Síndrome de Guillaín-Barré. Experiencia en el INNN. Búsqueda de Factores
del Mal Pronóstico.
E.I.
Barquet-Platón*, J.A. Santos-Franco**, M. López-Gómez***, S. Porcayo-Liborio.*
Unidad de
Cuidados Intensivos Neurológicos*, Departamento de Neurocirugía** y
Departamento de Neurología***, Instituto Nacional de Neurología y
Neurocirugía “Manuel Velasco Suárez”, México
-
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Correspondencia:
Dra. Eliana Barquet Platón
Instituto Nacional de Neurología y
Neurocirugía
Insurgentes Sur 3877, Colonia la Fama.
CP: 14269.
Email: elianabarquet@yahoo.com
-
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RESÚMEN:
Objetivos:
Describir el síndrome de Guillain-Barré en una población mexicana y
determinar probables factores pronósticos. Material y Método:
Revisamos expedientes de 40 pacientes ingresados en el Instituto Nacional
de Neurología y Neurocirugía desde agosto de 1983 a Julio del 2001 y los
contactamos telefónicamente para conocer su estado actual. Valoramos el
grado funcional al ingreso y al egreso mediante modificación de la escala
de Hughes. Agrupamos en clases la evolución a 12 meses. Resultados:
Encontramos antecedentes de patología infecciosa en 62%. El patrón clínico
fue clásico en 62.5%. El grado funcional al ingreso fue de II en 17.5%,
III en 55% y IV en 27.5%. Mediante electrofisiología, el 72% fue
catalogado secundariamente axonal, de estos 35% fueron severos. Ingresaron
a UCI 22 pacientes (55%), de estos 70% requirió ventilación mecánica, con
estancia media de 17.8 días. Recibieron inmunoglobulinas 22.5% de los
pacientes, 7.5% fueron sometidos a plasmaféresis y 70% no recibieron
tratamiento específico. La estancia hospitalaria media fue de 31.8 días.
La evolución a 12 meses fue buena (Clase A) en 77.5%, regular (Clase B)
en 15%, mala (Clase C) 7.5%. Conclusiones: El patrón
electrofisiológico se correlacionó con la evolución. Probablemente el
ingreso y manejo tardíos correlacionaron con la evolución. El tratamiento
específico y la evolución no se correlacionaron, sin embargo, de los
pacientes en Clase A 50% recibieron IG vs 37.5% sin tratamiento y 12.5%
con plasmaféresis. El estudio se limita por ser retrospectivo y por la
escasa disponibilidad al tratamiento específico. Se requieren estudios
prospectivos y evaluación de la escala evolutiva propuesta.
ABSTRACT:
Objectives:
This article describe the Guillaín-Barré syndrome in a Mexican population.
Materials and Methods: We review the charts of 40 patients admitted
to the National Institute of Neurology and Neurosurgery "Manuel Velásco
Suárez" in México City, and we contact them by telephone in order to know
their current outome. Results: We find pathological antecedents in
62% of patients. The clinical patern was classical in 62.5%. The
functional grade at admission was II in 17.5%, III in 55% and IV in 27.5%.
Electrophisiologic tests showed 72% of secundary axonal dammage, of them,
35% was severe. Twenty-two patients (55%) were admited to the Intensive
Care Unite, with 70% of them requiring mechnical ventilation, and with a
mean admission time of 17.8 days. 22.5% of patientes were treated with
immunoglobulins, 7.5% underwent plasma exchange and 70% did not recive
specific treatment. Average total hospitalization was 31.8 days. The
twelve months outcome was good (Class A) in 77.5%, regular (Class B) in
15%, and bad (Class C) in 7.5%. Conclusions: The electrophysiologic
pattern was directly related with the outcome. This was perhaps the same
situation of the time of admition and later management with the outcome.
The specific treatment and the outcome did not show any correlation. In
the group of Class A patients,
50% were
treated with IG vs 37.5% without treatment and 12.5% with plasma exchange.
Thie study is limited by its retrospestive characteristic and by the lack
of disponibility to specific treatment.
