Aneurismas intracraneales múltiples
Presentación de un caso y revisión de la literatura
Dr. Washington García Zambrano1, Dr.
Carlos Sempértegui Rojas2, Dr. Daniel Féliz Naveda.1
Resumen
Previo a la revisión de la literatura,
presentamos el caso de una mujer de 51 años de edad, con
hipertensión arterial, quien debutó con un ictus hemorrágico por
ruptura de aneurismas intracraneales múltiples (4 en total).
Como antecedente familiar, tenía una hermana ya fallecida por
esta misma causa. La paciente fue sometida a clipaje de los
aneurismas, y su postoperatorio cursó sin complicaciones. Fue
dada de alta en muy buenas condiciones generales y neurológicas.
En la actualidad lleva una vida normal, sin déficit neurológico
alguno.
Palabras clave: Hemorragia Subaracnoidea (HSA),
Aneurismas Intracraneales Múltiples (AIM), Clipaje, Aneurismas
Intracraneales (AI).
Abstract
Prior to review of literature, we present the case of a 51 year
old woman, with arterial hypertension, who presented with a
hemorrhagic stroke due to multiple intracranial aneurysms
rupture (totally 4). Family history reported a sister died
because of the same cause. The patient underwent aneurysms
clipping, with a non-complicated after–surgery period. She was
discharged in satisfactory general and neurological conditions.
Nowadays, she undergoes a normal life, with no neurological
deficit.
Key words: Subarachnoid Hemorrhage (SAH),
Multiple Intracranial Aneurysms (MIA), Clipping, Intracranial
aneurysms (IA).
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La hemorragia subaracnoidea (HSA) es el
cuarto trastorno vascular cerebral más frecuente después de
la aterotrombosis, la embolia y la hemorragia intracerebral
primaria (hipertensiva). En la HSA, se produce extravasación
de la sangre al espacio subaracnoideo, en algunos casos al
parénquima cerebral y/o al sistema ventricular.
Los aneurismas intracraneales (AI)
—dilataciones arteriales patológicas— ubicadas en el
polígono de Willis, en la base del cerebro, han sido desde
tiempos inmemorables, objeto de interés científico. Estas
dilataciones de la luz vascular son debidas a debilidad de
todas sus capas parietales. El saco aneurismático está
compuesto tan solo de íntima y adventicia, ya que la
membrana elástica interna está reducida o falta por
completo, y la capa media termina en la unión del cuello del
aneurisma. Se considera que se producen por factores
genéticos y hemodinámicos.1, 2, 3
Galeno (130–200), médico griego nacido en
Pérgamo, considerado el padre de la anatomía e iniciador de
la Fisiología, Osteología y Neurología, fue probablemente el
primero en definir y describir la entidad de los aneurismas
debido a que fue el médico de los gladiadores romanos y
debió haber visto algunos aneurismas traumáticos.
La palabra aneurisma apareció por primera vez
en un diccionario Colgroves de las lenguas inglesa y
francesa.
El concepto referente a que el aneurisma se
debe a la dilatación de una arteria que presenta una
debilidad en su estructura, se le atribuye a Lancisi en
1728. Morgagni de Papua, al parecer, fue el primero en
describir un aneurisma intracraneal en 1761.
Biumi, en 1765, describió a una mujer de 52
años que había fallecido dos años antes, y en cuya autopsia
se encontró que la arteria carótida interna —en el seno o
receptáculo de Vieussen, antes de llegar a la apófisis
clinoides posterior— estaba tan distendida con sangre que el
saco aneurismático presionaba sobre las partes aledañas. El
receptáculo de Vieussen se conoce ahora como el seno
cavernoso. Aneurismas ateroescleróticos bilaterales de la
arteria carótida cavernosa, fueron descritos por primera vez
por John Hunter en 1792 y reportados por Blane en 1800.
