Introducción
La velocidad a la cual un impulso es conducido a
lo largo de un nervio motor o sensitivo puede ser medida. La
velocidad de conducción nerviosa (VCN) es una medida utilizada
para evaluar el estado fisiológico o patológico de los nervios;
en este contexto, se consideran tipos de estudios de conducción
nerviosa tomando en cuenta la función primordial de cada uno de
los nervios estudiados; el de los nervios motores, el de los
nervios sensitivos y el de los nervios mixtos. Los estudios de
conducción motora fueron descritos por primera vez con utilidad
clínica en 1948,1 estudios subsecuentes permitieron definir los
valores normales;2,3 desde entonces, los estudios de conducción
motora han sido descritos en varios procesos patológicos.
Los estudios de conducción sensitiva fueron
inicialmente demostrados por Dawson y Scott en 19494 y mostraron
utilidad clínica en 1958 gracias a estudios realizados por
Gilliat y Sears.5
En los últimos años, este tipo de estudio
complementario (incluido dentro del genérico denominado
electromiografía); considerado como todos ellos obviamente una
extensión del examen físico y la historia clínica; ha sido
difundido como método auxiliar de diagnóstico en varias
patologías del sistema nervioso periférico. En Cuenca, desde
hace aproximadamente quince años se vienen realizando en forma
frecuente; y en los últimos siete, se realizan de forma
rutinaria y ha enriquecido el arsenal de exámenes que pueden
solicitarse para apoyo diagnóstico.
A pesar de ello, hasta el momento no se han
publicado estudios que sugieran valores referenciales propios de
la zona, que permitan tener una idea fehaciente de los hallazgos
normales o patológicos; en este ámbito — omo recomendación— la
Academia Americana de Neurología y la Sociedad Internacional de
Neurofisiología, recomiendan que cada laboratorio de
Neurofisiología y Electromiografía debería establecer un rango
de valores normales para cada nervio de acuerdo a su técnica
particular; esto, considerando que la VCN menor a 40 m/segundo
en extremidades superiores y bajo 35 m/segundo en extremidades
inferiores son definitivamente anormales.
Estas consideraciones nos ponen en la obligación
de establecer datos de referencia para los estudios de
conducción nerviosa realizados en el Centro de Diagnóstico de la
Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad de Cuenca,
refiriéndonos a nervios de estudio común; no se incluyen datos
en referencia a estudios de nervios poco frecuentes.
Bases Técnicas y Teóricas
Los nervios motores periféricos son estudiados utilizando un
único estímulo supra-máximo, se refieren dos puntos a lo largo
del curso anatómico del mismo y se registra el potencial motor
compuesto (o potencial de acción muscular compuesto) con un
electrodo de superficie colocado sobre un músculo inervado por
el nervio en cuestión. Por ejemplo; el nervio mediano puede ser
estimulado en el pliegue del codo y en la muñeca, con el
electrodo de registro colocado sobre el músculo abductor corto
del dedo pulgar.
El tiempo requerido para esta respuesta con
estimulación distal se denomina latencia terminal. Para obtener
el tiempo de conducción, la latencia terminal es restada de la
latencia hasta el punto proximal de estimulación. La distancia
desde el punto proximal hasta el distal es medida; la VCN
entonces, es determinada dividiendo esta distancia por el tiempo
de conducción. En este procedimiento, la amplitud del Potencial
Motor Compuesto, además de la forma, se analiza. Este
procedimiento está limitado a nervios que son accesibles a la
estimulación; en las extremidades superiores se incluyen los
nervios: mediano, radial y cubital; en las extremidades
inferiores son los nervios: ciático, femoral, tibial posterior y
peroneo.
En el estudio de conducción sensitiva de un
nervio periférico se utilizan técnicas ortodrómicas o
antidrómicas. En el método ortodrómico, la conducción nerviosa
sensitiva se evalúa estimulando la parte distal del nervio y
registrando el potencial compuesto de acción nervioso
directamente sobre la porción proximal del nervio. Por ejemplo:
la conducción a lo largo de las fibras sensitivas de los nervios
mediano o cubital pueden ser evaluadas estimulando los nervios
digitales en los dedos y registrando el potencial en la muñeca.
Cuando los electrodos de estímulo y registro son
“intercambiados”, se obtiene la técnica antidrómica de
conducción sensitiva (técnica utilizada en nuestro laboratorio);
la velocidad de conducción se determina dividiendo la distancia
por la latencia; la amplitud se mide tomando como referencia las
porciones más alta y baja (peak to peak) del potencial obtenido.
Este procedimiento es utilizado más
frecuentemente para los nervios cubital, mediano y radial en los
miembros superiores; y para los nervios peroneo superficial y
sural en miembros inferiores.
Normalmente, la velocidad de conducción varía de
acuerdo a varios factores; con la edad (lento en los menores de
3 años), con la temperatura de la piel (se enlentece cerca de 2
m/segundo por cada grado centígrado bajo la temperatura normal),
de acuerdo a cada segmento de nervio que se estudie (más rápido
proximalmente) y por supuesto de acuerdo a cada nervio en
particular (más rápido en el mediano que en el peroneo).
