Síndrome Febril sin Causa Aparente en
Lactantes Menores de 3 Meses: Utilidad de la Punción Lumbar.
Dra.
Nelly Galarza-Esparza
Facultad de Medicina Norte, Universidad de Chile
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CORRESPONDENCIA: Dra. Nelly Galarza-
Esparza, Av. Vicuña Mackenna Oriente 7321,
Dpto
13, La Florida, Santiago de Chile
RESUMEN:
El
síndrome febril sin foco aparente en los niños menores de tres meses es
uno de los problemas que enfrenta diariamente el pediatra. Esto ha
motivado a realizar un estudio que permitiera evaluar la utilidad
diagnóstica de la punción lumbar en estos casos, describir un grupo de
menores de tres meses con fiebre sin foco aparente y conocer la frecuencia
de meningitis viral. Se efectuó un análisis descriptivo de 253 fichas
clìnicas de pacientes hospitalizados en la unidad de aislamiento del
Hospital Roberto del Río, desde enero del 2001 a enero del 2003. La edad
de los pacientes variò de 2 a 87 dìas. Eran menores de 28 dìas el 55,7% y
menores de 2 meses el 86,6%. Las manifestaciones clìnicas màs frecuentes
fueron fiebre o inapetencia. Las pruebas complementarias mostraron
leucopenia o leucocitosis en el 28%. La PCR y VSG estaban alterados en el
1,6% y 10,7% respectivamente. El hemocultivo fue positivo sòlo en el 3,2%.
El estudio urinario estuvo alterado en 30 infantes. Se efectuò punciòn
lumbar en el 88,1% de los casos (223/253 pacientes), presentàndose
alteraciones solamente en 14 niños, 10 con meningitis viral y 4 con
meningitis bacteriana. La pielonefritis o bacteremia oculta se comprobaron
en el 11,8% y 4,7% respectivamente. El tratamiento antibiòtico se iniciò
en 125 pacientes, pero sòlo 62 casos lo completaron. Se puede concluir que
la punciòn lumbar es un mètodo diagnòstico que ayuda a descartar una
patologìa de alta morbimortalidad sino es diagnosticada precozmente. Un
lactante menor de tres meses con fiebre sin foco aparente siempre debe
hacernos pensar enfermedad bacteriana.
ABSTRACT:
Febrile syndrome without apparent focus in children under 3 months old is
a common problem in clinical practice. Here, we evaluate the role of
lumbar puncture in this group of patients to assess the frequency of
viral meningitis. We analyzed 253 medical records of patients hospitalized
in the Seclusion Service of Roberto del Río Hospital from January 2001 to
January 2003. The age ranged from 2 to 87 days; 55.7% of patients were
younger that 28 days, and 86.6% were younger than 2 months. Most common
manifestations were fever and poor appetite. Laboratory tests showed
abnormal WBC in 28% of patients. CRP and ESR were impaired in 1.6% and
10.7% respectively. Blood cultures were positive in 3.2%, and urinalysis
were abnormal in 30 patients. We performed lumbar puncture in 223 of 253
patients (88%). It yielded abnormal CSF findings in only 14 children.
Viral meningitis was diagnosed in 10 patients and bacterial meningitis 4
patients.Pyelonephritis or occult bacteremia were confirmed in 11.8% and
4.7% respectively. Treatment was started in 125 patients, but only 62
completed it. We conclude that lumbar puncture is a diagnostic tool in
febrile infants to rule out diseases having high morbidity and mortality
rates, that must be receive prompt treatment. In febrile infants under 3
months of age with no apparent focus, bacterial disease must be suspected
Uno de
los mayores problemas a los que se enfrenta el pediatra es la evaluación y
manejo de los menores de 3 meses de edad con fiebre sin foco aparente, por
la posibilidad que desarrollen una infección bacteriana grave tal como
meningitis, infección urinaria, neumonía, sepsis, o enteritis bacteriana.
Frente a esto se efectua una búsqueda rutinaria que incluye la práctica de
punción lumbar para examen de LCR. Sin embargo, la utilidad de tal
procedimiento no ha sido medido, de acuerdo con la información disponible.
