LUPUS
ERITEMATOSO SISTEMICO Y EMBARAZO
Sara
Vargas Lopez, Clínica Panamericana, Guayaquil, Ecuador
Correspondencia:
Dra.
Sara Vargas Lopez
Clínica
Panamericana 616 y Roca 1er Piso Of. 106.
Telf:
2305982 - FASTER: 534444
Correo
electrónico: svargas@hotmail.com
Guayaquil
Ecuador
RESUMEN
Lupus y Embarazo, es por
definición, un evento de alto riesgo, tanto por la elevada
frecuencia de reslutados fetales adversos, como por el riesgo
potencial para la madre. La enfermedad renal activa y la
hipertensión materna son importantes predictores de pérdidas
fetales y nacimientos prematuros, respectivamente. Continúa el
debate, si el embarazo incrementa la actividad del Lupus
Eritematoso Sistémico. La mayoría de las perdidas fetales
ocurren en asociación con los anticuerpos antifosfolípidos,
los cuales también están asociados con pérdidas en mujeres
sanas. La prematuridad, retardo en el crecimeinto intrauterino y
preclampsia son características comunes en el Lupus y embarazo.
Los anticuerpos Anti Ro/SSA de 52KD están asociados a bloqueo
cardíaco congénito. Por lo tanto, es necesario un monitoreo
minucioso y medidas terapéuticas oportunas para obtener mejores
reslultados.
Palabras claves: Lupus
Eritematoso Sistémico (LES), Embarazo, Anticuerpos
Antifosfolípido (aPL).
ACTIVIDAD DE LA ENFERMEDAD
Los estudios de los
efectos del embarazo sobre la actividad lúpica han
proporcionado resultados heterogéneos. Lockshin y Tincani,
(1-2) no encuentran un empeoramiento de la actividad de la
enfermedad, mientras que Petri sí refiere una frecuencia
incrementada de las exacerbaciones durante el embarazo, cuando
se compara con pacientes no embarazadas y después del parto (3)
(Tabla 1).
| TABLA1. DISTRIBUCIÓN
DE LAS EXACERBACIONES DEL LES DURANTE EL EMBARAZO |
| ESTUDIO |
AÑO |
TIPO
DE ESTUDIO |
PRIMER
TRI. % |
SEGUNDO
TRI. % |
TERCER
TRI. % |
PUERPERIO
% |
TOTAL
No. |
| ZULMAN |
1980 |
RETROSPECTIVO |
13 |
13 |
52 |
22 |
23 |
| MINTZ |
1986 |
PROSPECTIVO |
54 |
13 |
13 |
20 |
53 |
| WONG |
1991 |
PROSPECTIVO |
23 |
38.5 |
38.5 |
0 |
13 |
| PETRI |
1991 |
PROSPECTIVO |
18 |
47 |
15 |
21 |
34 |
| UROWITZ |
1993 |
PROSPECTIVO |
47 |
31 |
13 |
9 |
32 |
| RUIZ-IRASTORZA |
1996 |
PROSPECTIVO |
3 |
48 |
14 |
35 |
63 |
|
Estas variaciones en
los resultados pueden ser debido a las diferencias en la
selección de pacientes y a las controversias en cuanto a la
definición del término "exacerbación".
Un grupo australiano
revisó 54 embarazos, comparando los resultados antes y después
del diagnóstico de LES (4). Las mujeres con enfermedad
establecida tuvieron un mayor rango de abortos espontáneos (30%
vs. 20%, no significativo), un rango más bajo de nacidos vivos
(63% vs 70%, no significativo), baja edad gestacional al nacer
(35,8% vs 39.2% no significativo) comparado a mujeres con
enfermedad al inicio posterior. De 6 pacientes con exacerbación
leve de la enfermedad hubo un 100% de nacidos vivos,
mientras que de 11 embarazadas con enfermedad renal complicada,
resultaron en 4 muertes fetales in útero.
Además, algunas de
las manifestaciones típicas de Lupus activo, son dfíciles de
valorar durante el embarazo. Por ej., el cloasma, cansancio,
proteinuria moderada, trombocitopenia o eritrosedimentación
aumentada son hallazgos comunes en la embarazada normal. Por lo
tanto, la pre-eclampsia puede ser imposible diferenciarla
de una exacerbación renal; más aún niveles elevados del
compleento durante el embarazo pueden hacer más dificil la
evaluación serológica de actividad. Los anticuerpos
antifosfolípido son responsables de algunas
manifestaciones (trombocitopenia, accidente cerebro vascular,
corea o migraña) que no son propiamente signos de actividad del
lupus (5,6,7,8). No obstante, las exacerbaciones durante el
embarazo y puerperio fueron observadas en 57% de los casos con
un rango de exacerbación por paciente / mes de 0.073.
