Valor del Potencial Evocado Auditivo de Latencia
Media en el
estudio de personas con Esclerosis Múltiple Forma Brote–Remisión
Dra. Margarita Báez Martín, Dr. Marlen Cruz
Menor, Tec. Ivette Cabrera Abreu,
Dr. José Cabrera Gómez, Dr. Reynaldo Galvizu Sánchez
Laboratorio de Potenciales
Evocados.
Centro Internacional de Restauración Neurológica, CIREN.
Ciudad Habana, Cuba.
Resumen
En el presente trabajo se realiza un estudio
prospectivo para determinar la utilidad del Potencial Evocado
Auditivo de Latencia Media (PEALM) en la evaluación de personas
con Esclerosis Múltiple en su forma brote-remisión (EM-BR). Se
estudiaron 20 sujetos con la batería multimodal de potenciales
evocados: Potencial Evocado Auditivo de Tallo Cerebral (PEATC),
Potencial Evocado Visual (PEV) y Potencial Evocado
Somatosensorial (PES), además del PEALM, y el Potencial Evocado
Motor por estimulación magnética transcraneal (PEM-emt). Se
analizó la incidencia de anomalías en cada técnica, así como la
relación anatómica, clínica y funcional desde el punto de vista
auditivo. En el 60% de los sujetos se obtuvieron registros
con anomalías del PEALM sugestivas de daño desmielinizante, de
los cuales solo el 50% tuvieron alteraciones clínicas. Se
evidenciaron alteraciones en el PEATC en un 25% de los
pacientes; en un 85% en el PEV, y en un 90% en el PESS y el PEM-emt.
Encontramos diferencias significativas entre el PEALM y el
PEATC (comparación de proporciones p<.05) con respecto al resto
de las técnicas, diferencias que desaparecieron al considerar
ambas técnicas auditivas de conjunto. Hubo una asociación
significativa entre estudios anatómicos y funcionales en la
exploración de la vía auditiva, así como una correlación
positiva entre la latencia absoluta de los componentes Na, Pa, y
Pb, y el tiempo de evolución de la enfermedad. El PEALM resultó
ser una técnica útil para la detección de alteraciones
subclínicas en la vía auditiva de personas con EM-BR.
Palabras Clave: Esclerosis múltiple, Potencial evocado
auditivo de latencia media, Potencial evocado auditivo de tallo
cerebral, Potencial evocado motor, Potencial evocado
somatosensorial, Potencial evocado visual, Estimulación
magnética transcraneal, Resonancia magnética nuclear.
Abstract
A prospective study was carried out to establish the utility of
Auditory Middle Latency Response (AMLR) in the evaluation of
patients with relapsing- remitting multiple sclerosis. Twenty
subjects were evaluated with the multimodal battery of auditory,
visual and somatosensory evoked potentials, AMLR, and motor
evoked potential by transcraneal magnetic stimulation. The
results showed the following abnormalities: 60 % in the
AMLR, (only 50 % of them with clinical symptoms), 25% in the
auditory brainstem response, 85 % in the visual response and 90
% in somatosensorial and motor potentials. We found significant
differences between the auditory tests and the rest of the
electrophysiological techniques (rate comparison, p<.05). Those
differences disappeared when auditory tests were considered
together. There was a significant association between anatomical
and functional tests in the evaluation of the auditory pathway,
and a positive correlation between the absolute latency of
Na, Pa, and Pb components and the temporal course of the disease.
The results suggest the convenience of including AMLR in the
battery of evoked potentials for the study of relapsing-
remitting multiple sclerosis patients.
Key words: Multiple Sclerosis, Middle latency auditory
evoked response, Auditory brainstem evoked potential, Motor
evoked potential, Somatosensory evoked potential, Visual evoked
potential, Transcraneal magnetic stimulation, Magnetic resonance
imaging.