La causa más frecuente de fiebre en los niños son las infecciones vírales,
pero existen además agentes bacterianos responsables de fiebre. Los
objetivos de este estudio dirigidos a menores de 3 meses de edad
hospitalizados con fiebre sin foco aparente fueron: a) valorar la utilidad
de la punción lumbar; b) describir los caracteres de dicho grupo de edad;
c) determinar la frecuencia de la meningitis viral .
PACIENTES Y METODOS
Se
realizó un estudio descriptivo analizando las fichas clínicas de pacientes
ingresados a la Unidad de Aislamiento del Hospital Roberto del Río por
sindrome febril sin foco aparente en menores de 3 meses, en el período
comprendido entre el 1 de Enero del 2001 al 31 de Enero del 2003. Se
definió como tal la presencia de temperatura rectal de 38.5°C o
más, o bien 38°C de temperatura axilar o más, sin que se encuentre causa
inicial de la fiebre tras la anamnesis y exploración física. Se incluyeron
en el estudio todos los pacientes definidos e identificados en el libro
de registro de ingresos de la Unidad de Aislamiento. Cumplieron los
requisitos de inclusión 260 pacientes, de los cuales se obtuvo información
en 253 historias clínicas. Se analizaron los siguientes datos: edad, sexo,
características del embarazo, recién nacido, inmunización, motivo de
consulta, días de hospitalización, leucocitos en sangre periférica,
segmentados, VSG, PCR, hemocultivos, examen de orina, urocultivo,
citoquímico y cultivo de LCR, Rx de torax, diagnóstico de alta,
tratamiento y días de hospitalización. Se consideraron como
características citoquímicas de LCR compatibles con meningitis viral las
siguientes: pleocitosis de predominio mononuclear, glucosa normal o
levemente baja, proteínas algo aumentadas y tinción de gram sin evidencia
de gérmenes [1-3].
RESULTADOS
La edad
de los pacientes varió desde 2 a 87 días; eran recién nacidos 141 niños
(55,7%) y menores de 2 meses 219 niños (86,6%), 162 pacientes (64%) eran
varones. El antecedente de ser producto de embarazo normal estaba presente
en el 81%. Fueron productos a término el 88,5%, pretérmino 10,2% y
post-término 1,1%. El 95,7% tenían completo su esquema de vacunación para
la edad. En la Tabla 1 se muestran las manifestaciones clínicas que
llevaron a consultar al médico. Lo más frecuente fue fiebre o por
inapetencia. Cabe destacar que 30 niños (11,8%) consultaron sólo por una
manifestación clínica, principalmente fiebre y en menor grado
irritabilidad o inapetencia, 128 (50,5%) tuvieron 2 o 3 síntomas y los
restantes 95 (37,5%), 4 o más. Solo 8 niños (3%) tuvieron fiebre de 40°C (axilar
o rectal), los restantes variaron entre 38°C a 39.5°C (rectal o axilar).
Los vómitos eran alimentarios, post-prandiales y habitualmente
esporádicos. Las convulsiones corresponden a
relato materno, no constatadas por el médico al ingreso. Las lesiones
detectadas en la piel no eran orientadoras de la causa de la fiebre. Todos
los pacientes fueron sometidos a pruebas complementarias al ingreso. Las
alteraciones más destacables en el hemograma fueron: leucopenia o
leucocitosis en el 28% (70 pacientes) y neutrofilia en el 26% (65
pacientes). Los glóbulos blancos estaban normales en el 70%. En 7,5% se
encontró anemia, considerada fisiológica. Se observó trombopenia en el
2,8% y trombocitosis en el 5,1% de los pacientes, la cual fue atribuida
finalmente a causa post-infecciosa. Los reactantes de fase aguda, tales
como la VSG y PCR se encontraron alterados en el 1,6% y 10,7%
respectivamente. El hemocultivo salió positivo sólo en 8 casos (3,2%)
encontrándose los siguientes agentes: Streptococcus del grupo B (4
pacientes), Escherichia coli (2), Staphilococcus aureus (1) y
Streptococcus agalactie (1). El estudio urinario mostró un examen fisico-químico
alterado en 30 niños, quienes tenían además más de 100,000 unidades
formadoras de colonias en el urocultivo; predominando el hallazgo de E.
