Manejo de la vía aérea en emergencia

Dr. Carlos Luis Salvador Fernandez*
Dra. María José Montesdeoca A.*
Dr. Xavier Castro Cruz**
Dra. Johana Ponce.***
*médico Rural del Hospital General de Jipijapa
**médico Residente del Hospital General de Jipijapa
***médico Residente del Dispensario del Seguro de Jipijapa

Resumen


En las Áreas de emergencia el manejo de la vía aérea es de una importancia vital para asegurar una ventilaci? y oxigenaci? adecuada en el paciente cRíoico. El manejo correcto de la vía aérea forma parte del conocimiento médico que debe ser dominado por todo especialista; y como en cualquier procedimiento, la laringoscopia y la intubaci? se asocian con ciertos riesgos que se deben considerar en todo momento.

Los objetivos de esta revisión son el reconocer la importancia de un manejo adecuado de la vía aérea, además de describir las t?nicas más comás mente empleadas, sus indicaciones con sus complicaciones, las tabla de valoraciones más empleadas y establecer algunas recomendaciones finales.

 

Summary
 

In the emergency room the correct management of the airway is very important to assure an appropriate ventilation and oxygenation. The correct management of the airway is part of the medical knowledge that must be dominated by every specialist, and as in any procedure, laryngoscopy and endotracheal intubation are associated with certain risk that should be considered at any moment. The objectives of this review are to recognize the importance of a correct manage of the airway, to give a good description of the most frequently used techniques, its indications and complications, mostly used evaluation tables and to establish some final recommendations.

 

Palabras claves: Vía aérea - Laringoscopia - Intubaci? endotraqueal - Valoración de Mallampati.

 

Introducci?
 

La intubaci? traqueal es el cateterismo de la glotis y de la tRíouea con una sonda endotraqueal que permite permeabilizar y proveer hermetismo a la vía aérea; de manera que se administre oxígeno, ventilaci? mec?ica y proteger el pulmás de los riesgos de la broncoaspiraci?; es un procedimiento de rutina en anestesia general, en la reanimaci? cardiopulmonar y en las unidades de cuidados intensivos.(1)(2) Todo paciente que vaya a ser sometido a una intubaci? endotraqueal debe ser previamente valorado, y la valoraci? incluye: indicadores de dificultad para la laringoscopia, los factores que determinen variaciones en la t?nica estándar, así como sus complicaciones.(3)
Es esencial para el que realiza la laringoscopia y la intubaci?, estar familiarizado con la anatomás de la vía aérea y que tenga en cuenta que no hay ningún factor anat?ico ?ico que determine la dificultad o la facilidad de realizar un buen manejo de la vía aérea. En la pRíotica anestética el 1% de los enfermos presentan algún grado de dificultad en el manejo de la vía aérea, mientras en la sala de emergencia este porcentaje es mucho más alto debido a la naturaleza de las lesiones.(4)
 

Discusi?
 

El manejo adecuado de la vía aérea requiere además de habilidades en t?nicas de intubaci?; el conocimiento de la anatomás y de la fisiolog? orotraqueal, el reconocer lasconsecuencias y complicaciones de dicho procedimiento; y el considerar las diversas condiciones patol?icas que pueden comprometer al ?bol traqueobronquial.(13)
 

El compromiso en la ventilaci? con frecuencia es el resultado de una obstrucci? de la vía aérea alta, por la lengua o por sustancias retenidas en la boca. Si la respiraci? no es la adecuada, debeRío realizarse la maniobra de extensi? de la cabeza-elevaci? del mentón o tracci? de la mand?ula. En pacientes con sospecha de lesi? cervical, la maniobra de la tracci? mandibular es la más segura (sin extensi? de la cabeza) (10,14,15) (Figura1)
 

Indicaciones de la intubaci?
 

