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Bypass
Extra-intracraneal en isquemia recurrente de la Arteria Cerebral
Media: Utilidad del Doppler Transcraneal y Angiografía por
Resonancia magnética
Dr. Boris Zurita-Cueva, Dr. Fernando Ramírez-Salinas, Dr. Jaime
Velásquez, Dra. Pilar Guerrero, Dr. Fidel Villamar.
Hospital de la Policía Nacional, Guayaquil-Ecuador.
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Resumen: Diez pacientes que habían sufrido un infarto
menor en territorio de la arteria cerebral media y posteriormente
isquemia recurrente en el mismo territorio vascular, fueron revascularizados realizándose anastomosis entre la arteria
temporal superficial y la arteria angular. En todos los pacientes
se demostró progresión de su estenosis mediante doppler
transcraneal y angiografía por resonancia magnética, a pesar de
ser sometidos a terapia médica máxima. Nueve pacientes
experimentaron cese de los síntomas luego de la intervención
quirúrgica. Creemos que se trata de un subgrupo de pacientes con
isquemia debida a fallo hemodinámico que pueden ser ayudados con
el flujo adicional ofrecido por el by pass.
Summary: An extra-intracranial bypass was performed in ten
patients with minor stroke and recurrent middle cerebral artery
ischemia refractory to maximal medical therapy. Transcranial
Doppler and Magnetic Resonance angiography demonstrated
progression of middle cerebral artery stenosis. Outcome was good
in all patients. This seleded subgroup of patients seems to obtain
demonstrable benefit from bypass surgery
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La anastomosis de la arteria temporal superficial (una de las
ramas terminales de la arteria carótida externa) y la arteria
angular (rama terminal de la arteria cerebral media), fue creada
por Yasargil en el año 1967. Luego, en el año 1985 se publicó
el resultado del estudio cooperativo internacional sobre esta
cirugía, el cual mostró que el bypass no disminuía el riesgo de
infarto cerebral en pacientes isquémicos. Así, el número de
revascularizaciones a nivel cerebral disminuyó dramáticamente.
Existen muchas deficiencias de este estudio publicadas en la
literatura, sobre todo en lo que se refiere a los pacientes
refractarios a la medicación y que presentan isquemia recurrente
en el mismo territorio arterial. Más controversial aun, es la
revascularización en un paciente que ha pasado un infarto
cerebral. Con igual similitud a lo que pasa en la enfermedad isquémica
cardiaca y periférica, un infarto no excluye al paciente de un
riesgo mayor al ocluirse todo el territorio de la arteria
intracraneal afecta por enfermedad aterotrombótica.
Lo que nosotros proponemos en este trabajo, es mostrar que el
aporte de flujo sanguíneo adicional es suficiente para revertir
la isquemia recurrente y salvar ese territorio que sufre
oligohemia crónica, de un infarto mayor o quizás de un infarto
masivo de característica "maligna" (5).
Para determinar los posibles candidatos a la revascularización,
nosotros presentamos seis casos consecutivos de infartos
cerebrales menores secundarios a estenosis de arteria cerebral
media con clínica de isquemia recurrente, a pesar de haber sido
sometidos a tratamiento médico "máximo".
Pacientes y Métodos
Se realizaron diez revascularizaciones desde la arteria temporal
superficial a la rama angular de la arteria cerebral media en diez
pacientes consecutivos durante los últimos cuatro años. Todos
los pacientes de la serie habían sufrido un infarto menor en
territorio de la arteria cerebral media. En todos se descartó un
factor embolígeno cardiaco o de tronco supraaórticos, realizando
una evaluación clínica carmológica, doppler de troncos supraaórticos,
eco cardíaco y electrocardiograma. Todos habían recibido
tratamiento médico con antiagregantes plaquetarios,
vasodilatadores cerebrales (nimodipina) y anticoagulantes, por lo
menos en un año de seguimiento. Además, todos desarrollaron
nuevos síntomas de isquemia cerebral en el mismo territorio de la
arteria cerebral media antes afecta.
A todos se les realizó resonancia magnética nuclear de cerebro
en secuencias T1, T2 Y Flaír, angiografía cerebral por
resonancia magnética (Resonador Phillips de 1 tesla).
La severidad de la estenosis fue clasificada de normal a ligera
cuando existía una disminución de la luz menor a 50%, moderada
de 50-70% y severa o ausente cuando existía una disminución del
75% o una imagen en vacío.