La primera ilustración de hemorragia
subaracnoidea por aneurisma roto se observa en el libro de
Cheyne sobre apoplejía, en 1812. Hutchinson, en 1875, fue
probablemente el primero en diagnosticar un aneurisma en una
mujer de 40 años con parálisis del tercer par craneal y
severa cefalea unilateral. Ella murió 11 años más tarde y el
aneurisma se confirmó en la autopsia.4
Los reportajes que tratan de la posible
conexión de los aneurismas intracraneales con la hemorragia
subaracnoidea aparecieron en 1891, cuando Quincke realizó la
primera punción lumbar y demostró la presencia de sangre en
el espacio subaracnoideo por ruptura aneurismática.
El 85% de los aneurismas intracraneales se
encuentran en la circulación anterior y el 15% restantes en
la circulación posterior. Se considera que el 30% de los
aneurismas son múltiples;5,6,7,8,9,10,11,12,13 sin embargo,
como demostraremos más adelante, hay investigadores que
consideran que la cifra es más elevada aún. Los aneurismas
intracraneales se cree que ocurren entre 1 y 14% de la
población, lo que sugiere que aproximadamente 10 a 15
millones de personas en los Estados Unidos de Norteamérica,
presentan este tipo de lesión.
Entre los factores de riesgo para la
formación de los aneurismas están: edad, sexo, raza,
tabaquismo, alcoholismo, ingesta de anticonceptivos orales,
embarazo, radioterapia por tumor cerebral, consumo de
cocaína y anfetaminas. 9,14,15,16,17,18,19,20,21
También se relacionan con ciertas
enfermedades tales como: Hipertensión arterial (HTA),22
Lupus Eritematoso Sistémico,21 arterioesclerosis,23 Síndrome
de Marfan,24 Anemia de células falciformes,25 Displasia
fibromuscular, 21Endocarditis infecciosa,7 Coccidiodomicosis,26
Enfermedad poliquística hepática,8 Riñón poliquístico,8
Síndrome de Ehlers–Danlos tipo IV,21 Aortitis,28 Arteritis
de Takayasu,21 Coartación de aorta,22 Enfermedad
isquémicacardíaca,29 Seudo xantoma elasticum,27
Malformaciones arteriovenosas, 21 Osteogénesis imperfecta,30
Síndrome de Klinnefelter31 y Enfermedad de Moyamoya.32
Se considera que en 15 a 33% de los casos de
HSA, se ha encontrado más de una aneurisma, determinándose
que la HTA es el factor más importante asociado a la
multiplicidad. Otros estudios multifactoriales indican que
el 75% tienen dos aneurismas, 15%: tres aneurismas y un 10%:
más de tres, con un claro predominio femenino de cinco a uno
y que se eleva de once a uno si hay más de tres aneurismas
presentes.
Está bien establecido el papel que tiene la
herencia en la formación de los aneurismas intracraneales,
asociados a enfermedades como la poliquistosis renal 10%, y
enfermedades del colágeno como el síndrome de Ehlers Danlos
tipo IV, el síndrome de Marfan y el seudoxantoma elástico,
entre otros.
Se han publicado varios casos de aneurismas
intracraneales en una misma familia y se ha establecido que
más del 2% de los aneurismas son familiares.42 La mayoría de
los casos publicados establecen que los aneurismas están
presentes en solo dos miembros de una familia que
frecuentemente son hermanos43, por lo que es necesario
estudiarlos mediante angiografía cerebral, angiorresonancia
o angiotomografía, a los familiares directos. A continuación
presentamos el caso de una paciente con cuatro aneurismas
intracraneales.
Presentación del caso
Se trata de una paciente de 51 años de edad, con HTA, quien
ingresó al servicio de Emergencia del Hospital Eugenio
Espejo por presentar cuadro de cefalea intensa, de
predominio occipital, náuseas, vómito alimentario, epistaxis
y deterioro progresivo de su estado de conciencia, de 9
horas de evolución, luego de haber tenido una relación
sexual.
Al examen físico presentó una escala de coma
de Glasgow 12/15 M5V5O2, rigidez de nuca, ptosis palpebral
derecha con midriasis homolateral, hiperreflexia miotática
generalizada y hemiparesia derecha, escala de Hunt y Hess 3.
La tomografía axial computarizada (TAC)
cerebral demostró hemorragia intraventricular con hematoma
intraparenquimatoso frontotemporal derecho, Fisher 4. Dos
días más tarde, se le realizó ventriculostomía externa con
una derivación ventrículo peritoneal.