_____________________________________________________
El síndrome
de Guillain-Barré es una patología de carácter inmunológico que se
caracteriza clásicamente por la parálisis rápidamente progresiva
de carácter ascendente con pérdida de los reflejos osteotendinosos. La
mortalidad, que antiguamante era muy alta, actualmente alcanza en algunas
series hasta el 5% y es causa de un gasto elevado principalmente por la
necesidad, en la mayoría de los casos, de cuidados intensivos con
ventilación macánica y de tratamiento costoso. Se ha escrito muy poco de
esta patología en la población mexicana, de allí que este artículo
pretenda dar un vistazo inicial de su situación en nuestro medio, además
de tratar de establecer probables factores de riesgo y de poner en
consideración para futuros trabajos una clasificación evolutiva.
MATERIALES Y
MÉTODOS
Revisamos los
expedientes de 40 pacientes hospitalizados en el Instituto Nacional de
Neurología y Neurocirugía Manuel Velasco Suárez con el diagnóstico de
síndrome de Guillain-Barré desde agosto de 1993 hasta Octubre del 2001.
Recolectamos información respecto, la edad, sexo, antecedentes personales,
factores desencadenantes o predisponentes, tiempo en días entre el factor
desencadenante y el inicio de la patología, tiempo en días desde el inicio
del SGB hasta la hospitalización, severidad al ingreso (ver más adelante)
patrón clínico de la enfermedad, presencia de disautonomías, resultados de
proteínas (mg/dl) y células (x mm3) en el análisis citoquímico del líquido
cefalorraquídeo (LCR), resultados del estudio electrofisiológico (EF),
tipo de tratamiento específico utilizada, las complicaciones encontradas,
el ingreso a UTI y la necesidad de ventilación mecánica (VM), lo
mortalidad, la severidad al egreso y la evolución extrahospitalaria a un
tiempo mínimo de 12 meses. Los datos fueron correlacionados mediante el
sistema SPSS 10 para windows, con pruebas de correlación bivariada de
Pearsons.
|
Tabla
1.-
Escala funcional de Winer y Hughes y su modificación propuesta en el
presente estudio
Escala
de discapacidad de Winer-Hughes
0:
Saludable o recuperación completa.
I:
Signos o síntomas menores que no limitan la actividad física.
II:
Capaz de caminar 5 metros sin asistencia, andadera o bastón, pero
incapaz para trabajo manual, compras o trabajo de casa.
III:
Capaz de caminar 5 metros con asistencia, andadera o bastón.
IV:
Confinado a silla o cama.
V:
Requerimiento de ventilación asistida por lo menos parte del día o
de – la noche.
VI:
Muerte.
Escala modificada:
0:
Plenamente productivo, actividades sin limitaciones.
I:
Afecta la vida laboral. Realiza actividad previa con limitaciones o
tuvo
que
cambiar de actividad laboral.
II:
Limita la vida cotidiana, dependiente, pero logra marcha asistida.
III:
Imposibilidad para la marcha asistida, silla de ruedas.
IV:
Dificultad ventilatoria, utilización de VMA u otro apoyo
ventilatorio.
V:
Muerte. |
RESULTADOS
De los casos
revisados, 57.5% fueron masculinos y 42.5% femeninos, con una media de
edad de 36.98 años (+/-16.5, rango de 19 a 79 años). Veintinueve pacientes
(72.5%) presentaron algún tipo de exposición a algún probable factor
desencadenante de la patología, demostrándose preponderancia por las
infecciones de vías respiratorias altas (37.5%) y gastrointestinales
(12.5%). El tiempo medio entre el inicio de la patología desencadenante y
el inicio del SGB fue de 29.8 días (r 0 – 75 días). La media del tiempo
entre el inicio del SGB y la atención en nuestra institución fue de 12.65
días (r 1-60). Tratamos inicialmente de clasificar el cuadro clínico de
inicio pero fue difícil por falta de claridad en los expedientes y
concordancia de las notas allí registradas, sin embargo logramos
determinar un patrón clínico clásico en 25 pacientes (62.5%), descendente
y polineuropatía cranialis en 5 pacientes cada uno (12.5%),
crevicobraquiofacial en 3 (7.5%) y Miller Fisher en 2 pacientes (5%). Se
intentó aplicar la escala de Winer y Hughes 1 para el presente estudio
retrospectivo, pero nos encontramos con el inconveniente de que no había
sido utilizada en ninguno de los expedientes revisados y, en vista de que
el contacto ulterior con los pacientes fue por vía telefónica, modificamos
la escala de una manera racional (Tabla 1). Veintidós pacientes (55%)
ingresaron en grado III, 11 (27.5%) en grado IV y 7 casos (17.5%) en grado
II.
