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MIAMI, 19 Mar 2008 (AFP) -
Mantener a estudiantes secundarios alejados del
alcohol en Estados Unidos, en especial a aquellos de
bajos ingresos, es una misión mucho más difícil en
áreas urbanas que rurales, según un estudio
difundido el miércoles por la Universidad de Florida
(sudeste).
Un programa de prevención a
tres años que comprometía a la familia de los
menores se aplicó en escuelas medias de Chicago,
Illinois (norte), sin resultados favorables como
sí había ocurrido previamente en areas rurales en
Minnesota (norte), donde se logró reducir hasta en 30%
el consumo de alcohol y drogas.
"Cualquier problema que
tenga un chico, el alcohol aumenta el riesgo", dijo
dijo Kelli Komro, profesor de epidemiología de la
Universidad de Florida, que lideró el estudio.
Peleas entre bandas o
incidentes con armas de fuego representan un grave
problema en las escuelas secundarias estadounidenses, en
especial en sectores de bajos ingresos y, en
muchos casos, las familias no llegan a comprender la
gravedad del problema del alcohol.
"La gente en esas áreas está
más preocupada con los problemas de vivienda, las
pandillas y el uso de otras drogas", dijo Komro.
El gran número de comercios
que expenden alcohol en las ciudades y la
publicidad representan aspectos que favorecen el
consumo, agregó el estudio.
La venta y consumo de
alcohol en Estados Unidos está prohibido a los
menores de 21 años, una medida que genera fuerte
controversia cuando se la compara con la edad
legal para obtener una licencia de conducir (16 años) o
para integrar el Ejército (17 años).
Autor: AFP |