Migraña y anticonceptivos
Dra. Yanira Pérez Gilabert1, Dr.
Miguel Lascano Sarmiento1
Resumen
La migraña es una patología predominante en las
mujeres, 2 a 3 veces más prevalente que en hombres, y está
frecuentemente asociada con cambios fisiológicos en los niveles
de esteroides ováricos, durante el ciclo menstrual y en la
menopausia. A pesar de esta fuerte asociación, pocos estudios
han examinado el mecanismo de la influencia esteroidea ovárica,
en el sistema neuronal en la migraña. Los datos clínicos indican
que los niveles elevados de estrógenos aumentan la probabilidad
de tener migraña. Paradójicamente el súbito descenso de
estrógenos al momento de la menstruación, aumenta la
probabilidad de tener un ataque de migraña.
Palabras clave: Migraña, Anticonceptivos
orales.
Abstract
Migraine is a pathology predominant in women;
being 2 to 3 times more prevalent than in men. It’s frequently
associated with physiological changes in ovarian steroids levels,
during the menstrual cycle and in menopause. Despite this strong
association, few studies have examined the mechanism through the
ovarian steroids influence the neural system in migraines.
Clinical data demonstrate that high levels of estrogens increase
the probability of having migraine. Paradoxically the sudden
descent of estrogens during menstruation increases the
probability of having a migraine attack.
Key words: Migraine, Oral anticonceptives.
_______________________________________________________________
Controlar los nacimientos no es privilegio de
las sociedades modernas. Desde la antigüedad, en la época de
los griegos antiguos, hasta la época actual de la
fabricación de la píldora, las sociedades humanas han
buscado limitar el número de descendientes. A lo largo de la
historia, diferentes pueblos y culturas han empleado
diversidad de métodos anticonceptivos, aun desconociendo la
fisiología humana. Así, referencias documentales de papiros
egipcios (2000 a.C.), demuestran la utilización de plantas y
desechos animales como excremento de elefantes o cocodrilos,
impregnados de aceite, miel o menta, como tapones vaginales
o como ungüentos genitales.
En el siglo XVIII se practicó el hábito de la
malnutrición materna para dificultar la viabilidad del feto,
y muchas comunidades recurrieron al infanticidio como
alternativa para el control de nacimientos.1
En el siglo XX se produjo una revolución
científica anticonceptiva, con la creación de los
anticonceptivos orales, con un impacto social muy grande.
Éstos fueron creados en 1951 en México, por el joven químico
Luis Miramontes, y sin embargo fueron aprobados por la FDA
en los años 60. Con la utilización de los anticonceptivos
orales, se han evitado más de 400 millones de embarazos no
deseados en el mundo.2
Los anticonceptivos orales contienen 2 tipos
de hormonas, estrógeno (etinil estradiol) y progesterona. El
etinil estradiol se impuso en forma definitiva y después de
40 años sigue siendo el estrógeno de elección. Con el tiempo
han cambiado las dosis de los mismos. Así, en los años 60 y
70 se usaron dosis altas (etinil estradiol 50 ug o más por
píldora y progesterona 150 ug). A partir de los años 80 se
inició la utilización de dosis bajas, hasta menor de 20 ug
de etinil estradiol por píldora.3
El objetivo del uso de anticonceptivos orales
es el mismo que el de 1950: inhibir el lóbulo anterior de la
hipófisis, modificando los niveles de estrógenos en la
sangre. El único cambio, desde 1950, es la disminución de
las dosis para evitar los efectos indeseables.3, 4
Epidemiología
Durante los años de reproducción de la mujer, la migraña es
tres veces más común que en hombres de similar edad 5,
situación dada por el vínculo de las hormonas femeninas con
la migraña.1, 6 Estudios epidemiológicos sugieren una
estrecha y compleja relación entre migraña, estrógenos y
stroke en mujeres antes de la menopausia.8, 9 Por estudios
de meta análisis, se sugiere que la migraña es un factor de
riesgo para desarrollar stroke.3,6,9,10,11,12 La migraña sin
aura está fuertemente influenciada por estrógenos,
demostrado por: el inicio en la pubertad (28% en mujeres
frente al 8% en hombres);13 la migraña menstrual;5,14,15 la
mejoría durante el embarazo;16 la disminución luego de los
50 años debido a la menopausia;17 y por el comportamiento de
la migraña durante la terapia de reemplazo hormonal (TRH).6,7,18,19
Esta influencia hormonal es más importante
para la migraña sin aura. La migraña con aura es un factor
de riesgo para stroke isquémico, incrementado por el consumo
de tabaco o el uso de anticonceptivos orales.3,9,10
Fisiopatología
Existen receptores alfa estrogénicos en el citoplasma
neuronal. Las bases biológicas de la influencia hormonal en
el sistema trigémino–vascular han sido poco estudiadas.20
Los niveles de estrógenos elevados aumentan la probabilidad
de tener migrañas. Paradójicamente, el súbito descenso de
los niveles de estrógenos al momento de la menstruación
aumenta la probabilidad de tener un ataque de migraña.21
Esta paradoja sugiere que la influencia de
los estrógenos en el dolor trigeminal puede tener dos
mecanismos independientes. El ganglio trigeminal contiene
neuronas que inervan la cabeza y la cara llevando
información al cerebro. Estas neuronas secretan
neuropéptidos capaces de regular el flujo sanguíneo y la
inflamación local en tejidos periféricos como las meninges.
