Servicio de Neurología. Hospital Nacional de Pediatría " Prof. Dr. Juan P.
Garrahan".
Buenos Aires - Argentina.
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RESUMEN: El déficit de la atención con hiperactividad (DAH), es uno de los cuatro
síndromes englobados como función cerebral mínima, y reconocido en la última
clasificación del Manual de Diagnóstico y Estadístico de Trastornos Mentales (DSM IV).
Se caracteriza por déficit atencional, hiperactividad, bajo nivel de frustración,
impulsividad y labilidad emocional. Aunque no hay dudas sobre su naturaleza orgánica,
ésta no implica una lesión cerebral demostrable y mucho menos irreversible, sino una
disfunción o alteración de funciones cerebrales superiores en el área de la conducta.
El DAH puede asociarse a trastornos de lenguaje, del aprendizaje y torpeza motora. El
diagnóstico debe ser hecho con base en la normalidad del examen clínico-neurológico y
en evaluaciones neuropsicológicas. Los estudios de neuroimagenes o neurofisiológicos
solo están indicados cuando se quiere descartar otras patologías. El tratamiento de
elección son los estimulantes, especialmente el metilfenidato por su buena tolerancia,
mejorando no solo el nivel de atención y la hiperactividad, sino también el aprendizaje
y la escritura. El pronóstico varía de acuerdo a la intensidad del cuadro, precocidad
del diagnóstico y a la interacción familiar en el contexto social del niño. Se
considera que aproximadamente el 5% de la población infantil escolar presenta un DAH, por
lo tanto creemos que esta posibilidad diagnóstica debe esar vigente entre pediatras y
neuropediatras para su reconocimiento y tratamiento precoz.
ABSTRACT: Attention deficit hyperactivity disorder (ADHD), is one of the four
syndromes of minimal brain dysfunction, recongnized by the last classification of the
Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorder (DSM IV). It is mainly characterized
by attention deficit, hyperactivity, a low-level frustration, impulsivity, and emotional
labilit. Although there are no doubts about its organic naure, the presence of this
syndrome does not mean a demonstrable cerebral or irreversible lesion, but an alteration
in high cerebral function, particulary in the area of behaviour. ADHD can be associated
with language, learning, and motor disabilities. Diagnosis should be made on the basis of
behaviour. ADHD can be associated with language, learning, and motor disabilities.
Neuroimaging and neurophysiological studies are required only to exclude another
phatoogies. Stimulants are the first choice in the treatment of ADHD, mainly
methylphenidate, because it is well tolerated and improves not only the attention level
and hyperactivity, but also learning and writing abilites. Prognosis varies acording to
the severity of the clinical picture, early diagnosis and the familial interaction on the
social context of child. Approximately 5% of infantile schoool pupulation have ADHD;
therefore, this diagnostic possiblity should be considered by neuropediatricians and
pediatricians for early diagnosis and treatment.
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El déficit de la atención con hiperactividad es un síndrome conductal que se
manifiesta por alteraciones en la atención con hiperactividad e impulsividad. En la
última clasificación difundida por el manual de Diagnostico y Estadístico de Trastornos
Mentales, (1) se reconocen variantes dentro del trastorno de la atención con
hiperactividad (DAH), incluyendo los tipos: predominante inatento, predominante
hiperactivo-impulsivo y combinado. En la Argentina el DAH ha sido descrito por Fejerman
(2-5) con el nombre de síndrome hipercinético, como uno de los cuatro síndromes dentro
del cuadro de Disfunción Cerebral Mínima.
Actualmente se considera que el DAH es una condición que, si bien es de origen
neurológico u orgánico, no implica una lesión cerebral irreversible, sino una
dsifunción o alteración en ciertas funciones cerebrales, particularmente en el área de
la conducta y que tiende a mejorar con la maduración del SNC, es decir con el tiempo. Se
estima que aproximadamente el 5% de los niños en edad escolar presentan DAH(6,7) y que
esta entidad es más frecuente en hombres que en mujeres, siendo la relación de 3 a 1.
Las alteraciones de la atención pueden estar asociadas o relacionarse con diversos
cuadros clínicos neurológicos y psiquiátricos (lesiones cerebrales, epilepsias,
déficit mental, transtornos de aprendizaje, etc. ), o en forma pura como el DAH.
