Volumen 15, Número 1, 2006

 
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Sociedad Ecuatoriana de Neurología

                    ARTICULO ORIGINAL                

 

Valor de la pulsioximetría nocturna
en pacientes tetrapléjicos
Dra. Josefina Robles Ortiz1, Dra. Yolanda Torres Deliss2, Dra. Tatiana Taimí Crespo Díaz2,
Dra. Solangel Hernández Tápanes3, Dra. Miriela Cabrera Morales4.

 

 

Resumen
Las alteraciones respiratorias durante el sueño son comunes en pacientes tetrapléjicos y pueden estar acompañadas con desaturaciones de oxígeno de manera significativa. El objetivo de esta investigación fue la de evaluar el comportamiento de la saturación de oxígeno durante el sueño en 20 lesionados medulares cervicales con diagnóstico de tetraplejía traumática, que ingresaron en el Centro Nacional de Rehabilitación Julio Díaz, teniendo en cuenta la intensidad de la lesión según la escala ASIA, así como el comportamiento de las variables demográficas, antropométricas, espirométricas, oximétricas y de la fuerza de los músculos en los lesionados completos e incompletos.


Se les estudió la función ventilatoria y la saturación de oxígeno nocturno, encontrándose un mayor porcentaje de lesiones incompletas (70%) con respecto a las completas (30%). No se encontraron diferencias significativas entre ambos grupos en cuanto a la edad, índice de masa corporal, circunferencia del cuello, longitud del cuello, tiempo de lesión, flujo espiratorio en el primer segundo, capacidad vital forzada, relación del flujo espiratorio con la capacidad vital forzada, capacidad vital, presión inspiratoria máxima y presión espiratoria máxima. Todos los pacientes mostraron un trastorno ventilatorio restrictivo. A pesar de que no se encontró ninguno con desaturaciones significativas de la oxihemoglobina, las lesiones completas presentaron un índice de episodio de desaturación por hora de sueño mayor que las incompletas y mostraron una correlación negativa significativa entre el índice de episodio de desaturación por hora de sueño medido y la saturación media de oxígeno.

Abstract
Sleep breathing disorders are common in quadriplegic patients and can be accompanied by significative oxygen desaturations. The purpose of this investigation was to evaluate the behavior of the oxygen saturation during sleep in 20 patients diagnosed as traumatic cervical tetraplegia admitted at the Julio Diaz National Rehabilitation Center, considering the intensity of the injury according to ASIA scale as well as the behavior of demographic, anthropometric, spiro metrical, oxymetrical variables and the muscle strength in both complete and incomplete injuries.


Ventilatory function and nocturnal oxygen saturation were studied, with findings of higher percent of incomplete injuries (70%) toward the complete ones (30%). There were not significant differences between both groups age, body mass index, neck circumference, neck length, time of injury, espiratory volume in the first second, forced vital capacity, espiratory volume in the first second/forced vital capacity index, vital capacity, maximal inspiratory pressure, and maximal espiratory pressure.


All patients showed a restrictive ventilatory disorder. Though significant oxyhemoglobin desaturations were not found in any case; complete injuries displayed a higher rate of desaturations after an hour sleep than the incomplete ones and they showed a significant negative correlation between the desaturation episode per hour of sleep index, and mean oxygen saturation.
 

Rev. Ecuat. Neurol. Vol. 15, No 1, 2006

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Introducción
Una lesión o enfermedad grave de la médula espinal constituye, sin duda, una de las calamidades más devastadoras en la vida humana. Esto puede comprenderse fácilmente si se da uno cuenta de la importancia fisiológica primordial de la médula, no sólo como transmisor principal de todos los impulsos y mensajes desde el cerebro a todas las partes de cuerpo y viceversa, sino también como centro nervioso por sí mismo, que controla funciones vitales como los movimientos voluntarios, la postura, la vejiga, los intestinos y la función sexual, así como la respiración, la regulación de la temperatura y la circulación sanguínea. Por consiguiente, una sección o una lesión grave de la médula causada por un traumatismo o enfermedad, produce siempre una invalidez de gran magnitud desde el lugar de la lesión hacia abajo1.


