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Esclerosis
Múltiple
Dr. Tomás Alarcón Guzmán
Facultad de Ciencias Medicas de la Universidad de Guayaquil,
Servicio de Neurología del Hospital Dr. Teodoro Maldonado Carbo.
IESS. Guayaquil-Ecuador.
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Resumen: Se realiza una revisión de la Esclerosis Múltiple,
enfermedad desmielinizante, que ataca al Sistema Nervioso. Se
considera sus generalidades, la epidemiología , la etiopatogenia
y los caracteres inmunológicos, las manifestaciones clínicas y
en el diagnóstico, se hace una referencia actualizada de los
criterios diagnósticos dados por Poser (1983) hasta los
actualizados de McDonald (2001). Se enfatiza el valor actual de
las imágenes por Resonancia Magnética Nuclear (RMN) en el valor
diagnóstico y se hace una revisión del tratamiento farmacológico
en todas sus formas.
Abstract: We make a review of Múltiple Sclerosis, a
demielinizating disease wich attacks the Central Nervous System.
We consider the generalities, epidemiology, etiopathologic and
inmunologic features, clinical manifestations and diagnose, making
actualized reference of the diagnostic criteria given by Poser in
1983 and the latest McDonald criteria (2001) . The diagnostic
value of Magnetic Resonance Imaging (MRI) and an overlook of the
pharmacological approach in all the presentation forms of the
disease.
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La Esclerosis Múltiple (EM) es una enfermedad desmielinizante del
Sistema Nervioso Central (SNC) que se caracteriza por ataques
recurrentes que provocan disfunción neurológica focal y
multifocal.(1)
También conocida como Esclerosis en placas, Esclerosis
diseminada, Esclerosis insular, Poliesclerosis, tiene una expresión
proteiforme y variable y la forma tanto crónica como alternada
con que suele manifestarse hizo que esta enfermedad permanezca
confundida con la clínica de otras enfermedades del Sistema
Nervioso particularmente paraplejías, ataxias, trastornos
visuales, temblores, trastornos del lenguaje, alteraciones
cerebelosas, encefalomielitis, etc.
Los primeros en hacer su descripción fueron Jean Cruveilhier en
1835 en Francia y Robert Carswell en 1938 en Inglaterra; sin
embargo fue Jean Martín Charcot quien hizo la mas completa
descripción de la misma: la tríada sintomática de temblor
intencional,
nistagmus y palabra escandida es valedera hasta el día de hoy,
aunque no tan frecuente. Así mismo fue él quien le dio el nombre de
Esclerosis en placas (Sclerose en Taches) en mayo de 1866 haciendo
también una descripción histológica de las lesiones
,esclareciendo la pérdida de la mielina y oligodendrocitos,
preservación de los cilindroejes ,proliferación de fibras
gliales y cicatrización glial con formación de placas de
esclerosis(2).
Posteriormente en otros países, diferentes autores como C. W.
Penoch de USA (1938) Y en Inglaterra, Moxon (1873) y Gowers (1888)
hicieron aportaciones especialmente en su evolución clínica
.Finalmente Schumaker en 1965 establece con un comité de expertos
los criterios clínicos básicos para el diagnóstico de EM lo
que fue actualizado por C.Poser en 1.983 y McDonald en el 2.001.
(3).
Desde el advenimiento de la Resonancia magnética nuclear (RM) el
numero de casos conocidos es mayor. Inclusive en países como el
nuestro donde se pensaba en su presentación esporádica, el número
de casos conocidos es mayor, a esto se suma el valor diagnóstico
de los potenciales evocados, pruebas neurofisiológicas que
acrecientan la posibilidad diagnóstica. (4,5).
EPIDEMIOLOGIA
Pretende describir los fenómenos o enfermedades que estudia
(Epidemiología descriptiva) y analizar (Epidemiología analítica)
las posibilidades relacionadas de casualidad.(6).
La primera permite conocer la frecuencia de las enfermedades,
siendo las medidas utilizadas, las tasas de incidencia prevalencia
y mortalidad. En esta línea la EM tiene una mayor prevalencia en
lugares entre los 40 y 60 grados de latitud norte con un fenómeno
similar en el hemisferio sur.
