Aspectos Epidemiológicos de
Pacientes Hospitalizados con Epilepsia en la Ciudad
de México durante un período de 7 años.
Dra.
Leora Velásquez Pérez, Sandra Juárez Olivera,
Araceli Trejo Contreras.
Resumen
La Epilepsia es considerada un problema de
salud pública, constituye un grupo de trastornos caracterizados por la
presencia de alteraciones crónicas, recidivantes y paroxísticas de la
función neurológica secundaria a un trastorno en la actividad eléctrica
del cerebro. Se considera que esta enfermedad potencia la
estigmatización e implicaciones psicosociales. El objetivo del presente
estudio fue describir las características epidemiológicas de los
pacientes hospitalizados con Epilepsia en el Instituto Nacional de
Neurología y Neurocirugía de la ciudad de México durante 1997-2003,
evaluar la prevalencia, tendencia de presentación, así como la
asociación entre algunas variables epidemiológicas y la presencia de
Epilepsia. Se realizó un estudio observacional, transversal y
descriptivo. Se identificaron
los expedientes de pacientes hospitalizados con Epilepsia. Se incluyeron
135 casos, con un ligero predominio por el sexo masculino, el tiempo
promedio transcurrido desde el inicio de la sintomatología y su llegada
al Instituto fue de 10 años. No se encontró tendencia al
incremento. El 75% realizaban actividades no remuneradas. Se encontró
que el antecedente heredo familiar de Epilepsia incrementa el riesgo de
desarrollar este padecimiento OR= 4.6 IC95% (2.86-7.44) P<0.05, pero no
así el antecedente personal de alcoholismo y tabaquismo.
Es fundamental difundir información sobre la Epilepsia, tanto a los
pacientes y familiares, como al personal médico que labora en áreas
descentralizadas de la ciudad de México para que realicen un diagnóstico
oportuno y un tratamiento adecuado para mejorar la calidad de vida en
estos pacientes.
Palabras
Clave: Epilepsia, Frecuencia, Prevalencia, Epidemiología.
Abstract
Epilepsy is a public health issue; it constitutes a group of
disturbances characterized by the presence of chronic, recidivant and
paroxystic abnormalites of the neurologic functions secondary to an
electrical activity irregularity of the brain. Epilepsy is considered to
ause stigmatization, which has important repercussions in the
psychosocial aspects of individuals.
The aim of this study is to describe the epidemiological characteristics
of the patients with epilepsy that were hospitalized in the National
Institute of Neurology and Nerosurgery of Mexico between the years 1997
and 2003, as well as to evaluate its prevalence and trend of
presentation during the studied period and the association between
epidemiological variables and the presence of the Epilepsy.
This was a descriptive, observational and
transversal study. The clinical records of these patients were obtained.
One hundred and thirty-five cases were identified. A predominance of male
sex was found. The mean time between the onset of symptoms and the
patients’ arrival to this Institute was 10 years without a trend to
increase. Seventy-five percent of patients performed non-remunerated
activities. Also, a positive family history of epilepsy was shown to
increase the risk to develop this disease [OR=4.6 IC95% (2.86-7.44)
P<0.05], but a positive personal history of alcoholism or tobacco use
was not. It is fundamental to diffuse information about epilepsy within
the patients, their relatives and the medical staff that works
abroad Mexico City so that they can make earlier diagnosis and give the
adequate treatment in order to improve their quality of life.
Key Words: Epilepsy, Frequency,
Prevalence, Trend, Epidemiology.
________________________________________________________________________________
Introducción
Las enfermedades neurológicas son un motivo
importante de atención médica en las diferentes etapas de la vida, que
ocasionan un gasto importante de recursos de la atención médica.1-2
La Epilepsia
constituye un grupo de trastornos caracterizados por la presencia de
alteraciones crónicas, recidivantes y paroxísticas de la función
neurológica; secundaria a un trastorno en la actividad eléctrica del
cerebro.
