Opciones en la Cirugía del dorso nasal.

Cirugía de nariz complicada

Trabajo presentado en el Congreso Panamericano de Otorrinolaringolog? del 2002

CIRUGIA DORSO

El tema que va a tratarse hoy, es uno de los temas de mayor controversia que existen en la actualidad entre el otorrinolaring?ogo que hace estética facial, y el cirujano pl?tico. La pregunta o interrogante que surge permanentemente es: Qui? debe hacer la Cirugía de la naRío? El cirujano pl?tico? El otorrinolaring?ogo? O la combinaci? de los 2 especialistas?. Yo personalmente creo que es el otorrinolaring?ogo, que conociendo la funci? normal y patol?ica de una nariz, que sabe diferenciar entre una nariz sana y una enferma, y que está entrenado en la Cirugía estética de la nariz es el que debe llevar a cabo este tipo de Cirugía.

CIRUGIA DORSO NASAL

Estructuralmente la nariz es una combinaci? anatópica de huesos y cart?agos con interdependencia funcional y estética de unos con otros.

Actualmente que se encuentra muy en moda la Cirugía estética de la nariz, el cirujano se ve obligado a realizar permanentemente Cirugías está ico-funcionales. Para tal efecto, debe tomar en cuenta que la porci? externa de la nariz al igual que la interna está formada por 2 partes: la dura y la blanda. La parte dura o alta, formada por los huesos propios de la nariz y por la ap?isis ascendente del maxilar superior; y la parte blanda, que está formada por los cart?agos laterales superiores y los cart?agos alares.

Al igual que en su porci? externa, en la parte interna presenta 2 Áreas: la dura está formada por el víaer y la l?ina perpendicular del etmoides, y la blanda por el cart?ago cuadrangular (n?ese la interrrelación entre la porci? osteocartilaginosa del septum nasal y  los huesos propios de la nariz, que son puntos clave para la Cirugía del dorso de la nariz).

En este slide observamos la interrelación entre los huesos propios y la parte del septum tanto ?eo como cartilaginoso, así como su relación entre los cart?agos alares con los cart?agos laterales superiores.

La nariz escoli?ica supone la existencia de alteraciones osteocartilaginosas tanto externas como en el septum nasal, así como también alteraciones valvulares, y en muchos casos hipertrofia compensatoria de los cornetes; y que van a tener una incidencia directa en la funci? nasal . 

La mal formaci? de la mitad inferior de la nariz se debe a deformidades del tabique nasal, que han ocasionado alteraciones de la b?eda cartilaginosa produciendo asimetRíos y deformando el cart?ago lateral superior, al cual está ?timamente ligado en su borde interno.

La comprensión de estos puntos es importante para que el cirujano planifique adecuadamente la Cirugía nasal y tenga la idea clara de los cart?agos y huesos que debe cortar, liberar, reubicar (slide 8).

T?nica QuiRíogica:

El procedimiento a realizarse (t?nica propia, que a lo largo de 20 años hemos ido perfeccionando cada dia esta t?nica quiRíogica hasta poder obtener los resultados exitosos, que hoy presentamos) seRíouna incisi? hemitransfictiva ampliada a nivel de reborde anterior del cart?ago del tabique, de lado derecho.

Se procede al despegamiento del mucopericondrio y periostio, si la lamina perpendicular del etmoides y el víaer participan en la desviaci?. Este despegamiento debe ser total, del techo al suelo del septum, que debe ser unilateral, pudiendo ser de lado derecho o izquierdo, dependiendo donde se encuentre la porci? convexa de la desviaci? septal; pues del lado convexo existe mas tensi? y podría romperse la mucosa. 

Se realiza a continuaci? la incisi? intercartilaginosa por encima y a lo largo del cart?ago lateral superior. 