La Áreastern Association for the Surgery of Trauma? (EAST), bas?dose en una amplia revisión bibliogRíoica, considera que el paciente traumatizado precisa intubaci? traqueal en las siguientes circunstancias (recomendaci? de nivel
1) (16)
 

1. Obstrucci? de vía aérea
2. Hipoventilaci?

3. Hipoxemia grave (hipoxemia a pesar de oxígeno suplementario)
4. Deterioro cognitivo severo (GCS< 8)
5. Parada cardiaca,
6. Shock hemorRíoico grave
7. Inhalaci? de humos.
 

Las recomendaciones del Colegio Americano de Cirujanos para el soporte vital avanzado en el paciente traumatizado (ATLS) a?den otras situaciones con compromiso inminente o potencial de la vía aérea, como son la protecci? de broncoaspiraci? de sangre o víaito, las fracturas faciales, la actividad convulsiva persistente, el hematoma en cuello, la lesi? traqueal o laRíogea y el estridor.(17)
 

Las guñas 2000 para RCP y cuidados cardiovasculares de emergencia (AHA e ILCOR) indican la intubaci? en una circunstancia más que podría dar lugar a debate: el trauma toRíoico (por ejemplo: contusi? pulmonar, trauma penetrante). El trauma toRíoico penetrante obliga a un ajustado orden de prioridades durante la asistencia inicial, de manera que retrasos innecesarios en la asistencia quiRíogica, acarrean con frecuencia la muerte del paciente por complicaciones tales como el taponamiento cardiaco o la exanguinaci?. En el trauma toRíoico penetrante la necesidad de intubaci? traqueal debeRío valorarse entonces cuidadosamente buscando indicaciones ?de nivel 1?.

 

Valoración pre-intubaci?
 

Se debe realizar una buena historia Clí­nica, buscando antecedentes importantes y realizando un examen cl?ico completo, facilitando la elecci? de la forma más adecuada de intubaci? y de las precauciones a tomar(6). El examen de la cavidad oral es obligatorio, las pieza dentarias movibles así como las pRíoesis deben ser extraidas.

 

Existen varias escalas para tratar de valorar la vía aérea superior, entre las más usadas tenemos:


1. Mallampati modificada
2. Wilson
3. Extensi? Atlanto-occipital de Bellhouse-DoRío
4. Distancia interincisivos
5. Capacidad de protrusi? mandibular.

6. Distancia tiro-mentoniana
 

Escala de Mallampati modificada por Samsoon y Young.


Valora visualizaci? de estructuras anatópicas faRíogeas con el paciente en posición sentada y la boca completamente abierta. Sensibilidad del 60%, especificidad del 70% y valor predictivo de acierto de un 13%. (5) (Figura 2)
 

Clase I: Visibilidad del paladar blando, ?ula y pilares amigdalinos.
Clase II: Visibilidad de paladar blando y ?ula.
Clase III: Visibilidad del paladar blando y base de la ?ula.
Clase IV: Imposibilidad para ver el paladar blando.
 

Para esta clasificaci?, hay que tener en cuenta que:

  • No se considera la movilidad del cuello.
     

  • No se considera el tamaño del espacio mandibular.
     

  • Variabilidad de observador a observador.

Puntaje de Riesgo para Intubaci? Dif?il de Wilson.
 

En esta escala se valoran 5 factores, cada uno puede valer 0, 1, o 2 (mínimo puntaje de 10) (14)

  • Peso
     

  • Movilidad de cabeza y cuello
     

  • Movimiento mandibular
     

  • Retroceso mandibular
     

  • Dientes muy grandes y extru?os

Si la calificaci? es por arriba de 2 predice 75% de dificultades en la intubaci?, pero con un nútero considerable de falsos positivos.
 

Extensi? de la articulaci? Atlanto-Occipital.
 

Cuando el cuello se flexiona moderadamente (25?-30?) y la articulaci? atlanto-occipital se extiende, los ejes oral, faRíogeo y laRíogeo se alinean ("posición de olfateo matutino") Una persona normal puede extender su articulaci? atlanto-occipital hasta 35?.