Clásicamente el LES
tiende a exacerbarse durante el segundo y tercer trimestre de
embarazao y dentro de las primeras semanas después del parto
(7), aunque estudios iniciales demostraron una incrementada
incidencia en el primer trimestre (Tabla 2). De tal manera, que
no es posible predecir cuando o sí esa paciente va a
exacerbarse. De acuerdo a esto, un seguimiento estricto de cada
paciente embarazada con LES, debe realizarse durante todo el
embarazo y puerperio.
| TABLA 2. ESTUDIOS
COMPARATIVOS DE EXACERBACIÓN DEL LES DURANTE EL
EMBARAZO |
| ESTUDIO |
LES
ACTIVO EN LA CONCEPCION |
EXACERBACIONES
EN EL EMBARAZO |
EXACERBACIONES
DE CONTROL |
EXCERBACION
EN EL EMBARAZO PCTE./MES |
EXACERBACION
CONTOL. PCTE./MES |
SIGNIFICANCIA
(SI/NO) |
| LOCKSHIN |
SIN
DATOS |
SIN
DATOS |
SIN
DATOS |
SIN
DATOS |
SIN
DATOS |
NO |
| MINTZ |
0 |
59 |
SIN
DATOS |
0.06 |
0.04 |
NO |
| UROWITZ |
72 |
70 |
80 |
SIN
DATOS |
SIN
DATOS |
NO |
| WONG |
45 |
58 |
SIN
DATOS |
0.08 |
0.04 |
SI |
| PETRI |
SIN
DATOS |
60 |
SIN
DATOS |
0.136 |
0.054 |
SI |
| RUIZ -
IRASTORZA |
6 |
65 |
42 |
0.084 |
0.039 |
SI |
|
SON MÁS SEVERAS
LAS EXACERBACIONES DURANTE EL EMBARAZO?
Las exacerbaciones
durante el embarazo afectan principalmente los sistemas
cutáneos y/o articular. Los datos obtenidos de estudios
prospectivos demuestran que solamente una minoría de pacientes
sufre de complicaciones severas (por ejemplo: nefritis,
psicosis, o severa trombocitopenia) durante el embarazo. Petri y
col., reportaron un compromiso renal del 43% entre las
exacerbaciones del LES durante el embarazo versus 22% de las
exacerbaciones en pacientes control (3). Sin embargo, solamente
11% de todas las exacerbaciones durante el embarazo fueron
consideradas severas de acuerdo a los rangos de actividad. A
pesar de estas series, se puede decir que las exacerbaciones no
son más severas que en las mujeres no embarazadas.
Una gran
interrogante es si el embarazo puede empeorar la función renal
en pacientes con previo diagnóstico de nefritis lúpica. Tres
estudios restrospectivos evaluaron el curso durante el embarazo
de 41/64 embarazos), 25(53 embarazos), y 16(26 embarazos),
mujeres con diagnóstico histológico de nefritis lúpica
(9,10,11). Packham y co., incluyeron pacientes cuyos embarazos
ocurrieron dentro de los 6 meses previos al diagnóstico de
nefritis. De estos el 50% correspondían a la clase II de
la Organización Mundial de la Salud, y 42% a la clase III
y IV. La enfermedad renal fue moderada en dos grupos, con
solamente un paciente con daño renal en el momento de la
concepción. Los resultados son bastante uniformes: La
hipertensión se desarrolló frecuentemente durante el embarazo
en 56% , 44% y 37% respectivamente. Ciertamente, la pre-clampsia
fue la causa que complicó el embarazo en 30% de las mujeres. A
pesar de todo, la influencia sobre la función renal no fue
significativamente mayor en comparación con controles (12).
La actividad renal
es uno de los principales riesgos durante el embarazo. La
ausencia de una historia previa de compromiso renal no excluye
la posibilidad de desarrollar enfermedad renal durante el
embarazo o el puerperio.