El enlentecimiento de la VCN permite sospechar
procesos neuropáticos o lesionales de los nervios estudiados;
usualmente, la conducción sensitiva es un índice más sensible
que la conducción motora en el diagnóstico de lesión nerviosa o
neuropatía periférica.
Finalmente, se aplicaron las técnicas ya
demostradas y utilizadas para evaluar las respuestas tardías
(onda F) de los nervios mediano, cubital y peroneo común; así
como de los reflejos H realizados en los complejos
mediano-flexor carpi radialis y tibial-sóleo. Estas técnicas
permiten tener una idea de los segmentos proximales de los
nervios estudiados, siendo de importancia crucial en los
estudios para detectar lesiones radiculares de los nervios.
Conducción nerviosa anormal y su correlato
Las anomalías de la conducción no son diagnósticas de
ninguna enfermedad específica; los hallazgos anormales deben
siempre correlacionarse con los hallazgos clínicos y síntomas; y
en muchas ocasiones, con otros hallazgos de laboratorio (en la
actualidad especialmente de imágenes por resonancia magnética en
casos de radiculopatías). Los estudios de conducción nerviosa
son más útiles en la detección de neuropatías periféricas y
neuropatías por atrapamiento; y en la evaluación de lesiones
nerviosas periféricas.
En la neuropatía periférica, el estudio de
conducción nerviosa debe hacerse en nervios evaluables en ambas
piernas y al menos un brazo, debido a que las anomalías no se
observan uniformemente en todos los nervios periféricos. Por lo
tanto, mientras más nervios sean evaluados, mejor es la
posibilidad de detectar anormalidades; en la mayoría de casos
las anomalías de conducción se observan en más de un 50% de
nervios evaluados. De cualquier forma en un pequeño porcentaje
de casos, solo pocos nervios muestran anomalías. Estos hallazgos
incluyen enlentecimiento de las VCN, disminución de las
amplitudes de los potenciales motores y sensitivos compuestos,
bloqueos de conducción y dispersión temporal anormal.
El grado de enlentecimiento en los estudios de
conducción también ayuda en la evaluación de la mayoría de
neuropatías periféricas. Hay dos componentes estructurales
primordiales en los nervios periféricos; el axón y la mielina.
Cuando encontramos pacientes con neuropatías periféricas con
degeneración axonal, se encuentran enlentecimientos mínimos de
las VCN; mientras que el hallazgo de una marcada disminución de
las VCN nos hace sospechar con mucha certeza de desmielinización
segmentaria.
Los estudios de conducción nerviosa son útiles
también en el seguimiento de pacientes en recuperación de
procesos neuropáticos así como el estudio de familias que sufren
neuropatías de origen genético (ej. Casos asintomáticos de
enfermedad de Charcot Marie Tooth).
Los estudios de conducción son muy útiles en la
detección de neuropatías por atrapamiento, que se definen como
mononeuropatias resultantes de irritación mecánica causada por
estructuras anatómicas circundantes. Las neuropatías por
atrapamiento presentan algunas características comunes: dolor
como característica prominente, usualmente en reposo y de mayor
severidad en la noche (el ejemplo más común incluye el clásico
síndrome de túnel del carpo). En este tipo de neuropatías suele
producirse desmielinización segmentaria, por lo tanto,
usualmente se encuentran enlentecimientos segmentarios de la VCN.
La ausencia de potenciales de acción sensitivos compuestos o
enlentecimiento de la conducción sensitiva y mixta; así como
disminución de las VCN motoras en el segmento comprometido, son
las anomalías clásicas. Los estudios de conducción nerviosa
usualmente son normales en casos de afección muscular (miopatías)
o enfermedades de la motoneurona.7,8,9
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Algunas de las patologías y hallazgos
en los estudios de conducción nerviosa6 |
Materiales y métodos
El universo incluye el registro de conducción nerviosa en 100
sujetos consecutivos, evaluados en el Centro de Diagnóstico de
la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad de Cuenca en
un período de tres años; desde enero de 2006 hasta enero de
2009. Todos los sujetos incluidos son procedentes y residentes
del cantón Cuenca; y llegaron derivados para estudios de
electromiografía con probables diagnósticos de enfermedad pero
los hallazgos resultaron normales; se excluyó a los pacientes
que pudiesen presentar comorbilidad asociada (diabetes mellitus,
enfermedad tiroidea, hipertensón arterial, etc); estos datos se
registraron de forma sistemática en una pequeña entrevista antes
de someterse al estudio.
Para realizar los estudios, se siguen las
técnicas descritas y demostradas y publicadas en textos de
estudio en la subespecialidad de neurofisiología y
electromiografía.10,11 Los estudios de conducción sensitiva se
realizaron con técnica antidrómica en los nervios mediano y
cubital; y ortodrómica en los nervios radial, peroneo
superficial y sural.
