ARTICULO ORIGINAL
Prevalencia y Tendencia de Trastornos Mentales en
el Instituto
Nacional de Neurología y Neurocirugía
Dra. Araceli Trejo-Contreras1, Dra.
Leora Velásquez-Pérez1
Resumen
Un trastorno mental es el resultado de un desequilibrio entre
los aspectos biológicos y sociales que reflejan una alteración
de las funciones cerebrales, lo cual interviene en la vida y
productividad del individuo. En el presente estudio se estimó la
prevalencia y tendencia de los trastornos mentales en el
Instituto Nacional de Neurología y Neurocirugía de la ciudad de
México. Se realizó un estudio transversal. La información se
obtuvo de los expedientes clínicos de pacientes con
internamiento de primera vez cuyo diagnóstico de egreso fue un
trastorno mental, de acuerdo a la CIE-10, durante 1995 al 2004 y
se identificaron diferentes variables epidemiológicas.
Se obtuvo un total de 1483 casos. El 56% fueron
mujeres, predominó el grupo de 20-29 años de edad. En primer
lugar se encontró la Esquizofrenia (22%), seguida del Episodio
Depresivo (16.5%) y el Trastorno Afectivo Bipolar (8.6%). La
prevalencia fue mayor durante el primer año (1995). En general
se observó una tendencia al decremento de los trastornos
mentales, sin embargo, no fue estadísticamente significativa.
Estudios previos han reportado que el número de
enfermos con padecimientos neuropsiquiátricos, a nivel mundial,
se incrementará considerablemente en los próximos años; además,
tomando en consideración que la mayoría de estos pacientes
recurren, en un inicio, a la medicina general o alternativa, es
primordial que se detecten y canalicen oportunamente estos
padecimientos a instituciones especializadas para su atención.
Palabras clave: Trastornos
mentales, Prevalencia, Epidemiología, Tendencia.
Abstract
A mental disorder is the result of an imbalance between
biological and social aspects that reflect an alteration of
cerebral functions which intervene in the life and
productiveness of each individual. In this study the prevalence
and trend of mental disorders were estimated in the National
Institute of Neurology and Neurosurgery in Mexico City. This was
a transversal study. The information was obtained during 1995 to
2004 of clinical records of patients admitted by first time in
the Institute with diagnosis of mental disorder according to ICD-10,
and different epidemiological variables were identified.
One thousand four hundred eighty three cases were
identified. 56% were woman. The more frequent group of age was
20-29 years. In first place was Schizophrenia (22%), followed by
Depressive Episode (16.5%) and in third place Bipolar Affective
Disorder (8.6%). The prevalence was higher in 1995. In general,
a tendency to decrease of mental disorders was observed,
although it was not statistically significant.
Previous reports affirm that the number or
patients with neuropsychiatric disorders will increase around
the world in next years. Because most patients are assisted in
the beginning by general or alternative medicine, it is
essential for cases to be promptly identified and be addressed
to specialized institutions for their attention.
Key words: Mental disorders,
Prevalence, Epidemiology, Trend.