En los EE.UU. aproximadamente 250.000 a 350.000 personas
presentaron EM diagnosticada con una incidencia mas alta en
mujeres que en varones (7).En Europa Occidental existe una
prevalencia similar, son elevadas en el Reino Unido y países
escandinavos con una prevalencia entre 100-150 por 100.000
habitantes (8).En los años 70-80 la frecuencia de la EM se conocía
de manera muy parcial en los países del sur de Europa. En España
se han realizado un total de 23 estudios de prevalencia con dos
periodos claros: uno entre 1968-1991 con tasas de prevalencia
entre 5-23 casos por 100.000 y otro de 1994-1999 que oscilan entre
entre 32-65 casos por 100.000 habitantes.
En África, Asia y América del Sur la enfermedad aparentemente es
infrecuente, aunque los estudios que se disponen son escasos. En
Cuba y México la prevalencia está entre 5-10 y 1,2-12
respectivamente. (9-10).En América del Sur los datos disponibles
aun están en fase de evaluación. Cuatro estudios realizados en
Brasil, .Uruguay y Argentina comunican prevalencias entre 4 y 20
con un gradiente de disminución en relación con la distancia al
Ecuador, si bien notan aumento en zonas bien estudiadas del
hemisferio sur como Australia.(11 ).
La edad de Inicio es entre los 15 y 50 años, diagnosticándose la
mayoría de los pacientes durante su tercera y cuarta década de
la vida .En General la prevalencia varia entre 5-10/100000 en
zonas tropicales hasta 50-100/100000 en climas templados.(12).
La incidencia es variable, pero oscila entre 0.5 y 3.8 casos por
100.000. Los estudios de mortalidad deben ser tomados con cautela:
en Dinamarca la tasa es de 2.6/100000, en los EE.UU. es de 1.3 y
en España de 0.35 fallecimientos. Por 100000 habitantes/ año.(13)
En cuanto a la Epidemiología Analítica hay que tener en cuenta
la existencia de numerosos factores de confusión que pueden
sesgar los resultados. Se destaca la asociación entre EM y los
climas fríos, la humedad y la lluvia así como las infecciones
respiratorias. En cuanto a los aspectos socioculturales se halla
asociación con la
ingesta de grasa de origen animal carnes y productos de granja.
Los estudios de casos control y los estudios de cohorte dictan
pautas y algunos se encuentran en investigación. Tanto factores
ambientales como genéticos juegan un papel en la susceptibilidad
de una persona para desarrollar EM. Como lo señalan estudios
migratorios, los factores ambientales específicos no están bien
definidos, pero parecen tener su mayor influencia en los primeros
pocos años de vida. Estos estudios indican que las personas que
emigraron cuando niños tienden asumir el riesgo de su nuevo
ambiente, mientras aquellos que se trasladan después de los 15 años
de edad retienen el riesgo de su medio ambiente original.
Se sugiere una etiología viral por la correlación positiva entre
el riesgo por desarrollar EM y el medio ambiente de la niñez, y
por una incidencia mayor de EM en las áreas urbanas y entre los
grupos socioeconómicos más altos. Los factores de riesgo genético
para la EM son complejos. Así el riesgo de EM es más bajo entre
los indios americanos y los negros que en los blancos que viven en
la misma región. La concordancia entre gemelos idénticos es
25-35% y los hijos Y los hermanos con personas con EM presentan un
riesgo 15 veces mayor de desarrollar la enfermedad, lo que sugiere
una conexión genética, un factor ambiental compartido o una
combinación de ambos.
Podemos sintetizar, al momento, que los estudios epidemiológicos
han sido útiles porque han permitido definir la Historia natural
de la enfermedad, faltando por desarrollar estudios analíticos en
particular utilizando estudios de casos y controles.
ETIOPATOGENIA y ASPECTOS INMUNOLÓGICOS.
Se han publicado
varias hipótesis respecto a la causa de la EM sin ninguna
proporcionar una explicación satisfactoria de manera completa.
Al momento la atención se ha enfocado al control genético sobre
la función del sistema inmunitario, particularmente en sus
interacciones con agentes infecciosos. La etiología viral se
propuso hace mucho tiempo a lo que se ha sumado agentes como
bacterias, protozoarios, espiroquetas y mico plasmas. Los
conceptos de persistencia, latencia y reactivación viral tienen
una posible importancia en EM y pudieren explicar la naturaleza
recurrente/ remitente de la enfermedad. (14,15,16) .
No queda duda que la EM es una
enfermedad de
desregulación inmune, que ocurre en un individuo genéticamente
predispuesto. Esta disfunción se inicia por una exposición a un
antígeno provocador durante la
niñez de probable origen viral. Sin embargo, la principal barrera
al analizar la inmunopatogenia de la EM es el desconocimiento de
su etiología.