ETIOLOGIA Y PATOGENIA
El compromiso del SNC en el DAH resulta de la interacción entre la severidad de la
agresión, su duración, el momento del desarrollo cerebral, las condiciones previas del
cerebro y los sectores del cerebro mas expuestos al daño (8). Existen, en ciertos
animales, períodos "criticos" o "sensibles" del desarrollo, que
están genéticamente determinados, sobre los que factores exógenos pueden actuar,
induciendo conductas particulares. (9,10) La hipoxia o la malnutrición pueden ocasionar
muerte celular o interferir en los proces de organizcion de las conexiones dendríticas y
mielización particularmente en un período crítico y de este modo provocar un retraso en
la adquisición de ciertas funciones cerebrales superiores. (11) De igual manera, factores
prenatales o perinatales tales como radiaciones, drogas, consumo de alcohol o tbaco
durante el embarazo podrían estar relacionados con el DAH. (12-14)
La intoxicación crónica por plomo en niños que no presentan niveles de pulmburia
suficientemente altos como para desarrollar una encefalopatía pueden presentar
impulsividad, hiperactividad u otras manifestaciones clínicas sugestivas de daño
cerebral. (15,16) Otras de las causas involucradas en el desarrollo de DAH han sido la
correlación entre la hormona tiroidea y el desarrollo. El desarrollo de niños
hipotiroideos tratados desde el período neonatal ha mostrado una incidencia significativa
de signos y síntomas de disfunción cerebral en los años siguientes. (17) Se ha
postulado, además, que la hormona masculina durante la vida fetal desempeña un papel
importante en la patogenia de la dislexia y quizas del DAH, mecanismo que explicaría la
predominancia de este sindrome en hombres. (18) Las influencias genétics también parecen
tener un papel etiológico en el DAH; de hecho diversos estudios han demostrado
concordancia en gemelos monocigotos y mayor incidencia en familiares directos de niños
con DAH. (7,19,20) También debe ser considerado en el enfoque genético el denominado
aspecto psicofarmacogenético, por lo cual será importante demostrar diferencis
genéticas en el metabolismo o la respuesta a la drogas psicoactivas. (21) El origen
biológico del DAH estaría sustentado particularmente en los casos con hipercinesia que
presentan un fuerte correlato neuroquímico. (22) El uso de estimulantes en el tratamiento
de la hipercinesia data del año 1937. (23) En las últimas décadas se realizaron
investigaciones farmacológicas que indican la existencia de alteraciones a nivel de los
neurotrasmisores. (24) Estudios experimentales en animales mostraron que la depleción
selectiva de dopamina produce DA con hiperactividad, mientras que la disminución de
norepinefrina ocasiona DA sin hiperactividad. (25,26)
CARACTERISTICAS CLINICAS
Los signos y síntomas principales del DAH incluyen impulsividad, hiperactividad,
déficit de la atención y baja tolerancia a la frustración con labilidad emocional
(tabla 1). Estos niños presentan, con frecuencia, trastornos del sueño durante el primer
año de vida. Un aspecto importante a considerar es cuando se trata de una conducta normal
o patológica. Los síntomas que presentan estos pacientes son difíciles de cuantificar y
de percibir pues no es lo mismo un niño que habita en un ambiente con espacio reducido
que aquel que vive en un ámbito rural. De todos modos, los nuerólogos de niños pueden
determinar sin dudas cuando un niño es hiperactivo, observando su comportamiento en el
consultorio. En algunos casos, la hiperactividad es de tal magnitud que les provoca graves
problemas de adaptación.
Otra alteración importante en la conducta de los pacientes con DAH es la falla en el
control de sus impulsos, provocándoles conductas inadaptadas en situaciones grupales; por
ejemplo, son excitables, hablan en exceso y no respetan las consignas. Durante la
actividad escolar perturban a sus compañeros y son considerados por los maestros como
promotores del desorden. La baja tolerancia a la frustración que caracteriza a estos
niños les genera agresividad y caprichos. Con relación a los estímulos, sus respuestas
son desmedidas. Tales síntomas los lleva a situaciones conflictivas en sus relaciones con
compañeros, maestros y familiares, independientemente de sus afectos y sentimientos.
Los niños con DAH suelen ser hiperactivos, pero en una relación persona a persona
pueden transitoriamente no presentarse como tales. Por este motivo, también tienen valor
para el diagnostico los informes de la maestra o de personas que los observan en
situaciones grupales. La respuestas paradójica a las drogas que afectan el SNC es otro
elemento de valor diagnóstico; or ejemplo el antecedente que un niño se excito cuando el
pediatra trató de tranquilizarlo con
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Tabla 1. Manifestaciones clínica del déficit de atención con
hiperactivida. |
-
Hiperactividad.
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Dificultad en el control de los impulsos, atención y la agresión.