Rev. Ecuat. Neurol. Vol. 15, No 2-3, 2007
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Introducción
Los trastornos mentales son clínicamente un síndrome
conductual o psicológico que ocurre en un individuo y se
asocian con el dolor o riesgo aumentado, de manera
significativa, de sufrir la muerte, dolor, invalidez o una
pérdida importante de libertad.1 Es el resultado de un
desequilibrio entre los aspectos biológicos y sociales que
reflejan una alteración de las funciones cerebrales, como la
atención, memoria, pensamiento, estado de ánimo,
sensopercepción, aprendizaje y conducta, los cuales
intervienen en la vida y productividad del individuo.2
Tienen una edad temprana de aparición, con medianas
estimadas de 15 años para los trastornos de ansiedad, 26
años para los trastornos del estado de ánimo y 21 años para
los relacionados con el uso de sustancias3; sin embargo,
están presentes en todas las etapas de la vida de hombres y
mujeres, tanto en países desarrollados como en vías de
desarrollo.4
Se ha reportado que los trastornos mentales
constituyen uno de los mayores problemas de salud en todo el
mundo. En 1998 los trastornos mentales constituyeron el
11.5% de la morbilidad mundial,4 en el continente americano
se estima que 400 millones de personas sufren actualmente
trastornos psiquiátricos, lo que equivale al 28% del total
de las discapacidades5; en México, se estima una prevalencia
del 20% al 25%.3, 6, 7
Respecto al conocimiento de las funciones del
sistema nervioso central y de sus estructuras, se tienen
progresos, pero hasta el momento no existe ningún marcador
objetivo del trastorno mental.8
La frecuencia y los tipos de trastornos
mentales pueden variar de un país a otro, así como en los
distintos grupos de edad. Es difícil hacer comparaciones de
las prevalencias de estos padecimientos por los diferentes
instrumentos de evaluación; sin embargo, algunos sistemas de
clasificación diagnósticos como la Clasificación
Internacional de Enfermedades (CIE-10)9 y el Manual
Diagnóstico y Estadístico de Trastornos Mentales (DSM-IV),10
e instrumentos como la Entrevista Internacional Diagnóstica
Compuesta (CIDI),11 han hecho posible congregar estimaciones
de la prevalencia nacional en diferentes países.12
Las ideas sobre las causas de los trastornos
mentales variaron notablemente en los últimos 100 años y ha
predominado la idea de que las exposiciones al ambiente
influyen en el individuo para que estos trastornos se
presenten, por ejemplo, la edad, raza, género, pérdida
materna, estilo paternal, eventos de vida adversos,
desempleo, migración y experiencias extremas.12
Un avance significativo sobre la influencia
de los factores genéticos para la presencia de trastornos
mentales han sido los estudios epidemiológicos de Kendler y
colaboradores,13-15 quienes estudiaron una serie grande de
gemelos adultos, donde mostraron cómo los factores genéticos
actúan recíprocamente con las exposiciones medioambientales;
es decir, la herencia no es un factor causal, sino que
también existe un control genético de exposición al ambiente
en el que participan varios genes y cada uno tiene un efecto
pequeño, y la sensibilidad del individuo dependerá del
estrés del medio ambiente. Por otra parte, se contempla que
el proyecto del genoma humano permitirá identificar
polimorfismos genéticos con vulnerabilidad o resistencia a
los trastornos mentales.12
Actualmente en nuestro país existen
trastornos neuropsiquiátricos que ocupan el quinto lugar
como índice de muerte y discapacidad; dentro de los diez
principales figuran las enfermedades neuropsiquiátricas,
como la esquizofrenia, depresión, obsesión, compulsión y
alcoholismo. Además, se ha reportado que el índice de
enfermos con padecimientos neuropsiquiátricos se
incrementará debido a aspectos como la pobreza, violencia,
consumo de drogas y el envejecimiento de la población, entre
otros.6
En México se cuenta con estimaciones sobre la
prevalencia de trastornos mentales, tanto en población
general como en pacientes hospitalizados, incluso
oncológicos; sin embargo, no hay estudios de pacientes que
acudan a una institución neurológica por presentar un
posible padecimiento neurológico y cuyo diagnóstico
definitivo sea un trastorno mental. En el Instituto Nacional
de Neurología y Neurocirugía (INNN), la mayoría de los
padecimientos que se atienden son neurológicos, sin embargo,
cuenta con una unidad de Psiquiatría. Por tal motivo el
presente estudio tuvo como objetivo estimar la prevalencia y
tendencia de los principales trastornos mentales que se
atienden en esta institución, durante un período de diez
años.