coli (28|30) y en 2 oportunidades Klebsiella pneumoniae. Es importante
destacar que 41 cultivos de orina (16,8%) fueron considerados
contaminados. Es destacable que el procedimiento de obtención de la orina
fue el recolector en la mayoría de las ocasiones. La radiografia de torax
fue anormal en el 6,3% de los casos. El LCR mostró citoquímico alterado en
el 5,5% (14 pacientes), pero el cultivo
fue positivo sólo en 4 casos, encontrándose: Escherichia
coli, Streptococcus del grupo B y Listeria monocytogenes. Con estos
elementos de juicio el médico planteó los siguientes diagnósticos que se
detallan en la Tabla 2.
|
Tabla 1. Motivo
de consulta en lactantes menores de tres meses con fiebre sin foco
aparente
Manifestaciones clínicas N *
%
Fiebre
198 78,2
Inapetencia
104 41,1
Irritabilidad
95 37,5
Tos
69 27,2
Decaimiento 53
21
Vómitos 43
17
Quejido
42 17
Somnolencia 27
11
Lesiones de piel
18 7,1
Convulsiones
3 1,1
Ninguno**
2 0,8
*El total es superior a la muestra porque frecuentemente la consulta
era por más de una molestia.
**Se detectó fiebre en control sano. |
|
Tabla 2.
Diagnósticos de ingreso planteados en menores de tres meses febriles
sin foco aparente
N %
Bacteremia
oculta
76 30
Síndrome febril de causa
viral en evolución 59
23,3
Virosis respiratoria
52
20,5
Pielonefritis
aguda
27 10,6
Bronconeumonia bacteriana
19 7,5
Bronconeumonia viral
10 3,9
Meningitis viral
4 1,5
bacteriana
3 1,1
Reacción a vacuna
3 1,1 |
De la sospecha diagnóstica que indujeron al médico a
iniciar tratamiento se destacan: bacteremia oculta, pielonefritis y
meningitis bacteriana aguda. El día del ingreso se decidió iniciar un
esquema antibiótico en 125 pacientes (49,4%) En la mayoría de ellos se
asoció cefotaxima y ampicilina. Sólo en 62 casos la sospecha diagnóstica
fue confirmada o finalmente
no pudo ser descartada por lo que completaron el tratamiento antibiótico.
La sospecha de bacteremia oculta se confirmó en 12 niños (15,7%), la de
pielonefritis en todos, agregándose posteriormente otros 3 casos y la de
meningitis bacteriana aguda se confirmó en 4 pacientes, en otros 10 se
concluyó en meningitis viral y en los 5 restantes se desestimó el
diagnóstico en un control de LCR.
La
infección respiratoria alta sigue siendo la primera causa que motiva
síndrome febril en los menores de 3 meses. En
14 pacientes se encontró exantema de causa viral, posterior al ingreso,
las manifestaciones clínicas en 5 de ellos hizo concluir al alta en
gastroenteritis viral y en 7 de los pacientes finalmente se diagnóstico
fiebre por sed, como lo muestra la Tabla 3. La mayoría de los pacientes
(202) permanecieron 6 días hospitalizados, 7 de ellos debieron
permanecer por más de 16 días en el hospital y en ningún caso la estadía
intrahospitalaria fue mayor de 27 días. Esta situación no tiene relación
con tratamientos antibióticos acortados; porque un porcentaje importante
de pacientes se marcharon para completar tratamiento fuera del hospital y
controlarse posteriormente a nivel ambulatorio.
|
Tabla 3. Diagnóstico
al alta de niños ingresados por sindrome febril sin foco aparente en
menores de tres meses.
