Neurocisticercosis en un Hospital General en San Luis Potosí,
México.
Dr. Ildefonso Rodríguez-Leyva (*), Dr. Andrés
Juárez-Sanjuan (**), Dr. Enrique Cuevas (***)
Facultad de Medicina de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí (*), Departamento
de Imagenología, Hospital Central Dr. Ignacio Morones Prieto" (**), Departamento de
Medicina Interna, Hospital Central Dr. Claudio A. García Perales (***), San Luis Potosí,
México.
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CORRESPONDENCIA: Dr. Ildelfonso Rodríguez-Leyva,
Hospital Central Dr. Ignacio Morones Prieto, Avenida Venustiano
Carranza 2395, San Luis Potosí, SLP, México.
Resumen:
La cisticercosis es la principal infección parasitaria del SNC y la principal causa de
epilepsia secundaria en países en desarrollo. En el presente estudio se muestra el numero
de casos que son vistos en un hospital general de tercer nivel en la ciudad de San Luis
Potosí, México, con base en los archivos del departamento de imagenología. La
prevalencia encontrada del padecimiento (28% del total de pacientes con epilepsia
secundaria) muestra la importancia de esta enfermedad como causa de epilepsia secundaria
en nuestro medio y reitera su papel como problema de salud publica.
Abstract: Cysticercosis is the most common parasitic disease of the CNS and the
main cause of secondary epilepsy in developing countries. We present the number of
patients with neurocysticercosis evaluated at a general hospital in San Luis Potosí,
Mexico, on the basis of the files of the department of neuroimaging. The prevalence of
neurocysticercosis that we found in this sample (28% of patients with secondary epilepsy)
confirm that this parasitic disease is a common cause of secondary epilepsy and a major
public health problem in our city.
La neurocisticercosis es la principal causa
de epilepsia secundaria en países en desarrollo de Africa, Asia y Latinoamérica, entre
los que se incluye México [1-7]. Esta entidad representa la parasitosis más frecuente
del SNC y condiciona un amplio espectro de manifestaciones clínicas, siendo la epilepsia
la principal [8]. La infestación por este parásito se adquiere ya sea al ingerir carne
de cerdo contaminada con el parásito (en cuyo caso el ser humano desarrolla teniasis) o
al consumir verduras y hortalizas que han sido regadas con aguas negras, conteniendo el
huevo de la Taenia solium (en cuyo caso el ser humano desarrolla cisticercosis). El
hombre es el único huésped que puede alojar a la Taenia solium adulta, por lo
tanto es la única fuente de infección de la cisticercosis, siendo posible desarrollar la
cisticercosis por autoinfección, aunque esto es poco frecuente. La neurocisticercosis
afecta hombres y mujeres de todas las edades, con un pico de incidencia entre los 30 y 50
años de edad. Es uno de los mayores problemas de salud pública, esto visto en su
prevalencia, que puede alcanzar hasta el 3.6% de la población general en algunas regiones
[9]. Los factores relacionados a la fisiopatología de la neurocisticercosis incluyen: la
respuesta inmune individual a la presencia del parásito que varía de tolerancia a una
respuesta inflamatoria severa, la localización del parásito en el cerebro, el número de
cisticercos presentes y el estado y edad de las lesiones (quistes vivos, exudados
inflamatorios, granulomas, calcificaciones y fibrosis residual). En el presente trabajo
investigamos la frecuencia de la neurocisticercosis en un hospital general de tercer nivel
localizado en una zona endémica, que atiende a la población de escasos recursos
económicos.
Pacientes y Métodos
Se revisaron los casos de neurocisticercosis reportados en el departamento de
imagenología del Hospital Central Dr. Ignacio Morones Prieto, con base en un archivo
compuesto por 2438 TC de cráneo y 193 estudios de IRM. Se revisaron los expedientes
clínicos de dichos enfermos para confirmar el diagnóstico y para obtener datos
correspondientes a demografía, manifestaciones clínicas, tratamiento y evolución.
RESULTADOS
De un total de 2.438 estudios de TC revisados, 53 (2.17%) tuvieron diagnóstico de
neurocisticercosis. De estos 53 pacientes, 21(39.6%) tuvieron neurocisticercosis activa y
los 32 (60.4%) pacientes restantes tuvieron neurocisticercosis inactiva. En los pacientes
con neurocisticercosis activa predominó la forma parenquimatosa (15 casos), sea en forma
de quistes vesiculares o coloidales. Los 6 pacientes restantes presentaron quistes
ventriculares o subaracnoideos, asociados o no con hidrocefalia o con evidencia de
angeitis. Todos los pacientes con neurocisticercosis inactiva presentaron calcificaciones
parenquimatosas en la TC, asociándose hidrocefalia en 4 de ellos.
De los 53 pacientes, 25 (47.2%) fueron hombres y 28 (52.8%) fueron mujeres. La edad
promedio fue de 35 años (rango de edad: 7 a 89 años). El tiempo de evolución de la
enfermedad varió de 1 día a 25 años. La manifestación clínica más frecuente fue la
epilepsia, observándosela en 31 casos (58.5%). Estos 31 enfermos representaron el 28% de
un total de 111 pacientes con epilepsia secundaria valorados en nuestro hospital durante
el período de tiempo del estudio. Se realizó EEG a 19 de los 31 pacientes con epilepsia
secundaria a neurocisticercosis, el cual fue normal en 9 casos (47.3%) y anormal en 10
(52.7%). Las alteraciones encontradas fueron: actividad paroxística focal en 3 de ellos,
actividad lenta generalizada en 1 caso y focos irritativos múltiples en los 6 restantes.