Los traumatismos constituyen una de las causas más importantes en las lesiones medulares, las cuales son provocadas con mayor frecuencia por accidentes de tránsito, caídas desde alturas, tiradas de cabeza en aguas poco profundas, heridas por armas blancas o de fuego, accidentes deportivos y laborales2.-3-4


Las lesiones medulares se comportan como una de las grandes epidemias de este siglo que afectan a nivel mundial a un número cada vez mayor de personas, su incidencia varía de un país a otro. Éstas ocurren con mayor frecuencia en personas jóvenes, cuyas edades oscilan entre 15 y 30 años, por tanto afectan fundamentalmente a individuos en etapas productivas de la vida y son 4 veces más frecuentes en los hombres que en las mujeres por estar expuestos los primeros, en sentido general, a actividades de mayor riesgo, donde no sólo se producen deficiencias, sino también discapacidad y minusvalía2.-5-3


El mecanismo de producción de la lesión medular es complejo: rotación, hiperflexión, hiperextensión y fenómenos de estiramiento son movimientos que pueden producir la lesión. Microscópicamente se puede encontrar una médula edematizada, equimótica, aplanada y comprimida, pero en otros casos aparece aparentemente íntegra; además se encontrará alteraciones de los vasos, así como de las raíces nerviosas que pueden estar estiradas o seccionadas4.


El nivel de la lesión en la médula espinal determinará los músculos de la respiración que están afectados. El diafragma es el músculo más importante que se utiliza para respirar, el mismo está localizado debajo de las costillas y separa el pecho del abdomen; el nervio frénico, que va al diafragma, está localizado a la altura de C3 – C4, si existe una lesión a este nivel el diafragma no funcionará normalmente4.-6


Los músculos intercostales están localizados entre las costillas, ayudando así al pecho a moverse para adentro y afuera cuando se respira y tose. Los nervios que van a estos músculos están ubicados entre T1 – T12. Si la lesión está en T12 o encima, habrá dificultades para respirar profundamente y la capacidad de toser se debilitará6.-7


Los músculos abdominales son los que trabajan cuando tienen una respiración forzada como es la tos. Los nervios que van a este músculo se localizan de T7 a T12, si la lesión en la medula espinal está encima de T12 la capacidad de toser disminuirá. Otro grupo de músculos, los llamados músculos de acceso, están localizados en el cuello, estos también pueden ayudar a respirar aumentando el volumen del diafragma al inspirar6.-8


La parálisis afectará una mayor o menor parte del cuerpo en dependencia del nivel de lesión; mientras más alta sea la misma, mayor será la porción muscular paralizada y menos la cantidad de músculos funcionando6.


El sistema respiratorio está involucrado invariablemente en las lesiones medulares cervicales, si la lesión es C3, existe una hipoventilación que precisa siempre respiración asistida (por afectación del nervio frénico). Las lesiones con diafragma íntegro tienen respiración espontánea, pero las alteraciones de los músculos intercostales y abdominales hacen que la fase respiratoria no sea óptima, dando lugar a la no movilización de las secreciones, tos inefectiva, lo que puede provocar obstrucción bronquial, atelectasia, neumonías e insuficiencia respiratoria, y son las principales causas de muerte en estos pacientes4.-9-10


Los pacientes con lesión medular cervical registran una morbimortalidad que depende de factores tales como el nivel de lesión, la gravedad (completa o incompleta), la edad, la morbilidad asociada, el tipo de atención médica en el momento del accidente y el tiempo de evolución de la lesión2. La alteración funcional respiratoria más frecuente es de tipo restrictivo con disminución de la compliance toraco–pulmonar, movimiento paradójico del tórax y debilidad muscular respiratoria9.-11-12


