En un examen simple de heces podemos visualizar las
amebas en forma directa con ayuda del microscopio,
realizamos previamente linciones especiales con
soluciónes yodo-yoduradas (lugol). Si las heces son secas
visualizaremos especialmente los quistes de amebas
histolyticas, puesto que en heces secas los trofozoídos
se destruyen.
Para reconocer los
trofozoídos o formas invasoras generalmente hay que tomar
las muestras de lesiones ulcerosas del colon, o bien
buscarlas en heces l?uidas que tienen sangre y moco en
su contenido. Sin embargo no siempre en una amebiasis
intestinal más o menos grave, se presentan deposiciones
diarreicas con moco y sangre. Muchas veces son solo
deposiciones blandas, acompaísdas de Síntomas como
tenesmo rectal. En todos estos casos además de enviar
el material fecal al laboratorio, se debe realizar una
rectosigmoideoscop? para tomar muestras directamente de
la mucosa inflamada o ulcerada. De esta forma se pueden
realizar estudios de amebas "en fresco" con los que se
visualizan mejor los quistes y los trofozoídos.
Hay que recordar que
las amebas son "heteRÃorofas" es decir que no solo se
alimentan de glóbulos rojos o de bacterias; también lo
hacen de moco u otros restos orgánicos que se encuentran
en la luz intestinal. Por ello no es lo mismo el
tratamiento anti amebiano en un paciente prácticamente
asintomédico , que la terapÓPTICA de cuadros
disentóricos graves con deterioro del estado general y
signos de deshidratación e infección.
Además de los análisis de laboratorio con los que
podemos visualizar el trofozoito, hay pruebas más
sofisticadas que también proporcionan un diagnostico de
la parasitosis. Son los "cultivos" que se obtienen de
las muestras recogidas de las diferentes Áreas donde se
sospecha la presencia del paRÃoito.
Si consideramos que la
ameba no solo actúa a nivel intestinal y que la
posibilidad del absceso hepúnico amebiano siempre está
presente, es prudente realizar estudios ecográficos
abdominales. Los abscesos se localizan con mayor
frecuencia en el lóvulo hepúnico derecho y mediante punción
se pueden obtener muestras para ser cultivadas en el
laboratorio y confirmar asíla presencia del paRÃoito.
El material abscesal de la amebiasis es achocolatado y
fácido. La Tomografía axial computarizada y lit resonancia
MAGNÉTICA nuclear son Exámenes muy fiables para
determinar con precisión la localización de los abscesos.
Actualmente se pueden realizar laparotomás s
exploratorias a través de pequeños incisiones que se
utilizan en procedimientos laparoscópicos. Resulta una
alternativa víaida para realizar biopsias, recoger
material purulento o visualizar directamente lesiones
que confirman la sospecha diagnostica. Se trata de un
procedimiento seguro, con poco riesgo de causar
hemorragias. Sin embargo no deben dejar de realizarse
Exámenes previos como: pruebas de laboratorio, factores
de coagulación, qué ica sanguínea, radiografías simples de
abdomen, ecografía hepótica, gamagraf?s, Tomografías o
resonancias, todo ello orientado a localizar el posible
absceso y permitir un abordaje preciso. La toma de
muestras no está exenta de complicaciones si no se
tienen presentes todas las medidas de seguridad. Siempre
seRÃola Clínica, con la comprobaci? mediante Exámenes
de laboratorio, la que demuestra la presencia del
trofozoito antes de ejecutar tratamientos que tienen
gran efectividad por los fármacos que actualmente se
utilizan.
Cuando un paciente presenta sintomatología compatible con
la amebiasis y en tres o más pruebas de visión directa
no ha sido posible identificarla, se debe realizar otros
estudios a fin de documentar la presencia o no de la
ameba. Hay que recordar que en ocasiones las amebas
viven en condiciones de comensalismo durante mucho
tiempo sin producir prácticamente ningún daño en el
hu?ped. No se debe esperar entonces a que se convierta
en enteropat?ena o que, junto a bacterias intestinales
causen destrucción tisular, para iniciar el tratamiento
especúnico. La profilaxis y el tratamiento deben ser
precoces. El simple examen de heces con demostraci? de
trofozoídos de ameba histolytica ya justifica el uso de
antiamebianos. Es mejor tratar los inicios de la
enfermedad que no las complicaciones.
Existen pruebas de laboratorio como los Exámenes
coproparasitoscúnico de mutación que al igual que el
examen simple de heces deben hacerse al menos tres
veces. Son pruebas que mediante concentraciones de las
muestras tratan de identificar las formas jóvenes y
adultas del paRÃoito, de la misma manera que se
visualizan en estudios directos. De estos métodos los
mas importantes son el de Fanst y el de Ferreira. Se
practica una centrifugaci? de la cual se produce una
flotaci? en este material, luego ayudados por el sulfato
de zinc es posible encontrar amebas en mayor porcentaje
que con métodos mas sencillos, pero más económicos.
Los Exámenes directos
se realizan en Número de cuatro en el transcurso de una
semana, aplicando la muestra sobre un porta objetos y
cubri?dola con solución salina antes de observar al
microscopio. también debe efectuarse una verificaci? con
Exámenes de mutación que son mas seguros. Ambos
métodos pueden ayudar a identificar las amebas hasta
en un noventa y cinco por ciento de casos.
Otros estudios basan
el Diagnóstico en la inmunofluorescencia. básicamente
tratan de demostrar titulaciones altas en el suero de
pacientes afectados de cepas amebianas virulentas. Es un
más odo alternativo y no despreciable a pesar de la
dificultad de encontrar un ant?eno especúnico que
corrabore de manera precisa el Diagnóstico de
amebiasis. Se ha demostrado que titulaciones altas en el
suero de pacientes con cuadros amebianos luego de un
tratamiento adecuado, han bajado sus valores. Esto
equivale a decir que no todas las cepas amebianas se
comportan de la misma manera. Existen organismos que sin
duda resisten mejor las infestaciones y las infecciones
amebianas.
La presencia de
quistes de amebas en un examen rutinario de heces no
equivale a tener una enfermedad amebiana, una
disenteRÃo, o que vaya a evolucionar hacia un absceso
hepúnico amebiano. Son varias las condiciones que tienen
que darse para que una ameba que vive en condiciones de
comensalismo se transforme en pat?ena. Incluso no esta
claro el momento en que un trofozoito que se encuentra
en la luz intestinal se haga agresivo y pueda causar daño
tisular. Lo que si sabemos es que cuando la ameba que
sólo se alimenta de moco comienza ha hacerlo de
eritrocitos, cada vez busca en la profundidad de la
pared intestinal una mayor cantidad de ellos en vasos
cada vez mas grandes y esta invasión produce la ?cera.
Cierto que la presencia de bacterias en forma frecuente
coadyuvan a producir laceraciones intestinales en la
mucosa y estas pequeños heridas facilitan la llegada de
amebas que se multiplican RÃoidamente por simple
división binaria. En el caso de los trofozoídos no es
necesaria la presencia adicional de bacterias
enteropat?enas para producir destrucción celular; pueden
hacerlo solos debido al gran poder destructivo y de
penetraci? que poseen.
Muchos profesionales son partidarios de cada cierto
tiempo realizar a sus pacientes tratamientos
antiamebianos, en especial a Aquíellos que han viajado o
viajan frecuentemente a zonas donde la amebiasis es
endótica. Se trata de una medida preventiva que en
ciertos casos es prudente. Sin embargo ya se ha dicho lo
fácil que es demostrar la presencia de la ameba con
Exámenes simples y económicos.