Las crisis
epilépticas pueden tener un carácter convulsivo cuando se acompañan de
manifestaciones motoras o bien, se pueden presentar con otro tipo de
alteraciones en la función neurológica. Los cambios progresivos de la
Epilepsia sugieren la existencia del llamado intervalo silencioso, que a
menudo dura años y puede estar relacionado con el antecedente de una
infección del sistema nervioso central, traumatismo craneoencefálico,
ataques febriles3-4 y posteriormente aparecer la Epilepsia. Se postulan
alteraciones en la expresión génica y molecular de los individuos, 5-7
no obstante, puede aparecer en forma idiopática en personas que no
presentan antecedentes de trastornos ni disfunción neurológica.3
Se considera a la Epilepsia una condición médica devastadora.8 Es tan
antigua como la humanidad misma,9 en el pasado se consideraba una
enfermedad sagrada, se pensaba que las diferentes formas de
manifestaciones epilépticas eran el resultado de la acción de varios
demonios o espíritus malignos, un ataque epiléptico era por tanto, el
inicio de una posesión diabólica y finalizaba cuando el demonio
abandonaba el cuerpo.10 Se sabe que no es una enfermedad “mágica,” pero
en la actualidad potencia la
estigmatización y un gran número de implicaciones psicosociales, 9
prueba de ello es la ocultación de la enfermedad, ocasionada en su
mayoría por una vivencia social traumática de rechazo y falta del
desarrollo social básico, propiciando individuos con dificultad para
establecer relaciones interpersonales.11
La Epilepsia es considerada la enfermedad neurológica más frecuente en
el mundo y en México,12-13 es un problema de Salud Pública no reconocido
como tal en muchos países, especialmente en aquellos en vías de
desarrollo, donde los indicadores epidemiológicos son hasta cuatro veces
más altos que en el mundo industrializado, por lo que se postula una
relación entre su frecuencia y el desarrollo económico.14,15 En nuestros
días, la Epilepsia sigue siendo un problema de Salud Pública mundial y
una causa frecuente de discriminación social. Este prejuicio causa mayor
sufrimiento a los pacientes que sus propias crisis, y ha sido descrita
ampliamente en diversos países y grupos sociales.16
Los datos
epidemiológicos tienen implicaciones importantes en la salud, con ellos
se puede determinar la distribución y el impacto de las enfermedades en
la sociedad. Con el apoyo de los estudios epidemiológicos, es posible
establecer conclusiones y avances en la investigación de padecimientos,
como la Epilepsia, en lo concerniente a su frecuencia, etiología,
respuesta al tratamiento, pronóstico y mortalidad.17
Esta enfermedad se presenta independientemente de la edad, raza, clase
social y área geográfica. Afecta a 50 millones de personas alrededor del
mundo, cifra posiblemente subestimada. En la mayoría de las recientes
publicaciones la prevalencia de Epilepsia se reporta de 5 a 10 por cada
mil individuos18 y se estima que a nivel mundial, al menos 100 millones
de personas presentarán Epilepsia en algún momento de su vida.3,19 Del
total de personas con Epilepsia, el 85% de éstas viven en los países en
vías de desarrollo, en tanto que las cifras de prevalencia son mucho
menores en países industrializados.20
En América Latina, se considera que al menos 5 millones de personas y
probablemente más padecen Epilepsia, de los cuales más de 3 millones no
reciben tratamiento.21
El Instituto Nacional de Neurología y Neurocirugía (INNN) de la ciudad
de México, es considerado una de las más grandes instituciones
neurológicas del mundo, en la que se atiende este tipo de padecimientos.
Por tal motivo, el objetivo del presente estudio fue determinar la
frecuencia, prevalencia, tendencia, así como evaluar algunos aspectos
sociales y epidemiológicos involucrados en el retardo para recibir
atención médica en un tercer nivel de salud.
