TRATAMIENTO DE LAS LESIONES TRAUMATICAS .
DEL ANILLO PELVICO

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Dra. Tsao Wu Chen Wei. . Dra. Rifa Chabla Mora. . D~ SunnyJo Tsang.
D~ Jimmy Quinfanil/a Abril.
. D~ Javier Ruiz Veliz. . D~ Hugo Vil/aruel Roevere


RESUMEN:

En un estudio prospectivo de 1 a? se determina la incidencia de las lesiones trauMédicas del anillo p?vico en el Hospital Miguel H. Alcí­var, valoRíodose además los resultados finales del tratamiento realizado. Esta patología ocurre con mayor frecuencia en varones ( 75% ) comprendidos dentro de la tercera década de la vida. El 25% de las lesiones eran estables y un 75% inestables; de las lesiones inestables el 60% lo era rotacionalmente y el 40% fue rotacional y verticalmente inestable; el principal mecanismo causante del trauma fue el de rotaci? externa (50%). El 20% de los pacientes fue tratado de manera conservadora por ser lesiones estables, mientras que el 75% fue tratado de manera quiRíogica al ser lesiones inestables; dentro del manejo quiRíogico se realiz?en un primer momento, al ingreso del paciente la estabilizaci? anterior con fijadores externos y luego de 5 - 8 d?s se realiz?la estabilizaci? posterior. En la valoraci? funcional final, se obtuvo excelentes resultados en el 70% de los casos operados, 20% fueron catalogados como buenos resultados y el 10% fueron considerados como regulares y malos resultados, no habi?dose presentado infecci? en ninguno de los casos.
 


Palabras claves: Fractura pelvis

SUMARY

In a one year prospective study there was determined the incidence of pelvis band's traumatic injuries at Alcivar Hospital, valuating final results of the treatment, too. This patology occures with mostfrecuency at male (75%) ranging in third age, 25% of the injuries were stable and 75% were inestable; at inestable fractures 60% was rotationally and 40% was rotationally and vertically inestable, the principal mecanism that causes the trauma was the one of external rotation (50%). 20% of the patiens were treated conservationally for being stable injuries, while 75% was treated surgically for being inestable injuries, inside surgical manegement, at first there was realized, at the admission of the patient, the anterior stabilization with external fixers and then, from 5-8 days it realized the posterior stabilization. At the final functional evaluation, resulting in 70% of the surgical cases, 20% were catalogated like good results and 10% like regular and bad results, haven't presented infection in more cases

Key words: Pelvis fracture

INTRODUCCI?

El trauma de pelvis, con frecuencia causa problemas en el manejo médico , por más tiples razones. Primero, la complicada anatomás tridimensional del anillo p?vico dificulta el Diagnóstico preciso. Segundo, estas injurias a menudo son resultado de un trauma por alta energía, y por lo tanto, son pacientes hemodin?icamente inestables con más tiples lesiones musculoesquel?icas y viscerales asociadas. Tercero, la proximidad de estructuras viscerales, neurol?icas y grandes vasos con la pelvis área, puede causar muerte s?ita.

Por lo general, la mortalidad reportada va del 5 al 19%. El manejo apropiado requiere un equipo multidisciplinario h?il, así como un sácido conocimiento de los diferentes tipos de lesiones asociadas y los métodos de evaluación y estabilizaci? de estos pacientes. Se requieren expertos para el manejo inicial y para su seguimiento, de esta forma se facilita el regreso temprano a su actividad productiva.

El objetivo de este trabajo es demostrar la incidencia de las lesiones trauMédicas del anillo p?vico en nuestro Hospital y determinar los resultados finales al tratar este tipo de lesiones.

