Estesioneuroblastoma:
Presentación de un Caso y Revisión de la Literatura.
J.
Santos-Franco*, I. Ortíz-Velásquez*, R. Mercado-Pimentel*, M.
Granados**, E. Gómez***, R. Revuelta-Gutierrez*, M.A. Celis-López*, S. Gómez-Llata*
Departamento
de Neurocirugía, Instituto Nacional de Neurología y Neurocirugía (*),
Jefatura de Cirugía de Cabeza y Cuello (**) y Subdirección de
Radioterapia (***), Instituto Nacional de Cancerología, México.
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Correspondencia:
Dr. J. Santos-Franco, Instituto Nacional de Neurología y Neurocirugía de
México, Insurgentes Sur 3877, 14260, Mexico D.F.
Resumen:
El neuroblastoma olfatorio o estesioneuroblastoma,
es un tumor embrionario, infrecuente, derivado de neuroblastos de las
ramificaciones nasales del sistema sensorial olfatorio cuyo asiento es el
epitelio respiratorio neuroectodérmico. El compromiso de la lámina
cribiforme es tan típico que en su ausencia debe dudarse el diagnóstico.
Presenta una incidencia bimodal con un pico durante la adolescencia y
segundo pico de mayor
importancia durante la
tercera a quinta décadas de la vida. Ambos sexos son igualmente
afectados. La presentación más común es la de un crecimiento polipoide
que causa epistaxis u obstrucción nasal con anosmia de larga evolución.
Es invasivo y frecuentemente origina metástasis regionales y a distancia,
algunos tumores, sin embargo, pueden permanecer silentes hasta que el
crecimiento transcraneal a través de la lamina cribriforme genera síntomas
neurológicos.
Abstract:
A 34-year-old man presente wiith progressive anosmia, epistaxis, and
intracranial hypertension related to a nasal tumor with intracranial
extension. After surgical resection of the lesion, inmunohistochemical and
electrical microscopy study of the biopsy material stablished the
diagnosis of esthesioneuroblastoma or olfactory neuroblastoma. This is a
rare embrionary tumor derived from neuroblasts of the olfactory sensorial
system. That portion of the olfactory tract is located at the upper half
of the nostrils, above the cribiform plate. Esthesioneuroblastoma shows a
bimodal incidence with a first peak in the second decade, and a second and
most important peak during the third and fifth decades of live.
Individuals from both sexes are similarly affected. Pollipoid mass with
epistaxis or nasal obstruction and chronic anosmia are the most common
clinical manifestations of this tumor. It is invasive and frequently
causes regional and distant metastasis; however, some tumors could stay
without recognition until its intracranial growing through the cribiform
plate causes neurologic symptoms.
El
estesioneuroblastoma (ENB) es un tumor embrionario, poco frecuente y
localmente invasivo, que deriva de las ramificaciones nasales neuroectodérmicas
del sistema olfatorio. El término ENB deriva
de la raíz griega aisthesis que significa percepción-sensación y de la teoría de
que dicha neoplasia provenía de la placoda olfatoria (1-9). Clínicamente
se diagnostica en fases tardías, por la limitada atención que el
paciente brinda a las manifestaciones clínicas cardinales: obstrucción
nasal, anosmia y epistaxis. No se hace evidente hasta que exhibe datos de
compromiso orbitario o intracraneal. El diagnóstico requiere de técnicas
especiales de apoyo histopatológico ya que su patrón citoarquitectónico
es difícil de diferenciar de un grupo heterogéneo de tumores
constituidos por células monomorfas, pequeñas y eosinófilas, entre los
que se incluye al carcinoma indiferenciado de senos paranasales, linfomas,
sarcomas embrionarios, melanomas amelanóticos y adenomas hipofisiarios.
Su relativa rareza imposibilita la realización de estudios multicéntricos,
prospectivos, de modo que no existe acuerdo en cuanto el tratamiento óptimo
o su pronóstico. Los lineamientos actuales de tratamiento son resultado
del análisis retrospectivo y anecdótico.