-
Baja tolerancia al a frustracioón.
-
Labilidad emocional.
-
Trastornos del sueño en el primer año de vida.
-
Las drogas estimulantes mejoran algunos síntomas.
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Tabla 2. Transtorno de la atención con hiperactividad, tipo
predominante desatento. |
-
Frecuente dificultad en prestar atención a detalles o comete errores por descuido en la
tarea escolar u otras actividades
-
Fracasa frecuentemente en mantener la atención en tareas o desarrollo de actividades.
-
Con frecuencia impresiona no escuchar lo que se le está diciendo.
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Comúnmente no cumple instrucciones y fracasa al realizar tareas escolares, domésticas,
etc. (no debido a conductas de oposición o dificultad para comprender las indicaciones).
-
A menudo tienen dificultades para organizar tareas y actividades.
-
Con frecuencia evita o le desagradan mucho las tareas (escolares o caseras) que
requieren un esfuerzo mental sostenido.
-
A menudo pierde objetos necesarios para tareas o actividades (libros, lápices,
juguetes, etc.)
-
Fácilmente se distrae por estímulos externos.
-
Es olvidadizo en sus actividades habituales.
|
antihistamínicos o barbitúricos. Por otra parte es conocido que los estimulantes
disminuyen la hiperactividad y mejoran la atención en estos enfermos.
De acuerdo con el DSM-IV, se diferencian tres variantes de DAH: A) déficit de
atención con transtornos de hiperactividad 8tipo predominante desatento) cuando presentan
seis o más de los síntomas expuestos en la tabla 2; B) déficit de atención con
transtorno de hiperactividad (tipo predominante hiperactivo-impulsivo) en el que se
reconocen al menos cuatro de los criterios expuestos en la tabla 3; y C) el tipo
combinado, donde se m ezclan criterios de los grupos precedentes.
El déficit de atención no es la causa de trastorno de aprendizaje (TA). (27) De
hecho, el DAH y los TA coexisten con mayor frecuencia de lo casual, ejerciendo influencias
en el rendimiento escolar, las cuales se agravan al asociarse, sin que dicha asociación
implique relación casual. (28) El reconocimiento que un niño con TA presenta déficit en
la atención con hiperactividd o sin ella, es un buen parámetro para un eventual
tratamiento farmacológico.
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Tabla 3. Trastorno de la atención con hiperactividad, tipo
predominante hiperactivo-impulsivo. |
-
Signos de inquietud con manos o pies, o se retuerce en el asiento.
-
Tiene dificultad para permanecer en el asiento durante el tiempo necesario.
-
Corre o trepa excesivamente en situaciones recreativas.
-
Impulsividad: responde abruptamente a preguntas antes de escucharlas en forma completa.
Presenta dificultad para esperar en filas o su turno en juegos o situaciones generales. |
DIAGNOSTICO
Para establecer el diagnóstico de DAH es necesario la realización de un cuidadoso
examen clínico-neurológico y de evaluaciones neuropsicológicas. Se ha descrito que los
niños hiperactivos tienen mayor número de dismorfias menores y de macrocefalia que los
controles sanos. (5,29) EL DAH se asocia con otros trastornos del desarrollo, incluyendo
problemas de aprendizaje, torpeza motora o del lenguaje. En estos casos el examen
neurológico puede evidenciar la presencia de signos blandos-hipotonia, temblor,
sincinesias o alteraciones corporoespaciales y de lateralidad.
Como parte de la valoración neuropsicológica se toman pruebas de velocidad de
respuesa utilizando pruebas diseñados para uso con computadoras (39 u otras que permiten
evaluar los déficit de la tención detalladamente. (31) Los estudios neurofisiológicos y
por imágenes están indicados cuando el médico quiere descartar otras patologías. El
mapeo de los potenciales evocados cerebrales, las técnicas neurométricas y los estudios
con tomografía por emisión de positrones pueden ser de utilidad para la investigación
de los pacientes, pero no son imprescindibles en la práctica clínica. (32-34)
El DAH debe plantearse como alternativa diagnóstica desde el primer año de vida. Los
principales entidades que deben considerarse en el diagnóstico diferencial son las
neurosis, la psicosis y la epilepsia del lóbulo temporal. Los síntomas observados en el
DAH son difíciles de diferenciar de una neurosis, per la importancia del diagnóstico
radica en que estos niños no mejoran cuando en psicoterapia sus síntomas se interpretan
en función de determinantes psicogenicos. La psicosis infantil pura es de rara
presentación en edad pediátrica y se observa principalmente relacionada con retardo
mental y epilepsia que se psicotizan. Es necesario descartar una epilepsia de lóbulo
temporal debido a que el 15% aproximadamente de los casos con esta forma de epilepsia,
además de la crisis epilépticas características, presentan un síndrome hipercinético.