En el paciente con EM, la disfunción inmune se puede detectar
localmente en el SNC y LCR' y sistemáticamente en la circulación
periférica. Las Células T activadas y tanto Astrocitos como Macrófagos
expresando moléculas HAL, clase 11 están presentes en mayores
concentraciones en todo el SNC y en la circulación periférica en
personas con EM activa. comparadas con los sujetos control. Se ha
postulado. que las expresiones HLA en la superficie de astrositos
y . macrófagos activa las células T colaboradoras y disminuye la
función de las células T supresoras; se cree que las células T
colaboradoras activadas no solo activan a los macrófagos para
atacar la mielina sino que también excretan citocinas que
estimulan a las células B para sintetizar Inmunoglobulina G ( IgG), que actúa como mediador en la desmielinizacion.(17,18,19).
Fig.1.
Los cambios inmunológicos documentados son disminuciones
selectivas en el número y función de las poblaciones de células
inductoras supresoras CD4+/45R+ y T citotóxica supresora CD8+ (
pero no de las células inductoras colaboradoras). Estas anomalías
están siempre presentes en una cierta proporción de
individuos con EM secundaria progresiva y durante las
exacerbaciones en muchas personas con EM Remitente- Recidivante.
Alrededor del 65% con EM presentan un exceso de
células inflamatorias en el LCR, estas son primordialmente
linfocitos T pero también puede incluir células plasmáticas ,
macrófagos y leucocitos polimorfonucleados , para un recuento
total de células
leucocitarias de 5-50 celulas/ml.; lo más característico del LCR
en pacientes con EM es un aumento de las inmunoglobulinas ,
fundamentalmente la IgG. El aumento en IgG no se puede explicar
por el número de células plasmáticas eI LCR y se ha propuesto
que la mayor fuente de IgG proviene de las células plasmáticas
en las lesiones. Las bandas oligoclonales , -: en las cuales se
fracciona la IgG cuando se somete a Electroforesis o migración
eléctrica, son más numerosas en pacientes que han sufrido EM
por má s tiempo ha sugerido que las numerosas bandas oligoclonales
y.los altos niveles de IgG están asociados con un estadio de
enfermedad severa.
El fuerte compromiso inmunológico en la patología de la
EM, sugiere que es una enfermedad tanto del SNC, en el cual
ocurre una respuesta inmune localizada, como en el
compartimiento inmune periférico. De acuerdo con Hafler y Weimer,
el sistema inmune desregulado ya no previene que las células T
auto reactivas dirigidas en contra de los antígenos de mielina se
conviertan en activas, entrando en el SNC, y actuando como
mediadoras en el daño asociado con la enfermedad.
En la autopsia la característica de la EM es la presencia de áreas
de desmielinización diseminadas en la
sustancia blanca del encéfalo, con mayor localización en las áreas
periventriculares, tallo encefálico, cerebelo y
medula espinal. Las lesiones agudas están dadas por infiltración
peri venosa (con infiltración de células plasmáticas, macrófagos
activados que expresan el antígeno de histocompatibilidad -HLA-
antígenos clase 11 y Linfocitos activados, hay edema y destrucción
o adelgazamiento de la mielina, no afectando, por lo general, los
axones. En las lesiones crónicas la perdida de mielina y axones,
junto con una proliferación fibroglial notable causan la
cicatrización que se observan como placas escleróticas. El número
de éstas que se encuentran en la autopsia excede al número
esperado con base en los signos físicos (1,20).
En síntesis, la EM es una afección inflamatoria desmielinizante,
iniciada probablemente a nivel sistémico, por un agente viral no
especifico, que crea cepas de Linfocitos CD4- Th1, sensibilizadas
y activadas para invadir el SNC, en compañías de monocitos, macrófagos
y Linfocitos CD8 provocando una inflamación que afecta a los
elementos linfomonocitarios, la mielina, eventualmente a los
oligodendrocitos, activa los astrocitos y puede dañar los axones.
La severidad de los cambios tisulares en la placa debe estar
condicionada por la proporcionalidad Th1-Th2 y el patrón de
activación de, los macrófagos, explicando esto la variedad de
placas necrotizantes, edematosas y desmielinizantes. Queda por
aclarar el agente mielinotropo, con o sin influencia de
subunidades menores y noxas desconocidas.
MANIFESTACIONES CLlNICAS.