as protein–kinasas mitógeno activadas (MAPKs)
son una familia de moléculas intracelulares, que son
activadas por la despolarización de la membrana, y que
median la señal entre eventos extracelulares y respuestas
celulares. La familia de los MAPK incluyen las protein
kinasas reguladoras extracelulares (ERK). La activación
crónica de ERK de las células sensoriales ocurre en modelos
experimentales de dolor neuropático e inflamatorio, y el
tratamiento con inhibidores ERK alivia el dolor.22
Existe un potencial efecto de los estrógenos
en las neuronas trigeminales, por lo que se ha investigado
la influencia de los estrógenos en la expresión genética y
la activación de ERK usando cultivos de ganglio trigémino en
ratas.22 Se ha demostrado la presencia de receptores alfa de
estrógenos de localización citoplasmática en las neuronas, y
que el tratamiento con estrógenos regula ciertos genes con
potencial relevante en la migraña menstrual. Estos genes
incluyen: la sinapsina 2, receptores de endotelina tipo B,
aminotransferasa fosfoserina, MHC–1b y ERK–1 (protein kinasa
regulador).22
En últimos estudios se demuestra que los
estrógenos tienen efecto directo en la expresión genética en
las neuronas del ganglio trigémino, el cual es importante en
la regulación hormonal del sistema de dolor, regulado por
bradicininas y receptores IL, demostrando que la exposición
de estas neuronas a los estrógenos permite la activación de
ERK16, el cual ha sido relacionado con dolor inflamatorio.
Algunos de los genes son el blanco para comprender la
asociación entre estrógenos y migraña, y otros dolores
orofaciales relacionados con hormonas.22,23
Posibles mecanismos para el aumento de
migraña en mujeres que toman anticonceptivos
Según pocos estudios, el mecanismo de la migraña en mujeres
que toman anticonceptivos orales puede ser similar a la
migraña que se presenta sin haber utilizado dichos fármacos.
Está asociado con el aumento de la agregabilidad plaquetaria,
la cual retorna a la normalidad cuando los anticonceptivos
son suspendidos.7 Hanington estudió mujeres que
desarrollaron migraña con aura después del inicio de
anticonceptivos y mujeres que reportaron exacerbación de
migraña preexistente al iniciar los anticonceptivos. 3,7 En
los 2 grupos encontró aumento de la agregación plaquetaria
que disminuye 4 a 6 meses después de la suspensión de los
anticonceptivos orales, con mejoría de la migraña. La
agregación plaquetaria ha sido implicada en el aura, debido
a la producción de microémbolos plaquetarios en los vasos
piales de la corteza visual. El mecanismo de la migraña sin
aura que ocurre durante los intervalos libres de píldora
tiene un mecanismo similar a la migraña menstrual, por
disminución de estrógenos.14
Relación entre los anticonceptivos orales
y la cefalea
Para conocer esta relación, se realizó una revisión desde
1996 a 2004. Sin embargo, la mayor parte de estudios
demuestran no ser estandarizados, no sistemáticos y con
datos incompletos. Pocos estudios utilizaron los criterios
de la Sociedad Internacional de Cefalea, por lo que no se
diferencia entre migrañas y otras cefaleas.7
A pesar de estas dificultades, se encuentra
que la cefalea tiene similar incidencia entre el grupo de
anticonceptivos orales y el grupo placebo, en un estudio en
que se administra únicamente placebo a 147 mujeres. La
cefalea resultó ser la segunda queja más frecuente, y fue
reportada hasta en 16% de los ciclos.6 La cefalea que se
presenta con el uso de anticonceptivos orales ha sido causa
frecuente de suspensión de los mismos y, aunque está
ampliamente establecido que su uso puede agravar una cefalea
pre–existente o desencadenar nuevas cefaleas, se ha
demostrado que no existe una relación durable en la mayoría
de mujeres.