La determinación de la capacidad vital forzada (CVF) es una medida que permite evaluar la capacidad ventilatoria de manera rápida, sencilla y confiable1. Su variación permite presumir la presencia de debilidad de los músculos espiratorios o del diafragma; la determinación de las presiones estáticas máximas caracteriza en forma diferencial el compromiso de los músculos inspiratorios y espiratorios.11-13


Numerosos estudios, en los últimos años, han demostrado que cuando existe debilidad de los músculos respiratorios aparecen episodios de hipoxemia e hipercapnia durante el sueño, en particular durante la fase de movimientos oculares rápidos (REM).14-15 La desaturación arterial de hemoglobina durante la noche se acompaña de una desorganización importante del sueño,15-16 la importancia de esta desaturación se relaciona directamente con la pérdida de la capacidad vital y con la saturación arterial de hemoglobina diurna, así mismo es inversamente proporcional al grado de hipercapnia diurna.14-16


Las alteraciones de la relación ventilación/perfusión se han considerado también como causa importante de las desaturaciones de oxígeno durante el sueño.


Entre los factores que influyen en su desequilibrio se encuentran la disminución de la capacidad vital forzada de la tos y de la aclaración bronquial nocturna con retención de secreciones.2-4-17


Las alteraciones respiratorias durante el sueño son comunes en pacientes tetrapléjicos y pueden estar acompañadas con desaturaciones de oxígeno de manera significativa, esta última empeora la función cognitiva durante el día,18-19-20 además de que está asociada a diferentes factores como el índice de masa corporal,21-22-23 los ronquidos24-25-26 y la circunferencia del cuello (corto y grueso),27 pues todo ello contribuye a la reducción ventilatoria7-17 y a desórdenes respiratorios obstructivos durante el sueño, lo que es causa de muchos síntomas diurnos, como la somnolencia excesiva.28-29-30-31-32


Cuando las desaturaciones se repiten o duran mucho, la suma de tiempo pasado sin oxigenación puede provocar problemas cardiorrespiratorios, tales como hipertensión arterial y pulmonar o arritmias cardíacas (fibrilación auricular), arritmia sinusal, bradicardia severa, asistolias y taquicardia.22-23-25-33


Al conocer la repercusión sobre el organismo causada por las alteraciones de los gases sanguíneos, y dentro de estas las desaturaciones nocturnas, se hace necesario la realización de estudios no invasivos como la oximetría de pulso. La pulsioximetría permite la determinación de la saturación de oxígeno de la sangre arterial con límites de confianza del 95 %.34-35-36


El conocimiento de estos trastornos es de interés mundial, sin embargo, en la literatura nacional no se han encontrado trabajos que evalúen la desaturación nocturna en pacientes tetrapléjicos. En nuestro hospital esta patología es un motivo frecuente de ingreso para tratamiento rehabilitador.


Este trabajo tiene la intención de aportar información a nuestros colegas e interesar la realización de estudios, y va especialmente dirigida a mejorar la atención del enfermo.

Material y método.
Se realizó un estudio de tipo observacional, descriptivo, transversal y prospectivo en 20 pacientes con diagnóstico de lesión medular cervical (tetraplejía) traumática, siguiendo los criterios para la evolución neurológica en el tiempo de la American Spinal Injure Association (escala ASIA),37 que ingresaron en el Hospital Julio Díaz González durante el período comprendido entre julio de 2003 y abril de 2004, los mismos que cumplieron con los siguientes criterios:

Criterios de inclusión.
Sexo masculino.
Respiración espontánea.
Sin traqueostomía o con traqueostomía cerrada.
Estabilidad clínica (pacientes que no presentaran exacerbación de los síntomas ni modificación del tratamiento habitual durante al menos 1 mes antes de realizar el estudio).
Saturación de oxígeno diurna mayor del 95% (pulsioximetría).
Columna vertebral alineada y sin órtesis torácica.