Tomando como base el patrón temporal de su curso y su forma clínica
de presentación se ha clasificado a la
EM en base a cuatro cursos clínicos y dos niveles clínicos de
severidad.
Estos son: a) Remitente-Recidivante, b) Secundaria Progresiva, c)
Primaria Progresiva y d) Recurrente progresiva, que pueden ser de
resultado benigno a maligno. Fig. 2.
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La EM remitente-recidivante está caracterizada por exacerbaciones
claramente definidas, con recuperación completa e incompleta y
una ausencia de progresión entre las exacerbaciones. Estas'
ocurren al azar, aunque su frecuencia tiende a ser mayor durante
los primeros 3 o 4 años de su inicio; inversamente, sin embargo,
el riesgo de una recuperación incompleta aumenta con la duración
de la enfermedad.
Aproximadamente dos terceras partes de los pacientes son
diagnosticados con esta forma y la mayoría avanzará para
desarrollar EM secundaria progresiva que está caracterizada por
progresión con o sin recaídas ocasionales, remisiones menores o
períodos de estabilidad.
La EM primaria progresiva es más común en varones y personas con
un inicio tardío; se caracteriza \por una progresión desde su
inicio con periodos ocasionales de . estabilidad o remisión. La EM recurrente -progresiva se distingue de la EM primaria-
progresiva por la ocurrencia de las exacerbaciones bien
diferenciadas, pero esta variante es considerada rara.
En todas sus formas la EM, sin embargo, tiene un curso
variable. La enfermedad puede ser maligna, caracterizada por un rápido
desarrollo de discapacidad significativa en un tiempo
relativamente corto a partir del inicio, o puede ser benigna y el
individuo permanecerá totalmente funcional neurológicamente aun
15 años después del inicio.
Aproximadamente el 20% de pacientes presenta EM benigna, aunque el
riesgo de progresión esta latente.(21 ,22,23).
Los síntomas y signos clásicos de la EM dependen de la
localización de las placas de desmielinizacion y pueden incluir
defectos en la visión, nistagmo, disartria, trastornos sensitivos,
ataxia, temblor intencional, trastornos motores, espasticidad y
alteración de esfínteres. Sin embargo, ellos no son específicos
de la EM, pero tres alteraciones son altamente sugestivas y son:
1.Neuritis Óptica, que se manifiesta por disminución de agudeza
visual, escotomas, hiperemia y edema de la papila y reacción
pupilar defectuosa, se presenta hasta en un 30% de los pacientes
(23). 2. Oftalmoplejia internuclear, que resulta en nistagmo, y 3.
Signo de Lhermitte que es una
sensación eléctrica que baja por la espalda y llega a
las piernas, inducido por la flexión del cuello.
En el 50% de los pacientes se presenta debilidad repentina, que
puede producir debilidad espástica, más marcada en las piernas y
se caracteriza por pesadez, rigidez y alteración en la marcha.
Existe adormecimiento y síntomas sensitivos, dolores paroxísticos
en 10%, el dolor disestésico refractario de las extremidades es
una sensación de quemazón que va a la cronicidad y puede acompañarse
de espasmos de las piernas.
La vejiga neurogénica se presenta hasta en un 20% de pacientes,
así como síndrome cerebeloso con todos sus componentes y
ocasionalmente trastornos psiquiátricos, entre los cuales la
depresión ocupa un papel significativo.
Las Exacerbaciones intermitentes de la disfunción neurológica típicas
de la EM Remitente-Recidivante son impredecibles, se ha reportado
una frecuencia promedio de 0.1 a 1 por año(21), aunque algunos
individuos pueden experimentar mas. Hay la evidencia en cuanto que
las tasas de exacerbación disminuyen al aumentar el tiempo a
partir del diagnóstico.(24,25).
Siendo la EM una enfermedad con curso progresivo tiene como
reflejo de disfunción neurológica a la discapacidad, la cual ha
sido difícil de medir .La escala del estatus de discapacidad estándar
(EED) propuesta por Kurtzke en 1955 y ampliada en 1983(EEDE) es el
sistema de calificación mas utilizado para medir la discapacidad
en EM. (26,27).