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Tabla 1: Características demográficas de los
pacientes con
trastornos mentales atendidos en el INNN durante
1995-2004. |
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*Salario mínimo mensual vigente al año de
ingreso al INNN. |
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Tabla 2: Frecuencia de los 10 principales
trastornos mentales
en ambos géneros durante el período de
1995-2004. |
Materiales y métodos de estudio
Se
realizó un estudio transversal. Se recolectó información de
las hojas de egreso hospitalario, de los expedientes
clínicos de pacientes con internamiento de primera vez con
algún diagnóstico de egreso de trastorno mental durante 1995
al 2004, las cuales fueron llenadas por médicos residentes
bajo la supervisión y firma de aceptación del médico
psiquiatra adscrito y del subdirector del área. Los
diagnósticos se clasificaron de acuerdo a la CIE-10 y se
realizaron por médicos adscritos y residentes de la
especialidad de Psiquiatría, quienes se apoyaron, además de
la clínica, en los criterios del DSM- V.
Se obtuvieron frecuencias de las diferentes
variables epidemiológicas, como género, edad, estado civil,
escolaridad, nivel socioeconómico y lugar de residencia.
Se analizó el comportamiento y la tendencia
de presentación de los trastornos mentales con el empleo del
paquete estadístico SPSS versión 10.0.
Para el cálculo de la prevalencia se empleó
como denominador el total de egresos atendidos en el
instituto para cada año durante el período de estudio.
La tendencia de presentación durante el
período de estudio se calculó con el coeficiente de
correlación de Spearman, se consideró como estadísticamente
significativo todo valor con una p<0.05.
Resultados
Se obtuvo un total de 1483 casos de pacientes con trastornos
mentales. El 56% fueron del género femenino el grupo de edad
que predominó fue de 20 a 29 años, la distribución de las
variables demográficas se observa en la tabla 1. Respecto al
tiempo transcurrido para recibir atención, más del 50%
acudió a recibir atención médica antes de los 2 años de
haber iniciado con su padecimiento, el 24% acudió entre los
2 y 5 años y el resto (21%) acudió después de 5 años. La
mediana fue de 18 meses, con una moda de 12 y un rango de 1
mes y 19 años.
Dentro de los diez principales trastornos
psiquiátricos se encontró en primer lugar la esquizofrenia:
325 (22%), seguido del episodio depresivo: 246 (16.5%) y en
tercer sitio el trastorno afectivo bipolar (TAB): 128
(8.6%). El resto de los padecimientos se puede observar en
la tabla 2.
Al analizar la presentación por género, se
observó que en las mujeres el primer lugar lo ocupó el
episodio depresivo, mientras que en los hombres en primer
lugar destacó la esquizofrenia. En segundo lugar, en el
género femenino, se encontró la esquizofrenia y en el
masculino el episodio depresivo. En ambos géneros el TAB
ocupó el tercer sitio (tabla 3).
La prevalencia general de trastornos mentales
fue mayor en el año 1995 (1%). Durante el período de 10 años
se observó una tendencia a la disminución de los trastornos
mentales en ambos géneros, sin embargo, no fue
estadísticamente significativa (tabla 4).
Al analizar la frecuencia de presentación por
mes durante el período de 1995-2004 de los cinco principales
trastornos mentales, se observó que la esquizofrenia se
presentó con mayor frecuencia en el mes de julio, el
episodio depresivo en diciembre y el TAB en marzo; los
trastornos específicos de la personalidad y los trastornos
mentales por lesión y disfunción cerebral se observan en la
tabla 5.
Conclusiones
La mayoría de los pacientes en este estudio fueron del
género femenino. Estos resultados son semejantes a los
reportados en un estudio realizado en Cuba, en pacientes
atendidos en un centro de salud, donde la prevalencia de
trastornos mentales fue mayor en este género16; asimismo es
comparable con el estudio realizado por Samuels y
colaboradores2 en Estados Unidos, donde se observó que más
de la mitad de sujetos con trastornos de la personalidad
eran mujeres.
