ÍNDICE

 

203. CUALES SON LAS PRINCIPALES CARACTERÍSTICAS DE LOS DIFERENTES TIPOS DE AMEBAS

 

Las amebas básicamente se comportan de la misma manera. Existen tipos amebianos mas grandes y agresivos que otros y algunos de ellos se reproducen con mayor virulencia, esto aumenta el riesgo de enfermedad. En orden de importancia hablamos de:

 

a.      ENTAMOEBA HISTOLYTICA

 

Dentro de este género también consideramos a la Entamoeba Hartmani que miden menos de diez micras de diámetro pero que tienen iguales características que la Histolytica que es un trofozoito que tiene cuatro ciclos en su evolución (trofozoito, pre-quiste-, quiste y metaquiste) (Figura N° 6)

 

El trofozoito de la ameba histolytica mide entre 20 y 60 micras de diámetro. Los quistes entre 10 y 20 micras de diámetro, siendo estos últimos mas resistentes a las acciones externas y por esto sobreviven a condiciones climáticas variadas y son la causa principal de la propagación amebiana. Los trofozoitos son mas resistentes cuando se encuentran dentro del organismo humano y son los responsables de las colitis amebianas y de las localizaciones extraintestinales. Se multiplican por división binaria asexual y es la forma activa de la ameba. Cuando no se encuentran en forma de trofozoitos se enquistan y de esta manera el núcleo de la célula en forma mitótica se divide. En estas condiciones se (orinan cuatro núcleos en su interior y dan origen a cuatro nuevos parásitos, pudiendo dar origen a seis u ocho nuevos protozoarios de forma habitual (Figura N° 7)

 

 

Figura N° 6: Trofozoito de Entamoeba Histolytica

 

Figura N° 7: Trofozoito de la Ameba Histolytica visto al microscopio electrónico

 

 

Son los quistes de amebas histolyticas los que regularmente son ingeridos por el ser humano en el agua o alimentos contaminados. Estos se liberan en el intestino delgado como metaquistes y luego, como trofozoitos son arrastrados al intestino grueso donde se localizan. Si una persona ingiere directamente el tmfozoito en agua o alimentos contaminados, la posibilidad de un proceso amebiano agudo aumenta considerablemente. Sin embargo recordemos que estas formas son poco resistentes a los cambios ambientales y de temperatura.

 

b.      DIENTOMOEBA FRÁGILIS

 

Es de distribución universal al igual que la entamoeba histolytica. Su trofozoito mide aproximadamente 10 micras de diámetro y los quistes son aún mas pequeños, difícilmente identificables en un examen de heces. Es fácil que se confunda con la entamoeba hartmani, cepas pequeñas de entamoeba histolytica o con la endolimax nana.

 

Por la imposibilidad de diferenciar correctamente los quistes y por la forma bi-nuclear de los trofozoitos, posiblemente solo se reproducen por división binaria. Siendo así el contagio solo sería posible por la ingesta directa de trofozoitos que se encuentran igualmente en agua o alimentos contaminados. Nuevamente nos debemos referir a la acción que tienen las moscas comunes que llevan los trofozoitos en sus patas de un sitio a otro. Estos vectores se asientan generalmente en sitios contaminados y por esto la lucha antiparasitaria no solo debe llevarse a cabo contra el parásito instalado en el organismo humano. La educación que debe efectuarse sobre factores dietéticos, higiénicos, tratamiento de aguas servidas y potabilización de agua para el consumo humano, es fundamental.

 

Los trofozoitos de la dientamoeba frágilis (Figura N° 8) resisten a la acción de los jugos gástricos. Esa es la razón por la que en este estado alcanzan fácilmente los segmentos intestinales bajos donde incluso se multiplican y alojan en los duetos glandulares del intestino grueso. A pesar de que ocasionalmente en el interior de estos protozoarios se han encontrado glóbulos rojos, no es una especie que tenga la misma capacidad de penetración y destrucción que la entamoeba histolytica.

