Introducción
La lesión medular (LM) ha sido
considerada como una de las discapacidades más trágicas que le
puede suceder a una persona. Uno puede comprender estas
situaciones cuando considera que el portador de una lesión
medular se verá afectado con parálisis a diferentes niveles y
grados de extensión, pérdida de la sensibilidad y disfunción
vesical, intestinal y sexual; además de las consecuencias
síquicas, sociales y económicas que conlleva dicha situación de
discapacidad permanente o irreversible, ya que en la actualidad
no tiene curación regenerativa ni reconstructiva.
Hasta después de la segunda
guerra mundial, la LM no era un gran problema social ya que sus
portadores solían fallecer antes del primer año. Posteriormente
con los avances en el tratamiento y seguimiento, han motivado
una gran disminución de la mortalidad en el período agudo y una
supervivencia cercana a la de la población general con unas
condiciones de vida aceptables.1,2
Por su nivel de lesión se
dividen en: tetraplejía, si aparece disminución o pérdida de la
función motora y/o sensitiva de los cuatro miembros por lesión
de la médula cervical; y paraplejía, cuando sufren distintos
grados de afectación medular por debajo de la última metámera
cervical, en los segmentos torácicos, lumbares o sacros.2,3
En caso de LM postraumática es preciso medir la
severidad de la lesión para controlar la evolución del estado
neurológico y para valorar las consecuencias de esta lesión y
para ello se han desarrollado unas escalas mediante la
clasificación por categorías funcionales o por cambios
cuantitativos en el examen neurológico. La transición de una
categoría funcional a otra o la fluctuación en el estado
neurológico en el tiempo puede proporcionar el pronóstico acerca
de la probabilidad de recuperación.4
La clasificación ASIA ha sido desarrollada por la
American Spinal Injury Association en conjunto con numerosas
organizaciones médicas internacionales.5 Valora la función
motora en cinco grupos musculares en cada extremidad dando un
valor de cero a cinco según su fuerza, y la función sensitiva
mediante la sensibilidad al pinchazo y al tacto en 28 dermatomas
dando un valor de 0 a 2; si la sensibilidad está ausente (0),
está disminuida (1), o es normal (2). Globalmente agrupa en
cinco categorías funcionales a los pacientes con lesión medular
de la A a la E; la definición de lesión completa depende
exclusivamente de la ausencia de preservación sacra en los
segmentos S4-S5: ASIA B, sin función motora pero con
preservación sensitiva; ASIA C, función motora preservada pero
no funcional; ASIA D, función motora preservada funcionalmente
útil; ASIA E, función normal o con déficit neurológico
mínimo.6,7
Ante el
impacto que los problemas de salud tienen sobre la calidad de
vida de las personas, es de suma importancia evaluar el estado
funcional de cada paciente ante el riesgo de discapacidad. El
índice de Barthel (IB) es un instrumento que mide la capacidad
de una persona para realizar diez actividades de la vida diaria
(AVD) -consideradas como básicas- obteniéndose una estimación
cuantitativa de su grado de independencia. El IB fue descrito
por Mahoney y Barthel, en 1955 y existen múltiples versiones del
mismo. Es fácil de aplicar, con alto grado de fiabilidad y
validez, capaz de detectar cambios, fácil de interpretar, de
aplicación sencilla y puede adaptarse a diferentes ámbitos
culturales El IB es una medida del nivel de independencia en AVD.8
Es la escala de medición de AVD más conocida, estudiada y
difundida a nivel internacional9, evalúa 10 áreas de AVD (comer,
trasladarse entre la silla y la cama, aseo personal, uso del
baño, bañarse, desplazarse, subir y bajar escaleras, vestirse y
desvestirse, control del intestino y control de orina). La
puntuación total es de 0 a 100 (cero, indica la total
dependencia en AVD y movilidad, y 100 la independencia). Se han
realizado estudios de validez y confiabilidad del IB en diversos
lugares, y con diversas patologías.
Objetivo
General: Caracterizar a los pacientes con
lesión medular ingresados en la clínica de lesiones
raquimedulares según el deterioro neurológico y la discapacidad
Específicos:
1) Caracterizar la muestra según variables
sociodemográficas.
2) Determinar el nivel sensitivo, el nivel motor, el nivel
neurológico de lesión, la intensidad de la lesión en los
pacientes.
3) Determinar grado de dependencia funcional.
Materiales y métodos
El estudio se llevó a cabo en el Centro Internacional de
Restauración Neurológica en Cuba, en el período comprendido
desde marzo a junio del 2008. Se realizó un estudio descriptivo,
prospectivo, casi experimental, donde la muestra estuvo formada
por 25 pacientes hospitalizados en la Clínica de Lesiones
Raquimedulares. En la semana de evaluación se le aplicaron los
estándares internacionales para la clasificación neurológica del
lesionado medular (ASIA-American Spinal Injury Association) y la
escala de independencia funcional de Barthel.
Las variables utilizadas fueron: edad, sexo país,
tiempo de evolución de la lesión, nivel neurológico de lesión,
nivel motor, nivel sensitivo, intensidad de la lesión,
preservación parcial y grado de dependencia funcional.
Se realizó el procesamiento estadístico
obteniéndose los porcentajes en cada especificidad objeto de
estudio.
Resultados
Caracterización de la muestra según variables socio
demográficas
Se revisaron 25 expedientes de pacientes con lesión medular, de
los cuales el sexo que predominó fue el masculino con 21
pacientes (84%), y del sexo femenino fueron 4 pacientes (16%)
(Figura 1).