MATERIALES Y más ODOS

Se realiz?un estudio prospectivo de Diciembre/2000 a Noviembre/2001 en el Hospital M. H. Alcí­var, tiempo en el cual se registraron 16 pacientes que presentaron luego de un episodio traumédico , fracturas y/o luxaciones del anillo p?vico, lo cual se evidenci?tanto Clí­nica como radiol?icamente (radiograf?, tomograf?) . Para clasificar las lesiones p?vicas se utiliz?la clasificaci? dada por Marvin Tile y además la clasificaci? de Denis cuando se present?una fractura del sacro. Al realizar el tratamiento se tomás en cuenta el mecanismo de la injuria y la estabilidad del anillo p?vico. ValoRíodose los resultados funcionales finales, según la escala p?vica de Iowa.

RESULTADOS

En nuestro Hospital las lesiones trauMédicas del anillo p?vico representan el 4,4% del total de ingresos anuales de pacientes con injuria del aparato musculoesquel?ico y esta cifra va en aumento por el actual incremento de los accidentes de tRíosito que es la principal causa en este tipo de lesi? ( 50% ), Y ocurre con mayor frecuencia en varones ( 75% ) comprendidos dentro de la tercera década de la vida. Se presento un 25% de lesiones estables y un 75% de lesiones inestables; de las lesiones inestables el 60% lo era rotacionalmente y el 40% fue rotacional y verticalmente inestable; el principal mecanismo causante del trauma fue el de rotaci? externa (50%) (GRíoico # 1, 2, 3, 4, Y tabla # 1). Observíadose en toda la serie 3 pacientes con fracturas del sacro tipo 1 de la clasificaci? de Denis y 3 pacientes con fractura del acet?ulo asociada.
Se presento un 30% de lesiones asociadas en otros aparatos y sistemas consideRíodoselos por lo tanto como politraumatizados. El 20% de los pacientes fue tratado de manera conservadora por ser lesiones estables, mientras que

el 75% fue tratado de manera quiRíogica por ser lesiones inestables (GRíoico # 5, 6, Y 7); dentro del manejo quiRíogico se realiz?en un primer momento, al ingreso del paciente la estabilizaci? anterior con fijadores externos y luego de 5 - 8 d?s se realiz?la estabilizaci? posterior. Al realizar la valoraci? funcional final utilizando la escala p?vica de Iowa, se obtuvo excelentes resultados en el 70% de los casos operados, 20% fueron catalogados como buenos resultados y el 10% fueron considerados como regulares y malos resultados al tener dolor y d?icit neurol?ico en el territorio L5 (GRíoico # 8).

 

 


DISCUSI?

Las fracturas p?vicas definidas como estables después de una evaluación cuidadosa no necesitan ser estabilizadas. Se recomienda un apoyo temprano e iniciar terapia f?ica para mantener el ?gulo de movimiento de las caderas y la columna lumbar, como también para mantener la fuerza. El dolor, incluso de una fractura p?vica estable se presenta por varios meses. Las radiograf?s p?vicas tomadas en las primeras 24 horas, después de la iniciaci? del apoyo son ?iles para descartar inestabilidad oculta. En nuestra serie el 20% de todos los pacientes necesito tratamiento conservador.

El tratamiento conservador de las fracturas inestables del anillo p?vico requiere una inmovilizaci? prolongada y da malos resultados
(7,13,15). El manejo quiRíogico de las lesiones del anillo p?vico está indicado para corregir inestabilidad rotacional, inestabilidad vertical, o ambas. Las opciones quirúrgicas pueden ser divididas en aquellas usadas para tratar patologías de la hemipelvis anterior y las usadas para tratar hemipelvis posterior.

La fijaci? externa es usada para manejar la fase aguda después del trauma dando estabilidad a la pelvis y evitando as?el sangrado que se acumula en el retroperitoneo; además permite la movilizaci? del paciente (5); sin embargo la fijaci? externa de la pelvis no mantiene un adecuado alineamiento de las injurias que involucran la parte posterior del anillo p?vico, no es biomec?icamente tan fuerte como la fijaci? interna y además existe riesgo de infecci? del trayecto de los clavos del fijador (1,3).