 

Figura N° 8: Trofozoito de la Dientomoeba Frágilis

 

 

Este parásito causa diarreas mucosas abundantes sin sangre, son secundarias a la inflamación segmentaria del colon lo que impide la absorción de agua. Este exceso de agua en la luz colónica es eliminado en forma de diarreas con moco, que en procesos inflamatorios se produce en mayor cantidad.

 

Es una especie pequeña pero resistente a los jugos gástricos, por eso su nombre no es el adecuado pues no es "frágilis" sino muy resistente. El tratamiento con los antiamebianos derivados del metronidazol la elimina completamente.

 

c.      ENTAMOEBA GINGIVALIS

 

Fue la primera ameba en ser identificada y estudiada. Su distribución es universal y su tamaño oscila entre los 10 y 20 micras de diámetro. 'llene un solo núcleo esférico en su interior y mide 5 micras. Es otro de los tipos amebianos que se encuentran prácticamente sólo en forma de trofozoito »ven, por tanto su multiplicación es binaria asexual. Esto quiere decir que de cada trofozoito joven se produce otro exactamente igual. Es un género en el que prácticamente no se encuentran formaciones quísticas. (Figura N° 9)

 

 

Figura N° 9: Trofozoito de la Entamoeba Gingivalis

 

 

No son protozoarios patógenos y solo ocasionalmente se han encontrado en su interior glóbulos rojos, blancos o bacterias que son utilizados como alimentos. Llama la atención que siendo así no produzcan destrucción tisular en el sitio donde generalmente se asientan y donde originan su nombre. La zona gingival inflamada e infectada muchas veces a consecuencia de este tipo de amebas, es causa de algunos casos de amigdalitis que se diagnostican cuando se la identifica por cultivo.

 

Es un parásito que puede transmitirse por contacto bucal o por uso de vasos o vajillas contaminados con el protozoario. Sin embargo no es una amenaza grave para la salud de quien la porta.

 

d.      ENTAMOEBA COLI

 

Es un protozoario que mide aproximadamente 20 micras de diámetro y por tanto se puede confundir con la entamoeba histolytica cuando las miramos al microscopio y conviven las dos formas. Es un género que posee quistes en el proceso de evolución normal; miden entre 10 y 15 micras de diámetro. En su interior encontramos de 8 a 16 núcleos que son los precursores de igual número de protozoarios. (Figura N° 10)

 

El mayor diámetro de los quistes, su mayor capacidad reproductiva y la ausencia de glóbulos rojos en su interior, la diferencian de la entamoeba histolytica que sí tiene poder de penetración.

 

 

Figura N° 10: Diferentes formas de Quistes de Entamoeba Coli

 

 

La entamoeba coli es pocas veces responsable de una diarrea moderada aunque de larga evolución. No se acompaña de eliminación de moco o sangre, ni existe pujo o tenesmo como síntomas concomitantes. No se trata entonces de un enteropatógeno obligatorio y se la puede considerar como un comensal inocuo e inofensivo para el organismo. Su presencia en un examen de heces no justifica tratamiento, a no ser que adicionalmente encontremos trofozoitos de amebas histolyticas. Los fármacos usados para esta parasitosis eliminan tanto a la ameba coli como a la histolytica.

 

Figura N° 11: Trofozoito de la Dientamoeba Coli

 

La entamoeba coli no es patógena estricta. Se la encuentra en diversos medios y su adaptabilidad a los cambios climáticos es buena. Se la halla en perros, monos, gatos y otros animales domésticos que se constituyen en reservorios naturales de la ameba. La forma de contaminación es igual, por ingreso de quistes en agua o alimentos contaminados. Luego se desarrollan en el intestino delgado y se alojan en el intestino grueso en especial en el ciego, igual que la entamoeba histolytica. (Figura N° 11)

 

e.      ENTAMOEBA POLECKI

 

Es un protozoario mas pequeño y de menor movilidad que la entamoeba histolytica. Su apariencia recuerda a la entamoeba Coli, especialmente por la forma esférica del núcleo. El tamaño del trofozoito va de 10 a 15 micras de diámetro y de 3 a 6 micras de diámetro el quiste. (Figura N° 12)