La angiotomografía realizada posteriormente,
reveló la presencia de dos aneurismas; uno derecho de 12mm a
nivel de la arteria comunicante posterior derecha, y otro
aneurisma en espejo de 7mm de diámetro. (Figuras 1, 2 y 3).
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Figura 1 |
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Figura 2 |
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Figura 3 |
La panangiografía cerebral realizada
demostró: dos aneurismas saculares de 12 y 6 mm de diámetro,
dependientes del segmento supraclinoideo de la arteria
carótida derecha a nivel de la emergencia de la arteria
comunicante posterior, los mismos que se proyectan el uno
adyacente al otro con un mamelón de sangrado (pezón de
Murphy). (Figuras 4 y 5).
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Figura 4 |
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Figura 5 |
También se evidenció otro aneurisma sacular
en espejo de 10mm a nivel de la arteria comunicante. Se
realizó eco abdominal para descartar o confirmar afecciones
asociadas a aneurismas múltiples, el cual no reveló datos
patológicos adicionales.
Fue intervenida quirúrgicamente mediante una
craneotomía fronto temporal derecha, colocándose dos clips
de Yasargil a nivel de los aneurismas descritos,
procedimiento que cursó sin complicaciones. Posteriormente,
se realizó una craneotomía fronto temporal izquierda para
clipaje del aneurisma en espejo a nivel de comunicante
posterior izquierda, encontrándose en el acto operatorio un
cuarto aneurisma de 3mm de diámetro junto al aneurisma
clipado, el cual no fue reportado en los estudios angiográfi-
cos. El procedimiento quirúrgico cursó sin complicaciones
(Figuras 6 y 7).
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Figura 6 |
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Figura 7 |
La evolución postoperatoria fue
satisfactoria, ya que mejoraron sus déficits neurológicos y
fue dada de alta en buenas condiciones generales.
Actualmente lleva una vida normal.
Discusión
La HSA, debido a la ruptura de un aneurisma intracraneal, es
un evento devastador asociado a tasas elevadas de morbi-mortalidad.33,34
Aproximadamente 30.000 casos nuevos ocurren cada año en los
EEUU de Norteamérica.2,10
Wilson F. y colaboradores realizaron un
estudio prospectivo en Inglaterra entre enero de 1985 a
marzo de 1988, en pacientes ingresados a la unidad de
neurociencias en quienes se sospechaba HSA, siendo sometidos
a estudios de TAC y angiografías cerebrales. De un total de
254 pacientes (85H–169M), cuyas edades oscilaban entre 15 y
76 años (media de 49.1 años), se encontró un total de 414
aneurismas, de los cuales 114 pacientes (44.9%) presentaron
múltiples aneurismas (27H–87M): 78 con 2 aneurismas, 27 con
3 aneurismas, 8 con 4 aneurismas y 1 caso tenía 5
aneurismas.35
Qureshi A. y colaboradores realizaron un
estudio retrospectivo de todos los pacientes ingresados al
servicio de Neurocirugía del Johns Hopkins Hospital con
diagnóstico de aneurismas intracraneales, entre enero de
1990 y junio de 1997. De un total de 419 pacientes incluidos
en el estudio, 127 (30%) presentaron aneurismas
intracraneales múltiples (298 rotos y 121 no rotos). Entre
los factores de riesgo encontrados estuvieron el tabaquismo
y el sexo femenino.36
Ellamushi H. y colaboradores, en Londres,
realizaron un estudio retrospectivo de todos los pacientes
que, con diagnóstico de HSA, ingresaron al National Hospital
of Neurology and Neurosurgery, entre 1985 y 1997. De un
total de 392 pacientes (287 M, 105 H) cuyas edades oscilaban
entre 20 y 54 años (edad media 53.8 años), 284 tenían 1
aneurisma y 108 (27.5%) presentaron múltiples aneurismas: 68
pacientes con 2 aneurismas, 22 con 3 aneurismas, 13 con 4
aneurismas y 5 con 5 aneurismas. Se encontraron como
factores de riesgo: HTA, tabaquismo, sexo femenino, edad (postmenopausia)
e historia familiar de enfermedad cerebrovascular.37
Rinne J. y colaboradores, realizaron un
estudio prospectivo en Finlandia entre el 1 de enero de 1991
al 31 de julio de 1992, a todos los enfermos ingresados con
diagnóstico de aneurismas intracraneales al Hospital
Universitario Kuopio. De un total de 114 pacientes (66H,
48M), con una edad media de 51.4 años: 75 pacientes tenían
un aneurisma y 39 (34%) presentaron múltiples aneurismas
para un total de 170 aneurismas intracraneales. La
hipertensión arterial fue un importante factor de riesgo
para su desarrollo.