En la era pre
corticoidea, se reportaron resultados maternos y obstétricos
catastróficos. La nefritis lupica tiene un mejor pronóstico si
ha estado inactiva por lo menos entre 3 y 6 meses antes de la
concepción. En el estudio de Packman y col., la serie de
pacientes embarazadas con previo compromiso renal, demostró
buenos resultados sin muerte materna ni progresión a deterioro
renal terminal, aunque si observó una hipertensión y
protenuria irreversible en 7% y 2% respectivamente. La
preeclampsia y la hipertensión inducida por el embarazo tienen
una alta incidencia en pacientes con previa nefritis lúpica
(64%).
La necesidad de
diferenciar la falla renal lúpica de la pre-clampsia ocurre en
un 25% de los casos de mujeres lúpicas embarazadas, y no existe
un método significativo para distinguir estas dos entidades.
Los métodos actuales clínicos y de laboratorio discriminan
pobremente entre exacerbación y preeclampsia (13). Buyon y
colaboradores, encontraron que los niveles de C3 y C4, y más
aún, los productos del complemento, son de potencial valor para
distinguir estas dos condiciones (14).
La enfermedad renal
activa es un predictor estadísticamente significativo de
pérdidas fetales. En mujeres con enfermedad renal, 92% tuvieron
embarazos exitosos si ellas eran normotensas. En un estudio
realizado en el centro Hopkins de Lupus y embarazo, determinaron
como predictor de partos pretérmino una presión
diastólica alta en el segundo trimestre.
Por lo tanto un
adecuado control de la presión arterial debe ser el principal
objetivo en pacientes lúpicas con nefritis que quedan
embarazadas.
COMPLICACIONES
OBSTETRICAS
Las
complicaciones obstétricas mas frecuentes en la
embarazada lúpica son: muerte fetal 41%, retardo en el
crecimiento intrauterino 32%, ruptura prematura de membranas 11%
(15). Johnson y col. demostraron que ésta última condición,
fue la mayor causa de nacimientos prematuros en mujers con LES.
Muchos factores han sido asociados con estos pobres resultados
obstétricos, entre ellos la falla renal, historia de muerte
fetal previas, y la presencia de anticuerpos antifosfolípido
(16). Las pacientes con síndrome antifosfolípido secundario
presentan un alto riesgo para la pérdida de los embarazos.
LUPUS NEONATAL
Las manifestaciones
clínicas del lupus neonatal son: Cadíacas, dermatológicas,
hepáticas, que son leves y transitorias, y el bloqueo cardíaco
congénito, que es la lesión mas significativa, espermanente y
con mortalidad y morbilidad significativas (17). Menos
comúnmente se encuentra anemia hemolitica y trombocitopenia.
En base a estudios
prospectivos la prevalencia total de Lupus Neonatal fue del
1.2%. Pero en la serie de Fernanda Lima fue del 8%.
Probablemente, esta alta frecuencia puede ser explicada por el
mayor conocimiento de esta complicación, y así, el rash de
lupus neonatal, el cual es transitorio y algunas veces un signo
menor, puede ser reconocido más fácilmente.
Los estudios para
definir el perfil del anticuerpo anti Ro/SSA asociado a bloqueo
cardíaco congénito, han demostrado una prevalencia de
anticuerpos anti Ro/SSA de 52 KD, para lo cual se
valoraron los sueros de madres con niños con Lupus Neonatal.
Recientemente se ha demostrado que el anticuerpo anti Ro/SSA 52
KD, de madres lúpicas de niños sanos son capaces de
provocar trastornos en la conducción cardíaca en un modelo de
conejo in vitro.
Los anticuerpos anti
La/SSB no tienen la habilidad para causar bloqueo atrio
ventricular (18). Las mujeres lúpicas anti Ro/SSA positivo,
tienen un rango significativamente mayor de aborto terapéuticos
(18%), en relación a la mujer lúpica anti Ro/SSA negativo
(5,6%) y controles sanos (4,6%). Las principales razones para
los abortos terapéuticos en las pacientes lúpicas Ro
positivo, fueron la enfermedad renal, la actividad de la
enfermedad y la presencia de anticuerpo anti Ro/SSA por sí
mismos. Se ha observado que las mujeres lúpicas Ro positivo
tienen un rango más alto de pérdidas recurrentes de embarazos
(23,7%), no incluidos los abortos terapéuticos, posiblemente
generado por el bloqueo cardíaco congénito, comprarado con
mujeres Ro negativo y controles sanos (6,4%).