Los pacientes
fueron sometidos a PL en el transcurso de su hospitalización y todos
mostraron disociación albuminocitológica del LCR con una media de
proteínas de 172 g/dl (+/- 219.33, r 40-1007) y media de células de 1.85
xmm3 (+/- 3.88, r 0-28). Treinta y ocho pacientes (95%) fueron estudiados
mediante electrofisiología, de estos se catalogó con patrón puramente
desmielinizante a 9 (22.5%), secundariamente axonal discreto a moderado a
15 casos (37.5%) y como axonal severo a 14 (35%).
Veintitrés
pacientes (57.5%) mostraron algún tipo de disautonomía, las que
clasificamos como leves a 17 casos (HAS con sistólica <180 mmHg y
diastólica < 100 mmHg, taquicardia < de 120 x minuto, bradicardia mayor a
45 x minuto, diaforesis, distensión abdominal) y severas en 6 (HAS ≥ a 180
mmHg de sistólica y ≥ 100 mmHg de diastólica, taquicardia ≥ de 120 x
minuto, bradicardia ≤ 45 x minuto, arritmias, paro cardiorrespiratorio).
Tabla 2: Correlación entre Patrón
Electrofisiológico y ventilación mecánica asistida.
|
|
Ventilación
mecánica |
Total |
|
Si recibió VMA |
No recibió VMA |
|
Patrón
electrofisiológico |
Desmielinizante
Axonal
discreto a moderado
Axonal severo |
|
2
4
10
16
|
7
11
4
22 |
9
15
14
38 |
Veintidós
pacientes (55%) ingresaron a la UCI debido a disminución en el esfuerzo
ventilatorio, disautonomías severas, mal manejo de secreciones
orofaríngeas o disminución del sostén cefálico; 16 pacientes (40% del
total de pacientes y 77% de los ingresos a UCI) requirieron de VMA, y 11
casos (70% de los que requirieron de VM) fueron sometidos a traqueostomía
por intubación prolongada más allá de dos semanas. Además del manejo de
sostén y profiláctico para úlceras de decúbito, TEV, neumonía, etc., 12
pacientes (30%) fueron sometidos a tratamiento específico con 9 (22.5%)
con inmunoglobulinas humanas a dosis de 4 g x Kg en 5 dosis, y 3 casos
(7.5%) con plasmaféresis.Es importante destacar que el tratamiento
específico comenzó a aplicarse a partir de 1998 en nuestro Instituto y que
la limitante para la utilización de inmunoglobulinas fue su elevado costo
y de la plasmaféresis la ausencia de dicha opción terapéutica por lo que
recibimos apoyo del Instituto Nacional de Ciencias Médica y Nutrición
“Salvador Zubiram”, para tal efecto. Entonces, por lo expuesto, en el
total general vimos que 28 pacientes (70%) no recibieron terapéutica
específica, mientras que a partir de 1998 fueron 10 (45%), con 40.9% y
13.6% tratados con inmunoglobuilinas y plasmaféresis respectivamente
(gráfico 6).
Tabla 3: Correlación entre patrón
electrofisiológico y presencia de disautonomías.
|
|
Patrón
electrofisiológico |
Total |
|
Desmielizante |
Axonal discreto a moderado |
Axonal severo |
|
Tipo
de dusautonomía |
Disautonomías superficiales
Disautonomías profundas |
|
4
4 |
9
9 |
3
9 |
16
22 |
Diecisiete
pacientes (42.5%) presentaron complicaciones, siendo la neumonía la más
frecuente en 22%. Se presentaron dos defunciones intrahospitalarias (5%),
una de ellas en UTI como resultado de disautonomía severa (PCR) y el otro
en el Servicio de Neurología por complicación ventilatoria secundaria a
problemas con la traqueostomía, luego de su egreso satisfactorio de UCI.
La estancia en UCI tuvo una media de 17.83 días (+/- 29.92) y hospitalaria
total de 31.85 días (+/- 34.25, r 3-144).