En este sistema que valora el deterioro neurológico los hallazgos
del examen standard se agrupan dentro de 8 sistemas funcionales
(SF) que incluyen las funciones: piramidal, cerebelosa, del tronco
encefálico, sistema intestinal y vesical, visual, cerebral o
mental y misceláneos. Ellos están graduados desde lo normal que
es O a deterioro máximo (5 o 6). Los grados de SF actúan como guías
para calificar en deterioro clínico en la EEDE la cual define la
discapacidad en una escala de medios puntos abarcando desde O
(normal) a 10 (fallecimiento debido a EM) .
Existen otras escalas como la ECN (Escala de calificación neurológica
Scripps) que valora cada componente del examen neurológico y las
calificaciones para cada sistema funcional son acumulativas,
siendo 100 lo normal. Disminuyendo con el aumento de la
discapacidad y aumentando con la mejoría clínica.(28).
Las escalas registran y valoran las historia natural de la
enfermedad y pueden definir el estadio de la EM como definida o
probable. Así la calificación ECN promedio en el diagnóstico
fue de 3.9 (deterioro moderado) y después
de 5 años fue de 4.22, después de 10 años fue 5.2 y después de
15 años fue de 5.823 , por ejemplo; siendo tanto diagnósticas y
fundamentalmente pronósticas. (29,30,31).

DIAGNOSTICO.
Han pasado casi 140 años desde que Charcot describió su clásica
tríada sintomatológica y el diagnóstico se basó exclusivamente
en la Historia clínica y el examen físico. EI paso de los años
demostró que la enfermedad afecta más comúnmente a mujeres entre
la tercera y cuarta década de la vida, con una distribución étnica
y geográfica demostrada y una disposición genética en la raza
caucásica a los que se une factores demográficos y ambientales
lo que influencio en el diagnostico. EI advenimiento de nuevas técnicas
diagnósticas como el examen del LCR y en los últimos años las
diferentes técnicas de Resonancia Magnética (RM) facilitan el
diagnóstico; sin embargo, ninguno de estos procedimientos es
específico para EM, tanto es así que en algunos casos las imágenes
de RM son indistinguibles de otras afecciones del Sistema
Nervioso.(32,33).
Las variadas clasificaciones y criterios diagnósticos trataron de
determinar la enfermedad como probable, posible o definitiva,
creando algunas veces,
discrepancia terminológica pero desde 1983 en que Poser propuso
criterios diagnósticos, como una actualización a los criterios
de Schumacher y en Abril del 2001 un panel internacional en
asociación con la NMSS (Sociedad Nacional de Esclerosis Múltiple-
USA) de América recomendó una revisión de dichos criterios,
reconociéndose los criterios de McDonald que hacen un avance
basados en las técnicas de RM, creando la terminología de
diseminación en tiempo y espacio lo que ayuda al neurólogo a
determinar la existencia de lesiones y otras evidencias
paraclínicas. (34,35). Tabla -1-
Recientemente Tintore y colbs. en su artículo Nuevos Criterios
diagnósticos en Esclerosis Múltiple (36) refiere que en
pacientes con un primer episodio desmielinizante (clinically
isolated síndromes - CIS-) siguiendo un total de 139 pacientes en
una media de 3 años con toma de RM 3 meses después del primer
ataque y control 12 meses más tarde, así como con estudios de LCR
analiza y compara los criterios de Poser y McDonald.,concluyendo
que un año después de la aparición de los síntomas, siguiendo
los criterios de Mc Donald, éstos tiene una sensibilidad tres
veces mayor a los de Poser con una especificidad de 86 % comparado
con el 80% a los criterios de Poser, cuya
sensibilidad y especificidad pueden predecir el diagnóstico y el
curso de la enfermedad, requiriéndose, sin embargo, estudios
prospectivos futuros para optimizar la validez de estos criterios.
IRM Y ESCLEROSIS MÚLTIPLE.
Los síntomas y signos de la EM activa proporcionan una apreciación
somera del ataque en proceso al SNC; las lesiones activas parecen
ser el resultado de un colapso en la Barrera Hematoencefalica
(BHE) debida a una reacción inflamatoria aguda.(37).
De acuerdo con Baum y colbs. la gran sensibilidad de las imágenes
de RM para las lesiones de desmielinización en el tejido nervioso
hoy en día ha hecho posible obtener información sobre cambios
morfológicos bastantes pequeños que ocurren en el curso de la
enfermedad, además, el reforzamiento hace posible identificar las
lesiones inflamatorias agudas así como las lesiones crónicas
reactivadas, en las cuales las BHE se ha lesionado.(38).