Material y Métodos
Se realizó un estudio observacional, transversal y descriptivo. Se
identificaron todos los expedientes de los pacientes hospitalizados que
egresaron con el diagnóstico de Epilepsia durante el período de
1997-2003.
Mediante una cédula de recolección de datos, se obtuvo información
concerniente a diferentes variables epidemiológicas como: edad, sexo,
estado civil, lugar de residencia, escolaridad, nivel socioeconómico,
ocupación, antecedentes previos de atención médica, edad de inicio de la
Epilepsia, tiempo transcurrido desde el inicio de la sintomatología y el
momento en que recibió atención médica, tendencia de presentación de la
enfermedad en el tiempo, entre otras. Una vez obtenida la información,
esta fue codificada y capturada en una base de datos, la cual se corrigió
por posibles errores de captura. Para el cálculo de la prevalencia se
empleó como denominador el total de egresos atendidos en el Instituto
por año durante el período de estudio.
Se obtuvieron frecuencias simples, medidas de tendencia central, las
diferencias de proporciones entre grupos se obtuvo mediante la prueba de
Chi2 con la ayuda del paquete estadístico Epi-Info versión 5.0; la
tendencia de la ocurrencia de la enfermedad en el tiempo se calculó
mediante el coeficiente de correlación de Spearman, con el paquete
estadístico SPSS para windows versión 10.0 y EPISTAT versión 6.0. Se
consideraron como valores estadísticamente significativos todos aquellos
con una p<0.05.
Resultados
Se obtuvo un total de 135 casos de pacientes hospitalizados con
Epilepsia, de los cuales, 71 (53%) fueron del sexo masculino y 64 (47%)
del femenino. La edad de inicio de la Epilepsia en los pacientes, fue en
promedio de 19 años, el tiempo transcurrido entre el inicio de su
primera manifestación clínica y su llegada al Instituto fue de 12 años
en promedio, al momento de acudir a recibir atención al Instituto tenían
un promedio de edad de 29 años, la mayor parte de ellos tenían edades
que oscilaban entre los 20 y los 39 años (Tabla 1 Con respecto al estado
civil, se encontró que 91 (67%) eran solteros, 36 (27%) se encontraban
casados o en unión libre, el otro 6% eran divorciados o viudos.
En cuanto al lugar de residencia, 60 (44.4%) provenían de provincia, 42
(31.1%) del Distrito Federal y 2 (24.5%) del Estado de México.

El 44% de los sujetos contaban con una
escolaridad igual o menor a nivel primaria, 26% con secundaria y el 30%
restante con niveles de escolaridad superiores. (Tabla 2).
Al analizar el estado socioeconómico se encontró que el 44.5% de los
sujetos pertenecían a la clase social media baja, el 37.0% a la clase
baja, 11.1% a la clase alta y el 7.4% a la clase media y media alta.
En cuanto a la ocupación, 101 el 75% no desempeñaban actividades
remuneradas, eran desempleados (30.3%), estudiantes (17.2%) y amas de
casa (27.6%); el resto 34
(25%) desempeñaban algún tipo de ocupación que les proporcionaba un
aporte económico (Tabla 3).

Se analizó la edad en el grupo de
desempleados y se encontró que 32 (78%) eran menores de 39 años, el
resto de la distribución de las ocupaciones por grupo de edad se
presentan en la Tabla 3.
De los 41 desempleados el 31% radicaba en el Distrito Federal, el 25% en
el Estado de México y el 44% en
provincia.
Como una forma para analizar la asociación entre la Epilepsia y el
desempleo, se tomó como grupo de comparación una muestra de sujetos con
padecimientos neurológicos diferentes (Evento Vascular Cerebral,
Enfermedad de Parkinson y Neurocisticercosis), los cuales fueron
obtenidos de la misma forma que los casos de Epilepsia, con lo cual se
encontró una fuerte asociación estadísticamente significativa entre la
presencia de Epilepsia y las actividades no remuneradas (Tabla 4).