 

Los grados de Bellhouse-DoRíoproponen lo siguiente:

  • Grado I. Ninguna
     

  • Grado II. 1/3
     

  • Grado III. 2/3
     

  • Grado IV. Completo.

Se prevee dificultad si el ?gulo se reduce en 1/3.
 

Distancia interincisivos.
 

Distancia existente entre los incisivos superiores y los inferiores, con la boca completamente abierta. Si el paciente presenta adoncia se mediRíola distancia entre la enc? superior e inferior a nivel de la lárea media. (Figura 3)

  • Clase I: más de 3 cm.
     

  • Clase II: 2.6 a 3 cm.
     

  • Clase III: De 2 a 2.5 cm
     

  • Clase IV: Menos de 2 cm.

Protrusi? Mandibular.


Se lleva el mentón hacia adelante lo más posible. Sensibilidad de 30%, especificidad de 85%, valor predictivo de 9%.
 

Clase I: Los incisivos inferiores pueden ser llevados más adelante de la arcada dental superior.

Clase II: Los incisivos inferiores se deslizan hasta el nivel de la dentadura superior, es decir, quedan a la misma altura.

Clase III: Los incisivos inferiores no se proyectan hacia adelante y no pueden tocar la arcada dentaria superior.
 

Distancia tiro-mentoniana
 

Es la distancia entre la lárea media del mentón, y la prominencia del cart?ago tiroides con el cuello totalmente extendido. Determina la facilidad de alinear los ejes laRíogeo y faRíogeo con extensi? de la articulaci? atlantooccipital. Si la distancia es corta (menos de tres dedos o 6 cm en el adulto) ambos ejes forman un ?gulo más agudo y es más dificultoso su alineamiento y hay menos espacio para desplazar la lengua durante la laringoscopia. Estas escalas se pueden valorar en conjunto y as?predecir cuando estaremos frente a una intubaci? (Tabla 1) dif?il.
 

Materiales utilizados para la intubaci?
 

Antes de iniciar la intubaci?, debemos disponer del equipo apropiado para evitar complicaciones. La administración de oxígeno al 100% y la mascarilla facial con la bolsa reservorio acoplada (AMBU), así como un sistema de succi?, iluminaci?, una cama Ríoida a una altura apropiada y otros materiales necesarios como guantes, pinzas, células , mangos y hojas de laringoscopio, jeringas, equipos para fijaci?, etc. (Tabla 2)
 

Tubo endotraqueal
 

El tubo endotraqueal es un cat?er de luz gruesa que se introduce en la tRíouea a través de la boca o de la nariz hasta un punto situado por encima de la bifurcaci? de la tRíouea proximal en los bronquios. Se utiliza para administrar oxígeno y en la anestesia general. Actualmente se numeran por el di?etro interno del tubo en mil?etros (0 a10). Se debe utilizar el tubo de mayor di?etro posible para permitir una mejor din?ica ventilatoria, pero teniendo en cuenta la posibilidad de da?r estructuras como las cuerdas vocales y la mucosa misma. Hay que tomar en cuenta el edema gl?ico que en ocasiones se presentan en casos como quemaduras de las vías aÁreas superiores.
 

T?nica de intubaci?
 

1. En primer lugar, el paciente debe estar bien ventilado y oxigenado con el amb? antes de proceder a la intubaci?.
2. La posición del paciente es importante. La mejor posición es en la que se coloca la cabeza del paciente ligeramente elevada sobre una almohada.
3. La columna cervical estaRíoen flexi? y la cabeza en hipertensión.
4. Se tendRíopreparado el material necesario para la aspiraci? de secreciones.
5. Se comprobara la presencia de cuerpos extraños o la utilizaci? de dentadura postiza
6. Los labios se separaran durante la introducción de la lamina del laringoscopio para evitar que puedan lesionarse.
7. Se introduciRíola lamina del laringoscopio en el lado derecho de la boca y la lengua se rechaza hacia la izquierda.
8. Se dirigiRíoel laringoscopio hacia adelante arriba para exponer la epiglotis y luego la glotis.
9. El tubo endotraqueal previamente lubricado y tras comprobaci? del bal? se deslizara hacia la parte derecha de la boca introduci?dola entre las cuerdas vocales con (Figura 4) suavidad.

