La base de la
National Library
of Medicine de
los EEUU,
denominada
inicialmente
MEDLARS (Medical
Literature
Archive and
Retrieval System,
1970), y más
tarde, cuando se
pudo acceder a
ella a través de
líneas
telefónicas,
MEDLINE
(acrónimo de
MEDLARS on-line),
incluye en la
actualidad más
de 4,800
revistas, de
casi un centenar
de países.
Algunas de estas
revistas han
llegado a
alcanzar una
reputación y
prestigio a
nivel mundial,
debido
principalmente
al estricto
control de
calidad en sus
publicaciones
científicas.
Como ejemplo
podemos citar a
5 revistas
biomédicas
líderes
conocidas como
The Big Five,
que por su
control de
calidad llegan a
alcanzar una
tasa de rechazos
muy elevada
(tabla 1). En
este control de
calidad conviene
destacar la
importancia cada
vez más
creciente del
proceso de
revisión externa
por expertos (en
inglés peer
review).
El objetivo de
la presente
revisión, es
aportar y
proporcionar
aspectos que
podrían mejorar
la calidad de
nuestras
publicaciones
científicas,
fundamentalmente
en lo que se
refiere al
proceso de
evaluación
externa de los
manuscritos en
revistas
biomédicas, así
como también
conocer los
principales
aspectos éticos
que pueden
afectar este
proceso.
El proceso de
evaluación
externa de los
manuscritos,
también
denominada
arbitraje,
revisión
externa,
revisión por
pares, por
expertos o por
colegas, es una
práctica de
muchas revistas
biomédicas que
consiste en
someter los
manuscritos que
reciben a la
revisión por
parte de
expertos que no
pertenecen al
equipo
editorial, y es
uno de los
mecanismos
esenciales de
las revistas
científicas para
valorar y
mejorar la
calidad de los
trabajos que
reciben y
publican.
La evaluación
externa de
manuscritos en
las
publicaciones
biomédicas se ha
generalizado
como criterio de
calidad de las
revistas. La
existencia de
este proceso se
tiene en cuenta
a la hora de
incluir una
revista en
alguno de los
principales
repertorios
bibliográficos
(tabla 2). El
objetivo
principal de la
evaluación
externa de
manuscritos es
servir de ayuda
al director para
seleccionar y
mejorar la
calidad de los
manuscritos que
se publiquen.
Muchas revistas
valoran más a
aquellos
revisores con
formación en
epidemiología o
estadística, ya
que consideran
que estos
realizan mejores
evaluaciones
científicas.
Algunas revistas
cuentan en su
propia plantilla
con un redactor
estadístico, que
evalúa, si es
necesario, los
métodos
estadísticos
empleados en los
manuscritos que
reciben. Salvo
en el caso del
redactor
estadístico, los
revisores
externos no
forman parte del
personal del
equipo editorial
o de la
dirección de la
revista. Esta
actividad
científica de
evaluador
externo en
algunas
ocasiones no es
remunerada pero
tiene valor
curricular.
Si el manuscrito
no es rechazado
en primera
instancia, o
aceptado sin
cambios (algo
bastante
excepcional), el
director suele
remitirlo a
revisores
externos,
habitualmente
dos o tres.
Aunque en la
mayoría de las
revistas el
proceso es
abierto y tanto
revisores como
autores conocen
la identidad de
cada cual, en
otras sólo los
revisores saben
quiénes son los
autores del
trabajo que
evalúan (ciego
simple) o bien
ni unos ni otros
conocen sus
identidades
(doble ciego).
Esto último
sería un
esfuerzo muy
loable por parte
de la dirección
de la revista.
Algunas revistas
solicitan que
los autores
sugieran, al
enviar el
manuscrito para
su
consideración,
los nombres y
datos de
contacto de
posibles
revisores para
el mismo. De
hecho, algunos
autores sugieren
espontáneamente
revisores para
sus trabajos,
aunque la
revista no los
solicite; sin
embargo, no es
una práctica
recomendable.
 |
Tabla 1: Tasa de rechazos de trabajos enviados a algunas revistas internacionales.
|
| |
 |
Tabla 2: Principales repertorios bibliográficos y base de datos automatizados.
|
Características
de una buena
revisión
-
Mantener siempre
un tono
respetuoso y
cortés con los
autores del
manuscrito
-
Proporcionar
comentarios
calificados que
redunden en una
posterior mejora
del manuscrito,
se acepte o no
en la revista a
la que se envió
el trabajo.
Aspectos éticos
de la revisión
Los evaluadores
de manuscritos
para las
revistas
biomédicas
tienen un papel
influyente sobre
la publicación
de los trabajos
de otros
investigadores,
de manera que el
proceso debe
llevarse a cabo
con todas las
consideraciones
éticas
necesarias.
•
Confidencialidad:
Aunque,
lógicamente, el
revisor se
beneficiará del
proceso de
revisión dado
que contribuye a
mejorar su
currículum y su
formación
científica, este
no podrá
aprovechar para
su propio
interés la
información
contenida en los
manuscritos que
revisa o
cualquier otra
información
relacionada con
el proceso
editorial, ya
que esta
información es
confidencial y
no debe ni puede
compartirla con
otros colegas y
menos reflejado
en sus propias
investigaciones,
por supuesto
nunca antes de
que el trabajo
en revisión esté
publicado.
• Conflictos
de interés:
Se han descrito
también casos de
mala práctica en
el proceso de
revisión
externa, como el
caso de un
revisor que
retrasa
deliberadamente
la evaluación de
un manuscrito
porque él mismo
está a punto de
publicar algo
muy semejante.
•
En caso de no
poder hacerse
cargo
personalmente de
la revisión, se
puede sugerir al
director de la
revista el
nombre de otro
colega conocedor
del tema del
manuscrito, pero
nunca se debe
transferir la
información a
otra persona sin
consultar
previamente con
el director.
Estos últimos
son aspectos que
trascienden el
conocimiento
científico, y
que se pueden
encasillar como
en un verdadero
valor añadido de
un profesional.
•
El anonimato de
los revisores
puede favorecer
la
irresponsabilidad
y la malicia de
éstos. Se trata
de prácticas del
todo
rechazables, ya
que en rigor, el
anonimato es
poco admisible
en ciencia y
debería ser
eliminado de
todas las
revistas. En
ocasiones, los
evaluadores más
jóvenes se
muestran
bastante reacios
a desvelar su
identidad cuando
deben valorar
críticamente el
trabajo de
investigadores
más
experimentados,
pero otra vez,
todo revisor
puede rechazar
la oferta de
realizar la
evaluación de
cualquier
trabajo.
Limitaciones del
proceso de
revisión
Una de las
limitaciones del
proceso de
revisión externa
podrían ser las
resistencias, en
los miembros de
la misma
sociedad de
especialistas,
que podrían
retrasar o
dificultar la
propagación de
esta propuesta
innovadora y, en
muchos casos
contraria al
pensamiento
predominante.
Conclusiones
Podríamos
concluir este
escrito
diciendo, que:
-
El control de
calidad de
nuestras
revistas pasa
por la
incorporación de
revisores
externos con
conocimientos en
epidemiología y
estadística a
más de los
conocimientos de
la propia
especialidad de
interés.
-
El conocimiento
de este control
de calidad,
sobre todo en
especialistas
jóvenes,
redundará en la
mejor y mayor
proyección
internacional.
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