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Tratamiento Sistematizado de
la Hemorragia Subaracnoidea Dr.
Angel Jesús Lacerda-Gallardo; Dr. Luis A. Rodríguez-Sánchez; Dra. Daisy
Abreu-Pérez Hospital
General Docente, Capitán Roberto Rodríguez, Morón. Ciego De Ávila. Cuba -
- - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - Correspondencia:
Dr. Ángel J. Lacerda Gallardo. Departamento
de neurocirugía, Hospital General de
Morón 67210. Ciego de Ávila. Cuba. RESUMEN:
La
enfermedad cerebrovascular hemorrágica representa entre el 20-25%
de todos los casos con esta enfermedad y dentro de esta variante, la
subaracnoidea (HSA) representa el 7-10%, constituyendo la principal causa
de muerte en la fase aguda en el 40-50 % de los pacientes. Con el presente
estudio exponemos un modelo de tratamiento sistematizado de esta entidad
en el que predomina el diagnóstico etiológico temprano y el manejo
agresivo y con el cual hemos logrado reducir la mortalidad por esta
entidad en nuestro centro. Se realizó un estudio observacional
descriptivo de 117 pacientes admitidos entre enero de 1995 y agosto de
1999 y que fueron manejados según algoritmos
internacionalmente aceptados. La HTA y el hábito de fumar fueron
los factores de riesgo más encontrados, al 100% de los pacientes se les
realizó panangiografía cerebral. En 32 pacientes (27.36%) se encontraron
aneurismas intracraneales. Alrededor del 60% de estos pacientes fueron
operados, con una mortalidad quirúrgica inferior al 5%. La mortalidad por
HSA está estrechamente vinculada con status clínico al ingreso. El
manejo agresivo redunda en una disminución en la mortalidad. ABSTRACT:
Hemorrhages account for 20% to 25% of stroke cases in our population,
Among these patients, subarachnoid hemorrhage accounts for 7% to 10% of
cases, and represent the main cause of stroke-related death. In the
present study we present a model for systematic treatment of this
condition with particular emphasis of early diagnosis and agressive
therapeutic approach. We performed an observational study of 117 patients
with subarachnoid hemorrhage admitted between January 1995 and August 1999
who were managed according to internationally accepted algorithms.
Arterial hypertension and smoking were the most common risk factors. While
angiography of intracranial vessels was performed in every patient, we
could only find saccular aneurysms in 32 patients (27.36%). About 60% of
those patients were operated on, with a mortality of less than 5%.
Mortality was directly related to the clinical status of the patient on
addmision, and aggessive therapy reduced the chance of death.
La
enfermedad cerebrovascular aguda, se reporta como una importante causa de
morbimortalidad, en los países desarrollados, representando la 3ra causa
de muerte, en la población adulta en los países occidentales, siguiendo
a las enfermedades cardiovasculares y neoplasias [1,2]. La variante hemorrágica
de esta enfermedad representa el 20-25% de todos los casos, y dentro de
estas la hemorragia subaracnoidea (HSA), entre el 7-10%, constituyendo
esta variante la principal causa de muerte en la fase aguda en el 40-50%
de los pacientes [1,5-7]. En nuestro centro desde hace varios años, la mortalidad por enfermedad cerebrovascular ha cobrado más vidas; que incluso, el traumatismo craneoencefálico, por lo que considerando que el manejo agresivo de este último, ha resultado en una significativa reducción en la mortalidad, se creó un programa sistematizado para el tratamiento de esta enfermedad, apoyado fundamentalmente en su manejo agresivo. Con el presente reportamos los resultados obtenidos, luego de cuatro años de trabajo, con los pacientes portadores de una HSA. PACIENTES
Y METODOS Se
realizó un estudio observacional descriptivo de 117 pacientes, mayores de
15 años, admitidos en nuestro hospital, con el diagnóstico de HSA espontánea,
en el período comprendido entre enero de 1995 y agosto de 1999, de los
cuales 59 (52.92%) eran mujeres y los restantes 53 (47.08%) eran hombres,
con edad promedio de 59 años. Todos
los pacientes fueron manejados según modelos de tratamiento sistematizado
internacionalmente aceptados, determinándose en cada uno los factores de
riesgo, la etiología de la HSA, tipo de tratamiento empleado,
complicaciones y la relación entre el grado clínico al ingreso (según
escala de evaluación de Hunt y Hess) y el estado al egreso. Los datos
fueron obtenidos de los expedientes clínicos y procesados utilizando el
paquete estadístico Epinfo (CDC, Altalnta, GA), para el análisis de cada
variable, resultando la distribución de frecuencias y la estadística
descriptiva los métodos más usados. RESULTADOS En
la tabla 1 apreciamos como la Hipertensión
Arterial (HTA) y el hábito de fumar fueron los factores de riesgo más
frecuentemente encontrados. A todos los pacientes se les realizó
pan-angiografía cerebral constatándose que en el mayor volumen de
pacientes no pudo demostrarse la etiología de la HSA, mientras los
aneurismas y las malformaciones arteriovenosas ( MAV ); en menor cuantía,
fueron las demostradas. En 32 pacientes (27.36%) se encontraron aneurismas
intracraneales, los que eran múltiples en 4 pacientes (12.50%). La
localización de los aneurismas fue la siguiente: 22 (58.75%) en la
arteria comunicante posterior, 6 (18.75%) en la aretaria cerebral media, 4
(12.50%) en la arteria comunicante anterior, 4 (12.50%) en la arteria oftálmica
y 3 (5.37%) en la arteria cerebral anterior. Veintidos de estos pacientes
