ARTICULO ORIGINAL
Descripción y Valoración Pronóstica de la
Hemorragia
Cerebelosa no Traumática
Dr. Alejandro González Castro, Dr. Juan Carlos
Rodríguez Borregán, Dr. Borja Suberviola Cañas,
Dr. Francisco Javier Burón Mediavilla, Dr. Camilo González
Fernández
Resumen
La hemorragia cerebelosa espontánea representa,
aproximadamente, el 10% de los hematomas cerebrales no
traumáticos. Este estudio tiene como objetivos: detallar las
características de los enfermos con hemorragia cerebelosa
espontánea ingresados en una Unidad de Cuidados Intensivos,
determinar la prevalencia de los factores de riesgo existentes,
los síntomas clínicos iniciales, el tipo de tratamiento
realizado, los factores asociados a la mortalidad y la situación
neurológica al alta. Se incluyeron un total de 34 enfermos, con
una edad media de 67 años (DE ±15). El único factor que mostró
una asociación significativa, en el análisis univariante, fue el
valor de la Escala de Coma de Glasgow (≤ 8 al ingreso y a las 24
horas). Se observó una mayor incidencia de fallecimientos en los
enfermos con hematomas mayores a 3 cm de diámetro, hemorragia
intraventricular y signos de hidrocefalia, pero sin llegar a la
significación estadística.
Palabras Clave: Hemorragia cerebelosa espontánea,
Pronóstico.
Abstract
Spontaneous cerebellar hematomas (CH) represent 5%–10% of
intracranial hemorrhages The purpose of this study was to
describe CH characteristics in patients admitted to the critical
care unit, to determine the prevalence of risk factors, to
describe the clinical presentation, the treatment and the
clinical situation at discharge. Thirty four consecutive
patients were included. The mean age was 67±15 years. In the
univariant analysis, only Glasgow Coma Score was associated with
high mortality. An hematoma diameter > 3 cm., intraventricular
hemorrhage and hydrocephalus were associated with mortality, but
without statistical significance.
Key words: Spontaneous cerebellar hematoma, Prognosis.
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La hemorragia cerebelosa espontánea (HCE)
representa, aproximadamente, el 10% de los hematomas
cerebrales no traumáticos.1, 2 La hipertensión arterial (HTA)
es el principal factor de riesgo, sin olvidar las
alteraciones de la coagulación pre-existentes en estos
enfermos. Se ha asociado, clásicamente, la triada de:
cefalea, náuseas/vómitos y alteraciones de la marcha, al
diagnóstico clínico de esta entidad. La actitud terapéutica
a seguir se basa en el estado neurológico determinado por la
escala de coma de Glasgow (ECG), la situación y el tamaño
del hematoma y la presencia de signos de hidrocefalia en la
tomografía axial computarizada (TAC) craneal.3, 4
Los objetivos de este estudio fueron detallar
las características de los enfermos con HCE ingresados en
una Unidad de Cuidados Intensivos (UCI), determinar la
prevalencia de los factores de riesgo existentes, los
síntomas clínicos iniciales, el tipo de tratamiento
realizado, los factores asociados a la mortalidad y la
situación neurológica al alta.
Pacientes y Métodos
Se recogió, retrospectivamente, la información clínica de
todos los enfermos, mayores de 15 años, diagnosticados de
HCE que ingresaron en nuestra UCI durante 8 años (desde el 1
de enero de 1998 hasta 1 de enero de 2007). La tasa de
incidencia de la HCE en nuestro medio ha sido de 0,7 HCE/100000
habitantes/año.
Se obtuvieron los siguientes datos: edad,
sexo, ECG al ingreso en UCI y a las 24 horas. Se recogieron
como principales factores predisponentes la HTA,
coagulopatía y diabetes mellitus. Se describió la clínica de
presentación. Se describió la TAC craneal realizada en las
primeras 24 horas y se clasificaron los hematomas atendiendo
a su diámetro mayor (> 3 cm y ≤ 3 cm). Se tomaron en cuenta
la localización del hematoma y la presencia de hidrocefalia
y/o contenido de sangre en ventrículos. Se estudió la
actitud terapéutica, dividiendo los enfermos según el
tratamiento recibido (médico o quirúrgico). La actitud
quirúrgica incluía la evacuación del hematoma y/o la
colocación de drenajes externos. La decisión sobre el
tratamiento se realizó según la situación clínica del
enfermo y el tamaño del hematoma. También se anotaron las
complicaciones [neumonía, sepsis, fallo renal agudo e
infección del Sistema Nervioso Central (SNC)]. Se efectuó
valoración neurológica al alta mediante el Glasgow Outcome
Score (GOS). Se registraron los días de estancia en UCI y en
el hospital.
Para la comparación de variables cualitativas
se empleó la prueba exacta de Fisher.
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Tabla
1: Descripción de variables clínicas –
epidemiológicas
*media ± DE. **mediana (rango)
ECG: Escala de Coma de Glasgow - HTA: Hipertensión
arterial |
Resultados
Se incluyeron un total de 34 enfermos, con una edad media de
67 años (DE ±15). Las características clínicoepidemiológicas
se describen en la tabla 1. La HTA estuvo presente casi en
la mitad de los pacientes de nuestra serie. El síntoma guía
más frecuente fue la cefalea, seguida de náuseas y vómitos.
La crisis generalizada fue el síntoma de inicio en tan solo
un enfermo que tenía una gran hemorragia y que, en pocas
horas, resultó en muerte encefálica.