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Fig. 3.- Imágenes axiales en T1 de un paciente con EM
(A) antes y después (B) de la infusión de Gadolinium |
Estas lesiones inflamatorias, que se piensan están representadas
por edema, gliosis y desmielinizacion , pueden o no afectar la
función neural. Un ejemplo de RM con reforzamiento lo vemos en la
Fig 3.
En pacientes con la forma Remitente-Recidivante los estudios de RM
seriados con reforzamiento han demostrado la presencia de lesiones
en desarrollo aun en la ausencia de manifestaciones clínicas.(39).
En un estudio de Nosewhorthy y colbs en que se realizó
evaluaciones clínicas seriadas y de RM existió concordancia clínica
y una sensibilidad general de la RM del 93% (40).Últimamente dos
estudios han demostrado
que la evaluación cuantitativa que utiliza la RM para detectar
una anomalía en el momento en que los pacientes desarrollan el
primer síntoma aislado sugestivo de EM puede ayudar a predecir el
desarrollo posterior de EM clínicamente reconocido.(41 ,42).
Las lesiones típicas de EM en el encéfalo se pueden describir
como múltiples lesiones de predominio peri ventricular más que
periféricas , hiperintensas en las secuencias T2,PD y Flair,
perpendiculares al eje mayor de los ventrículos , solas o en
combinación con lesiones supratentoriales más periféricas y de
la fosa posterior.(Fig 4).
Los pacientes que cumplen los criterios clínicos de EM
definida o segura, presentan alrededor de un 95% de lesiones
demostradas en T2 y Flair.,la secuencia T1 es menos sensible,
donde son hipo intensas con respecto a la sustancia blanca. y en
el periodo inicial las lesiones pueden ser isointensas para luego
ser hipointensas.(43,44).
Los estudios con espectroscopia por RM (Sp por RM) de estas
lesiones, muestran una disminución acentuada de los niveles de
N-acetyl aspartato (NAA), metabolito que marca la disfunción o
perdida axonal, en aquellas lesiones que presentan los mayores
grados de hipointensidad en T1. (44).
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Fig. 4.- T2 (A), Flair (B) y
PD sagital (C) que muestran múltiples lesiones hiperintensas,
ovoídeas, perpendiculares al ventrículo. En la proyección
sagital se observan los dedos de Dawson siguiendo la
distribución venosa. |
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Fig.
5.- Cortes axial y coronal en Flair, con grandes lesiones
hiperintensas, heterogéneas y confluentes, periventriculares en la
sustancia blanca |
Las lesiones de EM presentan una amplia variedad en cuanto a forma
y tamaño, desde alteraciones pequeñas, bien definidas, entre las
que se encuentran lesiones ovoideas típicas hasta grandes
lesiones irregulares y confluentes .Este último aspecto es mas
notorio en alteraciones localizadas en torno a las astas frontales
y occipitales y en los centros semiovales. Fig 5
Algunas veces se observa grandes lesiones únicas, con efecto de
masa sobre las estructuras vecinas, con edema periférico, que las
hacen indistinguibles de un proceso tumoral, siendo necesaria la
biopsia para llegar a un diagnostico definitivo.
La distribución de las lesiones encefálicas observadas por RM en
orden de frecuencia van adyacentes a los trígonos y cuerpos
ventriculares, cerca de los cuernos occipitales, cuernos
frontales, tronco cerebral, hemisferios cerebelosos, ganglios
basales y cápsula interna.(45).
Las alteraciones de la vía óptica son frecuentes en el curso de
una EM, ya sea como forma de comienzo o en el curso de la
enfermedad ya establecida, en los . estudios por RM se puede
encontrar atrofia de los nervios ópticos, sin alteración de la
intensidad de la señal.
Las lesiones únicas o combinadas del tronco cerebral, al igual
que las medulares, suelen ser la forma de comienzo en una EM, en
el primer caso predominan en el piso del 40 ventrículo, en las
zonas de entrada de los núcleos de V y VII par craneal y a nivel
del fascículo longitudinal medial. Fig 6.
En el segundo caso en los estudios post mortem el compromiso
medular es de alrededor de un 99% y la frecuencia de compromiso
clínico puede llegar hasta un
75%. , predominando en la médula cervical con rara presentación
lumbar.(46). Las alteraciones pueden ser polimorfas, abarcando
desde pequeños niveles hasta largas extensiones en los cortes
sagitales y en los cortes
axiales se observa placas en forma de cuna, redondeadas, o de
predominio central. Fig. 7.