Referimos
el caso de un paciente intervenido quirúrgicamente en el Instituto de
Neurología y
Neurocirugía Manuel Velasco Suárez (INNN MVS) y en el
Instituto Nacional de Cancerología (INC) en la ciudad de México, quien
presentó un cuadro caracterizado por cráneo hipertensivo y anosmia
bilateral provocado por una
lesión neoplásica intranasal
que invadía el piso anterior de la base del cráneo y cuyo diagnóstico
definitivo fue de ENB.
Caso
clínico
Paciente
masculino de 34 años, con antecedentes de alcoholismo, tabaquismo
intensos y exposición laboral continua a solventes. Inicia su
padecimiento tres años antes de acudir al INNN MVS, caracterizado
por hiposmia derecha que evoluciona lentamente hacia la anosmia bilateral,
epistaxis asociada a esfuerzos, rinorrea hialina, escasa e intermitente.
Desde 15 días previos a su
valoración refirió cefalea holocraneal intensa, nausea y vómito.
A
la exploración física se confirmaron anosmia y papiledema bilateral, el
resto de la exploración neurológica fué normal. El índice ponderado de
Karnosky fue de 100. A la rinoscopía se observó una masa lobulada,
bilateral, de superficie lisa, friable, altamente vascularizada,
proveniente de la bóveda nasal. Se sometió a biopsia transnasal y
estudios de imagen (fig 1). Los estudios de extensión que incluyeron USG
de cuello, teleradiografía de toráx y gamagrama óseo resultaron
negativos para enfermedad a distancia.
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Figura
1.
Cortes de Resonancia Mágnetica en secuencia
T1 en fase
contrastada, en la que se observa
el componente tumoral intracraneal en el parénquima
cerebral, así como su invasión a órbita y senos paranasales. |
Una
vez obtenido el tejido, éste fue
dividido en dos partes. La primera de ellas para fijación en formalina
durante 24 horas, posteriormente deshidratada en alcoholes graduales ( al
70%, 80%, 90% y 100%) e incluída en parafina. Se realizaron cortes de 4um
de espesor y se aplicaron técnicas de H-E, Masson e inmunohistoquímica
contra proteína S-100, Sinaptofisina, Tubulina, Enolasa Neural Específica,
Cromogranina, Vimentina y Antígeno Epitelial de Membrana, mediante
sistema de detección de PAP. La segunda parte del tejido fue fijada en
glutaraldehído al 2.5% durante una hora, lavada con amortiguador de
cacodilatos 0.1 M, pH 7.2, para posteriormente ser post-fijada en tetraóxido
de Osmio al 1% durante una hora. El tejido se deshidrató con alcoholes
graduales (al 70%, 80%, 90% y 100%) y se preincluyó con una mezcla de óxido
de propileno + EPON (resina) 1:1, para finalmente ser incluída en EPON al
100%.
Se
realizaron cortes semifinos (1um), los cuales fueron teñidos con azul de
toluidina para seleccionar la zona de estudio, obteniéndose finalmente
los cortes ultrafinos (60nm de espesor), los cuales fueron contrastados
con acetato de Uranilo y citrato de Plomo. Se observaron bajo microscopio
electrónico EM10 Zeiss.
El
análisis histológico mostró una lesión neoplásica de tipo
embrionario, caracterizada por un
patrón lobular, limitado por bandas de tejido fibrovascular que
alternaban con áreas difusas
de aspecto laxo. Caracterizado por monotonía celular morfológica, con núcleos
redondos a ovales, de cromatina fina y nucléolos poco aparentes,
citoplasma de bordes irregulares y ligeramente eosinófilo (Fig 2).