Tabla 4: Correlación entre patrón
electrofisiológico e ingreso a UCI
|
|
Ingreso a UCI |
Total |
|
Ingreso |
No ingreso a UCI |
|
Patrón
electrofisiológico |
Desmielinizante
Axonal
discreto a moderado
Axonal severo |
|
3
6
13
22 |
6
9
1
16 |
9
15
14
38 |
Al momento
del egreso, 20 pacientes (50%) se ubicaron en grado funcional III, 9 casos
(22.5%) en grado II, 7 (17.5%) en grado I, 2 (5%) en grado IV, y en grado
V se ubicaron las dos defunciones descritas arriba.
Para evaluar
la evolución con un mínimo de 12 meses agrupamos a los pacientes en clases
evolutivas (tabla 5). Por lo tanto catalogamos como clase A a 31 pacientes
(77.5%), clase B a 6 (15%) y clase C a 3 (7.5%).
Tabla 5: Correlación patrón
electrofisiológico y clase funcional evolutiva.
|
|
Clase funcional
evolutiva |
Total |
|
Buena |
Regular |
Mala |
|
Patrón electrofisiológico |
Desmielinizante
Axonal
discreto a moderado
Axonal severo |
|
29 |
6 |
3
9 |
16
22 |
DISCUSIÓN
El SGB puede
ocurrir en cualquier edad sin embargo presenta tendencia bimodal con un
pico entre la segunda y tercera décadas de la vida y otro entre la quinta
y séptima 2-5, en nuestro estudio la 4ta década fue la más afectada. Su
etiología no esta aún bien esclarecida, se supone que una causa autoinmune
desencadenada por diferentes infecciones específicas ocurridas entre una y
ocho semanas previas al inicio del padecimiento 6-9. En este estudio, 72%
de los pacientes presentaron un factor desencadenantes siendo las
infecciones respiratorias y gastrointestinales las más frecuentes. Es
evidente que en nuestra institución no se realiza rutinariamente la
determinación de anticuerpos para patógenos específicos, sin embargo en
una paciente en clase evolutiva C se encontraron anticuerpos contra CV y
VEB.
Clínicamente
se caracteriza de forma típica por una triada consistente en parestesias,
debilidad generalmente ascendente y arreflexia. En muchos casos pude ser
precedido por dolor lumbar bajo y mialgias. Rápidamente progresa con
hipotonía, fallo respiratorio y disautonomías. El cuadro completo se
aprecia a las tres semanas en un 80% de los pacientes, con recuperación
que va desde pocas semanas hasta 6 meses 2,4,5,10,11-14. El patrón clínico
característico se pierde en diversas formas atípicas que alcanzan hasta un
15% 5. En nuestro estudio observamos que el patrón más común fue el
clásico ascendente pero en porcentaje mucho menor a los descritos en la
mayoría de las series.
La
plasmaféresis de 250 cc por Kg. de peso en días alternos durante 7 a 10
días, iniciados durante las dos primeras semanas de iniciado el
padecimiento han demostrado ser útiles para alcanzar rápidamente un
adecuado grado funcional y evitar las recaídas, sin embargo las
limitaciones y complicaciones que incluyen hipotensión, infección de la
línea venosa y menos frecuente, embolismo aéreo y hemólisis 2,5,15-22. La
inmunoglobulina humana intravenosa ha sido considerada como un tratamiento
adecuado y de elección, a dosis de 0.4g/kg por día durante 5 días por
alcanzar resultados similares a la plasmaféresis, pero con menor lapso
para alcanzar un grado funcional mejor y con menos efectos adversos y
limitaciones 2,4,16,18,22-25. Su forma específica de acción es aún
desconocida, sin embargo hay evidencias de que, por lo menos en parte, las
inmunoglobulinas actúan neutralizando los anticuerpos que bloquean la
unión neuromuscular por un mecanismo dosis-dependiente mediado por
anticuerpos 23. Las inmunoglobulinas son consideradas relativamente
seguras, sus efectos colaterales (1% a 15%) son cefalea, nausea, mialgia,
fiebre con o sin escalofríos, sin embargo, aunque anecdóticas, también se
han reportado transmisión de hepatitis C, fallo renal agudo, síndrome
nefrótico e ictus, infarto del miocardio, meningitis aséptica,
encefalopatía reversible con vasoespasmo 26,27. Una gran limitante del uso
de plasmaféresis así como de inmunoglobulina humana es su elevado costo.