Criterios de exclusión.
Enfermedades asociadas como: enfermedades respiratorias crónicas (cáncer de pulmón, fibrosis pulmonar, bronquiectasias, micobacteriosis, asma bronquial, etc.), cardiopatía congénita, insuficiencia cardiaca izquierda, insuficiencia renal, insuficiencia hepática, diabetes mellitus y enfermedades neuromusculares.

Clasificación ASIA.
Lesión completa A: Ausencia sensitiva y motora en el segmento sacro S4 – S5.

Lesión incompleta B: Ausencia de función motora por debajo del nivel de lesión y se preserva la sensibilidad incluyendo S4 – S5.
Lesión incompleta C: Por debajo del nivel de lesión, hay función motora no funcional en más de la mitad de los grupos musculares clave, hay función sensitiva en S4 – S5, contracción voluntaria del esfínter anal o contracción muscular voluntaria entre segmentos por debajo del nivel de lesión.
Lesión incompleta D: Hay función motora funcional en más de la mitad de los grupos musculares clave.
Lesión incompleta E: Recuperación sensitiva y motora normal.

A cada paciente se le solicitó por escrito el consentimiento informado para participar en la investigación. A todos los pacientes se les estudió la función ventilatoria y la saturación nocturna de oxígeno, de tales enfermos se registraron los siguientes datos: edad, peso (kg), talla (m), IMC (índice de masa corporal), ASIA, tiempo de lesión, circunferencia (CC) y longitud del cuello (CL). El estudio de la función ventilatoria se realizó en la mañana (entre 8 y 11 am), siguiendo la metodología del departamento de pruebas funcionales ventilatorias (PFV) mediante un neumotacógrafo portátil ponygraphic, obteniéndose las siguientes variables: el volumen espiratorio forzado en el primer segundo (VEF1), capacidad vital forzada (CVF) y la relación entre estas dos mediciones (VEF1/ CVF), además de la capacidad vital (CV).


Para la graduación de la limitación al flujo aéreo, se utilizaron como valores de referencias los recomendados por la ATS.

 

 

La fuerza de los músculos respiratorios se evaluó midiendo la presión inspiratoria y espiratoria máxima (PIM y PEM) mediante el equipo ELKA, siguiendo los valores de las tablas de Rochester.


Se realizó la medición del cuello teniendo en cuenta la longitud, desde la inserción del lóbulo de la oreja hasta la línea media clavicular, dos centímetros por encima de la clavícula (punto ERB), y la circunferencia hasta la membrana del cartílago cricoideo.


La saturación arterial de oxígeno nocturna se midió mediante el oxímetro de pulso OXY 9800, de producción nacional, el cual fue innovado a sugerencia nuestra por los técnicos del departamento de electromedicina, al suprimirle las alarmas sonoras para saturación y pulso que avisan ante situaciones de peligro potencial, para evitar la interrupción del sueño del paciente. El equipo graba, cada

 

 

10 segundos, los datos de saturación y pulso promediados sobre los últimos 8 pulsos del paciente, y permite detectar y señalizar diversas situaciones de error que pueden producirse durante su funcionamiento mediante textos intermitentes en el display para su adecuada corrección.


La grabación se programó de acuerdo a la metodología expuesta en el manual del usuario, se utilizó un sensor de presilla que fue colocado en el dedo índice de todos los casos, previa evaluación del sistema arterial de la mano utilizada. El monitoreo se inició teniendo en cuenta el horario habitual de sueño del paciente y se mantuvo durante toda la noche con un tiempo de registro mínimo aproximado de 180 minutos (TTM), con la observación directa de la investigadora o personal adiestrado (médicos o enfermeras) para la calidad del mismo.


La información registrada se archivó mediante el software OXYTREND, previamente en una microcomputadora como ficheros OXY para su posterior procesamiento. Del trazado nocturno se obtuvieron los siguientes índices:


1. Saturación arterial de oxígeno basal (SaO2B), registrada durante los primeros 5 minutos del trazado con el paciente despierto y en posición supina.