Fué posible observar de manera focal, escasos grupos celulares con núcleos
pequeños, redondos e hipercromáticos y áreas de necrosis. Los
resultados en intensidad de marcaje de la técnica de inmunohistoquímica
demuestran el origen neuroectodérmico de la neoplasia (Tab.1). El
análisis ultraestructural mediante microscopía electrónica definió la
presencia de núcleos ovalados de bordes irregulares, cromatina densa de
distribución perinuclear y nucléolos poco aparentes. En el interior del
citoplasma se perciben escasos gránulos rodeados por membrana, que
corresponden a gránulos neurosecretores bien definidos. Se observaron
focos de extensiones citoplasmáticas de tipo dendrítico en cuyo interior
se advierten gránulos electrodensos (fig 3).
Tabla 1. Patrón
Inmunohistoquímico del Tejido Tumoral
|
ENE
|
Proteina
S100
|
Cromogranina
|
Sinaptofisina
|
AME
|
Vimentina
|
Tubulina
|
|
+
|
++
|
++
|
++
|
-
|
-
|
+
|
ENE:
Enolasa Neural Específica
AME:
Antígeno de Membrana Epitelial
|

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Figura
2. Sección
histológica que manifiesta lesión neoplásica de tipo
embrionario con patrón lobular, limitado por bandas de tejido
fibrovascular. Las células presentan monotonía morfológica, con
núcleos redondos a ovales, de cromatina fina y nucléolos poco
aparentes, el citoplasma es de bordes irregulares y eosinofilo. (H&E
X 400) |
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Figura
3. Microfotografía
electrónica que demuestra expansiones citoplasmáticas de tipo
dendrítico en cuyo interior se advierten gránulos electrodensos |
Se
integró el diagnóstico de ENB etapa C de Kadish,
grado IV de Hyam. Se definió que la resección radical mediante
abordaje craneofacial con exanteración orbitaria derecha y maxilectomía
ipsilateral, implicaba una alta morbilidad postquirúrgica , por lo que se
sometió a craniectomía frontal bilateral y abordaje sublabial con el
objetivo de lograr la máxima citoreducción posible, para posteriormente
ser derivado al INCAN para la administración de radioterapia fraccionada
asociada con quimioterapia adyuvante.
Durante
el evento quirúrgico se oservó una tumoración
extra-axial que infiltraba la duramadre, localizada dorsal a la lámina
cribosa del etmoides, indentando la fisura interhemisférica, irrumpía
hacia la cisterna de la lámina terminalis caudalmente, rostralmente invadía
el seno frontal, y en sentido ventral, hacia el piso anterior de la base
del cráneo, mostraba infiltración bilateral del techo orbitario. En la
cavidad nasal ocupaba ambos laberintos etmoidales, infiltraba la órbita
derecha a través de la lámina papirácea, destruía el septum nasal e
infiltraba las porciones retroturbinales y el seno maxilar derecho.
Durante
la continuación de su manejo en el INCAN se sometió a radioterapia
fraccionada, recibió un total de 5040 cG a lo largo de 27 sesiones. Se
decidió realizar un nuevo abordaje quirúrgico, esta vez radical, el cual
incluyó la hemimaxilectomía derecha
y la exéresis de las celdillas etmoidales, lámina papirácea y
techo orbitario comprometidos. Actualmente, con 12 meses de seguimiento,
el paciente se encuentra clinicamente estable y sin datos de actividad
tumoral en la resonancia magnética reciente.
COMENTARIO
Desde
su descripción original por Berger y cols. en 1924 como
estesioneuroepitenoma son diversos los nombres con los que se ha
descrito: estesioneurocitoma olfatorio por Berger en 1926,
estesioneuroblastoma por Porttman en 1929, neuroblastoma intranasal
primario por Schall y Lineback, en 1951. A partir de entonces se han
reportado en la literatura mundial aproximadamente 945 casos (1,3,9).
