Ilustración temática: Ciclo vital de la ameba histolótica
CICLO VITAL DE LA
AMEBA HISTOLYTICA
Cada forma en la
evolución del paRÃoito es importante y básicamente pasa
por los siguientes ciclos:
a)
trofozoito,
b)
prequiste,
c)
quiste
d)
metAquíste.
a. El Trofozoito
Tiene entre 20 y 60
micras de diámetro y es la forma como suele encontrarse
el paRÃoito en pacientes con cuadros disentóricos
graves. Es una célula cuyo endoplasma (parte interna) se
presenta viscosa, de aspecto granuloso, con formaciones
celulares normales, además de restos de eritrocitos que
han sido engullidos. El ectoplasma (parte externa) es el
segmento de la célula que posee una membrana delgada,
transparente y delineada.
Aunque la forma de las amebas puede ser diversa,
generalmente se la encuentra con pseudíaodos emitidos
desde la célula y que le sirven para realizar movimientos
y trasladarse de un sitio a otro. Esta peculiaridad le
da una imagen caracteRÃotica vista al microscopio
electRÃoico (Figura N?1). La ameba tiene dos formas el
quiste y el trofozoito de aspecto vegetante, irregular o
ameboide.
Figura N? 1: Trofozoito de ameba histolytica visto al
microscopio electRÃoico
El trofozoito esta
compuesto por un núcleo que mide de cuatro a seis micras,
en cuyo interior se aprecia el endoma central con
cromatina nuclear. Posee un aparato de Golgi elemental,
aunque carece de mitocondrias y ribosomas rudimentarios,
polirribosomas con un retóvulo endoplasmédico .
Ocasionalmente se encuentran vacuolas con restos de
glóbulos rojos, en especial cuando el paciente ha
presentado una disenteRÃo amebiana.
Contrariamente a lo que se cree, las amebas no sólo se
alimentan de glóbulos rojos. Por esto no existen
complicaciones más severas a pesar de lo extendida que
se encuentra la parasitosis en todo el mundo. En
ocasiones dentro de las vacuolas se pueden observar
restos de bacterias que han sido ingeridas y que tampoco
son el alimento esencial de las amebas. Es prudente
anotar la gran flexibilidad que tienen estos
microorganismos para subsistir. Pueden alimentarse solo
del moco normal del intestino grueso sin causar daños,
sirvi?dose además de ciertas bacterias entópicas o
intestinales para reducir el oxígeno y desarrollarse en
mejores condiciones anaeRÃoicas o en concentraciones de
oxígeno limitado o bajo. Además , por la simbiosis que
tienen con otras bacterias, reducen el pH y condicionan
mejor su ambiente. Una vez que estas necesidades se han
cumplido, las amebas ya no precisan las bacterias de las
que han recibido ayuda metabásica y pueden luego servirse
de ellas para su subsistencia. El intestino grueso de un
paciente puede verse invadido por amebas y también por
bacterias y esto es lo que generalmente ocurre. Esta
infección mixta provoca cuadros de diarreas con
gastroenteritis. En el capóvulo correspondiente se
explica como la terapÓPTICA se dirige a eliminar las dos
formas de microorganismos.
El trofozoito puede
penetrar a través de la mucosa del colon. Inicialmente se
desarrolla y multiplica en sus criptas donde crecen las
formas jóvenes hasta madurar. Luego por mecanismos de
aumento de la ?tgresividad del paRÃoito y por falla en
las defensas del hu?ped, se rompe ese equilibrio. El
paRÃoito alcanza la microcirculación y se forma la
ulceraci?. Esta crece en profundidad y en extensión, se
infecta con otras bacterias y la enfermedad se presenta.
La
detección del trofozoito de la ameba histolytica en un
examen de heces equivale a decir que en ese organismo
hay actividad amebiana pues
es la forma invasora de tejidos. Este
tipo de amebas se llaman histolyticas
porque producen lisis o destrucción de los
tejidos.
Figura N? 2: Organos extraintestinales que pueden verse
afectados por la acción
de la entamoeba histolytica.