En cuanto a los antecedentes heredo
familiares, se observó que el 21% de los pacientes tenían algún familiar
con Epilepsia, encontrando una fuerte asociación con el desarrollo de
esta enfermedad en comparación con los sujetos sin este antecedente
OR=4.6, IC 95% (2.86-7.44) p= 0.000; mientras que al parecer los
antecedentes familiares de Cáncer, Diabetes Mellitus, Hipertensión
Arterial y de Evento Vascular Cerebral, fueron factores protectores para
el desarrollo de este padecimiento (Tabla 5). Con respecto a los
antecedentes personales patológicos, encontramos un efecto protector
estadísticamente significativo entre la presencia de Epilepsia entre los
sujetos que fuman en comparación con los que no fuman. Este mismo efecto
se encontró con respecto al consumo de bebidas alcohólicas (Tabla 6).
En cuanto a la frecuencia de presentación de los casos de Epilepsia a
través del período de estudio, no se encontró ningún tipo de tendencia,
ni de manera general ni por sexo (Tabla 7).
Discusión
En este estudio el número de casos de Epilepsia atendidos en el área de
hospitalización del INNN fue de 135, la mayoría de ellos se encontraba
en el grupo de 20- 39 años de edad, lo cual refleja a una población
joven, que en promedio inició sus manifestaciones clínicas 10 años
antes, ya que la edad promedio en la que se manifestó la Epilepsia en
esta población fue a los 19 años. La Epilepsia puede presentarse a
cualquier edad, sin embargo, en la literatura se ha reportado que
generalmente ésta inicia en la niñez y adolescencia.21 El hecho de que
existiese un período relativamente grande entre el inicio de las
primeras manifestaciones clínicas y su llegada a este Instituto, puede
deberse a diversos factores, por ejemplo, podría tratarse de casos de
Epilepsia refractaria, en la cual no existe control adecuado de las
crisis o existen efectos secundarios al emplear fármacos antiepilépticos
de primera línea,22 por lo que los pacientes pudieron haber sido
tratados durante un período prolongado; o bien, deberse a otros factores
como la ignorancia, los recursos limitados para la atención de su
salud,21 o al desconocimiento e incapacidad de los médicos para tratar
la enfermedad y referir oportunamente a estos pacientes a un centro de
mayor especialidad. El lugar de residencia puede ser otro factor que
contribuya a la falta de atención oportuna del control de su enfermedad,
puesto que la mayoría de los pacientes provenía de provincia y en su
mayoría son áreas de la República Mexicana con menor acceso a servicios
de salud, donde además predomina el nivel socioeconómico medio y bajo,
aspecto que se asocia a un bajo nivel escolar y por ende a una mayor
ignorancia de la población para atender su estado de salud.
Es probable que en provincia se tenga una menor infraestructura
hospitalaria, en comparación con la que se cuenta en la ciudad, lo que
puede ocasionar retrasos en el diagnóstico y tratamiento oportuno. Es
posible también, que se tenga una menor accesibilidad a los medicamentos
antiepilépticos con estándares de mejor calidad.
Un elevado porcentaje (66%) de los sujetos eran solteros, lo cual es
probable que se encuentre relacionado a que en su mayoría se trata de
una población joven, sin embargo, no se debe de omitir el hecho de que
la Epilepsia, es aún en la actualidad un trastorno mal comprendido y
estigmatizante. En varios países no existen prácticas culturales en
torno a esta enfermedad, ocasionando una situación
dramática, puesto que el enfermo no tiene acceso a actividades de la
vida normal, tales como el matrimonio, empleos u otras.23,24 El hecho de
que el nivel de escolaridad de los pacientes fuera bajo, puede deberse a
que este Instituto atiende, en su mayoría, a una proporción de sujetos
de escasos recursos económicos, por lo tanto no cuentan con los medios
necesarios que les permita acceder cuando menos a una educación
elemental. Es claro que en nuestro país los niños con Epilepsia acuden a
las escuelas como cualquier otro niño sano,23 sin embargo, las crisis
epilépticas, el efecto colateral de los medicamentos o los problemas
psicosociales14 que rodea a estos enfermos, ocasiona deserción en sus
estudios. Se encontró que una gran proporción de los sujetos con
Epilepsia son desempleados, en comparación con pacientes que padecen
otros padecimientos neurológicos y además que en su mayoría éstos
provenían o residían en provincia. Esto puede deberse al desconocimiento
y estigma que

ø Otros padecimientos (Enfermedad de
Parkinson, Evento Vascular Cerebral y Neurocisticercosis).