________________________________________________________________________________
La Esclerosis Múltiple (EM) es una enfermedad
progresiva que cursa con la aparición de lesiones
inflamatorias focales en la sustancia blanca cerebral y de
la médula espinal. Lo más llamativo es la desmielinización
que deja cicatrices con preservación relativa de los axones
en la fase precoz, aunque pueden estar muy afectados en los
estadios finales.1
Las lesiones pueden dar lugar a la aparición
de síntomas muy variados, tales como diplopía y distorsión
del color rojo–verde; diagnosticándose muchas veces en un
primer brote como neuritis óptica. Otras veces se presentan
debilidad muscular, dificultad en la coordinación y el
equilibrio, parestesias y pueden evidenciar deterioro
cognitivo, caracterizado por dificultades en la
concentración, atención, memoria y en el juicio.
 |
|
Tabla 1:
Condiciones de registro. |
La forma clínica brote-remisión se
caracteriza por períodos de recaídas seguidas de etapas de
estabilización de duración variable. Estas recaídas
consisten generalmente en la aparición de síntomas
neurológicos debidos a una nueva lesión en el sistema
nervioso central. La recuperación de los síntomas tras
el brote puede ser total ó parcial; en este último caso
quedarían síntomas residuales.
La EM es la causa de mayor invalidez
neurológica en el adulto joven. Para su diagnóstico se
consideraban los criterios de Poser2 los que incluían,
entre otros aspectos, la evaluación del estado funcional de
las vías sensoriales. Sin embargo, los criterios actuales (Mc
Donald, 2001) solo consideran el estado funcional de la vía
visual.3 Otros autores han propuesto el uso combinado
de varias modalidades de potenciales evocados4, 5 a los que
se suma el Potencial Evocado Motor mediante estimulación
magnética transcraneal (PEM emt), variante de uso
relativamente reciente en el estudio de afecciones con
compromiso de la mielina.6
El Potencial Evocado Auditivo de Latencia
Media (PEALM) se utiliza para comprobar la integridad
funcional del sistema auditivo, en particular de las
porciones más rostrales de la vía, pero no forma parte de la
batería de potenciales evocados empleada clásicamente cuando
se sospecha la presencia de una enfermedad desmielinizante.
Información más detallada de la técnica puede ser consultada
en la revisión publicada por Báez y Cabrera, 2003.7
Diferentes autores han evaluado a sujetos con
el diagnóstico de EM en sus diferentes formas de
presentación, y explorado la vía auditiva mediante estudios
diversos.8-10
El propósito de este trabajo fue evaluar la
utilidad de incluir el PEALM en la batería neurofisiológica
para la exploración de la vía auditiva en pacientes con EM,
comparándola con las restantes técnicas electrofisiológicas,
y relacionando sus resultados con las alteraciones clínicas,
y las anatómicas descritas en los estudios de Resonancia
Magnética.
Sujetos y métodos
Se estudiaron 20 pacientes atendidos en el Centro
Internacional de Restauración Neurológica (CIREN) con edades
comprendidas entre 27 y 57 años de edad (media 41 años), 16
de los cuales correspondieron al sexo femenino (80%). Fueron
incluidos en esta investigación pacientes con diagnóstico de
EM según criterios de Mc Donald3 con un período de evolución
de la enfermedad que osciló entre 1 y 10 años, en su forma
clínica brote-remisión. Fueron excluidos aquellos que
presentaron otra enfermedad neurológica y/o audiológica
asociada, que recibieron tratamiento con drogas
inmunosupresoras en los últimos 6 meses, ó con Interferón
beta-1a en los últimos 2 años. Se recogieron además los
datos clínicos de los pacientes.
Se realizaron a cada paciente los siguientes
estudios:
Potencial Evocado Auditivo de Tallo Cerebral (PEATC) previa
evaluación del umbral subjetivo de audición, Potencial
Evocado Auditivo de Latencia Media (PEALM), Potencial
Evocado Visual por inversión de patrón (PEVp), Potencial
Evocado Somatosensorial por estimulación del nervio tibial
posterior (PESt), Potencial Evocado Motor por
estimulación magnética transcraneal (PEM-emt), y Resonancia
Magnética Nuclear (RMN).
Las condiciones de registro para cada una de
las técnicas electrofisiológicas aparecen definidas en la
tabla 1. Se empleó el sistema internacional 10-20 para la
colocación de electrodos y los equipos Neuropack four mini y
Neuropack Σ (Nihon Kohden, Japan), así como el estimulador
magnético Mag – Pro (Dantec). Las variables medidas fueron:
latencia absoluta de los componentes, amplitud, cociente de
amplitud (en el PEATC, y PEM emt), y duración de los
intervalos interpicos. Los valores medidos se compararon con
los valores de referencia del laboratorio, considerando
positivos aquellos que superan las 2.5 desviaciones estándar
por encima del valor medio.