El grupo finnish,
estudió 46 mujeres con por lo menos un niño con bloqueo
cardíaco congénito, y las compararon con madres de niños
normales: 85 LES; 32 con síndrome de Sjögren primario y 89
madres sin enfermedad autoinmune (19).
Las madres de niños
con bloqueo cardíaco tenían un ranto levemente más alto de
pérdidas fetales comparadas con madre control (26% vs 16%).
65% de los niños con bloqueo cardíaco eran mujeres, el
riesgo de frecuencia de bloqueo cardíaco en niños subsecuentes
es del 12%.
Aproximadamente 1/3
de los niños con bloqueo cardíaco mueren y 2/3 de los
sobrevivientes requierin marcapasos, a menudo dentro de los 3
meses de nacido (20).
Press y col.
revisaron los resultados a largo plazo en las madres de 64
niños con bloqueo cardíaco congénito. Treinta y seis de 42
madres permanecieron bien después de un promedio de 10 años.
Una madre desarrrolló LES, otra hipertiroidismo, otra
espondilitis anquilosante y 3 desarrollaron un síndrome
autoinmune indiferenciado (21).
SINDROM
ANTIFOSFOLIPIDO
El síndrome
antifosfolípido está caracterizado por trombosis recurrente
arterial y/o venos, pérdidas fetales y trombocitopenia; ante la
presencia de anticuerpos anticardiolipina, anticoagulante
lúpico, u otro anticuerpo contra fosfolípido cargado
negativamente. Puede ocurrir ya sea como un síndrome primaro o
secundario en asociación con LES u otra enfermedad autoinmune.
La ß2 glicoproteina
-1 (ß2GP-I) es una proteína plasmática, también conocida
como apoliproteína H; ha sido descrita como cofactor y blanco
antigénico en el síndrome antifosfolipido. Dentro de estops
anticuerpos, los anti ß2GP-I tienden a ser más
especificos, pero menos sensibles que los anticuerpos
anticardiolipina detectados por Elisa o que el anticuerpo
lúpico.
Day y col. sugieren
valorar anti ß2GP-I en aquellos apcientes clínicamente
sospechosas de tener síndrome antifosfolípido pero con
anticuerpos anticardiolipina por Elisa o anticoagulantes lúpico
negativos; pero de ninguna manera reemplaza a estos test de
valoración (22).
El síndrome
antifosfolípido está asociado a pérdidas fetales recurrentes,
que pueden presentarse en cualquier momento del embarazo, siendo
más comunes en el segundo trimestre. Existe una alta incidencia
de complicaciones obstétricas y fetales incluyendo retardo en
el crecimiento intrauterino, prematuridad y pre-eclampsia (23).
Muchos de estos problemas pueden reslutar de un mal
funcionamiento útero-placentario, un mecanismo pobremente
entendido. El uso de Eco Doppler nos ayuda a valorar la
circulación placentaria y para predecir complicaciones de un
embarazo de alto riesgo. Un Doppler anormal es altamente
predictivo de daño fetal en madres con síndrome
antifosfolípido; la dificultad se origina en establecer el
momento oportuno para una intervenci´ón clínica (24).
Niveles elevados de
alfa fetoproteína han sido asociados con muerte fetal en
pacientes con anticuerpo antifosfolipido y fueron predictores de
parto pretérmino en madres con LES (25).
La elevación de
anticuerpos en la primera visita prenatal está asociada con
aumento de pérdidas fetales en la embarazada normal. Estos
anticuerpos fluctúan significativamente durante el embarazo y
su medición merece especial atención. Ocasionalmente son solo
positivos durante el embarazo, necesitando ser analizados
repetidas veces durante el primer trimestre en especial en
aquellas mujeres con historia de pérdidas previas (26).
Además, teóricamente pueden ser afectados por el síndrome
nefrótico, siendo frecuente su presencia en mujeres con
nefropatía lúpicas durante el embarazo.
Muchas pruebas para
anticoagulante lúpico (incluyendo PIT y KPTT) son afectadas por
la elevación del factor 8 durante el embarazo. El tiempo de
veneneo de víbora Rusell paa anticoagulante lúpico no se ve
afectado, siendo una prueba válida a lo largo del embarazo.