Se estimaba para 1997, que en el departamento de Neurología de la
Universidad de Indiana el costo total del tratamiento con 5 sesiones de
plasmaféresis es de 6000 dólares, y el de 30 gramos de inmunoglobulinas
por día durante 5 días ascendía a aproximadamente 3200 dólares 4. En el
Instituto Nacional de Neurología y Neurocirugía de México, no contamos con
el recurso de la plasmaféresis, y la adquisición de las inmunoglobulinas
corre a cargo del paciente y sus familiares, lo que se traduce en
dificultad para establecer un tratamiento específico. Wollinsky y
colaboradores, estudiaron 37 pacientes con SGB a quienes trataron
aleatoriamente con plasmaféresis y con filtración de LCR, reportando
similitud de eficacia entre los dos planes terapéuticos, con un costo de
la filtración de LCR equivalente a un tercio del de la plasmaféresis o del
tratamiento con inmunoglobulinas 28. En el presente estudio no se demostró
correlación significativa con el tipo de tratamiento específico y la
evolución del paciente, esto influenciado probablemente por el escaso
número de pacientes (9 con inmunoglobulinas y 3 con plasmaféresis).
Se han
buscado factores pronósticos en diversas series. Raphael y colaboradores 5
implicaron a un periodo clínico de meseta mayor de una semana; McKhan y
colaboradores a la edad mayor de 60 años, la necesidad de ventilación
mecánica asistida, periodo de meseta mayor de 7 días, complicaciones
infecciosas que requieran tratamiento y un amplitud motora media menor o
igual a 20% por debajo del límite normal siendo este último el más fuerte
predictor de mal pronóstico 19; y Winer y colaboradores, implicaron como
factores de mal pronóstico a una edad superior a 40 años, necesidad de
VMA, grado de discapacidad IV en 4 o más días y a una amplitud del nervio
mediano menor o igual a 1 mV 1. En las series prospectivas del MGH la
ventilación mecánica asistida solamente fue predictora de mal pronóstico
en quienes la necesitaron por un lapso mayor a un mes y no encontraron
diferencias en el periodo de meseta clínicos menores o mayores de una
semana 5. También han existido discrepancias en determinar si las
disautonomías son o no predictores de una mala evolución en el SGB 5.
Con la
finalidad de buscar correlación entre las diversas variables analizadas en
el presente estudio que nos puedan orientar a probables factores que
influyan en el pronóstico, observamos que la media de tiempo entre el
inicio del SGB y la atención especializada en los pacientes que
evolucionaron a clase A fue de 9.8 días, Clase B de 19.33 días y de lo
pacientes en clase C fue de 31 días (p 0.038) (tabla 2). En la tabla 3,
observamos la correlación entra el patrón electrofisiológico y la
necesidad de VMA, y evidenciamos una fuerte asociación (p 0.011). El
patrón electrofisiológico también se correlacionó significativamente con
la presencia y severidad de las disautonomías (p 0.001), se describe en
detalle en la tabla 4. Por lo demostrado anteriormente se logra inferir
que el patrón electrofisiológico también se relaciona al ingreso a UCI
(tabla 5). El patrón electrofisiológico presenta una correlación positiva
con la clase evolutiva, por lo tanto, el patrón axonal severo se relaciona
con peores resultados (p 0.026).
CONCLUSIONES
Variables
como edad, los antecedentes patológicos, valores de albúmina y presencia
de complicaciones no parecen tener relación con la necesidad de VMA, de
ingreso a UCI y la clase evolutiva. Mientras tanto, el patrón
electrofisiológico presenta una fuerte correlación con la necesidad de VMA
y por ende el ingreso a UCI, y la clase evolutiva. El ingreso tardío tiene
también una relación proporcional a la clase evolutiva. En el caso del
tratamiento específico, no encontramos importancia estadística cuando lo
relacionamos con la clase evolutiva, sin embargo, de los pacientes en
clase evolutiva A, 50% fueron manejados con IG, comparados con 37.5% sin
tratamiento y 12.5% con plasmaféresis.
Nuestro
estudio se limita por ser de carácter retrospectivo, por la escasa
disponibilidad al tratamiento específico, ya sea por el costo de las
inmunoglobulinas humanas y la falta de una unidad de plasmaféresis en
nuestra institución, lo que se traduce en un número pequeño de pacientes
manejados con dichas medidas. Además en este artículo proponemos una
clasificación evolutiva para ser evaluada en estudios prospectivos con un
número de casos adecuados para cada modalidad de tratamiento.
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