El tratamiento de los datos, incluye
estratificación en grupos etáreos por décadas; clasificación por
sexo; se evaluó la conducción nerviosa motora en los nervios:
media no, cubital, radial y peroneo común; y la conducción
sensitiva de los nervios mediano, cubital, radial y sural; las
respuestas tardías (onda F) de los nervios mediano, cubital y
peroneo común; y, el reflejo H de los complejos tibial-soleo y
mediano-flexor carpi radialis.
Los sujetos incluidos en el presente estudio no
fueron sometidos en forma sistemática al estudio de todos estos
nervios, se utilizó como base las solicitudes con las que los
pacientes acudían al Centro de Diagnóstico (por esta razón no se
suma el número total de 100 estudios en cada ítem evaluado).
Se describe la media y desvío estándar de los
valores obtenidos en los estudios de conducción nerviosa:
latencia proximal y latencia distal en milisegundos; amplitud en
milivoltios para la conducción motora y microvoltios para la
conducción sensitiva; y, velocidad de conducción expresada en
metros por segundo. En todos los casos, se cuidó de mantener
temperatura ambiente promedio de 21ºC.
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Resultados |
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Tabla 1: Características generales
del grupo |
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Tabla 2. Valores referenciales de
conducción sensitiva
ms= milisegundos.
uV= microvoltios.
m/s= metros por segundo. |
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Tabla 3. Valores referenciales de
conducción motora
ms= milisegundos.
uV= microvoltios.
m/s= metros por segundo. |
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Tabla 4. Valores referenciales de la
onda F
ms= milisegundos. |
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Tabla 5. Valores referenciales
reflejo H
ms= milisegundos. |
Discusión
Los resultados del estudio de conducción sensitiva y motora
realizado en los nervios mencionados, muestra un patrón general
en el que con el avance de la edad, se encuentran resultados
relatados en estudios mencionados como referencia; conforme el
grupo etáreo se acerca hacia los 70 años, las latencias muestran
una leve prolongación de los tiempos y las amplitudes
decrementan. Las velocidades de conducción se mantienen en
rangos entre 50 y 58 m/segundo, con valores menores,
aproximadamente un 18% mayor conforme avanza la edad; estos
resultados son comparables con los expresados en estudios
publicados12 tanto para estudios sensitivos, cuanto para
estudios motores.
Los valores sugeridos como cifras normales para
las respuestas tardías (onda F) de los nervios estudiados
publicados en la literatura internacional son (en milisegundos):
nervio mediano 25.32±2.19, nervio cubital 25.68±2.29 y nervio
peroneo 46.88±4.25;12 en nuestro estudio, los valores son para
el nervio mediano 23.51±1.39, nervio cubital 23.91±1.59 y para
el peroneo 40.0±2.0.; como podemos ver, las latencias son algo
más cortas en nuestros pacientes, esto probablemente debido a la
estatura que en nuestro grupo de estudio fue en promedio de 1.56
metros; este último valor no lo podemos comparar con otros
estudios pues no lo presentan publicado, pero al revisar la
literatura, los valores correspondientes a nuestros pacientes se
incluyen dentro de la curva normal de conducción de respuestas
tardías para la talla.12 Con esto, podemos concluir que no
parece haber diferencias en los valores de conducción sugeridos
para sujetos anglosajones en relación a nuestra población
mestiza sudamericana de altura.
Conclusiones
Este esfuerzo por construir una tabla referencial para el
Laboratorio de Electromiografía del Centro de Diagnóstico en la
Facultad de Medicina de la Universidad de Cuenca, cumple con el
objetivo formal y la sugerencia fundamental de “normatizar” los
datos para considerar valores referenciales normales de este
tipo de estudios en cualquier laboratorio a nivel mundial.
Las diferencias que hemos encontrado con relación
a estudios publicados en otros laboratorios, utilizando las
mismas técnicas de estudio, parecen depender más bien de la
media de estatura de los sujetos estudiados; con los hallazgos
podemos suponer que las diferencias en los valores promedio con
sus respectivos desvíos estándar se deben a la diferente media
en estatura de los habitantes, más no por diferencias en la
conducción nerviosa como tal ni tampoco parece haber influencia
de origen anátomo-estructural ni por factores externos como la
altitud sobre el nivel del mar; una vez que se ha controlado la
temperatura ambiente como factor confusor fundamental en estos
estudios.
Sugerimos, tal como se hace a nivel general y
como lo hace la Sociedad Internacional de Neurofisiología
Clínica, adscrita a la Federación Mundial de Neurología, que los
laboratorios hagan el esfuerzo por construir su propia tabla de
referencia, pues como vemos, a pesar que las diferencias parecen
depender no de factores intrínsecos a los nervios estudiados; es
importante que reconozcamos los valores normales para este tipo
de estudio, hecho que nos puede permitir interpretar los
resultados con valores propios más fidedignos; recordemos que
variaciones, en promedio de más de 1 ó 2 ms en las respuestas
tardías nos permiten sospechar por ejemplo procesos
radiculopáticos; y cambios en las latencias de las conducciones
nerviosas tanto sensitivas como motoras nos hacen sospechar
procesos neuropáticos y también detectar o descartar cuadros de
atrapamientos nerviosos.
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edition. Williams and Wilkins. Baltimore-USA. 1993