Además, a todos los pacientes se les realizó doppler
transcraneal pre y postoperatorio (DWL MultiDop de 2 MHZ), para
tener una idea del flujo en la arteria cerebral media afecta y de
su circulación colateral. Los hallazgos del doppler transcraneal
se los clasificó así: 1) Oclusión total de la arteria cerebral
media: cuando no se observó señal en la arteria afecta mientras
se presentaba en la arteria cerebral anterior y en la cerebral
posterior del mismo lado. 2) Estenosis ligera, de 80-120
cm/segundo. 3) Estenosis moderada, entre 120-140 cm /segundo. 4 )
estenosis severa, con velocidades mayores a 140 cm / segundo (1,
3, 8, 9,16,17,19,26,28,35).
La asimetría de flujo entre las dos arterias cerebrales medias se
observaba cuando el flujo entre las dos arterias tenía una
diferencia de 30% y se considera una arteria cerebral normal
cuando la diferencia entre las velocidades es menor a 30%. Después
de la cirugía, los resultados fueron valorados a seis meses y al
año mediante la escala de actividad de la vida diaria de Rankin
modificada (26).
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Fig.
1: Imagen de angiografía por resonancia magnética en la cual se
observa una estenosis mayor al 50% en el segmento M1 de
la arteria cerebral media izquierda. |
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Fig. 2 .. Doppler transcraneal muestra aumento de la
velocidad de flujo en la arteria cerebral media izquierda (imagen
derecha) con respecto ala arteria cerebral media derecha (figura
de la izquierda). |
Técnica quirúrgica
Con el paciente en decúbito supino y con la cabeza girada 90
grados aliado contrario de la craneotomía, se realiza una incisión
oblicua que nace de la región preauricular junto al trago y se
curva hacia arriba a la región parietal superior. Se diseca
delicadamente, bajo microscopio quirúrgico, la arteria temporal
superficial de abajo hacia arriba exponiendo al final las dos
ramas de la misma. Luego se incide longitudinalmente el músculo
temporal, se colocan retractores autoestáticos y se realiza una
craneotomía de cuatro centímetros de diámetro con drill pneumático
(Midas Rex) centrada en el Punto de Chater (a seis centímetros
del conducto auditivo externo). Este punto coincide con la salida
de la arteria angular de la cisura de Silvio. Luego se incide la
duramadre en cruz, y la microanastomosis se realiza con prolene
9-10 ceros en forma término-lateral.
Resultados
Nueve pacientes experimentaron el cese de los síntomas isquémicos
preoperatorios. Los resultados fueron catalogados como buenos en
estos pacientes, ya que a pesar de no experimentar más síntomas
isquémicos, quedaron con ligera o moderada hemiparesis y/o
trastorno del lenguaje por el evento isquemico original. Todos los
pacientes son independientes, seis pacientes quedaron con una
incapacidad leve (grado 2) y tres con síntomas leves (grado 1)
que no interfieren con las actividades normales del paciente. Un
paciente realizó episodio isquémico transitorio tres meses después
del by pass, en este paciente no se sintió pulso en la región
preauricular posoperatorioamente y la angiografía postoperatoria
revelaba un bajo flujo del by pass. No se presentaron
complicaciones relativas al tratamiento quirúrgico.
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Fig.3:
Angiografía cerebral posoperaporia de carótida externa e interna
izquierda que muestra permeabilidad de la anastomosis entre la
arteria temporal superficial (STA) y la rama angular de la arteria
cerebral media izquierda (CM) . |
Caso ilustrativo
Se trata de un paciente de 63 años de edad, diestro, que realizó
un infarto frontal pequeño en territorio de arteria cerebral
media izquierda, que resultó en hemiparesia derecha y afasia de
expresión. La angioresonancia y doppler transcraneal demostraron
una estenosis significativa de la arteria cerebral media
izquierda, con pobre circulación colateral. El paciente
experimentó mejoría significativa con fisiatría y terapia del
lenguaje. Seis meses después, presentó eventos isquémicos
transitorios a pesar de terapia anticoagulante y antiagregantes
plaquetarios. El doppler transcraneal revelaba una disminución de
flujo de la arteria cerebral media izquierda mayor al control. El
paciente fue sometido a un bypass extra-intracraneal, mejorando
sus déficits neurológicos previos y no ha vuelto a presentar
nuevos síntomas isquémicos.
Discusión
1. Historia Natural de la estenosis de arteria cerebral media
El conocimiento de la historia natural de la oclusión de la
arteria cerebral media, es cada vez más importante en vista de la
aparición de nuevos métodos terapéuticos, tanto médicos como
quirúrgicos. El pronóstico general de la oclusión de la arteria
cerebral media es malo; el 80% de los pacientes son incapaces de
regresar a su estilo de vida previo. La mortalidad general es de
13.8% según Yoshimoto, siendo la mayoría causada por émbolos
(60%); estos pacientes fallecen principalmente
por la trasformación de un infarto isquémico a hemorrágico (2,
4, 9, 31, 32, 33, 34, 38),
El infarto de cerebral media de tipo maligno tiene una mortalidad
del 80% y se produce en el 10% de los infartos cerebrales. La
mayoría de estos, se debe a embolia de origen cardiogénico,
oclusión de la arteria carótida o a disección de la misma (31).