A causa de los problemas con el alineamiento y sensibilidad p?ica, algunos autores han progresivamente abandonado el uso de la fijaci? externa para tratamiento definitivo de la disrupci? anterior del anillo p?vico, realizando la fijaci? interna con placas y tornillos luego de haber realizado una fijaci? interna posterior

La reducci? abierta y fijaci? interna de las lesiones del anillo p?vico proporciona un mayor porcentaje de reducciones anatópicas (14).

La fijaci? interna posterior restaura el alineamiento, disminuye la incidencia de mala uni?, no uni?, discrepancia en el largo de las extremidades y trastornos de la marcha (13). La reducci? abierta y fijaci? interna del la región sacroiliaca puede realizarse por 2 vías:
l. La vía anterior, la cual requiere de un abordaje que se extiende por diSección retroperitoneal, realiza reducci? indirecta de la fractura intrarticular de la sacroiliaca y la fijaci? es obligadamente transarticular, debi?dose tener cuidado para evitar lesionar la ra? L5 (12).
2. La vía posterior es relativamente simple segura, ofrece excelente exposición de la articulaci? sacroiliaca y de fracturas del ala il?ca (6).

La mayoRío de las fijaciones de la pelvis deben ser ejecutadas dentro de las 24
- 48 horas después de ocurrida la injuria y después de la estabilizaci? inicial del paciente. La temprana estabilizaci? siempre permite una Ríoida movilizaci? del paciente para as?prevenir complicaciones pulmonares como síndrome de distress respiratorio del adulto y neumon? (9).



Unos autores mencionan que el ?dice de infecci? en la fijaci? interna de la pelvis fluct? entre 18 - 25% (4,10). Otros autores tienen reportados un bajo ?dice de infecci? (2,13,16).

En nuestra serie se realiz?la estabilizaci? anterior de la pelvis con el uso de un fijador externo como parte de la atención inicial del paciente, para luego de un peRíodo de 5 - 8 d?s realizar la estabilizaci? posterior mediante reducci? abierta y fijaci? interna por vía posterior obteniendo resultados satisfactorios en el 90% de los casos, y sin presencia de infecci?.

El dolor cRíoico debilitante puede desarrollarse luego de una fractura p?vica, particularmente después de disrupciones del anillo p?vico posterior o secundarias a mala uni? de fracturas o no uni? o artrosis de la articulaci? sacroiliaca. Kellam define una aceptable reducci? cuando existe una pérdida de la reducci? de 10 mm para la parte posterior del anillo p?vico y pérdida de la reducci? de 20 mm para la parte anterior (10), valores que sobrepasen este l?ite provocan dolor, teniendo que usar analgúnicos frecuentemente. Este dolor es dif?il de tratar, de igual manera que la lumbalgia cRíoica puede beneficiarse con los cambios en el estilo de vida, o cambios en la profesi?, tratamiento por un especialista en dolor o reintervenci? para fusionar la articulaci? sacroiliaca en caso de pseudoartrosis.

Las fracturas p?vicas pueden producir secuelas neurol?icas, como cuando el plexo lumbosacro esta lesionado por tracci? o presenta avulsi? de ra? secundaria a desplazamiento ?eo. El d?icit neurol?ico permanente ha sido demostrado tan alto, como un 15% (17), siendo las raíces L5-Sllas más comás mente comprometidas (8). Estas lesiones neurol?icas pueden resultar en d?icit motor y dolor.

En nuestra serie, solo en el 10% de los casos operados se present?un dolor permanente en el territorio de L5 asociada con d?icit neurol?ico que dificultaba la marcha.

El manejo de las lesiones del anillo p?vico en pacientes traumatizados puede ser un reto, y por ello deben ser tratadas por médico s entrenados para su manejo.

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Autor: 

REVISTA COLEGIO DE médico S DEL GUAYAS
 

 

   
  

   

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