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Por Brigitte Castelnau
PARÍS, 5 Mar 2008 (AFP) - Un grupo de investigadores
estadounidenses se aventuró en la exploración del
funcionamiento del cerebro humano y dio una paso
adelante hacia el sueño, o tal vez pesadilla, de leer el
pensamiento.
Los científicos en cuestión
se dicen capaces de identificar las imagénes que
han visto las personas, usando las señales emitidas por
el cerebro, según las conclusiones de sus estudios
publicados el miércoles por la revista británica
Nature en su edición en internet.
Para lograrlo, recurrieron a
las imágenes logradas por el sistema de resonancia
magnética funcional (IRMf), usado para explorar y
entender el funcionamiento del cerebro humano. El
IRMf permite medir las variaciones de flujo
sanguíneo y detectar las zonas del cerebro que entran en
actividad a la hora de realizar algunas
tareas como por ejemplo hacer un cálculo, tocar algo,
sentir ruido o forzar la vista.
Concretamente, el equipo de
Jack Gallant de la universidad de California, en
Estados Unidos, se interesó en la corteza visual, la
parte del cerebro que reconstituye las imágenes
enviadas por los ojos. Dos voluntarios, miembros del
equipo, se prestaron al experimento.
"No se trata de leer el
pensamiento o los sueños ni de reconstruir la
imagen que se ha visto, algo que nadie puede hacer por
ahora", advirtieron los expertos.
Antes de pasar a la
práctica, el equipo había preparado un modelo
matemático a partir de diferencias de presión sanguínea
detectadas en tres áreas de la corteza visual.
En total, 1.750 imágenes,
como árboles, flores o edificios, fueron
presentadas a los voluntarios y su actividad cerebral se
grabó mientras las contemplaban.
Posteriormente, el programa
calculó, a partir de un nuevo juego de 120
imágenes, qué perfil de señales debería generarse en la
corteza visual.
Los dos voluntarios miraron
después las 120 imágenes bajo control del IRMf.
Finalmente, un ordenador hizo los cálculos entre la
actividad cerebral registrada y la imagen
observada en ese momento y comparó.
Con un voluntario, el éxito
fue del 92% y con el otro del 72%.
En un segundo momento, el
juego de imágenes pasó de 120 a 1.000 y el
porcentaje de éxito bajó en un 10%.
Si el número se elevara a
1.000 millones de imágenes, el programa de
ordenador identificaría una imagen en el 20% de los
casos, según Gallant.
La introducción artificial
de imágenes o de películas en el cerebro humano es
todavía ciencia ficción. Sin embargo y según los
investigadores, esta técnica desarrollada por el
equipo podría servir de ayuda a la hora de
diagnosticar ataques cerebrales o demencias, evaluar los
efectos terapéuticos de un medicamento o
construir, en el futuro, programas que vinculen el
cerebro a una máquina y permitan por ejemplo a un
tetrapléjico dirigir un instrumento como un brazo
artificial.
"La tecnología actual para
descifrar la actividad cerebral es relativamente
primitiva", admite el investigador, que considera sin
embargo "posible" que cree "serios problemas
éticos y de respeto a la vida privada dentro de 30 ó 50
años".
Autor: AFP |