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Otras anomalías encontradas en cabeza fetal

  Parte I

Higroma Quístico

El higroma quístico usualmente ocurre en la nuca y se produce por una falla en el drenaje linfáticos entre los sacos yugulares linfáticos y la vena yugular interna, lo que da lugar a una dilatación quística de los mismos, los cuales crecen situándose en la parte posterior y lateral del cuello, pudiendo ser bilaterales.

Su origen se inicia entre la 4ta. a 7ma. Semana del desarrollo embrional dado a una alteración en el desarrollo de los sacos linfáticos.

Su diagnóstico se lo puede realizar desde muy temprano como a las 11 semanas de gestación (Foto #1).  

  

Foto #1.- Feto de 11 semanas de gestación en el que visualizamos múltiples formaciones quísticas alrededor de la cabeza fetal situándose alrededor del cuello (adelante y atrás). Observe los bordes engrosados de la nuca, el contenido líquido y los septum de paredes finas que concurren a formar comparitimentos.

El signo más específico es la presencia del tabique de la línea media que corresponde al ligamento nucal posterior, el cual se distiende y que separa ambos procesos izquierdo y derecho, de masas quística resultantes de la obstrucción linfática (Foto #2).  

Foto #2.- Cabeza de un feto de 24 semanas en el que en la imagen ecográfica visualizamos las masas quísticas en el que se destaca el septum de separación el mismo que está distendido.

Esta masa anecoica y tabicada que es característica del higroma quístico puede crecer y en un buen número de casos más que la cabeza misma, dado a la distensión de los sacos linfáticos yugulares, lo que provoca una rotación anterior de las orejas, línea de implantación capilar baja y piel redundante. Esto último produce el llamado Pterigium Colli que es característico del síndrome de Turner.

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