Y se realiza con tijeras la separaci? de la piel de las estructuras subyacentes, y a nivel de los huesos propios la despereostizaci? de los mismos. Si existe giba, con la extirpaci? de la misma  estamos procediendo a la separaci? de los cart?agos laterales superiores, del septum nasal; 

Y si no, procedemos a la separaci? del borde del dorso del cart?ago lateral superior del septum cartilaginoso.  Posteriormente siguiendo la lárea de separaci?, se procede a hacer una osteotomás medial para separar en igual forma en esta ocasi? el borde dorsal del septum osteocartilaginoso de los huesos propios nasales, dejando en esta forma totalmente liberado al septum. Este abordaje se puede hacer con Cirugía nasal abierta o cerrada. (slides 12 y 13)

  

Con separador de Aufricht, realizamos el examen del dorso. Como previamente hab?mos realizado el despegamiento del mucopericondrio y periostio del septum, al realizar el levantamiento de la piel del dorso, se pueden observar las ondulaciones septales en toda su extensi? y planificar la septoplastia, pensando siempre que de ?ta dependeRíola forma a quedar del dorso.

A continuaci? se procede a seccionar en sentido vertical la porci? septal cartilaginosa en toda su altura, tratando de abarcar en los segmentos cortados, las incurvaciones del cart?ago que seRío extra?o. Estos cortes se realizaRío del tipo hoja de laurel, en el que la parte medial del mismo seRíomás ancha que sus extremos, los mismos que seRío cortados de acuerdo a las dimensiones que sean necesarias para ubicar el cart?ago en posición recta, afrontando los extremos cortados que quedan; cuidando siempre de no extraer franjas muy grandes que podría n ocasionar el hundimiento del dorso. El pericondrio del lado opuesto se lo deja intacto para que sirva de sost? a los segmentos cartilaginosos que quedan, impidiendo que estos se deslicen. El mucopericondrio actúa como placa adherente para el cart?ago.

Existen en este tipo de malformaci? algunas variantes, siendo la más comás aquella en la que la desviaci? septal está ubicada ?icamente en el tercio superior del cart?ago cuadrangular (región valvular), área que estamos obligados a rectificarla, puesto que al no hacerlo estamos condenando a que en el postoperatorio aparte de una ligera malformaci? externa, se produzca un serio problema funcional de respiraci? por el colapso de la víavula nasal. 

Cuando esto sucede se debe hacer un corte transversal en el cart?ago, que abarque la zona malformada, dejando intacta la parte inferior septal, procediendo a extraer los segmentos de cart?ago de la manera como se lo realiz?cuando la desviaci? septal llegaba hasta el piso de la nariz. 

Tambi? se puede extraer la porci? del septum malformado para darle rectitud fuera de la nariz, reubic?dolo luego en su sitio, fij?dolo con puntos transfictivo

  

Obtenida la rectitud del cart?ago septal, se procede a realizar las osteotomás s laterales y a completar la osteotomás media, ya parcialmente realizada con la extirpaci? de la giba. Una fractura completa de loshuesos nasales involucraRíoel fragmento del septum ?eo, que seRíouno de los causantes posiblemente de la escoliosis nasal.

A continuaci? trabajaremos en los cart?agos laterales superiores, que al comienzo de la Cirugía ya fueron liberados, adapt?dolos a la nueva forma de la nariz para evitar que la Presión de un cart?ago lateral, más largo que el otro, que sucede de acuerdo al tipo de desviaci? corregida, cause la recidiva, -ayudado por la tracci? de la fibrosis cicatrizal que actúa en el lado más corto, impidiendo el enderezamiento completo del dorso racctionado.

CONCLUSIONES: 

1. Separaci? total del septum, de los cart?agos laterales superiores.

2. Observar la forma del borde dorsal del cart?ago cuadrangular.

3. Buscar si existen asimetRíos (tamaño, enrollado) tanto en cart?agos laterales superiores, y cart?agos alares.

4. Si hay desviaci? del segmento ?eo septal.

5. Por lo tanto, se debe realizar un estudio global y minucioso de la nariz  para luego desarmarla completamente y reconstruirla con nuevos patrones que den normalidad funcional y estética.

 

 

   
  

   

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