(58.75%), fueron intervenidos quirúrgicamente. De ellos, uno (4.54% )
falleció por una causa no neurológica. La razón de no operar a los 10
pacientes restantes fue: muerte en el período preoperatorio en 5 casos y
negativa del paciente o estado clínico deplorable en los otros 5. Las
complicaciones extraneurológicas predominaron en nuestra serie, mientras
que el vasoespasmo fue la complicación neurológica más frecuente (Tabla
2). En la tabla 3 se pone de manifiesto como los
pacientes ingresados con escala de Hunt y Hess en grado I, obtienen
mejores resultados al egreso y que a medida que aumenta el grado en la
escala, según estado clínico, los riesgos de muerte aumentan; presentándose
una mortalidad general en la serie de 29 casos para un 24.76%. DISCUSIÓN A pesar que en la literatura se refiere que la HTA constituye un factor de riesgo de menor importancia en la HSA, en relación con las hemorragias intracerebrales (HIC) y la enfermedad cerebro vascular isquémica en general [8,9], en reiterados estudios realizados en la población atendida por nuestro centro, la HTA ha constituido el principal factor de riesgo encontrado [10,11], posiblemente relacionado con su escaso control en la comunidad y la estrecha relación existente entre el nivel de elevación de la tensión arterial y la aparición de enfermedad cerebro vascular hemorrágica, lo que coincide con lo planteado por otros autores [12]). Tabla
1. Factores de riesgo para desarrollo de hemorragia subaracnoidea en 117
pacientes
TABLA
2. Complicaciones en 117 pacientes con hemorragia subaracnoidea
Tabla
3. Relación entre estado al egreso y puntuación en la escala de Hunt y
Hess al ingreso en 117 pacientes con hemorragia subaracnoidea.
Los
aneurismas intracraneales y las MAV constituyen las principales causas de
HSA [3], lo cual coincide con nuestros resultados; aunque la HSA de
etiología no precisada en el presente estudio, constituyó la forma más
frecuente. El manejo de los pacientes se fundamentó en el diagnóstico
temprano de la etiología y un tratamiento agresivo en dependencia del
status clínico al ingreso; según la escala de Hunt y Hess (Figura 1), aunque la
totalidad con aneurismas intracraneales fueron intervenidos quirúrgicamente
en la fase tardía. Al respecto, a pesar que la mayoría de los
neurocirujanos contemporáneos, estamos de acuerdo en que la cirugía en
agudo (0-3 días) , luego del evento inicial, ofrece numerosas ventajas al
evitar el resangramiento y el síndrome de isquemia cerebral retardada
(13,14), en el international cooperative study on the timing of aneurysm
surgery (15,16), se encontró que no existieron diferencias entre la cirugía
en agudo o tardía en cuanto a morbimortalidad, pues la incidencia de vaso
espasmo fue mayor en los pacientes intervenidas en la fase temprana ,
diferencia esta que se vio compensada con un incremento en la
morbimortalidad por resangramiento en los casos operados en la fase tardía
(11-14 días). Estamos totalmente de acuerdo con la indicación de cirugía
en agudo en todos aquellos pacientes, admitidos en los grados I, II, III,
de la escala de Hunt y Hess, usando drenaje de LCR espinal y diuréticos
osmóticos en el transoperatorio, mientras que aquellos que se encuentran
en los grados IV y V , en dependencia del control o no de la PIC, en
algunos casos pudieran tener indicación de este tipo de cirugía [13]. En
estos últimos sugerimos monitorear la PIC en todos los casos, además del
monitoreo de la hemodinámica cerebral (diferencia artero-yugular de O2) ,
para así tratar de lograr el control de la PIC , a través del uso del
manitol o drenaje de LCR , tras ventriculostomía. En este último aspecto
es de vital importancia tener un diagnóstico angiográfico o tomográfico
de la posible etiología de la HSA y la posible presencia de hidrocefalia,
pues esta maniobra realizada intempestivamente, es una causa importante de
resangramiento aneurismático [17]. Las
complicaciones apreciadas en la presente serie no difieren de las
reportadas internacionalmente [18] . El vasoespasmo continúa siendo la
principal complicación neurológica en los pacientes con HSA, en aquellos
casos en los que se practica el presillamiento del cuello aneurismático
en la fase temprana , la utilización de la terapia triple H (hemodilución
hipervolémica hipertensiva) , asociada a los agentes antagonistas de
canales de cálcio, parece constituir la solución de un número
importante de casos [19,20], en este estudio como todos los pacientes que
requirieron cirugía fueron intervenidos en la fase tardía, solo
utilizamos los anticálcicos, pues la terapia “triple H” está
contraindicada. Las complicaciones médicas no difieren tampoco de los
reportados por otros autores [18]. La
relación entre el status neurológico al ingreso y la mortalidad se
comprueba una vez más con nuestros resultados, demostrándose como esta
es superior a medida que existe un deterioro progresivo del estado neurológico,
lo que ha sido reportado por otros autores ( 21 ). Como conclusiones
podemos especificar que La mortalidad por H.S.A. está estrechamente
vinculada con status clínico al ingreso, que los aneurismas
intracraneales constituyen la principal etiología de la HSA, el diagnóstico
temprano de la etiología facilita el manejo, es necesario el manejo de la
PIC en los grados IV y V para facilitar un análisis de decisión de
conducta a seguir.
REFERENCIAS
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