El análisis del LCR tuvo como alteraciones más frecuentes la hiperproteinorraquia
(50% de los casos) y pleocitosis mononuclear (37.5%). Estas alteraciones se encontraron
con mayor frecuencia en la formas parenquimatosas de la enfermedad.
De los 53 pacientes, 42 (79%) recibieron albendazol, 23 (43%) requirieron prednisona y
solo 1 caso fue tratado con praziquantel. Los estudios tomográficos de control mostraron
resolución de la mayoría de las lesiones quísticas luego del tratamiento cestocida.
Todos los pacientes con epilepsia recibieron además tratamiento con anticonvulsivantes.
El seguimiento promedio de estos enfermos fue de 19 meses (rango de 6 a 48 meses). De los
31 pacientes con epilepsia y neurocisticercosis, 25 (80%) continúan con tratamiento
anticonvulsivo. De éstos, 20 han alcanzado control de las crisis y 5 han sido
refractarios al tratamiento. Luego de un período libre de crisis se suspendió el
tratamiento anticonvulsivo en 6 pacientes. Tres de estos enfermos presentaron crisis
recurrentes y los otros 3 han permanecido libre de crisis sin tratamiento.
DISCUSION
La epilepsia es un grave problema de salud en los países en desarrollo, donde su
prevalencia puede ser mayor de 57 por 1000 habitantes [1]. Las infecciones parasitarias,
principalmente la neurocisticercosis, son factores etiológicos importantes para la
epilepsia en muchos de estos países [3-6]. En un estudio realizado en la Ciudad de
México, se evidenció que la neurocisticercosis es causa de epilepsia de inicio tardío
hasta en el 50% de los casos [2]. En nuestra serie, el 28% de los pacientes con epilepsia
secundaria tuvieron neurocisticercosis como etiología.
El diagnóstico de cisticercosis se sospecha por medio de la historia clínica del
paciente, en la cual se encuentren datos que sugieran una epilepsia secundaria. En estos
pacientes es importante el obtener un estudio de LCR, el cual puede aportar datos
compatibles con la infección, pudiéndose realizar análisis mas específicos como el
ELISA. Los estudios de imagen tienen una gran importancia dentro del diagnóstico de
cisticercosis, ya que por las características de la lesión, es posible determinar en la
mayor parte de los casos, si la epilepsia es secundaria a cisticercosis. En la TC se
observaran imágenes quísticas, únicas o múltiples, que pueden mostrar edema
perilesional en grado variable, y que refuerzan con el medio de contraste. La TC tambien
es útil para mostrar cisticercos que se encuentran calcificados y que representan una
infección previa que fue controlada por el huésped. Para cisticercos activos, la IRM
aporta mayor información que la TC, pues muestra con mayor detalle el estadio en que se
encuentra el cisticerco. Además la IRM permite visualizar con mayor claridad y durante
más tiempo el edema perilesional. En casos de que a pesar de la práctica de estudios de
imagen y de LCR, exista duda acerca del diagnóstico, estaría indicada la resección
quirúrgica de la lesión o un ensayo terpáutico con drogas cestocidas [10].
El tratamiento de la neurocisticercosis es motivo de controversia [11-13]. Nosotros
favorecemos el uso de drogas cestocidas, las cuales aceleran la destrucción del parásito
y condicionan mejoría clínica en la mayoría de los enfermos con formas activas de la
enfermedad.
REFERENCIAS
1.- Senanayake N, Roman GC. Epidemiology of epilepsy in developing countries. Bull WHO
1993;71:247-258.
2.- Medina M, Rosas E, Rubio F, et al. Neurocysticercosis as the main cause of
late-onset epilepsy in Mexico. Arch Intern Med 1990;150:325-327
3.- Rodríguez-Leyva I, Blanco-Sermentt M, Abud-Mendoza C, et al. Resonancia magnética
en epilepsia. Rev Ecuat Neurol 1995;4:43-46.
4.- Arruda WO. Etiology of epilepsy: a prospective study of 210 cases. Arq
Neuro-Psiquiat (Sao Paolo) 1991;49:251-254.
5. Del Brutto OH, Noboa CA. Late-onset epilepsy in Ecuador: aetiology and clinical
features in 225 patients. J Trop Geogr Neurol 1991;1:31-34.
6.- Lombardo L., Mateos J.E. Cerebral cysticercosis in Mexico. Neurology
1961;11:824-828.
7.- Bonametti AM. The positivity index of the immunoenzyme reaction (ELISA) for
cysticercosis in the cerebrospinal fluid (CSF) and in the serum of epilepsy patients. Rev
Inst Med Trop Sao Paulo 1992;34:451-458.
8.- Del Brutto OH, Santibañez R, Noboa CA, et al. Epilepsy due to neurocysticercosis:
Analysis of 203 patients. Neurology 1992;42:389-392
9. Del Brutto OH, Sotelo J. Neurocysticercosis: an update. Rev Infect Dis
1988;10:1075-1087.
10. Del Brutto OH, Wadia NH, Dumas M, et al. Proposal of diagnostic criteria for human
cysticercosis and neurocysticercosis. J Neurol Sci 1996;142:1-6.
11. Carpio A, Santillán F, León P, et al. Is the course of neurocysticercosis
modified by treatment with antihelminthic agents? Arch Intern Med 1995;155:1982-1988.
12. García HH, Gilman RH, Horton J, et al. Albendazole therapy for neurocysticercosis:
a prospective double-blind trial comparing 7 versus 14 days of treatment. Neurology
1997;48:1421-1427.
13. Del Brutto OH. Medical treatment of cysticercosisEffective. Arch Neurol
1995;52:102-104.
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