 |
Figura1: Síntomas y signos constatados en
la muestra de pacientes con
EM B-R. |
 |
|
 |
|
Figura2: Imágenes de RMN de un paciente
con EM B-R. Nótese la presencia de lesiones
(placas) desmielinizantes que confirman el
diagnóstico de EM. |
|
 |
|
Figura3: Anomalías detectadas en
componentes del PEALM en pacientes con EM B-R . |
Las imágenes de RMN fueron obtenidas en un
equipo Magnetom Symphony (1.5 Tesla), utilizándolas como
criterio diagnóstico de la enfermedad, y para la detección
de lesiones que podrían estar involucrando estructuras de la
vía auditiva (placas) a nivel de médula oblongada,
protuberancia, mesencéfalo, tálamo y/o giro temporal
superior.
Se realizó una comparación de proporciones
entre el PEALM y el resto de los potenciales incluyendo el
PEATC (p<.05), y posteriormente se hizo la comparación entre
proporciones considerando los resultados de ambos
potenciales auditivos en conjunto con respecto al resto de
las técnicas electrofisiológicas (comparación entre
diferentes proporciones, p<.05). Se utilizaron tablas de
contingencia 2x2 (X2, p<.05) para relacionar los estudios
electrofisiológicos auditivos con las imágenes y la
evaluación clínica.
Se realizó un análisis de regresión lineal de
las variables del PEALM con respecto a los parámetros
edad y tiempo de evolución de la enfermedad (curvas de
regresión múltiple, p<.05). Para todo el procesamiento
estadístico se utilizó el paquete estadístico Statistica
versión 6.0. Los estudios se realizaron una vez
obtenido el consentimiento de los pacientes.
Resultados
Los principales síntomas y signos clínicos observados en la
muestra de pacientes estudiados aparecen resumidos en la
figura 1, y como se aprecia en el ejemplo de la figura 2,
las lesiones desmielinizantes típicas de la enfermedad
fueron evidenciadas mediante RMN en todos los sujetos
estudiados, con una localización que se corresponde con la
descrita en la literatura.11-13
El 60% de los pacientes estudiados mostraron
anomalías del PEALM. De estos el 41.6 % presentaron
afectación en los componentes más precoces (Na, Pa) y el
83.3% en los más tardíos (figura 3).
Las alteraciones de todas las técnicas
electrofisiológicas aparecen resumidas en la tabla 2.
Al comparar ambas técnicas auditivas se
aprecia una superioridad del PEALM, encontrando diferencias
significativas con los restantes potenciales, que luego
desaparecen al considerar PEALM y PEATC de conjunto (figura
4).
De los 14 pacientes que mostraron anomalías
en alguno de los exámenes electrofisiológicos auditivos (PEATCPEALM),
solo 7 refirieron sintomatología, lo que sugiere la
capacidad de dichas técnicas para detectar lesiones en
estadio subclínico en el 50% de los casos. Este resultado
fue especialmente válido para el PEALM (6 sujetos).
En 11 de los pacientes estudiados pudimos
encontrar coincidentemente resultados positivos de la RMN y
de los potenciales auditivos, 5 de los cuales tuvieron
además sintomatología. Nuevamente resulta el PEALM la
técnica auditiva más valiosa, encontrando que 9 de los 12
pacientes que tuvieron el PEALM alterado mostraron RMN
positiva en áreas anatómicas relacionadas con el trayecto de
la vía auditiva.
En la tabla 3 se confirma la existencia de
una asociación estadísticamente significativa entre los
estudios de potenciales auditivos y la RMN en la exploración
de esta vía (X2, p=0.0096); y la figura 5 muestra un caso
con alteraciones en ambos tipos de estudio. Sin embargo, no
se encontró significación estadística al realizar el mismo
análisis entre los resultados clínicos y electrofisiológicos
auditivos. Solo 5 pacientes mostraron alteraciones en las 3
evaluaciones. Finalmente, hubo una correlación positiva y
estadísticamente significativa entre el tiempo de evolución
de la enfermedad y las variables latencia absoluta de las
ondas Na (F=11.92, r= 0.523, p=0.018), Pa (F=5.775, r=0.469,
p=0.036) y Pb (F=5.78, r=0.555, p=0.025).