Esto significa que la cefalea va declinando
con el uso de estas drogas, y que se presenta sobre todo en
los ciclos tempranos.9 Esto fue demostrado en un estudio
doble ciego con 398 mujeres, en el que se reportó cefalea en
el 5% del grupo placebo comparado con 19% del grupo de
anticonceptivos orales, con diferencia estadísticamente
significativa. Sin embargo, después del primer ciclo, la
cefalea declina y no es diferente al grupo placebo.7
Influencia de los anticonceptivos orales
en el curso de la migraña
La migraña, en mujeres que toman anticonceptivos, es
altamente variable. Entre el 18 y 50% empeoran en frecuencia
y severidad, ocurriendo la mayoría de ataques durante el
intervalo libre de drogas del ciclo.6, 21 La mejoría de la
migraña ha sido reportada en 3 al 35% y no hay cambios en 39
al 65%. La migraña sin aura es la más común en mejorar,
mientras que la migraña con aura es la que empeora o se
desarrolla al inicio de la administración de
anticonceptivos. Ryan condujo un estudio prospectivo con 40
mujeres con migraña moderada a severa: 50% recibió
anticonceptivos orales en dosis altas y el 50% restante,
placebo. Encontró empeoramiento en el 70% de los casos y
mejoría en el 30%. Con el uso de dosis altas, aumentan los
efectos colaterales7 como náuseas, vómitos, cefalea,
nerviosismo, pero esto está demostrado solo en los primeros
ciclos de tratamiento, ya que la severidad de los síntomas
disminuye con el uso prolongado de los anticonceptivos
orales.3, 7
Riesgo de exacerbación de cefalea o nuevos
cuadros de cefalea
La exacerbación de la cefalea es más frecuente en mujeres
con historia familiar o personal de migraña, que sin ella
(72% contra 40%)7, aunque la incidencia va aumentando con la
edad. La presentación de cefaleas nuevas aparece sobre todo
en los primeros ciclos. Así, se reporta en: 8.8% de mujeres
entre ciclos 1 y 3; 3.9% entre ciclos 4 al 6; 3.9% entre
ciclos 10 al 12; 2% entre ciclos 16 al 18; encontrándose muy
baja incidencia después de los ciclos iniciales.7
El comportamiento de la cefalea con la
suspensión de los anticonceptivos orales también es
variable, ya que la mejoría puede ser inmediata, o la
cefalea puede persistir por varios meses.
Relación con tipo y dosis de
anticonceptivos orales
No existen estudios de migraña con progesterona. Parece ser
que ésta no influye en la cefalea. En cambio, la relación
entre estrógenos y migraña es más compleja y mejor
estudiada.21 Se sabe que la cefalea es precipitada por la
disminución de estrógenos durante la semana libre de éstos5,
mecanismo muy similar a la migraña menstrual. Por lo que
muchos autores han planteado que el suplemento de estrógenos
o la administración vaginal de contraceptivos disminuye la
cefalea. La dosis más recomendada de estrógenos en mujeres
con cefalea es de 30 a 35 ug de etinil estradiol. La cefalea
tiende a mejorar o desaparecer a pesar del uso continuo de
anticonceptivos orales. Las mujeres que experimentan cefalea
en el primer ciclo de anticonceptivos orales tienen la
probabilidad de 1 en 3 de presentar cefalea en el siguiente
mes y de 1 en 10 de experimentar cefalea en el tercer
ciclo.15, 25
Comportamiento de la migraña con y sin
aura
Existe diferencia entre migraña con y sin aura. La
migraña sin aura se relaciona con el descenso de estrógenos
(pubertad, menstruación). La migraña con aura se presenta
con niveles hormonales elevados (reemplazo hormonal,
embarazo). La influencia hormonal es más importante para la
migraña sin aura.13, 19 La migraña con aura es un factor de
riesgo para stroke isquémico, riesgo que está aumentado por
el tabaquismo y los anticonceptivos orales. Por lo que se
plantea que los dos tipos de migraña pueden corresponder a
entidades diferentes, o a la misma entidad, pero con
mecanismos diferentes.7
El estudio colaborativo de la OMS encontró
riesgo aumentado de stroke en 6.6 en pacientes migrañosas
con anticonceptivos orales, y riesgo de 2.3 en migraña sin
anticonceptivos orales.26 Una revisión sistemática entre
1995 y 2005, que evalúa el riesgo de stroke en migraña y
anticonceptivos, encontró que existe bajo o ningún riesgo de
stroke hemorrágico26, y que las cefaleas no migrañosas no
están asociadas con aumento de riesgo de stroke.