La arteria cerebral media, es un sitio común de lesiones
obstructivas o intracraneales. Esta arteria ha sido llamada la
"arteria del embolismo", ya que es aquí donde
generalmente se localizan los émbolos provenientes del corazón y
troncos supraaórticos. Sin embargo, existen otras patologías que
pueden obstruirla, como ateromas focales con trombosis asociada y embolización, espasmo reactivo, vasculítis, disección
subintimal (32).
La diferenciación del origen de la obstrucción y su historia
natural puede ser extremadamente difícil de dilucidar con
estudios angiográficos (2).
En lo que respecta a las oclusiones debidas a enfermedad
aterotrombótica diremos que las lesiones son muy dinámicas, de
modo que en la mayoría de las trombosis de la arteria cerebral
media, esta permanece anormal, progresa hasta una oclusión
completa de un 32-61 %, Y regresa a su calibre normal en un 29%
(34). La progresión de la enfermedad oclusiva de la arteria
cerebral media está asociada a nuevos episodios isquémicos (4).
Bogouslavsky menciona que las estenosis de la arteria cerebral
media que progresan, presentan ataques isquémicos transitorios en
un 34 % e infartos en un 38.5%. Un dato importante de mencionar es
que Arenillas et al, encuentran un 32.2% de infartos mayores en
esta clase de pacientes.
2. La selección del paciente
En nuestra opinión y de otros autores, las lesiones oclusivas de
la arteria cerebral media deberían ser tratadas farmacológicamente,
y el tratamiento quirúrgico reservado a los pacientes con síntomas
recurrentes a pesar de tratamiento médico, en que los exámenes
neuroradiológicos muestran un aumento de la estenosis. Este
abordaje evita cirugías innecesarias en pacientes con lesiones
que se resuelven espontáneamente como las disecciones
subintimales, las cuales ocurren con frecuencia.
Existen dos exámenes que demuestran el grado de oclusión
arterial, la falta de circulación colateral y el metabolismo
cerebral en pacientes con perfusión deficitaria (I"misery
Perfusion") estos son: la angiografía digital y la tomografía
de emisión de positrones. La primera es un método cruento no
exento de complicaciones
como hematomas en el sitio de la punción y trombosis de la
arteria femoral.
El segundo método es muy costoso y solo se encuentra en centros
especializados (16,30). Nosotros proponemos otras alternativas muy
útiles, como son: la resonancia magnética cerebral, que tiene
una especificidad de 100% para evaluar cambios parenquimatosos y
es de mucha importancia para diagnosticar infartos de carácter
hemodinámico o infartos en territorios frontera (33), la
angiografía por resonancia magnética, que tiene una resolución
de 85 % en el diagnóstico de enfermedad isquémica
cerebrovascular, no es un método invasivo, 0% de mortalidad y el
doppler transcraneal (1,3). La combinación de los dos métodos
nos da un buen panorama para diagnosticar una lesión en la
arteria cerebral media y correlacionarla con un flujo crítico en
una determinada región (8, 9, 21).
3. El procedimiento:
En 1969, Yasargil publica su experiencia preliminar con nueve
pacientes sometidos a by pass de la arteria temporal superficial a
la cerebral media (37). Eran pacientes con lesiones arteriales
intracraneales e infarto cerebral establecido que fueron
revascularizados 15 días después del evento. Sorpresivamente,
estos pacientes mostraban una recuperación clínica que se
relacionaba directamente con el procedimiento quirúrgico.
El motivo de esta mejoría, se explicaba porque existía tejido
cerebral no funcional con flujo marginal aun viable, que podía
beneficiarse de la cirugía (22).
El flujo sanguíneo normal de un hemisferio cerebral, es de
50ml/100g/min; cuando este flujo disminuye entre 16-
20ml/100g/min, se produce fallo eléctrico o in activación sináptica,
pero se mantiene la integridad celular (10). Sin embargo, cuando
el flujo baja entre 10-15ml/100g/min, la integridad celular se
pierde por fallo de la bomba Na/K (5, 29).
El by pass a la arteria angular puede llevar aproximadamente 20-60
mi de sangre /100g/min; este flujo podría ser probablemente
suficiente para prevenir el desarrollo de muerte celular y mejorar
la perfusión de las áreas isquémicas hipoperfundidas por fallo
hemodinámico, evitando de este modo el terrible --fenómeno de
hiperperfusión y sangrado como complicación frecuente de los
by pases de alto flujo (100ml/seg) con vena safena (19, .24).