2. Saturación arterial de oxígeno media (SaO2M) durante el tiempo de registro.


3. Valor mínimo de saturación arterial de oxígeno (VMSaO2).


4. Porcentaje del tiempo de registro con saturación arterial de oxígeno menor del 90% (TSaTO2 <90%).


5. Número de episodios de desaturación (disminución del nivel de saturación basal de al menos 4 % por hora del tiempo medido. Índice de desaturación de la oxihemoglobina (ODI).


Para calcular los índices de saturación, se abrieron los ficheros con extensión .oxy por medio del Notepad de Windows y, a continuación, se copiaron y pegaron en Excel de forma individual. Desde Excel se abrió una macro que dividió la única columna de valores de saturación y pulso en dos columnas.


La columna de saturación se procesó en cada caso por medio de la opción función (f) de Excel, obteniéndose la saturación basal media y mínima. En el caso de la basal, se promediaron los primeros 30 valores de saturación registrados, que se corresponden con los primeros 5 minutos de la grabación.


El tiempo de registro en minutos (TTM) se calculó dividiendo el número de mediciones entre 6. El equipo graba 6 mediciones por minuto.


Para calcular el tiempo con saturación de oxígeno menor de 90% (TSaTO2<90%) y el ODI, se utilizaron fórmulas matemáticas en Excel.


La evaluación de la somnolencia diurna excesiva (SDE) se llevó a cabo mediante la escala de somnolencia de Epworth (ESE) (anexo).29 Es un cuestionario de 8 preguntas que ha sido propuesto como método alternativo para medir la somnolencia diurna en adultos.


El cuestionario se contesta por el paciente solo y que estima la probabilidad de quedarse dormido en 8 situaciones de la vida cotidiana reciente, cada pregunta se puntúa de 0 a 3 (de mayor a menor riesgo de quedarse dormido en cada una de las situaciones recogidas por las preguntas), por lo que se puede obtener un máximo de 24 puntos; para este estudio hemos utilizado la versión española de Epworth. Se sugiere una puntuación de 10 como límite de la normalidad.

Procesamiento estadístico
Se creó una base de datos en FoxPro (DBIII) con los valores de todas las variables del estudio para cada uno de los pacientes y posteriormente se copió en Excel para su procesamiento. Se le realizó un análisis de varianza (p< 0,05) para determinar la significación estadística entre los pacientes en grupos de diferentes intensidades de lesión. Se empleó la prueba de Newmank–Keuls test para la comparación múltiple de media (Montgomery, 1991)38. Para probar la normalidad de los datos se empleó la prueba de Kolmogorov–Smirnov (Dixon and Massey, 1983).39 Se realizó un análisis de correlación entre las magnitudes oximétricas y el ODI con el objetivo de determinar el grado de relación estadística entre éstas.

 

Tabla 1. Distribución de los pacientes según la
intensidad de la lesión por la clasificación ASIA.
Valores con letras distintas presentan diferencias significativas
(p< 0,05), según prueba de Fisher.

 

Análisis y discusión de los resultados.
Como se ha descrito en la literatura, las lesiones de la médula espinal son frecuentes en nuestro medio y dentro de estas, los tetrapléjicos. En nuestro estudio, la distribución de los pacientes según la intensidad de la lesión por la clasificación ASIA37 muestra una diferencia significativa (p< 0,05) entre los completos e incompletos (tabla #1), correspondiendo el mayor porcentaje a estos últimos; esto se corresponde a la mayor frecuencia de lesionados medulares incompletos tetrapléjicos que ingresan en nuestro hospital, coincidiendo estadísticamente con la literatura internacional revisada.19


El comportamiento de las características antropométricas y demográficas según la intensidad de la lesión se muestra en la tabla #2, en la misma se identifican los valores de la media para cada grupo estudiado.