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Tabla 3: 10 principales trastornos mentales
atendidos en
el INNN por género durante 1995-2004. |
Con respecto a la edad, la mayoría fueron
adultos jóvenes entre 20 y 29 años, edades consideradas con
mayor riesgo de sufrir los trastornos mentales en la edad
adulta.17 La escolaridad de los sujetos, en su mayoría, fue
de nivel medio y medio superior. Este hecho podría estar
relacionado con el nivel socioeconómico, ya que el ingreso
mensual en la mayoría de los pacientes era bajo, es decir,
de menos de uno a dos salarios mínimos mensuales ($1404.00 -
$2808.00), lo que representa al grupo menos favorecido desde
el punto de vista económico. El salario mínimo representa el
ingreso que debería de garantizar un nivel de vida digno a
un trabajador y su familia, sin embargo, en nuestro país
desde los años 80 se ha observado un deterioro salarial.18
Se ha reportado que la pobreza repercute directamente en la
salud mental del individuo, debido a que las personas pobres
están expuestas, en mayor grado, a adversidades ambientales
que producen altos niveles de estrés y de angustia
psicológica,19 por lo que se considera que este grupo tiene
mayor probabilidad de sufrir cualquiera de esas
enfermedades, así como por tener menor accesibilidad a
recibir atención médica.20
Estudios realizados en mujeres de edad media
han mostrado que el nivel socioeconómico bajo se relaciona
con síntomas depresivos.21 Uno de los aspectos que
repercuten sobre la pobreza es la baja escolaridad y el
desempleo. En el año 2004 en nuestro país la tasa más alta
de desempleo se registró en la ciudad de México con 5.2%,22
lo cual se ha incrementado; este aspecto es importante para
el desarrollo de trastornos mentales, puesto que se ha
reportado que el desempleo puede estar asociado con un
estado de salud mental deficiente.23 En relación al lugar de
residencia, la mayoría de los sujetos provenían del Distrito
Federal y Estado de México, lo cual puede deberse a que el
acceso a esta institución para los residentes en estas áreas
es más factible, en comparación con la población que reside
en provincia.
Respecto al tiempo transcurrido desde que el
paciente inició con el padecimiento y acudió a recibir
atención médica, se pudo observar que los pacientes no
acudieron al INNN inmediatamente, ya que la mayoría acudió
antes de los 2 años. Este retraso en recibir atención en una
institución de tercer nivel, puede estar relacionado con que
una gran proporción de personas con trastornos mentales no
reciben tratamiento especializado, debido a que, con mayor
frecuencia, recurren al médico general o a la medicina
alternativa y sólo una minoría solicita la ayuda de un
profesional de la salud mental.24, 5
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Tabla 4: Prevalencia de trastornos mentales por
género durante 1995-2004. |
N° de Trastornos mentales
Total de egresos en el año
Prevalencia=
r*=Coeficiente de correlación de Spearman.
Al analizar la frecuencia de los principales
trastornos mentales en ambos géneros, en los primeros
lugares destacaron la esquizofrenia, el episodio depresivo y
el TAB. Estos resultados difieren de los reportados en la
Encuesta Nacional de Epidemiología Psiquiátrica (ENEP)7 en
México, donde los trastornos más frecuentes fueron los de
ansiedad (14.3%), seguidos por los trastornos de uso de
sustancias (9.2%) y los trastornos afectivos (9.1%). Cabe
señalar que estas diferencias pueden radicar en que la ENEP
se realizó en la población general, y nuestro estudio fue en
población que acudió a una institución de tercer nivel de
atención por sospecha de un padecimiento de tipo
neurológico, donde se realiza un estudio más preciso.
Además, en nuestra población no se detectaron trastornos de
uso de sustancias, no porque no sean frecuentes en México,
sino porque los individuos con este tipo de adicciones, por
lo general, acuden a centros especializados con este
problema para su desintoxicación y rehabilitación.