Los autores también revisaron los datos
estadísticos del 1 de enero de 1977 al 31 de julio de 1991
de dicho hospital, tiempo en el cual trataron 1.200
pacientes con aneurismas intracraneales y de ellos 266 (22%)
tuvieron aneurismas intracraneales múltiples (AIM).
Los mismos autores realizaron un meta
análisis de 27 estudios previos que incluían un total de
31.866 enfermos con AIM y encontraron que el porcentaje de
éstos oscilaba entre el 2 y el 28%, con un promedio del
16%.38
Bromberg J. y colaboradores, realizaron un
estudio prospectivo en Utrecht y Amsterdam que abarcó un
total de 163 pacientes con HSA verificada por TAC.
Realizaron un árbol genealógico de cada paciente y
sometieron los datos a análisis estadístico. Encontraron que
la HSA ocurría casi 7 veces más frecuentemente en los
familiares en primer grado en comparación con los de segundo
grado.39
Schievink W. y colaboradores, de la Clínica
Mayo, realizaron un estudio retrospectivo observacional a
todos los pacientes a quienes se les realizó autopsia entre
el 1de enero de 1992 y 31 de diciembre de 1994. De 1.268
cadáveres sometidos a exámenes postmorten: 28 (2.2%)
presentaron aneurismas intracraneales (19M–9H), con una edad
media de 62 años. Se encontraron 2 aneurismas rotos y 8
norotos; 6 aneurismas múltiples (21.4%). Tres pacientes
(11%) tenían uno o más familiares en primer grado, con
aneurismas intracraneales documentados.40
Los autores encontraron que la túnica media
de la arteria es el sitio de las anomalías patológicas en
este tipo de pacientes. Estos cambios eran similares a los
observados en otras alteraciones del tejido conectivo, como
en el síndrome de Ehlers Danlos tipo IV y el síndrome de
Marfan.
Un hallazgo importante en este estudio fue el
compromiso de arterias sistémicas extracraneales, por lo que
se argumenta que una arteriopatía generalizada es un
importante factor para el desarrollo de los aneurismas
intracraneales familiares.40
Ronkainen A. y colaboradores, realizaron un
estudio prospectivo a 21 familias finlandesas, seleccionadas
al azar, y las sometieron a angiorresonancia cerebral. De un
total de 110 pacientes (54M – 56H), cuyas edades oscilaban
entre 16 y 77 años, 11 presentaron evidenciapositiva de
aneurismas intracraneales y se los sometió a arteriografía
digital por sustracción, confirmándose dichos hallazgos. Se
evidenció un total de 16 aneurismas (10 pequeños y 6
medianos). Los estudios ecográficos renales realizados no
revelaron datos de riñón poliquístico. El 10% de prevalencia
de aneurismas intracraneales familiares es una cifra
elevada, incluso para una región como Finlandia, donde otros
investigadores han encontrado tasas más bajas.41
Conclusiones
De acuerdo a la literatura revisada, esta paciente presenta
cuatro factores de riesgo para el desarrollo de aneurismas
intracraneales múltiples, a saber: sexo femenino,
premenopáusica, hipertensa arterial e historia familiar de
enfermedad cerebrovascular.
Creemos que este es el primer caso reportado
por el Servicio de Neurocirugía del Hospital Eugenio Espejo
y, sin duda alguna en nuestro país, de una paciente con 4
aneurismas intracraneales sometida a tratamiento quirúrgico
exitoso para clipaje de éstos. En la actualidad, la paciente
lleva una vida normal, sin déficit neurológico alguno.
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