Lo resultados mostraron que no hay diferencias significativas (p< 0,05) entre las intensidades de lesión para la edad, IMC, LC, CC y el tiempo de evolución de la lesión, debido al alto grado de variabilidad de dichas magnitudes; sin embargo, se puede observar una tendencia a valores más favorables en la completa en cuanto al período de lesión que fue de 24 meses.


En relación al promedio de edad era de esperar este comportamiento, pues generalmente las lesiones medulares traumáticas ocurren en individuos jóvenes en edad laboral, con profesiones de mayor riesgo, lo que coincide con la literatura revisada.3-4


Si analizamos el estado nutricional, según el IMC se aprecia cómo, en promedio, nuestros pacientes se encontraron dentro del rango normal (IMC entre 18,5–24,9).40


Los resultados del estudio de las variables espirométricas y de la fuerza de los músculos según la intensidad de la lesión se exponen en la tabla #3.


En algunas magnitudes, tales como el PIM, VEF1, CVF y CV, se puede observar que la comparación estadística entre las distintas intensidades de lesión podría existir diferencias significativas, pero en realidad tales diferencias no se manifiestan debido al alto grado de variabilidad presente en esta variable que solapan las diferencias existentes. A pesar de no haber diferencias significativas con relación a la intensidad de la lesión, se puede observar una tendencia al mejoramiento de los valores en la completa e incompleta C y D. Este proceso puede ser resultado a que estos grupos tienen un mayor tiempo de evolución de la lesión y además han recibido rehabilitación respiratoria. Está establecido que la función pulmonar mejora con la cronicidad de la lesión.11-41-42 Esta mejoría se atribuye a cambios en la flaccidez asociada con la fase inicial de shock espinal, al desarrollo de hipertonía de los músculos intercostales y abdominales, y a una mejoría de la función de los músculos accesorios y del diafragma. Sin embargo, Bach43 y Kirshblum44 aceptan que es difícil predecir la evolución funcional de los pacientes que no fueron rehabilitados.


Luego de analizar el comportamiento de la CVF en ambos grupos (sin diferencias significativas, tabla anterior), se realizó la distribución de los pacientes en relación al grado de disfunción ventilatoria, atendiendo a los criterios de la ATS (tabla #4). Como puede observarse, todos nuestros pacientes mostraron un trastorno ventilatorio restrictivo dado por una CVF por debajo del 80 % distribuidos en los diferentes grados, desde ligero hasta muy severo, con excepción del grupo de lesión completa, donde en el grado moderadamente severo no encontramos pacientes, y en los de lesión incompleta en el grado muy severo, donde no hubo pacientes.


Nuestros resultados coinciden con otros estudios en cuanto al tipo de disfunción ventilatoria que es fundamentalmente restrictiva en los pacientes con lesión medular que está en relación con la parálisis y debilidad de los músculos respiratorios intercostales, accesorios y abdominales, y una disminución de la distensibilidad torácica (aproximadamente a un 70% del valor normal).2-11 En cuanto a la relación entre el grado de disfunción ventilatoria restrictiva y el tipo de lesión, ya sea completa o incompleta (que nuestro estudio no mostró diferencias significativas), no encontramos en la literatura revisada estudios al respecto.


Sin embargo, sí encontramos publicaciones donde se compara la CVF en relación a la localización de la lesión, ya sea cervical o torácica, como el realizado por Andrada y colaboradores, del Instituto de Rehabilitación Psicofísica de Buenos Aires, en el año 2001,2 y en el que encontraron diferencias significativas entre ambos grupos con peores valores para los lesionados cervicales.

 

Tabla2. Comportamiento de las magnitudes antropométricas y demográficas según la intensidad de la lesión.
Medias (valores) con letras distintas presentan diferencias
significativas (p< 0,05), según pruebas de Newman-Keuls.

 

Tabla 3. Comportamiento de las variables espirométricas y de la fuerza muscular según la intensidad de la lesión.
Medias (valores) con letras distintas presentan diferencias
significativas (p< 0,05) según pruebas de Newman-Keuls.