Se
trata de un tumor de sitio-especifico, de estirpe neural, de
comportamiento local invasivo y con capacidad metastásica. Constituye
aproximadamente el 3% de todos los tumores de la cavidad nasal y de estos,
hasta el 6% de los de comportamiento maligno (9). Debido a su similitud
histológica con tumores de
los ganglios simpáticos, médula suprarrenal y retina (paragangliomas,
neuroblastomas, etc.) se le clasifica dentro del grupo de neoplasias de
origen neuroectodérmico (1-4,6,7,10).Su origen
no ha sido determinado por completo, siendo los neuroblastos de la
capa profunda del epitelio olfatorio de la bóveda nasal, la línea
celular de origen mas aceptada. Otros sitios probables son la plácoda
olfatoria, el órgano vomeronasal de Jacobson y el ganglio esfenopalatino
(42).
El
término Tumores primitivos
neuroectodérmicos define un grupo de neoplasias que comparten
características neurohistológicas en común que
sugieren un mismo origen a
partir de células neuroectodérmicas primitivas. Dentro de este grupo se
incluyen al neuroblastoma, retinoblastoma, pineoblastoma,
ganglioglioma, ependimoblastoma, espongioblastoma polar y el
estesioneuroblastoma. El término tumor embrionario, blastoma designa a tumores de células pequeñas, eosinófilas,
algunos indiferenciados, otros con patrones citoarquitectónicos
específicos, en los que la comparación de sus
rasgos histológicos con las
fases embrionarias del desarrollo forma la base para
su clasificación. No esta claro aun el que las neoplasias embrionarias
recreen fielmente fases de la embriogénesis,
o el que todas las células de un neuroblastoma cerebral , por
ejemplo, representen neuroblastos . Incluso esta aun pendiente comprobar
que la mayoría de los tumores
embrionarios sean tumores
derivados del neuroectodermo. Estos tumores exhiben heterogeneidad inter e
intratumoral Al ser originadas a partir de
progenitores comunes no es de sorprender que las lesiones híbridas sean comunes. La definición de etapas
de crecimiento y evolución de una neoplasia embrionaria se basa en criterios histológicos, inmunohistoquímicos, o
de microscopía electrónica.
Algunos
autores clasifican al estesioneuroblastoma como un tumor derivado de
precursores neuronales maduros.
Se reconocen cuatro grupos básicos: Tumores de neuronas maduras pequeñas,
neurocitoma central y neuroblastoma
olfatorio; los tumores de neuronas maduras grandes, gangliocitomas
y enfermedad de Lhermitte-Duclos; los tumores
gliales y de neuronas maduras gangliogliomas
y gangliogliomas anaplasicos; y los
tumores de células de la glándula pineal pineocitomas
y pineoblastomas.
Desde
el punto de vista clínico presenta una incidencia bimodal, con un pico
durante la adolescencia y otro durante la tercera a quinta décadas de la
vida (3,8,15,16). Aunque han sido descritos casos desde los 2 a los 79 años
de edad, su presentación en los extremos de la vida es infrecuente (17).
Es ligeramente
prevalente en varones (radio 1.5:1). Por lo general se manifiesta con síntomas
y signos inespecíficos nasales como obstrucción, generalmente unilateral
y epistaxis, menos frecuentes son la cefalea y la rinorrea. Por su
comportamiento invasivo tiende a destruir los elementos óseos adyacentes
produciendo anosmia al comprometer la lámina cribosa del etmoides;
sinusitis, al invadir los senos maxilar, frontal y etmoidal, respetando,
característicamente el seno esfenoidal; al invadir la órbita ocasiona
proptosis y diplopia, y, menos frecuentemente, al penetrar la fosa craneal
anterior provoca signos y síntomas frontales e hipertensión endocraneana
(3,8,15,16,41). Excepcionalmente puede invadir el seno cavernoso
provocando parálisis de los nervios craneales vecinos
(18).