A pesar de que la cantidad de sangre ofrecida por la temporal
superficial, puede no ser suficiente para restaurar la función
normal de un cerebro isquémico,
esta puede serlo para mantener la integridad celular hasta que el
resto de la circulación cerebral se organice para reperfundir el
área isquémica (6,7,11,12,13,14, 15,16,18,19,20,22,24,27,36.).
4. Historia del estudio Cooperativo:
En el año 1985 se publicaron los resultados del estudio
cooperativo multicéntrico acerca de la utilidad del bypass
extra-intracraneal en reducir el riesgo de infarto cerebral. La
conclusión de este estudio fue que el procedimiento no daba ningún
beneficio sobre la aspirina en prevenir futuros eventos isquémicos.
Pero se han identificado varios errores en el estudio. Existieron
errores metodológicos, como por ejemplo, no se realizó a doble
ciego, ya que los neurólogos y la institución participante
identificaban y seguían al paciente. Esta persona no era
imparcial para impartir tal o cual tratamiento.
Errores en la randomización del tratamiento; existieron pacientes
que tuvieron infartos antes de ser operados, que entraron al
estudio nueve días después de la randomización. Esto prácticamente
elimina la diferencia en la morbilidad temprana entre los dos
grupos, ya que este fue uno de los factores en contra de la
operación en este estudio.
Existieron errores en la selección de los pacientes; el
Dr. TM. Sundt encontró 2572 pacientes en 57 centros que se
operaron fuera del protocolo de estudio. Dentro de los pacientes
que entraron al estudio, habían pacientes asintomáticos con
oclusión de la arteria carótida; actualmente, estos pacientes no
son considerados quirúrgicos.
Además, se tomaron registros de pacientes con oclusión de carótida
con placas ulceradas, que son fuente embolígena distal, y que no
son candidatos al by-pass sino a endarterectomía y stumpectomía.
Por último, no entraron al estudio pacientes con lesiones
arteriales que tenían falla hemodinámica y que no respondían a
tratamiento médico máximo, lo que demuestra que el by-pass no
está justificado como tratamiento ante el primer signo de
isquemia cerebraL Este estudio debe tomarse como el inicio de una
nueva era de un abordaje racional individual y meditado ante una
patología tan compleja como es la isquemia cerebral (6).
Comentario
La historia natural de la estenosis cerebral media producida por
aterotrombósis nos muestra que la mayoría de lesiones progresan
incluso después de producir un evento isquémico menor. Esta
progresión de la estenosis puede ser monitorizada con exactitud mediante
angiografía por resonancia magnética y doppler transcraneal (1).
El tratamiento de primera línea es médico, mediante
antiplaquetarios, vasodilatadores y anticoagulantes, los cuales
han demostrado su eficacia en la prevención de nuevos accidentes
isquémicos. Si esto falla, el paciente continuaría realizando
ataques isquémicos correspondientes a la arteria anteriormente
afecta, explicados por fallo hemodinámico, que produciría un área
de oligohémia crónica la cual es susceptible al mínimo cambio
en presión arterial o disminución del diámetro de la arteria
aferente.
Nosotros creemos que estos pacientes son candidatos a
revascularización desde la arteria temporal superficial a una
rama distal de la arteria cerebral media, si la angiografía por
resonancia nos indica una progresión de la estenosis, sobre todo
si es mayor del 50% del diámetro normal de la arteria y si el
Doppler transcraneal indica un aumento de la velocidad promedio de
flujo de la arteria cerebral media afecta, sobre todo si es mayor
a 120cm/seg (12). Es un procedimiento con gran margen de
seguridad que dará un flujo suficiente para revertir ataques isquémicos
posteriores, llevando los requerimientos energéticos suficientes
a esa área de oligohémia crónica y evitando un infarto completo
o evento isquémico mayor en el territorio de la cerebral media
(25, 27).Podemos decir esto, ya que los resultados fueron
evidentes luego del procedimiento quirúrgico en nuestros
pacientes.
A pesar de que el estudio cooperativo falló en demostrar el
beneficio del by pass en la prevención del infarto cerebral,
nosotros seguimos realizando esta operación en pacientes
seleccionados. Los resultados son satisfactorios en pacientes con
enfermedad oclusiva aterosclerótica intracraneal con lesiones
isquémicas menores y eventos isquémicos recurrentes a pesar de
aplicar terapia médica máxima (11, 15, 23). Parece razonable
considerar un nuevo estudio cooperativo que considere este
subgrupo de pacientes con infarto menor e isquemia recurrente por
fallo hemodinámico y refractarios a toda terapia médica
(13,18,36).
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