En la tabla #5 se muestran los datos obtenidos del registro pulsioximétrico nocturno y la escala de somnolencia de Epworth. El tiempo de grabación, muy similar en ambos grupos, fue de 5 horas aproximadamente. De los índices medidos sólo la SaO2B mostró diferencias significativas (p< 0,05) entre ambos grupos, siendo mayor en los pacientes con lesión medular completa (98%) que en los pacientes lesionados incompletos B (92%), siendo la SaO2M y VMSaO2 muy similares en ambos grupos.


A pesar de no identificar pacientes desaturadores y encontrar un comportamiento similar del TSaTO2 < 90 % y del ODI entre ambos grupos (p> 0,05), sí observamos una mayor tendencia de los lesionados completos a desaturar, dado a que permanecieron más tiempo con saturación de oxígeno por debajo del 90% del sueño medido, y además presentaron índices de saturación de la oxihemoglobina mayor con respecto a los incompletos.


La ESE aplicada no mostró diferencias estadísticamente significativas (p< 0,05) entre ambos grupos y los valores medios para cada uno se encontraron por debajo de 10. En relación con estos resultados, nuestro estudio difiere de otras investigaciones que sí han encontrado pacientes tetrapléjicos con desaturaciones de la oxihemo-globina durante el sueño, como el realizado por Flavell y colaboradores15; muchas de estas caídas de la saturación de oxígeno nocturna han sido relacionadas con episodios de apnea durante el sueño, encontrándose una mayor prevalencia de síndrome de apnea obstructiva durante el sueño (SAOS) en estos pacientes con respecto a la población general.18-19-22


Con nuestros resultados, teniendo en cuenta el ODI y la ESE, es poco probable que existan entre nuestros pacientes casos de SAOS. No obstante, para confirmar este tipo de enfermedad, se necesitan estudios más sofisticados como la polisomnografía.

 

Tabla 4. Distribución de los pacientes en relación al grado de disfunción ventilatoria restrictiva según la intensidad de la lesión.


En la tabla #6 se representa una matriz de correlación entre el ODI y el resto de las variables del estudio oximétrico nocturno en los dos grupos de pacientes. En la misma podemos apreciar cómo para ambos grupos el ODI tuvo una correlación positiva significativa (p< 0,05), con la variable TSaTO2 < 90 %, lo cual es de esperar, puesto que son 2 variables que de distinta forma evalúan el grado de desaturación de la oxihemoglobina durante el tiempo de registro, y cuando una tiende a modificarse, la otra debe hacerlo de forma proporcional.


Por otra parte, en el caso de los lesionados completos existe una correlación significativa negativa (p< 0,05) entre el ODI y los valores de saturación media y mínimo, lo que significa que son inversamente proporcionales y, por tanto, los valores del ODI más elevados que mostraron estos pacientes están en relación con una peor oxigenación durante el sueño, lo que se evidencia en los valores más bajos de SaO2M y el VMSaO2 que presentaron.
 

Tabla 5. Comportamiento de las variables oximétricas según la intensidad de lesión y escala de somnolencia diurna de Epworth.
Medias (valores) con letras distintas presentan diferencias
significativas (p< 0,05), según prueba de Newman-Keuls


Conclusiones.
1. En los pacientes tetrapléjicos estudiados se encon-traron casos con desaturaciones poco significativas de la oxihemoglobina durante el sueño.
2. Los pacientes con lesión medular completa desatu-ran más que los incompletos.
3. Todos los pacientes estudiados mostraron un trastorno ventilatorio restrictivo de diferentes grados.

 

Tabla 6. Matriz de correlación entre ODI e indicadores oximétricos en los grupos de pacientes de intensidad de lesión completa e incompleta.
Valores con correlaciones significativas (p< 0,05) según la prueba de Kologorov – Smirnov.

 

 

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Editora: Dra.  Rocío Santibáñez

Dirección: Clínica Kennedy, Sección Gamma, Oficina 102.

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