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Fig. 6.- T1 + contraste que demuestra placas
hiperintensas en subtálamo y mesencéfalo rostral. |
En cuanto a la alteración de la BHE y la captación de Gadolinio
(Gd) presenta incremento de señal, siendo mayor en la zona donde
hay mayor acumulación de macrófagos y la combinación de triple
dosis aumenta la detección de lesiones contrastadas en un 130%
comparada con las técnicas habituales.
En el diagnóstico diferencial por RM hay una amplia variedad de
lesiones que comprometen la sustancia blanca como causas
vasculares (vasculitis),inflamatorias como la Encéfalo mielitis
diseminada aguda, neuroborreliosis, encefalopatía del HIV o
multifocal progresiva, alteraciones mef tabólicas, hereditarias
como
las leucodistrofias, desórdenes hidroelectroliticos graves,
mielinolisis póntica central, entre otras.
ALTERACIONES DEL LCR EN LA ESCLEROSIS MÚLTIPLE.
En la EM, el estudio del Liquido Cefalorraquídeo (LCR) es de
fundamental importancia, teniendo en cuenta la naturaleza de la
enfermedad y sobre todo la corta distancia existente entre las
lesiones desmielinizantes(peri ventriculares) y el compartimiento
anatómico que lo contiene, así ,como el grado de alteración de
la permeabilidad de la BHE.(47, 48).
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Fig. 7.- Corte Sagital y Axial en T1 t T2 + Gadolinium
que demuestran lesiones hiperintensas en C3 y C6; en plano
axial (Flecha) se aprecia predominio lesional en región
posterior izquierda |
Es un diagnóstico complementario, basta recordar que en
los aludidos criterios diagnósticos de Poser y Mc Donald tiene su
objetivo valor, ya que es incluido como parámetro
fundamental, tanto en la forma biológica definitiva como
probable.(49)
Los Tests básicos aceptados para el diagnóstico refieren:
Demostración de distribución Oligoclonal o patrón oligoclonal
de Inmunoglobulina G (lgG) en LCR ,(Test Cualitativo) Demostración
de síntesis incrementada de Inmunoglobulina G (lgG) a nivel
Intratecal (Test Cuantitativo), Evaluación de la función de la BHE (Alteración de su 'permeabilidad) y Conteo celular el que
debe efectuarse dentro de los primeros 60 minutos de efectuada la
PL,una pleocitosis mononuclear mayor de 5 células se encuentra en
un tercio de los casos, si la pleocitosis es mayor de 50 células
debe dudarse del diagnóstico.(50).
El tipo celular predominante es el linfocito y dentro de éste
el Linfocito T, con diferencias significativas entre CD4(+) y
CD8(+) en los brotes, con aumento del cociente CD4/CD8.
No existe relación entre mayor pleocitosis y exacerbación o
discapacidad, pero en general, menor pleocitosis ocurre en casos
de larga evolución de la enfermedad.
El patrón oligoclonal de Inmunoglobulinas (distribución
oligoclonal) aparece precozmente en la EM y, por lo tanto,
es de gran ayuda en el diagnóstico precoz de la enfermedad.(51).
No podemos dejar de mencionar a los estudios Neurofisiológicos
con Potenciales Evocados, específicamente los visuales que han
demostrado mayor
validez en los estudios de la Vía visual, donde se observa
prolongación de la latencia de la onda P100 y la variabilidad de
ésta en el curso de la enfermedad por lo que a mas de ser diagnóstica
permite valorar el curso de la enfermedad, así un tercio de los
casos de EM se inician con presentación de Neuritis Óptica.(52).
DIAGNOSTICO DIFERENCIAL.
Incluye numerosas patologías entre los que se citan:
- Trastornos
metabólicos, leucodistrofias y trastornos del metabolismo de la
Vitamina B12.
- Enfermedades auto inmunes: sind de Sjogren, lupus
eritematoso sistémico, enfermedad de Behcet, sarcoidosis,
polirradiculopatia inflamatoria desmielinizante crónica,sincrome
antifosfolipídico.
-
Infecciones,mielopatia asociada al HIV y al HTLV-1,enfermedad de
Lyme, sífilis meningovascular.
-
Enfermedades vasculares, fístula espinal arteriovenosa,vasculitis
del sistema nervioso central, hemangioma cavernoso, arteriografía
cerebral autosomica dominante con infartos cerebrales y leucoencefalopatia.
-
Trastornos genéticos, ataxia hereditaria, atrofia óptica de
Leber, citopatias mitocondria les.