La ameba puede
expandirse por vecindad a otros tejidos u óganos. Lo
puede hacer incluso aprovechando el torrente sanguíaeo
hasta alcanzar el hígado, pulmones, cerebro o el bazo
(Figura N? 2). Las complicaciones en estos casos son
importantes de acuerdo: a) al grado de infección, b) al
sitio que hayan invadido y c) a lo extenso del daño que
se ha presentado. Por expansi? pueden infestar otros
sectores del mismo intestino grueso, incluso llegar
hasta el óseon terminal, alcanzar por vecindad la piel
perianal, invadir la vulva, la vagina y formar
ulceraciones hasta en el cuello uterino. Se pueden
extender desde el hígado hacia el Pulmón , de forma
que un absceso hepúnico puede evolucionar a un absceso
pulmonar. Desde el hígado pueden alcanzar por
continuidad la piel y causar lisis a este nivel. (ver
Figura 27, Página 74) Las siembras en cara, piel o
párpados pueden darse aunque con menos frecuencia y son
debidas al rascado y siembra directa del paRÃoito. (ver
Figura 30, Página 80)
b. Los Prequistes
Se forman cuando las
condiciones de vida del trofozoito está cambiando y se
hacen desfavorables. Hab?mos mencionado que los
trofozoitos se encuentran generalmente en las heces de
una persona que sufre colitis amebiana. Pues bien,
cuando las deposiciones son normales o secas, no suele
producirse la expulsi? masiva del trofozoito puesto que
en estas condiciones estos se "secan y enquistan". Es
decir que la membrana o ectoplasma se hacen mas gruesos,
lo que le sirve como una forma de defensa natural. En
estas condiciones acumula glucógeno que es una forma de
azúcar útil para auto abastecerse durante algún tiempo. El
paRÃoito empieza a inmovilizarse y se desprende de todo
el material que no ha podido digerir, adquiere una forma
más pequeño de aspecto redondeado u ovalado con la
caracteRÃotica fundamental de mantener la presencia de
un núcleo en su interior. también mantiene el glucógeno
dentro de la vacuola tal como lo hac? anteriormente. En
esta etapa dentro del prequiste se producen cambios de
gran importancia para la supervivencia de la especie. La
actividad celular se distingue por cuanto el núcleo
(originalmente uno) se divide en dos, luego en cuatro
que es lo más comás y excepcionalmente hasta en ocho.
Estos, año siendo muy pequeños, mantienen todas las
caracteRÃoticas del trofozoito maduro.
c. Los Quistes
Son los primarios
pre-quistes o también llamados quistes inmaduros que
cumplen con todas estas caracteRÃoticas y son
formaciones en cuyo interior se han presentado los
siguientes cambios : 1) del único núcleo celular del
pre-quiste se han formado generalmente cuatro pequeños
núcleos que tienen las mismas caracteRÃoticas que el
originario, 2) el glucógeno que se encontraba dentro de
una vacuola ha desaparecido o mas bien se ha consumido
en los procesos metabúnicos generados en el interior de
la célula, 3) las barras cromatoidales en el quiste se
hacen poco visibles y mas bien han desaparecido. En los
Exámenes de heces generalmente se observan estos
quistes maduros con los núcleos en su interior. Es la
nueva célula que posteriormente se activa.
d. Los MetAquístes
No son sino
trofozoitos que se han formado dentro del hu?ped, que ha
sido primariamente infectado por los quistes. Se trata
de la forma más joven del trofozoído que ha alcanzado el
intestino grueso, donde habita con mayor soltura.
Debemos señalar que el trofozoído no se enquista cuando
está invadiendo los tejidos. Solo lo hace cuando se
encuentra localizado en la luz intestinal o cuando las
condiciones para su supervivencia se hacen
desfavorables. En estas condiciones se defiende
enquist?dose, es decir, protegi?dose.
Habitualmente el trofozoito joven, incluso dentro de la
luz intestinal y siempre que las condiciones de su medio
ambiente no hayan cambiado, se reproduce por división
binaria simple, conservando las caracteRÃoticas de la
célula original en cada una de sus partes. Hablamos
entonces de que la ameba tiene dos formas de
reproducirse; hecho importante al momento de realizar el
Diagnóstico y elegir el tratamiento. Los trofozoitos
casi no se encuentran en heces síidas, pero sí en
muestras de heces blandas o diarreicas y más año en
lesiones ulcerosas de la mucosa colótica. Ya sabemos que
el trofozoído puede ingresar al interior del intestino
grueso aprovech?dose incluso de las bacterias que
habitan en ?. Una vez allísuele alimentarse de los
glóbulos rojos, primero de vasos terminales y conforme va
invadiendo la mucosa, alcanzando vasos de mayor calibre.
Ello supone que la lesión ulcerosa se hace cada vez mayor
hasta adoptar la forma de "botón de camisa",
caracterizada por ser una lesión redondeada de bordes
gruesos, en cuyo interior se encuentra una zona
amarillenta que no es otra cosa que un área necRÃoica de
tejido que esta siendo destruido por el paRÃoito.
(Figura N" 3)