El
ENB puede dar metástasis por vía linfática a los ganglios
locorregionales cervicales en el 20 al 40% de los casos durante la evolución
de la enfermedad, pero menos
del 20% se presenta con metástasis cervicales al momento del diagnostico
(5,8,9). Por vía hematógena metastatiza a huesos distantes, pulmón,
piel, peritoneo, corazón (20), siendo
con frecuencia la primera manifestación de recidiva y un marcador de pronóstico
sombrío. No obstante que el ENB no presenta un patrón característico en
las modernas técnicas de imagen, por observarse como un
tumor negro brillante de baja atenuación en la TAC e
hiperintenso, en secuencias ponderadas T2 de RMN, su diagnóstico
invariablemente deberá sospecharse al observar una lesión del tercio
superior de la fosa nasal especialmente
invasora que cause remodelación
de las estructuras óseas adyacentes. La RM es ideal para valorar
la extensión del tumor en la cavidad craneal y senos
paranasales así como el compromiso de los tejidos blandos
(21-23). Debido al origen neuroectodérmico del ENB, Ramsay y cols.
sugieren el uso de Octreotide marcado con Indio111 para el diagnóstico, y
la evaluación de probables metástasis mediante gammagrafía ósea (24).
Los mismos autores proponen, además, la utilización de Bleomicina
marcada con Indio111 con propósitos terapéuticos en estadios avanzados
no candidatos a cirugía (25).
Macroscópicamente
se presenta como una masa polipoide, generalmente única, que
presenta una base pediculada o amplia en la bóveda de la cavidad nasal y
tercio superior del septum, de consistencia dura o suave y superficie
lisa. Cuando es de consistencia suave es friable y sangra fácilmente, en
forma espontánea y al contacto. Microscópicamente se encuentran patrones
o modelos de diferenciación que fluctúan entre el paraganglioma y el
neuroblastoma. Comúnmente, se advierte que la célula primaria puede
presentar un espectro morfológico que fluctúa desde el neuroblasto hasta
un neurocito aparentemente benigno: Con mayor frecuencia son células
pequeñas, redondas, eosinófilas, con tendencia a organizarse a manera de
nidos o rosetas, separados por láminas o septos fibrovasculares, con
fondo fibrilar fino que constituye un neurópilo neoplásico verdadero,
siendo esta característica importante para distinguirlos de los
carcinomas pobremente diferenciados de los senos paranasales (1-4,6,7). La
diferenciación epitelial y las rosetas olfatorias verdaderas son
infrecuentes. A las técnicas de inmunohistoquímica presenta reactividad
a marcadores de diferenciación neural o neuroendocrina que incluyen:
sinaptofisina, proteína de neurofilamentos, beta tubulina III,
cromogranina A, proteína S-100, y enolasa neural específica. Puede
presentar inmnunoreactividad a citoqueratinas en el 23% y a antígeno de
membrana epitelial en el 8% de los casos, lo que complica el diagnóstico.
Mediante microscopía electrónica se ratifica la presencia de gránulos
neurosecretores que encierran bajas concentraciones de catecolaminas y
dopamina beta hidroxilasa, y
de prolongaciones neuríticas, que corroboran el diagnóstico (43-45).
La
citometría de flujo de ADN demuestra patrones con alta incidencia de
aneuploidia y en estudios de expresión genética la proteína p56 es
aberrante hasta en el 62% de los casos, resultados que hasta el momento no
han sido útiles como factores pronósticos (7,8,11-14). Hyams, en 1982
clasificó al estesioneuroblastoma en grados, basado en aspectos histológicos
(Tab.2). Esta clasificación ha sido cuestionada en múltiples estudios,
pero artículos recientes han demostrado que es un importante factor pronóstico
(7-9).
