Introducción
Se suele escuchar que “una imagen vale más que
mil palabras”. ¿Qué se podría decir si lo que se observa es una
videofilmación?
Cuando la cinematografía se desarrolló cerca del
final del siglo 19, fue reconocida inmediatamente como una nueva
técnica aplicable al campo de la medicina y debemos a Gheorghe
Marinescu y a Arthur Van Gehuchten su introducción en el campo
de la neurología. Entre 1899 y 1914 Marinescu y Van Gehuchten1,2
perfeccionaron el uso de la videofilmación como un método
diagnóstico en neurociencias basada principalmente en la
grabación de varios pacientes con los mismos trastornos para
poder apreciar el amplio espectro de una misma entidad, o
valorar determinada terapia filmando a los pacientes antes y
después de cierto tratamiento. Esta contribución a la medicina y
en concreto a la neurología clínica marcó un importante hito que
perdura y se sigue utilizando después de más de un siglo.3
Gheorghe Marinescu tiene un espíritu
permanentemente aplicado a la investigación, con un sólido
talento para la observación y un conocimiento notable4
Jean-Martin Charcot
Las nuevas tecnologías de la información y de la
vídeo-informática, especialmente desde la aparición del formato
multimedia electrónicos, facilitan no solo el acceso y la
publicación del conocimiento en cualquier parte del mundo, sino
también la comunicación entre investigadores. Indudablemente la
aplicación de esta tecnología a las neurociencias nos permite
descubrir fenómenos que usualmente escapan de nuestra mirada,
así como facilita re-evocar hechos con más facilidad y
exactitud, mostrar a los estudiantes los diferentes enfermos de
una misma enfermedad, seguir la progresión de una enfermedad y
su respuesta a la terapia farmacológica o a la rehabilitación y
transmitir a médicos jóvenes la experiencia de especialistas
experimentados.5
En la actualidad, muchas revistas con alto factor
de impacto y sus respectivas versiones electrónicas están
incorporando filmaciones sobre aspectos clínicos, terapéuticos (Movement
Disorders, Epileptic Desorders, Neurology) e instrumentación
médica (New England Journal of Medicine) con miras a una
formación médica continuada cada vez más práctica.6
Objetivos
Uno de los objetivos de este trabajo es enfatizar la
importancia académica de la videofilmación en las neurociencias
a inicios del tercer milenio, cuando ya muchas patologías han
dejado de observarse en las salas hospitalarias, debido en parte
al acceso a la atención médica en fases precoces de las
enfermedades y a la utilización de nuevas y más eficaces medidas
terapéuticas, para así dejar un legado a las próximas
generaciones.6 La videofilmación de pacientes tiene por objeto:
• Mostrar patología a otros compañeros, estudiantes, etc. sin
necesidad de molestar al paciente.
• Uniformar criterios sobre síndromes y semiología neurológica.
• Documentar aspectos de la evolución de la enfermedad, el
efecto del tratamiento, etc.
Materiales y Métodos
1. CONSIDERACIONES TÉCNICAS
Informática
Los vídeos deberían ser de alta resolución, estar disponibles,
como material adicional al artículo citado, en formato
descargable y preferentemente de un tamaño menor a 10 MB y en
una versión compatible con la mayoría de los aparatos
digitales:7
• Quick Time
• AVI
• MPEG
• RealMedia
Para una mejor identificación y ubicación de los
archivos es aconsejable nombrarlos siguiendo las indicaciones de
la revista científica a la que se envía el manuscrito, que por
lo general seguirán un formato parecido al siguiente: apellido
del primer autor_número de referencia asignado por la
revista_clase o tipo de archivo adjunto. Ejemplos:
• Valencia_312/2008_video1
• Calderón_065/2007_texto
• Linares_789/2007_tabla3
En el caso de los archivos de vídeos, en un
archivo aparte deberá aparecer una leyenda a doble espacio para
comentar dicho vídeo.
Espacio y equipo
Es preferible que la videofilmación se realice en una habitación
adecuada, con buena iluminación y suficientemente espaciosa.
Preferiblemente utilizar trípode. En muchas ocasiones habrá que
filmar pacientes en condiciones no óptimas incluyendo el área de
urgencias, la cama de planta, la UCI, etc. Siempre que se
pretenda demostrar un determinado aspecto de la evolución
natural de la enfermedad o de la respuesta al tratamiento es
preciso repetir, con extremo rigor, las mismas secuelas de vídeo
filmación en idénticas circunstancias. Cuando sea posible
conviene utilizar una habitación de fondo azul (por lo tanto se
deberá evitar los fondos con luces, como las ventanas).
En el cuarto de videofilmación debe haber
disponibles los siguientes elementos.
• Una silla sin brazo para el paciente.
• Una mesa para que el paciente escriba, que permita una buena
visibilidad del cuerpo del paciente mientras realiza la
escritura, el dibujo o cualquier otro acto que se le requiera.