Discusión
Los resultados de los estudios electrofisiológicos de los
pacientes incluidos en nuestro trabajo se correspondieron
con lo reportado por otros autores,2, 14-16 encontrando que
la mayor parte de alteraciones estuvieron referidas a las
variables que denotan la existencia de un daño
desmielinizante (latencia absoluta, intervalos interpicos y
ausencia de componentes). Nuevamente se registró el mayor
porcentaje de anomalías en los potenciales que exploran las
vías más largas (motora y somestésica)6 y especialmente
referido a la afectación de la mielina, característica
preponderante de esta enfermedad.
Coincidiendo con lo encontrado por Delalande
et al.17, los resultados del PEALM reflejaron la existencia
de lesiones fundamentalmente desmielinizantes. Hendler et
al.18 demuestran la disociación de las anomalías entre los
componentes tempranos y tardíos con el empleo de los
potenciales auditivos y la RMN, apoyando por lo tanto la
idea de que existen canales paralelos para la conducción
nerviosa en el Sistema Auditivo Central, dado el grado de
independencia que existe en los generadores de los
potenciales auditivos a lo largo de la vía.
Como se refleja en la tabla 4, diversos
autores han utilizado las técnicas electrofisiológicas
auditivas para el estudio de pacientes con EM.10 Las
diferencias encontradas con los resultados de estos autores
pueden estar relacionadas con el hecho de que los mismos
utilizan tamaños de muestra, criterios de normalidad y
criterios diagnósticos diversos.
No se define si se estudian pacientes con la
forma clínica brote-remisión y/o progresiva, lo cual podría
explicar el hecho de que en nuestro estudio se reporte un
bajo porcentaje de afectación en el PEATC, al estudiar
pacientes con la forma clínica brote-remisión donde la
recuperación de los síntomas puede ser total. Otros autores,
como Gómez et al.6 encuentran al igual que nosotros bajos
porcentajes de anomalías en el estudio del PEATC (22.7%)
realizado en una muestra de 22 pacientes, y Hess et
al.19 con un 39% de positividad en una muestra aún mayor (83
pacientes).
 |
|
Tabla 2: Número de casos con alteraciones
por técnica y tipo de afectación. |
 |
Tabla 3: Comparación entre estudios
funcionales y anatómicos en la exploración de la
vía auditiva (A: anatómica, F: funcional)
(p=0.0096). |
| |
 |
|
Tabla 4: Incidencia de anormalidades en
PEATC y PEALM encontrados por diferentes autores
en pacientes con EM (%). |
Incluso, se han podido detectar anomalías del
PEATC en el 58,6% de sujetos en los que no se constataron
signos de compromiso en tallo encefálico.20
Otro factor que podría considerarse en estos
resultados es la demostrada disminución e incluso
desaparición de las placas de desmielinización tras el
empleo del tratamiento con esteroides,21.23 lo cual sería
válido para todos los potenciales en los pacientes con
formas clínicas que remiten.
Resulta llamativo el hecho de que 3 de los
autores antes mencionados (ver tabla 4) encuentran una
superioridad en la positividad del PEALM sobre el PEATC, y
todos coinciden con una mayor efectividad si se consideran
ambas técnicas en su conjunto. Es evidente que el trayecto
de la vía que se explora cuando se registra el PEALM es
anatómicamente más extenso, lo que aumenta la probabilidad
de que existan lesiones y que estas sean detectadas por el
estudio electrofisiológico. Si además, se consideran ambas
técnicas, esta probabilidad puede elevarse aún más.
Algunos autores han evaluado el PEVp en
pacientes con EM encontrando valores de sensibilidad de un
69.9% y un 70% respectivamente,24, 25 y otros informan sobre
cifras de sensibilidad mucho mayores con valores de hasta un
81.8%,26 lo que se aproxima a nuestros resultados. Sin
embargo, Gómez et al.6 encuentran anomalías del PEV en solo
un 45.4% de los pacientes estudiados. No obstante, se
describe también en la literatura la superioridad del PEVp
sobre la RMN para detectar lesiones crónicas en el trayecto
del nervio óptico,24 y para detectar lesiones subclínicas
por la existencia de anomalías morfológicas como la onda
P100 bífida.27
La mayoría de los trabajos publicados en la
literatura consultada consideran el PESt como una de las
técnicas más sensibles, con el mayor porcentaje de
positividad, similar a la del potencial visual28-32 y en
concordancia con nuestros resultados.
