REDUCCIÓN DE MEJILLAS, UNA POSIBILIDAD QUIRÚRGICA
La forma del rostro esta dada por una información
genética que nos habla de herencia, haciendo
posible que la disposición de los huesos, los
músculos, la grasa y la piel nos ofrezca una
identidad a la que debemos de cuidar.
Esta disposición anatómica guarda proporciones
geométricas que cumplen con ecuaciones exactas
obteniéndose medidas ideales que dan armonía al
rostro. De ahí que el rostro tenga un ancho, un
largo, una proyección, formas y ese algo más que nos
habla de belleza.
Cuando las mejillas lucen anchas esto se puede
deber a un aumento en el ancho de los huesos, o en
el grosor de los músculos de la cara, o por la
cantidad de grasa en las mejillas.
Si en el análisis físico diagnosticamos que ese
ancho en particular, esta dado por exceso de grasa
debemos de diferenciar si es grasa localizada debajo
de la piel o si es grasa localizada entre los
músculos.
Cuando el exceso de grasa esta localizada debajo de
la piel, se observa una cara redonda sin definición
de los huesos malares y de los mandibulares, con una
piel tensa. Ahora bien si el exceso de grasa es a
expensas de la grasa que esta entre los músculos de
la mejillas entonces se trata de un exceso de las
Bolsas de Bichat, observándose al paciente con
acumulación de grasa a los lados de las comisuras de
los labios.
Para el exceso de la grasa localizada debajo de la
piel una lipoescultura de las mejillas seria el
tratamiento adecuado
Para el exceso de grasa a expensas de las Bolsas
adiposas de Bichat, una Bichectomia es el
tratamiento a realizarse.
Las dos cirugías se las realiza en el quirófano de
la clínica con anestesia local y sedición el
promedio de tiempo que toma es aproximadamente
quince minutos cada cirugía. Es de carácter
ambulatorio con descanso mínimo de tres días. El uso
de la faja facial es obligatorio por una semana.
Los cambios son un rostro más estilizado y delgado y
esto sucede sólo en caso de que se haya realizado
una buena selección de paciente.