CIRUGÍA PLÁSTICA

Sociedad Ecuatoriana de Cirugía Plástica, Reconstructiva y Estética

 

ÓRGANO OFICIAL DE DIFUSIÓN CIENTÍFICA DE LA SECPRE

Revista Vol. 1 No. 1

 

 

              LIPOABDOMINOPLASTIA SIN CICATRIZ PERIUMBILICAL             

 

Dra. Peñaranda Toloza

 

Peñaranda Toloza, Mercedes*; Rikeros Orozco, Estéfano**

 

**Cirujana Plástica, Subjefe de la Unidad de Quemados del Hospital Luis Vernaza (Guayaquil), Profesor de Postgrado de Cirugía Plástica de la Universidad Católica Santiago de Guayaquil
**Cirujano Plástico

 

Resumen

 

Este trabajo surge por la inconformidad que sentimos al valorar los postoperatorios de nuestras pacientes sometidas a Lipoabdominoplastia; a pesar de que ellas están muy satisfechas nosotros nos replanteamos el hecho de que si la cicatriz peri umbilical fuera menos aparente, esta paciente en bikini podría pasar como si no se hubiese sometido a esta intervención quirúrgica, ya que la cicatriz suprapúbica queda oculta, pero no así la umbilical, la cual delata la cirugía.

 

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Introducción
Con el advenimiento de la Lipoabdominoplastia se consigue dar un giro a la cirugía tradicional de abdomen, ya que además de disminuir el tiempo quirúrgico, sangrado, etc., ofrece en una sola cirugía un mejor contorno de las partes laterales y de la región  superior e inferior del abdomen. Pero la cicatriz peri umbilical se convirtió en un hecho inevitable y era difícil  ofrecer un resultado no aparente de la cicatriz. En la búsqueda de lograr una mejora de dicha  cicatriz, optamos por aplicar los principios básicos en cirugía  general. De esta manera, amputando el ombligo previamente liberado, procedíamos a  realizar la rafia de la aponeurosis y músculo recto, con lo que se conseguía cerrar el  defecto sin riesgo de debilitar la pared  abdominal a futuro. Posteriormente procedíamos a diseñar el nuevo ombligo, haciéndolo menos aparente y ubicándolo a la altura  deseada.


Material y Método

Se escogieron diez pacientes multíparas, las cuales presentaban flacidez abdominal grado III y IV, con edades que oscilaban entre 39 y 50 años.


Se marcó previamente a cada paciente de pie según lo explicado en la técnica de lipoabdominoplastia del doctor Saldanha.
 

Una vez realizada la liposucción de las regiones previamente marcadas, se realizó la exéresis de la piel en exceso infraumbilical y se disecó el ombligo con su pedículo para proceder a su amputación (Fig.1). Posteriormente se corrigió el defecto con rafia de la aponeurosis de los rectos con Ethylon 2-0 (Fig.2). Como paso siguiente se ancló el colgajo abdominal al pubis con tres puntos para poder determinar la nueva posición del ombligo. En el mismo se procedió a hacer dos círculos, el central de 1 a 1,5 cm. de diámetro y el externo de 3 cm. de diámetro aproximadamente (Fig.3). Seguidamente se continuó con el desgrasamiento de dichos círculos (Fig.4). Mediante el uso de bisturí # 15 se procedió a realizar la exéresis del círculo central (Fig.5), y mediante una sutura en jareta cerramos el mismo con Ethylon 2-0 y lo fijamos internamente a la aponeurosis y músculos rectos abdominales. Este punto fue reforzado internamente a las 6 y a las 9 (Fig.6), logrando de esta manera corrugar e invaginar este segmento que dará la apariencia del nuevo ombligo (Fig.7).

 

Finalmente reforzamos la invaginación dejando un botón de gasa fijado al plano profundo, el mismo que fue retirado a los diez días (Fig.8). Se procedió a la terminación de la cirugía siguiendo todos los pasos de la lipoabdominoplastia tradicional (Fig.9).

 

 

Fig.#1

 

Fig.#2

     
 

Fig.#3

 

Fig.#4

     
 

Fig.#5

 

Fig.#6

     
 

Fig.#7

 

Fig.#8

     
   

Fig.#9

   

 

Casos

 

 

 

 

 

 

     
 
     
 
     
 
     

 

Resultados
Observamos en todos los casos que al invaginar de esta forma el segmento umbilical, obtenemos un ombligo con una apariencia más natural y la ausencia de cicatriz peri umbilical aparente.


Discusión
A medida que hemos ido utilizando esta técnica, ha surgido el planteamiento de que esta sería la forma ideal de tratar el ombligo en las abdominoplastias de las pacientes postbariáticas, ya que éstas por lo general presentan problemas debido a que el pedículo umbilical es muy largo y al reubicarlo según la técnica convencional se acoda y puede necrosarse, aumentado la morbilidad de dichos pacientes.

Con esta nueva técnica de amputar el obligo se logra reubicarlo evitando las complicaciones anteriormente citadas.


Conclusión
Es nuestra opinión que esta técnica nos da la pauta para ir mejorando con la experiencia el área umbilical y de esta manera dar una mejor apariencia estética a un segmento considerado muy sensual para muchas personas.
 

Bibliografía
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