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Figura 1: Distribución por sexo |
En cuanto al país de procedencia predominó
Venezuela con 12 pacientes (48%), seguidos por México con 8
pacientes (32%), el resto correspondió a Portugal, España,
Brasil y Perú (Figura 2).
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Figura 2: Distribución por países |
En cuanto al tiempo de evolución de la lesión,
existió un predominio en pacientes con más de un año (Figura 3).
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Figura 3: Tiempo de evolución de la
lesión |
La Figura 4 muestra la escala de deficiencia de
ASIA. La extensión de la lesión se comportó de la siguiente
manera: 16 pacientes tenían lesión medular completa (64%) ASIA
A; 6 pacientes (24%) con lesión medular incompleta sensitiva
ASIA B, y 3 pacientes (12%) con lesión medular incompleta motora
ASIA C.
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Figura 4: Extensión de la lesión: Escala
de deficiencia de ASIA |
Según el nivel neurológico de lesión, 5 pacientes
(20%) tenían lesión cervical (tetrapléjicos); 19 dorsal y lumbar
(parapléjicos) (80%) (Figura 5).
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Figura 5: Nivel neurológico de lesión |
La distribución por segmento medular y extensión
de la lesión: Asia A, 2 pacientes tetrapléjicos y 14
parapléjicos; Asia B, 2 pacientes tetrapléjicos y 4
parapléjicos; Asia C, 1 paciente tetrapléjico, 1 parapléjico
dorsal y lumbar (Figura 6).
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Figura 6: Distribución por segmento
medular y extensión de la lesión |
En cuanto los grados de dependencia funcional, en
el lesionado cervical predominó la dependencia total, y en el
dorsal la dependencia leve (Figura 7).
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Figura 7: Dependencia funcional |
Discusión
Respecto al sexo, todos los estudios sobre lesión
traumática, encuentran un predominio de varones con una razón
varón-mujer (V/M) en un rango entre 2,6 a 9,6.11,12 En nuestra
investigación (Figura 1) se obtuvieron resultados similares, el
sexo que predominó fue el masculino con 21 pacientes (84%)
mientras que del sexo femenino fueron 4 pacientes (16%).
Las referencias bibliográficas coinciden que la
lesión medular es más frecuente en edades entre 15 -35
años13,14.En nuestra muestra el promedio de edad registrada fue
de 27, con un rango de 16 a 44 años.
En la bibliografía se aprecian diferencias de
porcentaje según las categorías de paraplejía o tetraplejía,
siendo el grupo de la paraplejía el más frecuente, con rangos de
45 – 75%. Según el nivel, el más frecuente es el dorsal, con
rangos de 35 – 53%, seguido del nivel cervical y lumbar14. En
nuestro estudio se aprecia una mayor frecuencia del nivel dorsal
(76%), seguido del nivel cervical (20%) y lumbar (L1-4%).
Mazaira y colaboradores expresan que en cuanto al
grado de extensión completa o incompleta la más frecuente es la
lesión completa a nivel dorsal (63,4%) seguido del nivel
cervical (46,3%). Estas diferencias significativas del
predominio de la lesión completa, en los niveles dorsales se
deben principalmente a la peculiaridad anatómica de la médula
dorsal, que presenta una menor irrigación vascular que lo hace
más vulnerable a la agresión traumática1.
En nuestro estudio la distribución por segmento
medular y extensión de la lesión fue: Asia A: dos pacientes
tetrapléjicos y 14 parapléjicos; Asia B: dos pacientes
tetrapléjicos y cuatro parapléjicos; Asia C: un paciente
tetrapléjico, uno parapléjico dorsal y uno lumbar.
Conclusiones
Utilizar la clasificación ASIA -desarrollada por
la American Spinal Injury Association- para la evaluación del
deterioro neurológico de los pacientes de la Clínica de Lesiones
Raquimedulares del CIREN, permitió conocer el nivel neurológico
de lesión, considerando que la implementación de una escala
precisa, confiable y unificada permite una mejor evaluación del
paciente con lesión medular.
Predominaron los pacientes del sexo masculino,
provenientes de Venezuela y México, con tiempo de evolución de
la lesión mayor de un año.
El promedio de edad registrado fue de 27 años,
con un rango de 16 a 44 años.
Predominaron las lesiones con nivel neurológico
de lesión torácica y la extensión preponderante fueron las
lesiones completas de médula espinal.
En los pacientes con lesión cervical predominó la
dependencia total, mientras que en los pacientes con lesión
torácica predominó la dependencia leve.
Referencias
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al. Epidemiología de la lesión medular y otros aspectos.
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Rodríguez M. Lesión medular traumática. Rev Mex Neuroci 2003;
4(1):21-25.
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Actuación de enfermería. Rev. ROL Enf 1997; 20(230): 21-22.
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Tratamiento inicial del daño medular. Rehabilitación (Madr)
1998; 32:377-386.
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Paraplegia 1992; 30:90-1.
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classification of spinal cord injury. Chicago, Illinois:
American Spinal Injury Association; 1994.
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classification of spinal cord injury. Paraplegia 1994; 32:70-80.
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11. Krause JF, Franti CE, Riggins, et al. Incidence
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14. Stover SL, Fine PR, editors. Spinal cord injury. The facts
and figures. Birmingham: The University of Alabama at
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