Tabla 2. Grado
histológico de acuerdo a la clasificación de Hyams
| |
GRADO1
|
GRADO2
|
GRADO3
|
GRADO4
|
|
ARQUITECTURA
LOBAR
|
PRESENTE
|
PRESENTE
|
+/- |
+/- |
|
ACTIVIDAD
MITOTICA
|
AUSENTE
|
PRESENTE
|
PROMINENTE
|
MARCADA
|
|
PLEOMORFISMO
NUCLEAR
|
AUSENTE
|
MODERADO
|
PROMINENTE
|
MARCADA
|
|
ROSETAS
NECROSIS
|
H-W
+/-
AUSENTE
|
H-W
+/- AUSENTE
|
FLEXNER
+/- OCASIONAL
|
AUSENTES
COMÚN |
Grado
1+2: Bajo grado, Grado 3-4: Alto grado
H-W:
pseudorosetas de Homer-Wright
+/-:
Presente ó ausente
Según
la clasificación de Kadish de 1976, modificada por
Morita en 1993, clínicamente el ENB se puede clasificar en cuatro
estadios:
A.-
Tumor confinado a la cavidad
nasal
B.-
Tumor con extensión a cavidades paranasales
C.-
Tumor que involucra la lámina cribosa, la
órbita o con extensión intracraneal
D.-
Presencia de metástasis en ganglios linfáticos cervicales o en sitios
distantes (1,5,7-9).
La
estadificación ha demostrado que es un importante factor pronóstico
y herramienta útil en
la valoración del manejo
terapéutico.
Cuando
se presenta un paciente con una lesión de cavidad nasal diagnosticada
como ENB, deberá ser sometido a estudio radiográfico de tórax,
ultrasonografía de cuello y gammagrafía ósea para valorar metástasis
regionales o a distancia (8,9,19). No existe consenso en cuanto al
tratamiento optimo del ENB (3,8,9,26-41). En el estadío A de Kadish se
propone cirugía mediante rinotomía lateral, asociada a radioterapia en
casos de imposibilidad de resección con buenos márgenes de seguridad; en
estadío B se propone la radioterapia dirigida en dosis de 50 a 60 Gy
seguida de resección craneofacial, rinotomía lateral + craniectomía
mediante abordaje subfrontal extendido; en estadío C esta indicada la
quimioterapia a base de ciclofosfamida y vincristina con o sin
doxorubicina y cisplatino, y/o radioterapia con
65 o más Gy, seguida por cirugía. Se ha propuesto, con resultados
iniciales alentadores, la combinación de la cirugía endoscópica mas
radiocirugía para EBN que invaden el piso anterior de la base del cráneo
sin infiltrar a la duramadre (41).
Para
definir el pronóstico de la enfermedad, Miyamoto y cols. afirman que el
75% de los pacientes en estadío A y B de Kadish presentaron 2 años
libres de la enfermedad luego del tratamiento, mientras que esta evolución
solo se presentó en el 29% de los pacientes en estadío C (8); El valor
pronóstico de la escala de Hyams y los resultados son similares, observándose
que el 66% de los pacientes en grados I y II alcanzaron sobrevida libres
de enfermedad durante dos años posteriores al tratamiento, mientras que
solamente un 26 % de los pacientes en grados III y IV alcanzaron sobrevida
sin enfermedad luego del tratamiento.
Conclusiones
El
ENB requieren terapia multimodal coordinada. Debido a su potencial
maligno, la resección quirúrgica en bloque es lo deseado. Tumores pequeños,
Kadish A o B, que pueden someterse a resección craneofacial deberán ser
tratados inicialmente mediante cirugía, seguida de radiación y
quimioterapia adyuvantes. Los pacientes con tumores extensos, Kadish C,
pueden beneficiarse de la radiación citorreductiva preoperatoria y
quimioterapia antes del levantamiento en bloque de la lesión. El
tratamiento agresivo de las metástasis regionales puede producir remisión
a largo plazo. La etapificación clínica del tumor predice la sobrevida
con precisión. La sobrevida a 5 años es
de 80 % para los pacientes con etapas A o B de la enfermedad y de
40 % para los pacientes con clasificación C o D. Sin embargo el ENB puede
recidivar después de 10 o más años de remisión por lo que se requiere
seguimiento continuo durante largo plazo.
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