 |
|
Figura 4:
Comparación de proporciones (% de positividad)
entre todas las técnicas electrofisiológicas
(p<.05). Nótese el incremento de casos positivos
detectados con el empleo de ambas técnicas de
exploración auditiva. |
Finalmente, la introducción del PEM-emt en la batería de
exploración electrofisiológica de pacientes con EM ha
proporcionado un significativo incremento en la sensibilidad
de estas técnicas para corroborar la existencia de lesiones
y/o detectar lesiones subclínicas.6 Por ejemplo, Taraoglu et
al.33 encuentran anomalías en el 75.2 % de los 58 pacientes
estudiados; Hess describe un 72% de positividad,19 y Gómez
detecta alteraciones en el 80% de casos.6 En nuestra muestra
se evidenció que un alto porcentaje de pacientes tuvieron
alteraciones funcionales del haz corticospinal (90%), lo que
se corresponde con la alta incidencia de trastornos motores
(figura 5).
No encontramos en la literatura reportes de
estudios en los que se compare el uso del PEALM con relación
a las restantes técnicas que se incluyen en la batería
electrofisiológica convencional para el estudio de la EM.
Por tanto en este sentido nuestros hallazgos
resultan novedosos. La diferencia estadísticamente
significativa entre el PEALM y los restantes potenciales
evocados podría tener su explicación ya que, en la forma en
que se realizan las técnicas auditivas, la exploración de la
vía es parcial o fragmentada, y no como sucede con las
restantes técnicas.
Por otra parte, al evaluar la vía en su
totalidad se detectaron anomalías en proporción casi análoga
a la que se obtuvo con las restantes técnicas, en especial
con la exploración visual, y sin diferencias significativas
con la evaluación de las vías motora y somestésica (figura
5).
Por tanto, este resultado avala el uso del
PEALM para obtener una evaluación más completa de la vía
auditiva en particular, y de los pacientes con EM en su
forma brote-remisión.
Si tenemos en cuenta que menos del 50% de los
pacientes estudiados tuvieron sintomatología sugestiva de
afectación de vía auditiva, la asociación estadísticamente
significativa entre los estudios anatómico y funcional de la
vía nos hace pensar que muy probablemente existen lesiones
que no tienen una traducción clínica, pero que se expresan
en las técnicas paraclínicas.
En línea con este resultado Levine et al.34
encuentran en su estudio que todos los sujetos con lesiones
en la vía auditiva a nivel protuberancial demostradas por
RMN presentaban anormalidades en el PEATC.
Resultó evidente en nuestro estudio que el
tiempo de evolución de la enfermedad guarda estrecha
relación con las variables que sugieren la existencia de un
compromiso de mielina, con el consiguiente retardo en la
conducción del impulso nervioso en las porciones más
rostrales de la vía auditiva (figura 6). Esto está en
concordancia con el incremento del grado de deterioro
funcional a medida que progresa la enfermedad.
No obstante nuestros resultados con el PEALM,
es evidente que las técnicas de exploración visual, motora y
somestésica siguen demostrando una superioridad en su
capacidad para detectar anomalías funcionales, y son por
tanto estudios indispensables para el diagnóstico de la
enfermedad como parte de la batería electrofisiológica.
 |
| |
 |
|
Figura 5: Registros de imágenes y
potenciales auditivos en una paciente con EM BR.
Nótese la coexistencia de anomalías en los
registros electrofisiológicos y de lesiones
desmielinizantes en la RMN (flechas). |
|
 |
|
 |
| |
|
|
|
 |
|
Figura 6: Correlación del tiempo de
evolución (TE) y latencia de componentes del
PEALM en pacientes con EM B-R. A: Latencia Na vs
TE; B: Latencia Pa vs TE. C: Latencia Pb vs TE. |
Conclusiones
Las principales alteraciones detectadas con el uso del
PEALM en los pacientes corroboraron la naturaleza
desmielinizante de las lesiones, y su magnitud depende del
tiempo de evolución de la enfermedad. En la exploración de
la vía auditiva se encontró una estrecha asociación entre
los estudios funcionales y anatómicos, pero no con la
sintomatología clínica.
El PEALM puede resultar más efectivo que el
PEATC en la detección de lesiones en la vía auditiva de
pacientes con EM forma brote-remisión, lo que podría sugerir
modificaciones a la batería clásica de potenciales evocados
para el estudio de la enfermedad.