Los estudios
histológicos de la placenta en pacientes con síndrome
antifosfolípido han demostrado cambios isquémicos-hipóxicos,
infartos masivos y trombosis de los vasos deciduales y
placentarios, y muerte fetal. La vasculopatía de la arteria
espiral resulta en una insuficiencia útero-placentaria con
hipoxia y muerte fetal (27,28).
VALORACIÓN
MATERNA
La fertilidad es
normal en la mujer lúpica, pero pueden aparecer desórdenes
menstruales asociados ala actividad de la enfermedad, a la
enfermedad renal terminal y por las drogas usadas, ocupando un
primer lugar la Ciclofosfamida, que puede producir falla
ovárica hasta en el 54% de los casos después de los pulsos. El
uso de Azatioprina, Ciclosporina y Methotrexate no están
asociados a falla ovárica (29). Los anti inflamatorios no
esteroideos, han sido asociados con infertilidad, aunque es
dudosa su frecuencia.
Numerosos reportes
han sugerido que los anticonceptivos orales que contienen
estrógenos pueden iniciar una exacerbación en el LES, por lo
cual son menos recetados en relación con la población general;
además el riesgo de trombosis venosa profunda aumenta y más
aún ante la presencia de anticuerpos antifosfolípido (30).
Una correcta
valoración de las mujeres embarazadas con Lupus demanda una
frecuencia aumentada de visitas médicas, siendo ideal un
control de un equipo interdisciplinario formado por el
reumatoólogo, el gineco-obstetra, y cuando sea necesario el
hematólogo. Las visitas serán mensualmente hasta la semana 26,
cada quince días desde la semana 26 hasta la 32, y semanalmente
hasta el momento del parto. En cada visita se valorará los
signos vitales (especialmente la presión arterial) y la
actividad lúpica con cualquiera de los cuestionarios válidos y
confiables de actividad (LAI, SLEDAI, o la nueva clasificación
del Colegio Americano de Reumatología ) (31).
Se solicitará una
fórmula hemática completa, incluyendo eritrosedimentación,
perfil bioquímico en suero y orina, proteínas en orina de 24
horas, complemento total, C3-C4, Anticuerpos Antinuclear por
inmunofluorescencia indirecta (Células Hep-2), anticuerpos
antiADN de doble cadena (Crithidia Luciliae), anticuerpos anti
ENA (Elisa), Anticoagulante Lúpico establecido por una
prolongación del tiempo parcial de tromboplastina activada y
por el tiempo de veneno de víbora Russell y anticardiolipinas
IgG e IgM (Elisa) (15).
VALORACION FETAL
El ultrasonido fetal
es útil para poder determinar la fecha probable del parto; a
partir del segundo y tercer trimestre, su utilidad se basa en
poder monitorear el crecimiento fetal, y en el último trimestre
para valorar el grado de madurez placentaria (32). El
Eco-Doppler nos sirve para estudiar la perfusión placentaria,
se lo debe realizar a partir de la semana 16. El ecocardiograma,
de suma importancia en madres con anti-Ro positivoante el riesgo
de bloqueo card´íaco congénito, debe realizarse comenzando
desde la semana 24 en adelante.
TRATAMIENTO
Por todo lo
analizado, las exacerbaciones en la mujer lúpica embarazada
deben ser tratadas, cuidando tanto al feto como a la madre. Las
drogas usadas para el control de la actividad son potencialmente
peligrosas, su uso debe estar completamente justificado, para lo
cual es necesario una minuciosa valoración de la paciente.
No se recomienda el
uso profiláctico de corticoides, sin embargo, es utilizado en
altas dosis para controlar exacerbaciones moderadas a severas.
No se han observado efectos adversos en niños de madres que
recibieron prednisolona durante el embarazo. Los mayores riesgos
de los corticoides durante el embarazo son: la ruptura prematura
de membrana, retardo en el crecimiento intrauterino, y
precipitación de varias complicaciones maternas inducidas por
el embarazo (incluyendo hipertensión, diabetes mellitus
gestacional, osteoporosis y necrosis evascular) (33).
El equipo del St.
Thomas Lupus Pregnancy Clinic estudió 36 embarazadas quienes
tomaban hydroxicloroquina durante la gestación, y no observaron
ninguna malformación congenita en los productos, incluyendo
ningún problema ocular, lo que coincidió con otros estudios.