El valor medio al ingreso de la ECG fue 8 ±
4, con una mediana de 9 (3–14). La re-evaluación, a las 24
horas, mostró una ECG media de 8 ± 3, con una mediana de 4
(3–14). Presentaron un ECG ≤ 8 al ingreso en UCI un total de
16 enfermos(47%), entre los cuales 4 correspondían a una ECG
3. Nueve pacientes presentaron una ECG inicial ≥ 13.
Fallecieron el 86% de los enfermos con una ECG ≤ 8 al
ingreso, frente al 33% de los que presentaban una ECG > 8.
Todos los pacientes que, al ingreso o a las 24 horas,
presentaron una ECG de 3 puntos, fallecieron. En
contrapartida, contrapartida, el 100% de los pacientes con
una ECG > 8 a las 24 horas, sobrevivieron.
La descripción de las variables
diagnóstico-terapéuticas se expresa en la tabla 2.
Prácticamente en tres de cada cuatro
enfermos, el tamaño del hematoma, descrito en la TAC, fue
mayor de 3 cm. Solamente uno de cada cuatro enfermos no
presentó signos de hidrocefalia en la TAC y/o hemorragia
intraventricular. En el 38% de los pacientes se decidió
tratamiento neuroquirúrgico. De los 34 enfermos reclutados
fallecieron 20. La prevalencia de diferentes factores como
el sexo, la HTA, coagulopatía previa, ECG < 8 al ingreso,
ECG < 8 a las 24 horas, diámetro del hematoma > 3 cm,
hidrocefalia, tratamiento médico o quirúrgico y presencia de
sangrado intraventricular, así como su asociación con la
mortalidad se presentan en la tabla 3.
El único factor que mostró una asociación
significativa en el análisis univariante fue el valor de ECG
≤ 8 al ingreso, y a las 24 horas. Se observó una mayor
incidencia de fallecimientos en los enfermos con diámetro
del hematoma > 3 cm, hemorragia intraventricular y signos de
hidrocefalia, pero sin llegar a la significación
estadística.
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Tabla
2: Descripción de variables diagnóstico –
terapéuticas
*media ± DE. |
Las complicaciones médicas que encontramos
fueron: neumonía, sepsis, insuficiencia renal aguda (IRA) e
infección del SNC, aislamiento de germen en líquido
cefalorraquídeo acompañado de Síndrome de Respuesta
Inflamatoria Sistémica —SIRS— no justificado por otras
causas. La más extendida fue la neumonía (10 casos); la
infección del SNC se presentó en 3 enfermos; hallamos tres
cuadros de sepsis, uno de ellos en el paciente con VIH
positivo. En 10 de los enfermos no se detectó ninguna
complicación. De los 34 enfermos, sobrevivieron 14 (41%). Un
buen resultado al alta, con incorporación a la vida normal (GOS=5)
solo se logró en el 7% de los enfermos. La incapacidad
moderada se observó en el 10% de los pacientes, y un estado
vegetativo persistente, o bien una incapacidad grave (GOS=2
y 3), en el 24% de los enfermos de la serie.
Discusión
Aunque la prevalencia de HTA, coagulopatía previa y diabetes
mellitus es mayor en esta serie que en la población general,
no podemos afirmar que exista asociación entre ellas y el
desarrollo de una HC, ya que hasta en el 50% de nuestros
enfermos ninguna de estas patologías estaba presente.5
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Tabla
3: Factores asociados a la mortalidad |
El 80% de nuestros pacientes presentó alguno
de los signos de hipertensión craneal recogidos. El síndrome
clínico clásico, consistente en vértigo, ataxia, vómitos y
cefalea con disminución del nivel de conciencia, se presenta
generalmente de manera incompleta, siendo la cefalea y los
vómitos los síntomas más frecuentes. En nuestro caso, el 42%
presentó todos los síntomas. 6-8 La realización de TAC
craneal es obligatoria para el diagnóstico de esta patología
dentro de las primeras 24 horas.3,9 No se ha podido
comprobar en la literatura la disminución de la mortalidad
con intervalos de tiempo inferiores.5 Cuando comparamos las
características de los pacientes sometidos a tratamiento
médico o quirúrgico, no encontramos diferencias
significativas entre ambos grupos (Tabla 4). Aún sin llegar
a la significación estadística, la presencia de un hematoma
> 3 cm, sangre intraventricular y datos de hidrocefalia en
la TAC, así como la presencia de coagulopatía y un nivel
neurológico bajo (ECG < 8), han sido factores esenciales a
la hora de tomar una decisión terapéutica.11-15 La
mortalidad (59%) fue superior a la encontrada en otras
muestras de la literatura que oscilan entre un 15 y un
35%.5,10
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Tabla
4: Factores asociados a la decisión terapéutica |
Comparando las características de los
pacientes y su asociación a la mortalidad, mediante un
análisis univariante, encontramos asociación entre presentar
una ECG ≤ 8 al ingreso en UCI y a las 24 horas de estancia,
y la mortalidad. Del mismo modo, el 100% de nuestros
enfermos, cuya ECG a las 24 horas fue mayor de 8,
sobrevivieron.
En vista de nuestros resultados y asumiendo
la limitación del escaso número de enfermos de nuestra
serie, concluimos que: la valoración neurológica (ECG ≤ 8)
al ingreso y a las 24 horas de estancia en UCI, es por sí
sola un factor asociado a la mortalidad. Del mismo modo, el
tamaño del hematoma (< 3 cm), signos de hidrocefalia y/o
hemorragia intraventricular son factores decisivos a la hora
de tomar una decisión terapéutica. Finalmente, resaltamos la
alta mortalidad de esta patología, así como su alto grado de
morbilidad, al igual como se describe en la literatura.16,17
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