* Límites Exactos de Confianza y Prueba Exacta de Fisher.
existe alrededor de los enfermos por parte
de la sociedad y por las limitaciones que implica la enfermedad para
realizar ciertas actividades laborales.8
En cuanto a la asociación entre la historia familiar, nuestros
resultados coinciden con el estudio realizado por Matuja y cols.,25
quien encontró que la historia de Epilepsia en familiares de primer
grado, era uno de los primeros factores de riesgo para desarrollar
Epilepsia.
El tabaquismo y el alcoholismo se encontraron como factores protectores.
En la literatura, se reporta que el abuso del alcohol es un factor
etiológico importante para el desarrollo de crisis convulsivas, y por
ende de mortalidad. 25 En este estudio, consideramos que este hallazgo
puede ser consecuencia de la enfermedad, por lo que la mayoría de ellos
evitaban fumar o consumir bebidas alcohólicas por temor a que esto
contribuyera al desarrollo de sus crisis epilépticas.
A pesar de no obtener una tendencia estadísticamente significativa en lo
que se refiere a la frecuencia de presentación de la enfermedad en el
tiempo, sí se observó un ligero predominio durante el período de estudio
en el sexo masculino; estos datos coinciden con la literatura, puesto
que se ha reportado que la incidencia de Epilepsia es ligeramente más
alta en los hombres.26 Debido a que
la Epilepsia puede presentarse en todos los sectores de la población, es
fundamental difundir información concerniente al conocimiento y
tratamiento de este padecimiento, ya que la Epilepsia actualmente es
ampliamente tratable y los medicamentos son relativamente baratos y
accesibles, se estima que entre el 60-98% de la población afectada no
recibe tratamiento completo sobre todo en países en desarrollo17 y se ha
reportado que con
un tratamiento adecuado, la mayoría de las personas con Epilepsia pueden
aliviar sus crisis y mejorar significativamente su calidad de vida.21
Conclusiones
En general, el número de pacientes hospitalizados con el diagnóstico de
Epilepsia es bajo en comparación con los pacientes atendidos en la
consulta externa de este


Instituto, donde dicho padecimiento se
encuentra como la primer causa de consulta, atendiéndose en promedio 380
casos por año.27
Es necesario implementar programas de educación en la sociedad y alentar
a los gobiernos y departamentos de salud sobre la importancia y las
necesidades de atención= de este padecimiento, incluyendo su aceptación,
educación, diagnóstico, tratamiento y cuidados.
Es fundamental que las personas con Epilepsia tengan acceso a
instituciones de salud y se incrementen los recursos para la
investigación clínica y básica en Epilepsia.
Así mismo, es de suma importancia que los pacientes y familiares estén
enterados sobre los diferentes aspectos de su padecimiento para evitar
trastornos psicosociales por causa de éste.
Por otra parte, es prioridad que los médicos de primer contacto,
especialistas y demás trabajadores de la salud, reciban una mejor
capacitación sobre la atención y tratamiento de la Epilepsia, a fin de
satisfacer las demandas de atención de dichos pacientes y mejorar
la calidad de vida del enfermo. La actualización en el conocimiento
médico de la Epilepsia y su manejo farmacológico, ayudará a los
pacientes a tener un mejor control de su padecimiento, evitará que sean
multitratados y que continuamente estén cambiando de Institución médica
para su manejo.
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27. Información estadística proporcionada
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