• Papel y lápices para escritura y dibujo.
• Vasos, mejor desechables de papel o plástico, una fuente de
agua.
• En muchos casos se necesitará además del operador de la cámara
un ayudante, cuyo cuerpo se colocará preferentemente fuera del
espacio de videofilmación.
Pacientes: Detalles generales
En las salas generales o en los despachos de las consultas
externas, el paciente deberá estar en reposo a tres metros de la
cámara, mirando a la cámara. La imagen incluye
todo el cuerpo, pero enfocando a la cabeza en primer plano. Las
manos descansan, las palmas sobre los muslos, los pies separados
y en el suelo. Muchas veces se requerirá enfocar toda la cara y
las manos, para lo cual se utilizará el zoom. Cada zona del
cuerpo deberá enfocarse entre 5 y 10 segundos. Muchas veces se
requerirá que la filmación valla precedida de ejercicios que
favorezcan la aparición de clínica extrapiramidal. Levantarse
sin usar los apoyabrazos y con los brazos doblados alrededor del
pecho.
Bipedestación 5 seg. El paciente se mantiene de
pie mirando a la cámara. El paciente camina 4-5 metros, gira,
vuelve a caminar, vuelve a girar y a caminar de nuevo los cuatro
o cinco metros. Marcha (visión frontal y lateral).
Estabilidad postural (Visión lateral). Tracción
sobre hombros 10 seg. El ayudante se coloca detrás del paciente
y el lado derecho de este hacia la cámara. Ojos abiertos, pies
algo separados. Se le advierte del empujón y tras realizarlo se
le suelta.
Vídeofilmar al paciente solo en la habitación,
sin ningún familiar o conocido, en frente de la cámara, cogiendo
en un primer plano la cara, cabeza, cuello, brazos y tronco. 3
minutos en posición estática. A continuación decir al paciente
que se quede tranquilo que la videofilmación se mantendrá
durante otros tres minutos en nuestra ausencia.
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Tabla
1: Modelo de consentimiento informado para
videofilmación |
La vídeo filmación de pacientes con distonia
puede hacerse con los siguientes objetivos: documentar la
extensión de la distonia en un paciente conocido, o la presencia
o ausencia de signos anormales en individuos miembros de una
familia afecta. Controlar la evolución de la enfermedad o los
efectos del tratamiento en distonias focales o generalizadas.
En un paciente con blefarospasmo, torticollis,
espasmo del escribiente o cualquier otra distonia focal solo es
preciso filmar el segmento correspondiente. En otros casos
procede una filmación global.
En el caso de los pacientes neuroquirúrgicos, la
videofilmación de momentos específicos de las intervenciones
quirúrgicas merece una atención especial y la colaboración de
personal entrenado en fotografía o en filmaciones ya que se
deberá contar con las tonalidades, luminosidades y contrastes
que ocasionan los diferentes materiales que existen en una sala
quirúrgica: lámparas de techo, luces de negatoscopio, reflejos
de puertas corredizas, entre otros.
2. CONSIDERACIONES LEGALES
En el campo de las neurociencias clínicas la videofilmación
muchas veces tendrá que publicar parte o la totalidad del cuerpo
de un paciente; esto requiere el consentimiento voluntario y la
aprobación escrita del paciente o de su representante legal.
Este consentimiento informado podrá constar de varios apartados
que podrán ser diferentes para cada centro hospitalario por las
características propias inherentes a su asistencia médica o
influenciada por aspectos legales regionales (Tabla 1).
3. OTRAS CONSIDERACIONES
Anotar el nombre del paciente, su número de historia y su número
de protocolo junto con los números inicial y final del contador
de la vídeocámara en una libreta de registro. Completar la hora
de videofilmación que se inserta en la historia del paciente.
Por otra parte, algunas revistas dan un acceso
gratuito en la primera semana y luego solo limitada a
suscriptores, miembros o vía pago tarjeta de crédito.
Bibliografía.
1. Marinescu G. Les troubles de la marche dans l’ataxie
locomotrice progressive étudiés à l’aide du cinématographe. La
Semaine Médicale 1901:113-119
2. Aubert G. Arthur Van Gehuchten takes neurology to the movies.
Neurology 2002;59:1612-18.
3. Barboi AC, Goetz CG, Musetoiu R. The origin of scientific
cinematography and early medical applications. Neurology
2004;62:2082-6
4. Voiculescu V. Gheorghe Marinescu 1863-1938. Bucureşti:
Meridiane 1970:15-16
5. Valencia C. El reto científico de las neurociencias en
latinoamérica. Arch Neurocien 2004;9(4):187-8
6. McMahon GT, Ingelfinger JR, Campion EW. Vídeos in Clinical
Medicine – A New Journal Feature. N Engl J Med 2006;354:15
7. Valencia C, Barthe J. Aortic Regurgitation–Bounding Carotids.
N Engl J Med 2005;353:13