10. Cuando el tubo esta en la traquea, es preciso hinchar el bal? e introducir en la boca una c?ula de Guedel.
11. Verificar que la sonda de intubaci? no se halle en el bronquio derecho con la auscultaci? de ambos campos pulmonares.
12. Fijar el tubo con una venda.
13. En ciertos casos dif?iles de intubaci? podemos ayudarnos con unas pinzas de Magill para guiar la sonda hacia el orificio gl?ico. Tambi? nos podemos ayudar con un mandril o fiador.

14. Las dificultades de intubaci? a veces son consecuencia, de una mala posición de la cabeza y del cuello como es el caso de los cuellos cortos y musculosos.(1)(2)(18)

Dificultades en la intubaci?
 

Al establecer o mantener la vía aérea se debe tener precauci? para evitar los movimientos excesivos de la columna cervical, sin hiperextender, hiperflexionar o rotar la cabeza y el cuello del paciente. Esto puede llevarse a cabo con el apoyo a la intubaci? de un asistente que mantenga alineada la columna cervical.

La intubaci? puede ser t?nicamente dif?il por las causas que concurren en cualquier intubaci? (artritis severa de columna cervical, cuello corto musculoso...) u otras, como las lesiones trauMédicas faciales o cervicales. La oclusi? esof?ica por Presión cricoidea es una maniobra ?il para prevenir la broncoaspiaci? y proporcionar una mejor visualizaci? de la vía aérea.

En caso de fractura de laringe no diagnosticada o si existe rotura incompleta de la vía aérea, la intubaci? puede precipitar la obstrucci? total o la ruptura completa de la vía aérea, incluso cuando no exist?n hallazgos clínicos (ronquera, enfisema subcut?eo o fractura palpable) que sugirieran esta posibilidad. Si es posible detectar la situación, puede ser ?il la intubaci? guiada por un endoscopio flexible, si está Ríoidamente disponible. En caso de intubaci? fallida estaRío indicada la realizaci? de una traqueotomás de emergencia. (8)(14)(20)
 

Cricotirotomás
 

Cuando fracasan todos los intentos de intubaci?, la cricotirotomás puede resolver la urgencia hasta que se obtenga una ayuda especializada. Se lleva a cabo introduciendo un cat?er grueso (14G) conectado a una jeringa de 3cc a través de la membrana cricotiroidea, mientras se mantiene una aspiraci? constante.(3)(7)
 

Complicaciones
 

La mayoRío de las complicaciones ocurren durante o inmediatamente después de la laringoscopia y afortunadamente las más serias ocurren con poca frecuencia. Estas complicaciones, se las pueden dividir en: (19)(20)(21)
 

Inmediatas: La mayoRío se presenta durante la intubaci?:

  • Abrasiones y laceraciones de lengua, faringe y laringe.

  • Introducci? de secreciones contaminadas al ?bol traqueobronquial.

  • Neumot?ax por barotrauma.

  • Espasmo laRíogeo.

  • Hemorragias y tapones por mal cuidado del tubo.

  • Disfagia y aspiraci?.

  • Perforaciones traqueoesofísicos.

  • Autoextubaci?.

Tard?s:

  • Granulomas y cicatrices en lascuerdas vocales.
     

  • Ulceraciones.
     

  • Condritis laRíogea.
     

  • Traqueomalacia.