Por lo tanto, es más ventajoso continuar con la terapia que
descontinuarla y correr el riesgo de perder el control de la
enfermedad. La cloroquina no se recomienda por traer mayores
eventos adversos (34).
No hay evidencias
que sugieran que los antiinflamatorios no esteroideos de uso
actual, sean teratogénicos, pero se recomienda que sean
retirados en los últimos estadíos del embarazo, por el posible
efecto sobre la labor de parto, ya que son usados
terapéuticamente para tratar los partos prematuros, y también
porque pueden causar cierre prematuro del conducto arterioso.
Las dosis standard
de azatioprina (menor o igual a 2.5 mg/Kd/día) no parece
incrementar el riesgo de anormalidades congénitas y la droga
puede ser especialmente útil si la enfermedad renal es activa
durante el embarazo. Entre sus eventos adversos están los
nacimientos pretérmino o productos pequeños para la edad
gestacional. No se sabe si afecta la fertilidad en el producto,
se tendría que esperar que lleguen a la edad reproductiva.
Otras drogas com ola Ciclofosfamida, y Methotrexate son
posiblemente teratogénicos y no se recomienda su uso durante el
embarazo (35).
En el caso del
síndrome antifosfolípido, no se recomienda el uso de
esteroides para estos pacientes. Se ha observado que mejoran los
resultados entre un 19% al 70%, usando bajas dosis de aspirina
en todos los pacientes y heparina subcutánea de bajo peso
molecular en aquellos con historia previa de trombosis. La
heparina no atraviesa la placenta y no causa efectos adversos
sobre el feto (Tabla 3).
| TABLA 3.
GRUPOS DE TRATAMIENTOS Y RESULTADOS DE LOS EMBARAZOS |
| TRATAMIENTO |
EMBARAZOS |
RESULTADOS
EXITOSOS |
ABORTOS
ESPONTÁNEOS |
MUERTE
FETAL |
TERMINACION |
PESO
PROMEDIO DEL PRODUCTO |
| ASPIRINA |
28 |
20
(71%) |
3
(11%) |
4
(14%) |
1
(4%) |
2857
+/- 734 |
| ASPIRINA
/ HEPARINA |
7 |
6
(86%) |
0
(0%) |
1
(14%) |
0
(0%) |
2352
+/- 1051 |
| ASPIRINA
/ PRENDÍ |
9 |
7
(78%) |
2
(22%) |
0
(0%) |
0
(0%) |
2247
+/- 1024 |
| ASP
/ PRED / HEP |
16 |
9
(56%) |
3
(19%) |
4
(25%) |
0
(0%) |
1846
+/- 982 |
| TOTAL |
60 |
42 |
8 |
9 |
1 |
|
|
Varias series de
casos han reportado embarazos exitosos en mujeres tratadas
con inmunoglobulina intravenosa, y que presentaban pérdidas a
pesar de administrarse prednisona o heparina. Sin embargo
por ser un tratamiento muy caro, no se lo recomienda como
terapia de primera línea.
Aunque muchos meta
análisis han demostrado que las bajas dosis de aspirina pueden
reducir el rango de pre-eclampsia hasta en un 25%, otros
estudios no están de acuerdo con estos efectos benéficos. Sin
embargo, los tratamientos de heparina más bajas dosis de
aspirina mejoraron los resultados fetales y previnieron
pre-eclampsia en mujeres con enfermedad renal o con síndrome de
antifosfolípido (36).
CONCLUSION
La actividad lúpica
durante el embarazo ha sido objeto de muchas investigaciones y
debates. Todos los datos concuerdan con un aumento de la
actividad, que peude ocurrir en cualquier trimestre del
embarazo, así como durante el puerperio; sin embargo, la
mayoría de las exacerbaciones son leves, afectando la piel o
las articulaciones, y si no se compromete el riñón, no se
presentará un pronóstico adverso. Los anticuerpos
anticardiolipina están asociados con pérdidas fetales mientras
los anti ß2GP-I tienen un rol importante en el diagnóstico,
sobre todo cuando las anticardiolipinas y el anticoagulante
lúpico son negativos. No hay datos que apoyen la tesis que los
corticoides prevengan las exacerbaciones, de ahi que no se los
debe dar en forma rutinaria. Las exacerbaciones deben ser
tratadas, dependiendo de la severidad, con antiinflamatorios no
esteroideos, pérdidas fetales pueden reducirse con un monitoreo
obstétrico oportuno.
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