El mecanismo fisiopatológico permanece
desconocido. En la práctica, por el bajo riesgo de stroke en
mujeres jóvenes, no existe una contraindicación sistemática
para el uso de anticonceptivos, pero se recomienda el no
fumar y el uso de niveles bajos de estrógenos o solo de
progesterona, particularmente en migraña con aura.5, 18
Existen factores que empeoran la migraña
entre mujeres que toman anticonceptivos orales, como son la
edad, después de los 30 años, la paridad, ciclos menstruales
por fuera de los convencionales de 27 a 30 días, patrón de
migraña menstrual.6 La migraña con aura está asociada a
infartos subclínicos y lesiones de la substancia blanca.6,
12, 27,28
Relación de la migraña con la edad
La susceptibilidad aumenta con la edad. La incidencia de
nuevas cefaleas es mayor entre mujeres de 36 a 40 años de
edad.6
Estratificación por edad:
• De los 16 a 24 años de edad, la incidencia es baja.
• De los 25 a 34 años de edad, la incidencia es moderada.
• Más de 35 años de edad, la incidencia es elevada.
Contraindicación de anticonceptivos orales
El uso de anticonceptivos orales está contraindicado, en
caso de existir factores de riesgo de enfermedades
vasculares, así:
• Migraña con aura. El aura compleja o prolongada tiene
mayor riesgo.
• Incidencia aumenta con la edad. El riesgo absoluto es 10
veces más alto a los 40 que a los 20 años.
• Uso de tabaco. Las fumadoras de más de 20 cigarrillos al
día tienen mayor riesgo relativo de enfermedad
cerebrovascular.
• Otros factores de riesgo vascular como hipertensión
arterial, diabetes, hiperlipidemias, obesidad,
hiperhomocisteinemia.
En general, los anticonceptivos orales están
contraindicados cuando, con su uso, aumenta la frecuencia o
severidad de la migraña, esté o no asociada a riesgo de
stroke; cuando hay cambios en las características al iniciar
anticonceptivos orales, con inicio de migraña con aura, o
cuando hay migraña pre–existente con aura o con síntomas
neurológicos focales (recomendación OMS).26
En el año 2003, la OMS y el Grupo Experto de
Trabajo establecieron los criterios médicos para uso de
anticonceptivos:
• Mujeres con cefalea no migrañosa pueden
usar anticonceptivos (categoría I, OMS).
• Mujeres con migraña sin aura, menores de 35 años,
generalmente pueden usar anticonceptivos (categoría II).
• Mujeres con migraña sin aura, de 35 o más años,
generalmente no deberían usar anticonceptivos (categoría III).
• Mujeres con migraña con aura, a cualquier
edad, no deberían usar anticonceptivos (categoría IV).
Adicionalmente, la OMS recomienda que el uso
de anticonceptivos continuo en mujeres con cefalea y que
presentan nueva cefalea o cambios marcados en la cefalea,
deberían ser evaluadas neurológicamente.8, 26, 27
Tratamiento
El tratamiento de la migraña en mujeres que usan
anticonceptivos orales no difiere del tratamiento de la
migraña sin anticonceptivos orales.7 Existen 2 tipos de
tratamiento:
• Abortivo, en el que se utilizan
analgésicos, antiinflamatorios no esteroides, ergotamina,
triptanos.
• Profiláctico, con beta–bloqueadores,
antagonistas
del calcio, neuromoduladores.
Generalmente no existe interacción
farmacológica entre los anticonceptivos orales y los
neuromoduladores que no presentan inducción enzimática, como
el valproato de sodio, por lo que no se alteran los niveles
de estrógenos.
La carbamacepina y la fenitoína, al producir
inducción enzimática, disminuyen los niveles de estrógenos.
Se ha planteado el uso de estrógenos durante la semana de
“intervalo libre” de estrógenos,16,26 siendo las
preparaciones transdérmicas más efectivas por presentar
niveles más estables de estrógenos comparadas con los
anticonceptivos orales.
Se encuentra en estudio el uso de moduladores
de receptores de estrógeno–selectivo (SERMs), como el
tamoxifén y raloxifine.
Conclusiones
Los riesgos y beneficios de la contracepción oral deberían
ser discutidos con las pacientes. Los anticonceptivos orales
constituyen el método contraceptivo más efectivo desde hace
muchos años. La cefalea es uno de los efectos colaterales
más frecuentes pero no siempre va a ser motivo de su
suspensión. Las pacientes migrañosas, fumadoras o con
múltiples factores de riesgo trombótico, deben ser
advertidas de no usar anticonceptivos orales. Al decidir el
uso de anticonceptivos deberá tomarse en cuenta la edad de
la paciente, el tipo de migraña y si presenta factores de
riesgo vascular. Una cefalea inusual, de larga duración o de
inicio súbito, asociada a síntomas neurológicos focales, que
difieren de un aura típica, deberá someterse a investigación
neurológica.
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