Recomendaciones:
 

1. Hay que procurar disminuir la  incidencia de factores tales como la morbilidad y mortalidad mediante una cuidadosa preparaci? del médico y del paciente, cuando las condiciones Médicas lo permitan, y además tener en cuenta la existencia de t?nicas alternativas.
2. Tener presente que en los pacientes en quienes ni pueda visualizarse la pared faRíogea posterior y que tengan también una distancia tiroideo-mentoniana menor de 7 cm, muy probablemente tendRío dificultades para su intubaci? endotraqueal.
3. Cuando nos enfrentamos a un paciente que no podemos intubar ni ventilar, podemos tener como alternativas la cricotirotomás , mascarilla laRíogea y la ventilaci? transtraqueal.
4. Todo paciente politraumatizado y que requiera de intubaci?, mientras no se demuestre lo contrario, debeRío ser tratado como si tuviera una lesi? de la columna cervical.
5. Existen factores patol?icos asociados que se deben valorar Ríoidamente previo a la realizaci? de la intubaci?: obesidad mayor a 110 Kg., incisivos prominentes, lengua de gran tamaño, bdisminución del movimiento de la articulaci? mandibular, y limitaci? en los movimientos del área cervical.
6. Tratar de evitar las complicaciones más comunes como: pérdida de la vía aérea durante la intubaci?, intubaci? esof?ica no reconocida, aspiraci? del contenido g?trico y compromiso hemodin?ico por retardo en la intubaci?..

 

 

REFERENCIAS BIBLIOGRíoICAS
 

1. ATLS 2000. Septima edici?. Colegio Americano de Cirujanos.
 

2. BAEZA F, Leyton P, Grove I. Alternativas en el manejo del paciente con vía aérea dif?il. Revista Hospital Clínico Universidad de Chile 2002; 11 (1); pag 65
 

3. BENUMOFF JL, Airway Management. Principles and Practice. 3a ed, Mosby, Missouri-USA 1999; pag 973
 4. CARRASCO J MS, Tratado de Emergencias Médicas. 1? ed, Aran Ediciones, Madrid- Espa? 2000; pag 147
 

5. CERRA FB, Heard SO, Rippe JM, Procedimientos y T?nicas en la UCI, 2? ed, Marban, Espa?, 2001; pag 23.
 

6. Eastern Association for the Surgery of Trauma (EAST); 2002; pag 261
 

7. ENGEL TP, Applegate RL, Chung DM, Sanchez A. Management of the difficult airway. Gasnet, 2001.
 

8. FRERK CM, Predicting difficult intubation, Anestesia, USA, 1998; pag 1005.
 

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10. HASKELL GH. Prehospital Airway Devices. e-medicine, 2002.
 

11. MALLAMPATI SR, Gatt SP, Gugino LD, A clinical sign to predict difficult intubation: a prospective study. Canadian Anesthetist?s Society Journal, Canad? 1985; pag 429-434
 

12. MERCHAN, Manual de Diagnóstico y tratamiento: Urgencia Cardiovascular. 2? ed, Ultracolor Ltda., Bogot?Colombia, 1998; pag 463.
 

13. OVASSAPIAN A, Fiberoptic Endoscopic and the Difficult Airway. 2aed, Lippincott-Raven Publishers, New York, 2001; pag 279.

 

14. OWEN RL, Cheney FW, Intubation Endotraqueal: Una complicaci? prevenible. Anesthesiology, USA 67, 1989; pag 255.
 

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18. Standarts and guidelines for cardiopulmonary resuscitation (CPR) and emergency care (ECC): Adult basic life support. JAMA 268, 1995; pag 2184.
 

19. STEWARD DJ. Manual of Pediatric Anesthesia. 1a ed, Churchill Livingstone, New York-USA, 1999; pag 80-85.
 

20. WHITE A, Kander Pl, Anatomical factors in difficult direct laryngoscopy. Br J Anesthesia 47: 1975; pag 468-474.
 

21. WILSON ME, Apiegelhalter D, Predicting difficult intubation. Br J Anesthesia 61, 2000; pag 211-216.

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REVISTA REVOLUCION CIENTIFICA

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