 

 

Figura N°12: Quiste y Trofozoito de la Entamoeba Polecki

 

 

La forma de contaminación e ingreso al organismo humano es parecida. Se ingieren generalmente los quistes con agua o alimentos contaminados, se desarrollan en segmentos intestinales altos y se alojan en segmentos intestinales bajos. Epidemiológicamente la entamoeba Polecky tiene importancia porque se ha logrado demostrar que es un comensal frecuente del cerdo, sin embargo no produce enfermedades graves. Tampoco requiere tratamiento específico si se encuentra "sola" en un examen de heces. Si se acompaña de la histolytica deben usarse los out iamebianos intestinales y de acción general.

 

f.       ENTAMOEBA MOSHKOVSKII

 

Se trata de un protozoario grande. Sus trofozoitos miden de 20 a 50 nueras de diámetro y los quistes de 10 a 20 micras. No invade los tejidos humanos ni necesita obligatoriamente glóbulos rojos para su supervivencia. Los restos mucosos y ciertas bacterias son suficientes para su supervivencia y por esta razón no ingresan a los tejidos y no producen lisis. Su forma se parece a la entamoeba histolytica pero su movilidad es escasa. (Figura N° 13)

 

 

Figura N°13: Quiste de la Entamoeba Moshkovskii

 

 

Ocasionalmente se lo ha cultivado en pequeños abscesos en especial en animales.

 

A pesar de ser un parásito de características anaerobias no es peligroso para la persona que lo porta y no causa enfermedad orgánica. Su tratamiento solo se justifica si está acompañado de formas jóvenes de entamoeba histolytica. En este caso deben usarse antiamebianos intestinales y de acción general. (Figura N° 14)

 

Figura N°14: Trofozoito de la Entamoeba Moshkovskii

 

 

g.      ENDOLIMAX NANA

 

Este género amebiano es minúsculo. Los trofozoitos miden aproximadamente 10 micras de diámetro y poseen un núcleo pequeño y esférico. Las formas quísticas miden 5 micras de diámetro y su identificación al microscopio resulta difícil. (Figuras N° 15 y 16 )

 

 

Figura N°15: Quiste de Endolimax Nana

 

 

Al igual que la entamoeba histolytica su transmisión es por contacto y contaminación fecal-oral. Los quistes se ingieren con el agua o alimentos contaminados. Se desarrollan en el intestino delgado y alcanzan el intestino grueso en forma de trofozoitos. También puede ingresar como trofozoito que es resistente a la acción de jugos gástricos y pasar directamente en especial al ciego, donde pueden multiplicarse en forma asexual.

 

 

Figura N°16: Trofozoito de Endolimax Nana

 

 

No son parásitos hematólogos obligatorios. Ciertas bacterias y el moco que se encuentran en la luz intestinal son suficientes para su supervivencia. Su presencia en un examen de heces no significa que tengamos que realizar en forma obligatoria ningún tipo de tratamiento médico.

 

h.      IODAMOEBA BUTSCHLII

 

Es un protozoario poco común. Los trofozoitos miden de 10 a 20 micras de diámetro y los quistes de 5 a 10 micras. En su interior suelen haber bacterias y no se encuentran glóbulos rojos. No es patógeno para el hombre y se encuentra generalmente en el intestino grueso, más frecuentemente en el ciego. (Figuras N° 17 y N° 18)

 

Figura N°17: Quiste de lodamoeba Butschlii

 

 

Subsisten a base de moco y restos bacterianos. Ingresan al organismo humano generalmente en forma de quistes y alcanzan el intestino grueso, en especial el ciego que es donde se los encuentra con mayor frecuencia.

 

 

Figura N°18: Trofozoito de lodamoeba Butschlii

 

 

Su presencia en un examen coproparasitario no justifica el tratamiento. Si está acompañado de trofozoitos de amebas histolyticas, aunque no exista sintomatología, se pueden usar antiamebianos intestinales o sistémicos para prevenir complicaciones.

 

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