Agradecimientos
Agradecemos al DC. Jorge A. Bergado Rosado la revisión del
manuscrito y las sugerencias realizadas al mismo.
Bibliografía
1. Pryse W and Costello F. The epidemiology of multiple
sclerosis. En Cook S, ed. Handbook of multiple sclerosis.
USA: Marcel Dekker; 2001. p. 2.
2. Poser CM, Paty DW, and Scheinberg L. New
diagnostic criteria for Multiple Sclerosis: Guidelines for
research protocols. Ann Neurol 1983; 13: 227-231.
3. Mc Donald, W.; Compston, A.; Edan, G.;
Hartung, H-P.; Lublin, F.; Mc Farland, H.; Patu, D.; Polman,
C.; Sandberg- Wollheim, M.; Sibley, W.; Thompson, A., et al.
Recommended diagnostic criteria for Multiple Sclerosis:
guidelines from the international panel on the diagnosis of
Multiple Sclerosis. Ann Neurol 2001; 50: 127-7.
4. Fazekas F, Offenbacher H, and Hartung HP.
What is the role of ancillary investigations in stablishing
the diagnosis of multiple Sclerosis. Rev Neurol 1997; 38:
255-257.
5. Martinelli V, Rodegher M, Moiola L, and
Comi G. Late onset multiple sclerosis: clinical
characteristics, prognostic factors and differential
diagnosis. Neurological Sciences 2004; 25: S350-S355.
6. Gómez Fernández L, Minou Báez MM, and
Cabrera Gómez JA. Sensibilidad de los Potenciales Evocados
Motores en la detección de lesiones del haz corticospinal en
pacientes con Esclerosis Múltiple. Rev Neurol 1999; 28:
357-360.
7. Báez-Martín MM and Cabrera-Abreu I.
Potencial evocado auditivo de media latencia. Rev Neurol
2003; 37: 579-86.
8. Delalande I, Thomas D, Forzy G, Hautecoeur
P, and Gallois P. Diagnostic importance of middle latency
auditory evoked potentials (MLAEP) in multiple sclerosis.
Neurophysiol Clin 1997; 293-299.
9. Versino M, Bergamaschi R, Romani A, Banfi
P, Callieco R, Citterio A, Gerosa E, and Cosi V. Middle
latency auditory evoked potentials improve the detection of
abnormalities along auditory pathways in multiple sclerosis
patients. Electroencephalogr Clin Neurophysiol 1992; 82:
296-299.
10. Japaridze G, Shakarishvili R, and
Kevanishvili Z. Auditory brainstem, middle-latency, and slow
cortical responses in multiple sclerosis. Acta Neurologica
Scandinavica 2002; 106: 47-53.
11. Barkhof F and Fillipi M. Can MRI be a
predictor of long-term clinical outcome?. Mult Scler 1995;
2: 4-9.
12. Paty Dw and Li DK. UBCMS/MRI Study group. Interferon
beta-1b is effective in relapsing-remitting multliple
sclerosis. MRI analysis results of a multicenter, randomized
double-blind, placebo controlled trial. Neurology 1993; 43:
662-7.
13. Aarnisalo AA, Suoranta H, and Ylikoski J.
Magnetic resonance imaging findings in the auditory pathway
of patients with sudden deafness. Otology & Neurotology
2004; 25: 245-249.
14. Cabrera Gómez JA, Santana Capote E, Gómez
Fernández L, Minou Báez M, González Quevedo A, Fernández
Carriera R, and t al. The current state of Multiple
Sclerosis in Cuba. Rev Neurol 2000; 31: 482- 93.
15. Hernández Valero E, Cabrera Gómez J and Valenzuela C.
Clinical features of Multiple Sclerosis in Western Cuba. A
comparison with two other regions in the country. Rev Neurol
2004; 38: 818-823. 16. Tu CE and Young YH. Audiovestibular
evolution in a patient with multiple sclerosis. Ann Otol
Rhinol Laryngol 2004; 113: 726-729.
17. Delalande I, Thomas D, Forzy G,
Hautecoeur P, and Gallois P. Diagnostic importance of middle
latency auditory evoked potentials (MLAEP) in multiple
sclerosis. Neurophysiol Clin 1997; 293-299.
18. Hendler T, Squires NK, Moore JK, and
Coyle PK. Auditory evoked potentials in multiple sclerosis:
correlation with magnetic resonance imaging. J Basic Clin
Physiol Pharmacol 1996; 7: 245-278.