N
%
Virosis respiratoria alta 78
30,8
Sindrome febril del
recién
nacido de resolución
espontánea 64 25,2
Pielonefritis aguda
30 11,8
Bronconeumonia 16
6,3
Exantema viral
14 5,5
Meningitis aguda
14 5,5
Bacteremia oculta
12 4,7
Fiebre por sed
7 2,7
Gastroenteritis viral 5
1,9
Reacción a vacuna
4 1,5
Otros diagnósticos
9 3,5 |
COMENTARIO
El
síndrome febril es uno de los principales y más precoces motivos de
consulta de un lactante a los policlínicos, servicios de urgencia y
consultas telefónicas. La dificultad que entraña diferenciar en el momento
de la consulta inicial los pacientes con enfermedad grave de los que
cursan con una enfermedad banal dió lugar a múltiples estudios y ya en el
año 1984 se describieron los criterios de Rochester [4-7]. Estos
clasifican a los niños de 0 a 90 días en lactantes menores febriles de
bajo y alto riesgo, ofreciéndole al médico una directriz en la toma de
decisiones en una primera atención médica. Como es ya conocido, los
menores de 3 meses febriles tienen un riesgo mayor de tener infección
bacteriana grave [8-11]. Es llamativo que los pacientes con síndrome
febril sin foco aparente en este estudio no fueron seleccionados de
acuerdo a esos criterios para su hospitalización, sino más bien guiándose
por una impresión clínica global.
En este
trabajo se evidenció que el 28,4% de los pacientes hospitalizados menores
de 3 meses por síndrome febril sin foco aparente, cursaron con infección
bacteriana grave, considerándose como tal, bronconeumonía, bacteremia
oculta, meningitis aguda y pielonefritis. La infección urinaria tiene una
alta incidencia, pudiendo estimarse en 20% de todas las consultas por
fiebre sin foco aparente en lactantes menores de tres meses [12,13]. En
nuestro grupo siendo importante, alcanzó sólo al 11%.
Más
rara pero destacable por su trascendencia, son las meningitis, en donde
aquellas de tipo viral resultaron ser aproximadamente el doble más
frecuente que las bacterianas. Es destacable que la virosis respiratoria
fue en último término el responsable de la gran mayoría de los casos
[14-16]. Las manifestaciones clínicas que motivaron la consulta en los
niños incluidos en este estudio con mayor frecuencia fueron: fiebre,
inapetencia e irritabilidad. Esta sintomatología es similar con los datos
relatados por la literatura de las causas que motivan la consulta en
menores de 3 meses febriles [17-19]. En todo recién nacido y lactante
menor de 3 meses, con el problema en estudio, es recomendable practicar
exámenes complementarios toda vez que tras la anamnesis y primera
exploración clínica se carezca de orientación diagnóstica [14,20]. Todos
los pacientes del estudio fueron sometidos a exámenes complementarios al
ingreso. Es importante destacar que sólo en dos oportunidades se realizó
la Rx de tórax como único examen para aclarar la sospecha clínica que
motivaba el ingreso. Al 87,7% se le practico más de 3 exámenes. Los
infantes incluidos en el estudio iniciaron un esquema antibiótico en el
49,4% posterior al planteamiento de la sospecha diagnóstica que motivo el
ingreso por síndrome febril; sólo 24,5% completaron el esquema de
tratamiento, con la salvedad que un grupo de pacientes lo hizo en forma
ambulatoria.
Es
necesario destacar que el criterio médico para la elección de
antibioticoterapia no difiere de lo planteado por la literatura
[1,9,21,22]. El tiempo de hospitalización fue en el 79,8% de los casos
menor a 6 días y solo en 2,7% de los casos se prolongó por más de 16 días.
En suma, un lactante menor de 3 meses con fiebre sin foco aparente debe
hacernos sospechar siempre de una posible enfermedad bacteriana. En un
porcentaje importante se sospecha la presencia de un agente infeccioso
bacteriano o viral el cual raramente es aislado. La punción lumbar es
el primer y más importante método diagnóstico en los niños siempre que no
haya contraindicaciones, siendo por lo tanto un procedemiento que ayuda al
médico a descartar una patología de alta morbimortalidad no siendo
precozmente diagnosticada. Es importante destacar que en el 60,4% de los
casos la patología diagnosticada finalmente, pudiera ser considerada como
banal.
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AGRADECIMIENTOS
Al
Dr. Gastón Duffau, Dr. Marcos Skarmeta del Departamento de Pediatría y
Cirugía Infantil, Campus Norte, Facultad de Medicina, Universidad de
Chile, por su colaboración en este trabajo.