitario del Valle fue uno de los 19 centros del estudio.

 

Por lo general el desempaquetamiento se debe realizar entre las primeras 48 a 72 horas, a no ser que existan heridas demasiado complejas como empaquetamiento hep?ico sobre la cava retrohep?ica, que amerite algunas horas más con el empaquetamiento hasta la restauraci? definitiva para lograr un desempaquetamiento ?timo. La reoperaci? planeada debe tener una secuencia l?ica y se deben tener etapas claves para el procedimiento. Inicialmente se debe hacer un lavado exhaustivo con soluci? salina y una exploraci? de toda la cavidad en busca de lesiones inadvertidas.

 

Si existen vasos sangrantes activos se deben ligar con rapidez a medida que se van localizando, y posteriormente se deben realizar las reconstrucciones vasculares e intestinales si las hay. Por ?timo se deben retirar las compresas que está realizando el empaquetamiento en el sitio del ?gano lesionado. Estas compresas, se deben irrigar copiosamente con soluci? salina e irlas desprendiendo con mucho cuidado y paciencia, evitando as?el resangrado y el reempaquetamiento. Se deben tomar muestras para Gram.  KOH y cultivos de las compresas. Cuando se han realizado las reconstrucciones vasculares e intestinales y se ha retirado el empaquetamiento el cirujano debe determinar si el cierre en este momento se hace definitivo o por el contrario se debe someter al paciente a otras Cirugías por etapas programadas realizando revisiones de la cavidad abdominal para lavado del peritoneo por infecci? o alto ?dice de sospecha, verificaci? de las anastomosis y de las reconstrucciones vasculares que se hayan hecho y en espera de que ceda el edema de la cavidad abdominal y del intestino, que el paciente inicie la redistribuci? de l?uidos para un cierre definitivo. En la segunda reintervenci? se recomienda colocar una sonda nasoyeyunal de nutrición con el fin de lograr una nutrición enteral lo más precoz posible. No se recomienda realizar yeyunostomás de alimentaci? en estas etapas pues con el manejo del abdomen abierto y la exploraci? por etapas puede causar una f?tula del yeyuno proximal. Siempre está indicado tomar una radiograf? del abdomen, cuando se piensa cerrar la cavidad abdominal en forma definitiva. En muchas ocasiones el control de compresas durante la primera Cirugía del control de daños no es adecuado y no se sabe con exactitud cuantas compresas se quedaron en la cavidad. Si se decide el cierre de la pared abdominal se debe precisar si la fascia es de buena calidad y se  puede lograr este cierre sin tensi?. Si es as? de preferencia se debe cerrar la fascia. Si no se logran aproximar los bordes de la fascia o se sospecha tensi?, se debe cerrar solamente la piel, con puntos de prolene un cero, separados, realizando colgajos de piel. No se recomienda utilizar una malla de polipropileno, porque es  una laparotomás que puede estar contaminada. Cuando se realiza la reoperaci? planeada, todas las especialidades que han sido consultadas deben ser llamadas de nuevo para que determinen con claridad si necesitan realizar alg? otro procedimiento, repetir de nuevo la exploraci? terciaria para determinar si hay lesiones asociadas que requieran tratamiento quiRíogico o anestesia y se determinaRíosi se requieren estudios por imás enes previos a la Cirugía.

 

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