19. Hess CW, Mills KR, and Murray N.
Measurement of central motor conduction in multiple
sclerosis by magnetic brain stimulation. Lancet 1986; 70:
230-238.
20. Santos MA, Peixoto MA, Munhoz MS, and de
Almeida AV. Auditory evoked potentials evaluation of the
brain stem in multiple sclerosis. Arq Neuropsiquiatr 2003;
61: 392-397.
21. Filipovic SR, Drulovic J, Stojsavljevic
N, and Levic Z. The effects of high-dose intravenous
methylprednisolone on event-related potentials in patients
with multiple sclerosis. Journal of the Neurological
Sciences 1997; 152: 147-153.
22. Ghilardi MF, Sartucci F, Brannan JR,
Onofrj MC, Bodiswollner I, and Mylin L. N70 and P100 Can be
Independently Affected in Multiple-Sclerosis.
Electroencephalogr Clin Neurophysiol 1991; 80: 1-7.
23. Trauzettel KS, Diener HC, Dietz K, and
Zrenner E. The effect of oral prednisolone on visual evoked
potential latencies in acute optic neuritis monitored in a
prospective, randomized, controlled study. Ophthalmology
1995; 91: 165-179.
24. Acar G, Ozakbas S, Cakmakci H, Idiman F,
and Idiman E. Visual evoked potential is superior to triple
dose magnetic resonance imaging in the diagnosis of optic
nerve involvement. Int J Neurosci 2004; 114: 1025-1033.
25. Vandiemen H, Lanting P, Koetsier JC,
Strijers R, Vanwalbeek HK, and Polman CH. Evaluation of the
Visual-System in Multiple-Sclerosis - A Comparative- Study
of Diagnostic-Tests. Clin Neurol and Neurosurg 1992; 94:
191-195.
26. Tumas V and Sakamoto AC. Pattern-Reversal
Visual- Evoked Potential Abnormalities in Patients with
Defined Multiple-Sclerosis. Neuropsychiatry Neuropsychology
and Behavioral Neurology 1995; 53: 743- 748.
27. Rousseff RT, Tzvetanov P, and Rousseva
MA. The bi- fid visual evoked potential - normal variant or
a sign of demyelination? Clinical Neurology and Neurosurgery
2005; 107: 113-116.
28. Czopf JL, Kellenyi L, and Czopf J.
Somatosensory Evoked-Potentials Elicited by Stimulation of
the Posterior Tibial Nerve in Patients with Multiple-Sclerosis.
Acta Med Hungaric 1990; 47: 115-127.
29. Gobbele R, Waberski TD, Dieckhofer A,
Kawohl W, Klostermann F, Curio G, and Buchner H. Patterns of
disturbed impulse propagation in multiple sclerosis
identified by low and high frequency somatosensory evoked
potential components. Clin Neurophysiol2003; 20: 283-290.
30. Robinson LR, Kraft GH, Fitts SS, and
Schneider V. Body cooling may not improve somatosensory
pathway function in multiple sclerosis. Phys Med Rehabil
1997; 76: 191-196.
31. Slimp JC, Janczakowski J, Seed LJ, and
Kraft GH. Comparison of Median and Posterior Tibial Nerve
Somatosensory Evoked-Potentials in Ambulatory Patients with
Definite Multiple-Sclerosis. Arch Phys Med
Rehabil 1990; 69: 293-296.
32. Toru S, Yokota T, Tomimitsu H, Kanouchi
T, Yamada M, and Mizusawa H. Somatosensory-evoked cortical
potential during attacks of paroxysmal dysesthesia in
multiple sclerosis. Neurology 2005; 12: 233- 34.
33. Taraoglu C, Genc A, Idiman E, Cakmur R,
and Idiman F. Cortical silent period and motor evoked
potentials in patients with multiple sclerosis. Clin Neurol
and Neurosurg 2003; 105: 105-110.
34. Levine RA, Gardner JC, Fullerton BC,
Stufflebeam SM, Carlisle EW, Furst M, Rosen BR, and Kiang N.
Effects of Multiple-Sclerosis Brain-Stem Lesions on Sound
Lateralization and Brain-Stem Auditory-Evoked Potentials.
Hear Res 1993; 68: 73-88.
|
Desea más
información?
Búsquela
en medicosecuador.com |
|
|