Al comparar los principales padecimientos de
este estudio, con la prevalencia de trastornos mentales en
América Latina y el Caribe,17 podemos observar que en ambos
se presentó en los primeros lugares la esquizofrenia, la
cual en nuestro estudio ocupó el primer lugar y en América
Latina y el Caribe tuvo una prevalencia de 1%. Por otra
parte, en nuestro estudio, en segundo lugar, se encontró el
episodio depresivo seguido del TAB, mientras que en América
Latina y el Caribe fue la depresión mayor con una
prevalencia de 4.9%; el TAB se presentó con una prevalencia
menor de 0.8%.
Es de recalcar que, en ambos estudios, los
trastornos mentales incluidos son diferentes: los estudios
realizados en América Latina y el Caribe son epidemiológicos
de tipo comunitario. Sin embargo, consideramos que, pese a
que nuestra población sea de pacientes hospitalizados, la
prevalencia de trastornos mentales puede compararse en
México, así como en América Latina y el Caribe, donde la
esquizofrenia, el episodio depresivo y el TAB se encuentran
dentro de los diez trastornos mentales más frecuentes y que
constituyen un problema de salud pública.25-28
No obstante, de que en la literatura se
reporta que el índice de enfermos con padecimientos
neuropsiquiátricos se incrementará debido a diversos
factores en la sociedad, 6 en este estudio, observamos que
durante el período 1995-2004, los trastornos mentales
tuvieron una tendencia hacia la disminución, sin embargo, no
fue estadísticamente significativa, por lo que no se puede
decir que estén disminuyendo. Por otro lado, no hay que
olvidar que esta es sólo una institución del país donde
acuden con más frecuencia a recibir atención pacientes con
enfermedades neurológicas que psiquiátricas. Sin embargo, es
una cifra considerable.
Además de la discapacidad que causan los
trastornos mentales y el impacto psicosocial y económico,
tanto para los enfermos, familiares y la sociedad; cerca de
una tercera parte de todas las ausencias por enfermedad en
el trabajo se atribuyen a trastornos mentales comunes, los
cuales influyen sobre la productividad en el medio
laboral.28, 4
Es muy probable que los trastornos mentales
vayan en aumento. Sin embargo, el registro puede estar
subestimado debido a que el primer lugar de atención es la
medicina general, donde estos diagnósticos no se realizan de
manera adecuada y la atención es menor e insuficiente.27 La
poca prioridad que se da generalmente a la salud mental se
debe a la centralización de los servicios de salud mental,
por la deficiente organización y financiación de los
servicios, y por el estigma asociado a las enfermedades
mentales que a menudo ocasiona que los enfermos no busquen
tratamiento.29
Se calcula que a nivel mundial en 1990, 114
millones de personas sufrían un trastorno mental, mientras
que en 2010 las cifras pueden aumentar a 176 millones,4 en
nuestro país, los trastornos mentales ya forman parte del
panorama epidemiológico de México y seguirán incrementando
su presencia como causa de enfermedad, discapacidad y
muerte; por lo que el manejo epidemiológico de estos
problemas se hace inminente.5 A nivel mundial, con demasiada
frecuencia no se reconoce la importancia real de la salud
mental, a pesar de las consecuencias devastadoras de los
trastornos mentales, por lo que la OMS reporta que se
necesitan urgentemente nuevas estrategias e iniciativas para
hacer frente a los retos actuales y mejorar la atención de
los problemas mentales.4 Es primordial en nuestro país
identificar los casos de pacientes con trastornos mentales y
que se canalicen a instituciones especializadas para mejorar
la atención, la calidad de vida de los pacientes, de sus
familiares y de la sociedad.
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Tabla 5: Tendencia
de presentación de los 5 trastornos mentales más
frecuentes atendidos en el INNN durante
1995-2004. |
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