Lesiones de la Fosa Posterior y Medula espinal, malformación de
Arnold-Chiari,ataxias no hereditarias, espondilosis y otras
mielopatias.
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Tumores, tumores de la medula espinal, linfomas del SNC,
enfermedades paraneoplasicas.
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Variantes de la EM, a veces indistinguibles de la EM, neuritis óptica,
mielitis transversa, encefalomielitis diseminada aguda, enfermedad
de Marburg, neuromielitis óptica.
TRATAMIENTO.
Es necesario distinguir entre recaídas clínicas y empeoramiento
transitorio de los síntomas por fiebre o fatiga. Se debe informar
al paciente que las actividades de la enfermedad no indica
invariablemente un pronóstico desfavorable a largo plazo, y que
el embarazo tampoco lo afecta .Deben evitarse las infecciones virales, pues pueden producir recaídas.
Hay criterios para la consideración de la Terapia, los pacientes
propuestos para iniciar el tratamiento deben: a) Tener diagnostico
de EM de acuerdo con los criterios de Mc.Donals, b) Presentar
ataques clínicos en el curso
de la enfermedad y c) Presentar enfermedad activa, establecida por
las recaídas clínicas o las lesiones activas en la RM.(53).
Recaídas.- A menudo se utilizan corticoides para tratarlas, pero
no hay consenso acerca de la posología optima. Se ha sugerido que
la Plasmaferesis en régimen de 7 días alternados, mejora
sustancialmente la evolución clínica en el 40% de los pacientes
que presentan episodios de desmielinizacion inflamatoria intensa
que no reaccionan con corticoides. EI esteroide más usado es la Metilprednisolona 1.000 MG IV, diarios entre 4 y 6 días, de
acuerdo a la respuesta. El lnterferón B-1a parece retrasar el
desarrollo de la EM clínicamente definida. (54,55)
EM con recaídas.- El Interferón B-1 b produce una caída del 30%
en la frecuencia de recurrencias y padece,
retrasar la progresión de la discapacidad. El acetato de
Glatiramer y ellnterferón Beta 1a también redujeron las
frecuencias de las recaídas. Los Interferones disminuyen la
proliferación de células T, la producción del factor de
necrosis tumoral alfa y la presentación de antígenos; y alteran
la síntesis de citoquinas , aumentan la secreción de
interleuquina 10 y disminuyen el pasaje de células inmunes a través
de la barrera hematoencefalica.(56,57,58,59,60,) .EI Glatiramer puede promover
la proliferación de citoquinas Th2, competir con la proteína básica
de la mielina, inhibir la activación de células T
antigeno-especificas y alterar la función de los macrófagos
induciendo células T supresoras antígeno- especificas.
(61,62,63).
Esclerosis múltiple secundariamente progresiva.- El Interferón
Beta 1 b redujo la evidencia clínica !! imagenologica por RM de
actividad de la enfermedad. Esta terapéutica retrasa la progresión
de la afección, independientemente de que se hallan producido
recaídas antes o después de iniciar el tratamiento. (64,65,66).
Esclerosis Múltiple primariamente progresiva.- Hasta la fecha no
hay terapéutica para esta forma de enfermedad, aunque actualmente
se desarrollan estudios con interferones y acetato de
glatiramer.(67,68,69).
Tratamiento de las complicaciones.- La fatiga puede tratarse con
amantadina. Los episodios paroxísticos responden a la
Carbamazepina y Fenitoina, la acetazolamida, gabapentina y
pergolida. La espasticidad, el dolor, los trastornos de la
marcha, las úlceras por decúbito, los trastornos del habla y la
deglución y los problemas cognitivos requieren un tratamiento
multidisciplinario. (70,71).
Los estudios clínicos de EM suelen carecer de adecuado diseño a
doble ciego y presentan altas tasas de abandono y apareamiento
inadecuado de los grupos de control. Se ha pensado el diseño de
estudios que evalúen formas de retrasar el daño axonal
irreversible mediante la remielinizacion. Es necesario iniciar
estudios para descartar causas virales y bacterianas (herpes virus
tipo 6 y e pneumoniae} (72).
Otros enfoques deberán incluir estrategias para bloquear la
desmielinización mediada por anticuerpos, la estimulación de la
remielinizacion, el trasplante de células precursoras de la
oligodendroglia, la administración de factores de crecimiento y
agentes neuroprotectores y la terapia génica.
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