En estos casos debe realizarse un EEG para definir el diagnostico.
TRATAMIENTO, EVOLUCION Y PRONOSTICO
Los pacientes con DAH con componente hipercinético pueden beneficiarse con drogas
estimulantes del SNC, siendo éstas una alternativa terapéutica concreta, efectiva y
confirmada en la literatura. Este tratamiento no es curativo sino que pretende actuar
sobre el síntoma. Es por eso que no resulta díficil decidir cuado debemos iniciar el uso
de medicación. Los estimultantes del SNC regulan la atención y permiten el control de la
hiperactividad.(7) También se han señalado efectos positivos sobre la escritura (35) y
en las pruebas de inteligencia. (36) Por otra parte, los estimulantes del SNC crean
condiciones favorables para facilitar el aprendizaje y los padres y terapeutas usualmente
piden continuar con la medicación, pues les perimete mantenter una adecuada relación con
el niño. Las drogas más utilizadas en estos casos son las anfetaminas, la pemolina y el
metifenidato, siendo ésta última droga de elección por su mejor tolerancia. (7,37)
El metilenidato es beneficioso en niños de edad preescolar y escolar. Ha sido
utilizado sin inconvenientes en niños con retardo mental e hipercinesia; por ejemplo, en
el sindrome del X-fragil. En términos generales se puee comenzar con 5 mg/día y aumentar
hasta 20mg/día si es necesario. Es preferible queelmedicamente se tome en el desayuno y
en el almuerzo los días en el niño va al colegio, interrumpiéndole los fines de semana
y en vacaciones. Los efectos indeseables sobre la conducta son la excitación sicomotriz,
el llanto inmotivado y la depresión, manifestaciones que desaparecen a las pocas horas si
se interrumpe la medicación. Los efectos colaterales más comunes son insomnio o
inapetencia, los que se pueden controlar cambiando las dosis o el horario de
administración. Se sugiere evitar el uso de metilfenidato en pacientes con tics o
antecedentes familiares de síndrome en niños con DAH tratados con dicho fármaco. (38)
El 1% de los pacientes tatados con premolina desarrolla reacciones de hipersensibilidad
asociada con tratornos hepáticos. (7) Otros medicamentos que han sido utilizados en
pacientes con DAH incluyen: antidepresivos tricíclicos como la imipramina,
fenotiazínicos, deanol, haloperidol y clonidina; ninguno ha resultado ser tan eficaz como
el metilfenidato. Es importante mencionar que también se han logrado buenas respuestas
terapéuticas con cafeína. (23)
En niños con hipercinesia asociada a retardo mental se prefieren los derivados
fenotiazínicos como la tioridazina (Meleril). Hemos tenido buena experiencia con la
difenihidramina en el tratamiento de lactantes y en niños pequeños con trastornos del
sueño. Finalmente, la conveniencia de indicar medicación o no en un niño con DAH debe
ser el resultado de una situación en que el médico pueda conversar y discutir con los
padres, con el fin de informarles los problemas de la enfermedad y las ventajas y riesgos
del tratamiento.
En uno de los estudios más importantes sobre el ratamiento de DAH se evaluarion 81
adolescentes, de los cuales 57% de los pacientes tratados estaban libres de problema, 8%
había desarrollado conductas antisociales significatias, 16% se les recomendó
tratamiento psicológico y 2 pacientes murieron por heridas autoinfringidas. (39) En este
estudio también se evaluaron 48 adultos jóvenes de los cuales 91% tuvieron actividad
laboral y estudios universitarios considerados como exitosos. (3)) Todos estos pacientes
presentaron trastornos de la atención con o sin hipercinesia tratados desde niños con
diferentes drogas, incluso estimulantes del SNC.
El pronóstico del DAH depende de la intensidad del cuadro, del tiempo transcurrido
hasta el diagnóstico y como el grupo familiar y el contexto social interactuaron con el
niño. En síntesis en el diagnóstico y pronóstico del DAH se deben considerar distintas
formas de intensidad del cuadro, desde niños en que unos meses de orientación y
tratamiento adecuado es suficiente, hasta aquellos pacientes que requieren varios años de
tatamiento integral para conseguir una aceptable conducta adaptativa, especialmente en el
área de las relaciones interpersonales o grupales.
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